Fue pecado la Reforma protestante? Las 95 Tesis


Fue pecado la Reforma protestante? Las 95 Tesis

Autor:Paulo Arieu

  • “Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.  Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.  Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Yahweh el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.  Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.” (Ez. 37:7-10)

huesos secos

Oración de Lutero

Señor Dios, Tú me has puesto en tarea de dirigir y pastorear la Iglesia. Tú vez cuán inepto soy para cumplir tan grande y difícil misión, y si yo lo hubiese intentado sin contar contigo, desde luego lo habría echado todo a perder. Por eso clamo a Ti.  Gustoso quisiera ofrecer mi boca y disponer mi corazón para este menester. Deseo enseñar al pueblo, pero también quiero por mi parte aprender yo mismo continuamente y manejar Tu Palabra, habiéndola meditado con diligencia. Como instrumento tuyo utilízame. Amado Señor, no me abandones en modo alguno, pues donde yo estuviera solo, fácilmente lo echaría todo a perder. Amen. (M. Lutero)

Fue la Reforma pecado?

En el articulo anterior, comenté respecto de un artículo del portal protestante europeo http://www.protestantedigital.com (del 24-12-2012), que titula una nota con la frase “El Papa no asistirá al 500 aniversario de la Reforma”[1]. Este artículo comenta la decisión del papa alemán Benedicto XVI de no viajar a su país de origen (Alemania), con ocasión de las celebraciones que se conmemorarán en el año 2017, con motivo del 500 aniversario de la Reforma que impulsó Martín Lutero, y que se inició con la publicación de las 95 tesis el 31 de octubre de 1517 en la puerta de la iglesia de Wittenberg.  Así lo confirma en el “Frankfurter Allgemeine Zeitung” (FAZ)  el cardenal católico suizo Kurt Koch, que es el actual Presidente del Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos .

La Reforma no fue pecado

En este artículo, citaba la opinión expresada por el cardenal católico suizo Kurt Koch, que es el actual Presidente del Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos, opina además, incidiendo en declaraciones anteriores, que

“la aspiración de Lutero fracasó. Se formaron Iglesias independientes y dió lugar a terribles guerras de religión con consecuencias fatales para el conjunto de Europa. ¿Cómo celebrar eso? “. [2]

Quiero aclarar que no considero para nada, que “La Reforma” haya sido pecado. Como movimiento espiritual en si, no fue pecado. Mas bien fue un grito de libertad, el renacer de una Iglesia que estaba prisionera del dogma de un Nerón psesudocristianizado disfrazado de “vicarius de Cristus”. Los Papas con sus dogmas habían ahogado la espiritualidad de la Iglesia por la que decían velar. Y el tema de las indulgencias acabó con la paciencia del ex-monje agustiniano Martín Lutero.

Además, este movimiento espiritual, proporcionaría luego, un importante armazón ideológico a la crítica de las instituciones y de cualquier idea aceptada por razones de autoridad, desde la teología hasta la naturaleza. No resulta extraño que de El se diese la revolución científica del siglo XVI, los primeros derechos reconocido como inalienable por los gobernantes o la democracia moderna. En apenas unos años el protestantismo controlaría media Europa, estaría llamado a reunir prácticamente a la mitad de los miembros de todas las confesiones cristianas del mundo.Y también, permitió un nuevo avance de las misiones modernas.

Lutero

Disputación acerca de la determinación del valor de las indulgencias. Por amor a la verdad y en el afán de sacarla a luz, se discutirán en Wittenberg las siguientes proposiciones bajo la presidencia del R. P. Martín Lutero, Maestro en Artes y en Sagrada Escritura y Profesor Ordinario de esta última disciplina en esa localidad. Por tal razón, ruega que los que no puedan estar presentes y debatir oralmente con nosotros, lo hagan, aunque ausentes, por escrito. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Era poco más de 500 años atrás, en el otoño de 1510, que un monje católico romano desesperado hizo lo que pensó sería el peregrinaje espiritual de toda la vida.

Se había convertido en un monje cinco años atrás –para sorpresa y consternación de su padre, que quería que fuese abogado. De hecho, iba camino a casa desde la escuela de derecho, que este joven hombre –entonces de 21 años de edad, se encontró en medio de una fuerte tormenta eléctrica. El rayo fue tan intenso que estaba seguro de que iba a morir. Temiendo por su vida, y confiando en su educación católica romana, clamó pidiendo ayuda. “Santa Ana”, exclamó, “¡Perdóname y me haré monje!” Quince días más tarde, dejó la escuela de derecho y entró a un monasterio agustino en Erfurt, Alemania.

El miedo a la muerte lo había llevado a convertirse en un monje. Y fue el miedo a la ira de Dios que lo consumió por los próximos cinco años, tanto es así, de hecho, que él hizo todo en su poder para aplacar su conciencia culpable y ganar el favor de Dios.

Lutero nació en 1483 en Eisleben, Alemania.Su padre, era un hombre muy trabajador y le dió una severa educación, incluso con golpes corporales. Lutero tuvo una experiencia religiosa muy fuerte durante el verano de 1505,un dia de lluvia,en medio de la tormenta, cuando un rayo le sorprendió y le dió terror de irse al infierno.

Se comprometió a Santa Ana y decidió hacerse monje. Su primera misa fue una experiencia aterradora, al reflexionar que el estaba ofreciendo en sacrificio a Jesús. Esta sensación se fue agudizando progresivamente a medida en que Lutero captaba en profundidad los mecanismos del sistema católico de salvación.

De acuerdo con este, la misma estaba asegurada sobre la base de realizar buenas obras y de acudir a la vez al sacramento de la penitencia de tal manera que, tras la confesión, quedarán borrados todos los pecados cometidos despues del bautismo.

Para los católicos de todos los tiempos, que no han tenido excesivos escrupulos de conciencia, tal sistema no tenia porque presentarse complicado, ya que el concepto de buenas obras resultaba demasiado inconcreto y, por otro lado,la confesión era vista como un lugar en el que podía hacerse borrón y cuenta nueva con Dios.

Pero para personas sensibles como Lutero, el sistema estaba lleno de agujeros por los que se filtraba la tranquilidad del alma.

1) Confesión de pecados: Para que esta fuera eficaz, resultaba indispensable confesar todos y cada uno de los pecados, pero que pasa si alguno se olvida de confesar algun pecado? Y si además el pecado es mortal, el resultado será irse al infierno.

2) Lutero comprobaba que las malas inclinaciones seguian haciendose presentes en el, pese a que para ahuyentarlas recurría a los métodos enseñados por sus maestros, como podían ser el uso de disciplinas sobre el cuerpo, los ayunos,la frecuencia en la recepción de los sacramentos, etc. Cuando leyó libros de los místicos como le recomendaron, logró hallar algo de consuelo espiritual pasajero. Finalmente, sus superiores religiosos, decidieron enviarlo a estudiar la Sagrada Escritura a Wittenberg.

El contacto con el texto sagrado fue el que le proporciono consuelo a su angustia existencial.

a) En 1512 se doctoró en teología, y por aquella época debía contar con un conocimiento bastante profundo de la Biblia.
b) En 1513 cuando enseñaba los salmos con perspectiva cristológica, se percató de los sufrimientos psicológicos de Cristo y esto le solidarizó con Jesús.
c) En 1515 cuando enseñaba la epístola de Pablo a los Romanos (que era un desarrollo de la carta de Galatas) donde Pablo insiste en el hecho de que la salvación nunca puede derivar de las buenas obras sino que es un regalo que Dios hace a los Seres humanos por su gracia que solo se puede recibir mediante la fe del sacrificio expiatorio que Jesucristo hizo en la cruz. En otras palabras el ser humano ni merece el sacrificio de Jesús ni puede adquirirlo. Dios se lo ofrece gratuitamente.

“El Justo por la Fe vivira”

Leyendo la epístola a los Galatas (Gal. 1.17), Pablo entendió que la justicia de Dios no se   ganar mediante las buenas obras, sino que es Dios quien imputa esa justicia al que cree en Jesús.

Lutero confesaría posteriormente que aquel descubrimiento le había hecho captar el amor de Dios, que no era tanto un juez terrible como el pensaba, y que Cristo se habia encarnado para morir en la cruz en pago por el pecado del genero humano.

El aun no era consciente de que su descubrimiento haría añicos el entramado doctrinal del sistema católico medieval de salvación.

Al principio Lutero estaba tranquilo con su recién descubrimiento acerca de Dios, pero entró en crisis cuando se dió cuenta que las prácticas eclesiales eran conductas repulsivas y lucrativas . La respuesta iba a ser extraordinaria. Se cree que el 31 de Octubre Lutero fijó las 95 tesis sobre las indulgencias en la puerta del Castillo de Wittemberg desafiando la autoridad de la iglesia. Pero el problema no estaba en Lutero sino en las prácticas económicas de ciertas jerarquías (sin excluir al Papa).

Las indulgencias

La venta de las indulgencies en la Edad Media era un gran negocio. Para entender bien esto hay que situarse en la Europa del Bajo Medioveo; en aquellos dias tenía gran fuerza el dogma del purgatorio, aunque este dogma no se definió hasta el siglo XV, ya contaba con antecendentes por 2 razones:

a) la absoluta conviccion de que la mayoria de los seres humanos no resultaban tan perverso para irse al infierno ni tan bondadosos para merecerse el cielo y de esto se desprendia que para los hijos fieles ((pero bastantes pecadores )en la iglesia deberia de existir un lugar intermedio en el que fueran purificados por un tiempo mas o menos prolongados pero de donde pudieran finalmente alcanzar el cielo.

b) la segunda era el hecho efimero de la existencia, una circunstancia angustiosamente clara en unos años en que la peste por la guerra había despoblado casi por completo regiones enteras de Europa.

Inicialmente el tema del purgatorio no estaba ligado al tema de las indulgencies pero finalmente la relacionaron. En 1514 Alberto de Vranderburgo, arzobispo de Vranderburgo y administrador de Halbersart fue elegido arzobispo de Vaguvaruzia en aquella epoca los cargos episcopales no solo implicaban las tareas pastorales sino que tenían beneficios politicos y económicos extraordinarios hasta tal punto que un buen número de ellos eran cubiertos por miembros de la nobleza que contaban asi con bienes y poder mas que suficientes para competir con otros titulos, el arzobispado de Magunzia uno de los puestos mas ambicionados no solo por las rentas innerentes al mismo sino porque permitía participar en la elección del emperador de Alemania, un privilegio limitado a un número muy reducido de personas, y susceptible de convertir a su detentador en receptor de abundantes sobornos al accede a esta sede, Alberto de Vranderburgo acumulaba sin embargo una cantidad de beneficios y por eso se le hacía necesaría una dispensa Papal.

Pero esto planteaba un problema ya que el Papa estaba dispuesto a concederla a cambio del abono y una cantidad proporcional al favor concedido. En este caso exigio de Alberto 24,000 lucados, una cifra fabulosa imposible de entregar al contado.

Para ayudarlo a conseguir este dinero el Papa le ofreció a Alberto la concesión del permiso para la predicación de las indulgencias en su territorio. Por un lado se encontraba Alberto que lograría pagar al Papa la dispensa para ocupar su codiciado arzobispado; además estaba la banca de los Furgger quienes recibirían dinero a cambio de adelantar parte de los futuros ingresos de la venta de las indulgencies, el emperado Maximiliano tendría parte de los derechos y el Papa se envolsaría el 50% de la recaudación.

Este es el contexto historico del tema de las indulgencies, resultaba obvio que si el Papa era el custodio del Tesoro de los méritos de Cristo y de los Santos podía aplicarlo a los fieles para que a cambio de ciertas prácticas esto sufrieran durante menos tiempo en el purgatorio, no pasaron muchos años antes de que semejantes concesiones fueran obtenidas mediante pagos y crearan como el caso que nos ocupa un negocio extraordinario en aquellas épocas los vendedores de indulgencies afirmaban, como por ejemplo, que apenas sonaban las monedas en el platillo con la que se habían comprado las indulgencias el alma prisionera en el pulgatorio volaba libre hasta el cielo.

Además dado que semejante beneficio podria adquirirse no solo para uno mismo sino para otros, no pocas familias dedicaban una parte de sus recursos a sus seres queridos ya difuntos que supuestamente padecian en el pulgatorio.

Lutero entendió que la venta de las indulgencies era algo terrible. Decidio comunicarse en un escrito privado y respetuoso a su Obispo, el Prelado de Branderburgo y a Alberto de Magunzia, el responsable de la venta de indulgencias lo hizo siguiendo el uso propio de los profesores universitarios es decir redactando un conjunto de tesis que podian ser discutidas con diversos argumentos a favor o negadas con otros en contra. Asi nacieron las 95 tesis.

Las primeras tesis de Lutero apuntan al hecho de que Jesucristo ordeno hacer petinencias literalmente: Arrepentíos en el texto del evangelio, pero esta es una aptitud de vida que supera el sacramento del mismo nombre.

Tesis 1 y 2, precisamente por ello el Papa no puede remitir ninguna pena a menos que previamente lo haya hecho Dios o que sea una pena impuesta por si mismo. De esto se desprendia que afirmar que la compra de las indulgencias sacaba las almas del purgatorio de manera indiscriminada no era sino mentir.

Tesis 5,6, 20-24.

A final de cuentas la predicacion de las indulgencias no solo se basaba en una incorrecta lectura del derecho canonico sino que ademas servia para satisfacer la avaricia de determinadas personas y colocaban en grave peligro de condenacion a aquellos que creian que estas predicas tenian bases veridicas.

Tesis 27,28,31,32,35

Lutero entendia que mediante predicaciones de este tipo se estaba pasando por alto que Dios perdona a los creyentes en Cristo que se arrepienten y no los que compran una carta de indulgencias, la clave del perdon divino se halla en que la persona se vuelva a Dios en arrepentimiento y no en que se compren indulgencias. Con arrepentimiento y sin indulgencias es posible el perdon pero sin arrepentimiento pero con indulgencia la condenacion es segura, por otro lado habia que insistir en que el hecho de que las indulgencias nunca pueden ser superiors a determinadas obras de la vida Cristiana tambien el hecho de no ayudar a los pobres para adquirir indulgencias o de privar a las familias de lo necesario constituia una abominacion que era necesario combatirla.

Tesis 36,39,41,43,44,45,46

Lutero pensaba ingenuamente que el escandalo de las indulgencias no tenia relacion con el Papa y que este lo suprimiria de raiz al enterarse de lo que estaba sucediendo.

Tesis 48,51

Lutero entendia que la mision de la iglesia era predicar el evangelio y no la venta de indulgencias. Lutero a pesar de haber idealizado al Papa entendia que permitir que cuestiones como la venta de las indulgencias centrara la atencion de las personas , lo unico que se lograba era que apartaran su vista del verdadero mensaje de salvacion.

Tesis 54,55,62,63,64,65,66,67,68

Lutero seguía creyendo que el Papa no podía estar de acuerdo con aquellos abusos. Que lo mas importante era la predicación del evangelio y no la desverguenza y la codicia de los predicadores de indulgencias.

Tesis 69,70,71,72,73,74,81,82,83,84,86,89

Para Lutero la solución no podía consistir en sofocar los clamores sinceros de su época reprimiendolos sino en acabar con los escandalos, deformaban las concepciones espirituales de los mas sencillos y arrojaban y desacreditaban la jerarquia de la ICR.

Tesis 90,91

Por lo tanto, en su conjunto, las 95 tesis era un escrito profundamente catolico e impregnado por una encomiable preocupacion por el pueblo de Dios y la imagen de la jerarquia ante este.

Intereses del Papado

Además lo expuesto por Lutero había sido señalado por autores anteriores incluso con mayor virulencia, pero Lutero no se dió cuenta de los intereses económicos del Papado y de sus necesidades económicas de aquel momento ( la construcción de la basílica de San Pedro en Roma, la dispensa Papal para Alberto de Vranderburgo).

Pero Alberto de Vranderburgo reaccionó ya que necesitaba imperiosamente el dinero, y le escribio al Papa Leon X, (muy corrupto), pidiendole que interviniera, el Papa remitió el asunto a la jurisdicción de los Agustinos en Hidelberger todos esperaban que Lutero fuera condenado y enviado a la hoguera pero sorprendentemente recibió apoyo de buen número de los Agustinos quienes consideraron que las críticas de Lutero estaban justificadas. Como vemos, las 95 tesis cambiaron de manera radical e inesperadamente el curso de la historia.

Leon X decidió entonces seguir otro camino. Dado que la dieta imperial de Ausburgo debía reunirse en breve y a ella tenía que acudir el cardenal Cayetano con la misión de convencer a los principes alemanes de que se unieran en un proyecto Papal de cruzada contra los turcos y pagaran un impuesto con esta finalidad .

El Papa decidió que Cayetano podía entrevistarse con Lutero e intentar solucionar el problema, provisto de un salvoconducto del emperador. Lutero acudió a entrevistarse con el cardinal; el encuentro terminó en fracaso porque el Cardenal quería una retractación total y Lutero quería que se le mostrara donde estaba equivocado.

Es en ese momento, que muere el emperador Maximiliano, quien no era muy amigo de Lutero. En ese momento, Federico de Sagonia es propuesto como posible emperador de Alemania y se convierte en el protector de Lutero.

Finalmente es nombrado Carlos I de España, como el nuevo Emperador; entonces el Papa decidió ajustar las cuentas con al monje;  pero como necesitaban bases mas sólidas para acusarle de hereje, Juan Cesk retó a un debate público en Leipzig a Carldstardt, un alumno de Lutero. Pero Lutero intervino y entrando en el debate demuestra que era superior a su adversario en el conocimiento de la Biblia y de la historia de la Iglesia.

Pero aunque Lutero conocía mejor la Biblia , Juan Cesk conocía mejor el derecho canónico e hizo que se acusara a Lutero de herejía.

Leon X redactó la Bula en virtud de la cual ordenaba que los libros de Lutero fueran quemados y se le dieron 60 días de plazo para retractarse so pena de excomunión y anatema. Lutero comprendió entonces que la teología debía sustentarse solo en la Biblia como Palabra de Dios.

El monje no temía al Papa y tampoco al emperador Carlos V (Dieta de Worms 1521 d.c.). Dijo: “no puedo ni deseo retractarme de cosa alguna ya que el ir en contra de la conciencia no es justo ni seguro. Dios me ayude. Amen”.

A Lutero le quedo en claro que ningun hombre o entidad jerárquica podía pretender con razón situarse por encima de lo contenido en la Biblia. El protestatismo que acababa de nacer muy pronto quedaría articulado en torno a 3 ejes fundamentales,

a) la Biblia era la unica regla infalible de Fe y conducta (sola scriptura),

b) el que insistia que solo Cristo era salvador y mediador entre Dios y los hombres (solo Cristo)

c) y el que sostenia que la salvación no podía obtenerse por los méritos propios sino mediante la fe en el sacrificio de Cristo (sola fide)

Las 95 Tesis

  1. Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo: «Haced penitencia…», ha querido que toda la vida de los creyentes fuera penitencia.
  2. Este término no puede entenderse en el sentido de la penitencia sacramental (es decir, de aquella relacionada con la confesión y satisfacción) que se celebra por el ministerio de los sacerdotes.
  3. Sin embargo, el vocablo no apunta solamente a una penitencia interior; antes bien, una penitencia interna es nula si no obra exteriormente diversas mortificaciones de la carne.
  4. En consecuencia, subsiste la pena mientras perdura el odio al propio yo (es decir, la verdadera penitencia interior), lo que significa que ella continúa hasta la entrada en el reino de los cielos.
  5. El Papa no quiere ni puede remitir culpa alguna, salvo aquella que él ha impuesto, sea por su arbitrio, sea por conformidad a los cánones.
  6. El Papa no puede remitir culpa alguna, sino declarando y testimoniando que ha sido remitida por Dios, o remitiéndola con certeza en los casos que se ha reservado. Si éstos fuesen menospreciados, la culpa subsistirá íntegramente.
  7. De ningún modo Dios remite la culpa a nadie, sin que al mismo tiempo lo humille y lo someta en todas las cosas al sacerdote, su vicario.
  8. Los cánones penitenciales han sido impuestos únicamente a los vivientes y nada debe ser impuesto a los moribundos basándose en los cánones.
  9. Por ello, el Espíritu Santo nos beneficia en la persona del Papa, quien en sus decretos siempre hace una excepción en caso de muerte y de necesidad.
  10. Mal y torpemente proceden los sacerdotes que reservan a los moribundos penas canónicas en el purgatorio.
  11. Esta cizaña, cual la de transformar la pena canónica en pena para el purgatorio, parece por cierto haber sido sembrada mientras los obispos dormían.
  12. Antiguamente las penas canónicas no se imponían después sino antes de la absolución, como prueba de la verdadera contrición.
  13. Los moribundos son absueltos de todas sus culpas a causa de la muerte y ya son muertos para las leyes canónicas, quedando de derecho exentos de ellas.
  14. Una pureza o caridad imperfectas traen consigo para el moribundo, necesariamente, gran miedo; el cual es tanto mayor cuanto menor sean aquéllas.
  15. Este temor y horror son suficientes por sí solos (por no hablar de otras cosas) para constituir la pena del purgatorio, puesto que están muy cerca del horror de la desesperación.
  16. Al parecer, el infierno, el purgatorio y el cielo difieren entre sí como la desesperación, la cuasi desesperación y la seguridad de la salvación.
  17. Parece necesario para las almas del purgatorio que a medida que disminuya el horror, aumente la caridad.
  18. Y no parece probado, sea por la razón o por las Escrituras, que estas almas estén excluidas del estado de mérito o del crecimiento en la caridad.
  19. Y tampoco parece probado que las almas en el purgatorio, al menos en su totalidad, tengan plena certeza de su bienaventuranza ni aún en el caso de que nosotros podamos estar completamente seguros de ello.
  20. Por tanto, cuando el Papa habla de remisión plenaria de todas las penas, significa simplemente el perdón de todas ellas, sino solamente el de aquellas que él mismo impuso.
  21. En consecuencia, yerran aquellos predicadores de indulgencias que afirman que el hombre es absuelto a la vez que salvo de toda pena, a causa de las indulgencias del Papa.
  22. De modo que el Papa no remite pena alguna a las almas del purgatorio que, según los cánones, ellas debían haber pagado en esta vida.
  23. Si a alguien se le puede conceder en todo sentido una remisión de todas las penas, es seguro que ello solamente puede otorgarse a los más perfectos, es decir, muy pocos.
  24. Por esta razón, la mayor parte de la gente es necesariamente engañada por esa indiscriminada y jactanciosa promesa de la liberación de las penas.
  25. El poder que el Papa tiene universalmente sobre el purgatorio, cualquier obispo o cura lo posee en particular sobre su diócesis o parroquia.
  26. Muy bien procede el Papa al dar la remisión a las almas del purgatorio, no en virtud del poder de las llaves (que no posee), sino por vía de la intercesión.
  27. Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando.
  28. Cierto es que, cuando al tintinear, la moneda cae en la caja, el lucro y la avaricia pueden ir en aumento, más la intercesión de la Iglesia depende sólo de la voluntad de Dios.
  29. ¿Quién sabe, acaso, si todas las almas del purgatorio desean ser redimidas? Hay que recordar lo que, según la leyenda, aconteció con San Severino y San Pascual.
  30. Nadie está seguro de la sinceridad de su propia contrición y mucho menos de que haya obtenido la remisión plenaria.
  31. Cuán raro es el hombre verdaderamente penitente, tan raro como el que en verdad adquiere indulgencias; es decir, que el tal es rarísimo.
  32. Serán eternamente condenados junto con sus maestros, aquellos que crean estar seguros de su salvación mediante una carta de indulgencias.
  33. Hemos de cuidarnos mucho de aquellos que afirman que las indulgencias del Papa son el inestimable reconciliado con Dios.
  34. Pues aquellas gracias de perdón sólo se refieren a las penas de la satisfacción sacramental, las cuales han sido establecidas por los hombres.
  35. Predican una doctrina anticristiana aquellos que enseñan que no es necesaria la contrición para los que rescatan almas o confessionalia.
  36. Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido tiene derecho a la remisión plenaria de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias.
  37. Cualquier cristiano verdadero, sea que esté vivo o muerto, tiene participación en todos lo bienes de Cristo y de la Iglesia; esta participación le ha sido concedida por Dios, aun sin cartas de indulgencias.
  38. No obstante, la remisión y la participación otorgadas por el Papa no han de menospreciarse en manera alguna, porque, como ya he dicho, constituyen un anuncio de la remisión divina.
  39. Es dificilísimo hasta para los teólogos más brillantes, ensalzar al mismo tiempo, ante el pueblo. La prodigalidad de las indulgencias y la verdad de la contrición.
  40. La verdadera contrición busca y ama las penas, pero la profusión de las indulgencias relaja y hace que las penas sean odiadas; por lo menos, da ocasión para ello.
  41. Las indulgencias apostólicas deben predicarse con cautela para que el pueblo no crea equivocadamente que deban ser preferidas a las demás buenas obras de caridad.
  42. Debe enseñarse a los cristianos que no es la intención del Papa, en manera alguna, que la compra de indulgencias se compare con las obras de misericordia.
  43. Hay que instruir a los cristianos que aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realiza una obra mayor que si comprase indulgencias.
  44. Porque la caridad crece por la obra de caridad y el hombre llega a ser mejor; en cambio, no lo es por las indulgencias, sino a lo mas, liberado de la pena.
  45. Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.
  46. Debe enseñarse a los cristianos que, si no son colmados de bienes superfluos, están obligados a retener lo necesario para su casa y de ningún modo derrocharlo en indulgencias.
  47. Debe enseñarse a los cristianos que la compra de indulgencias queda librada a la propia voluntad y no constituye obligación.
  48. Se debe enseñar a los cristianos que, al otorgar indulgencias, el Papa tanto más necesita cuanto desea una oración ferviente por su persona, antes que dinero en efectivo.
  49. Hay que enseñar a los cristianos que las indulgencias papales son útiles si en ellas no ponen su confianza, pero muy nocivas si, a causa de ellas, pierden el temor de Dios.
  50. Debe enseñarse a los cristianos que si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica de San Pedro se redujese a cenizas antes que construirla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas.
  51. Debe enseñarse a los cristianos que el Papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sonsacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.
  52. Vana es la confianza en la salvación por medio de una carta de indulgencias, aunque el comisario y hasta el mismo Papa pusieran su misma alma como prenda.
  53. Son enemigos de Cristo y del Papa los que, para predicar indulgencias, ordenan suspender por completo la predicación de la palabra de Dios en otras iglesias.
  54. Oféndese a la palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica tanto o más tiempo a las indulgencias que a ella.
  55. Ha de ser la intención del Papa que si las indulgencias (que muy poco significan) se celebran con una campana, una procesión y una ceremonia, el evangelio (que es lo más importante)deba predicarse con cien campanas, cien procesiones y cien ceremonias.
  56. Los tesoros de la iglesia, de donde el Papa distribuye las indulgencias, no son ni suficientemente mencionados ni conocidos entre el pueblo de Dios.
  57. Que en todo caso no son temporales resulta evidente por el hecho de que muchos de los pregoneros no los derrochan, sino más bien los atesoran.
  58. Tampoco son los méritos de Cristo y de los santos, porque éstos siempre obran, sin la intervención del Papa, la gracia del hombre interior y la cruz, la muerte y el infierno del hombre exterior.
  59. San Lorenzo dijo que los tesoros de la iglesia eran los pobres, mas hablaba usando el término en el sentido de su época.
  60. No hablamos exageradamente si afirmamos que las llaves de la iglesia (donadas por el mérito de Cristo) constituyen ese tesoro.
  61. Esta claro, pues, que para la remisión de las penas y de los casos reservados, basta con la sola potestad del Papa.
  62. El verdadero tesoro de la iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios.
  63. Empero este tesoro es, con razón, muy odiado, puesto que hace que los primeros sean postreros.
  64. En cambio, el tesoro de las indulgencias, con razón, es sumamente grato, porque hace que los postreros sean primeros.
  65. Por ello, los tesoros del evangelio son redes con las cuales en otros tiempos se pescaban a hombres poseedores de bienes.
  66. Los tesoros de las indulgencias son redes con las cuales ahora se pescan las riquezas de los hombres.
  67. Respecto a las indulgencias que los predicadores pregonan con gracias máximas, se entiende que efectivamente lo son en cuanto proporcionan ganancias.
  68. No obstante, son las gracias más pequeñas en comparación con la gracia de Dios y la piedad de la cruz.
  69. Los obispos y curas están obligados a admitir con toda reverencia a los comisarios de las indulgencias apostólicas.
  70. Pero tienen el deber aún más de vigilar con todos sus ojos y escuchar con todos sus oídos, para que esos hombres no prediquen sus propios ensueños en lugar de lo que el Papa les ha encomendado.
  71. Quién habla contra la verdad de las indulgencias apostólicas, sea anatema y maldito.
  72. Mas quien se preocupa por los excesos y demasías verbales de los predicadores de indulgencias, sea bendito.
  73. Así como el Papa justamente fulmina excomunión contra los que maquinan algo, con cualquier artimaña de venta en perjuicio de las indulgencias.
  74. Tanto más trata de condenar a los que bajo el pretexto de las indulgencias, intrigan en perjuicio de la caridad y la verdad.
  75. Es un disparate pensar que las indulgencias del Papa sean tan eficaces como para que puedan absolver, para hablar de algo imposible, a un hombre que haya violado a la madre de Dios.
  76. Decimos por el contrario, que las indulgencias papales no pueden borrar el más leve de los pecados veniales, en concierne a la culpa.
  77. Afirmar que si San Pedro fuese Papa hoy, no podría conceder mayores gracias, constituye una blasfemia contra San Pedro y el Papa.
  78. Sostenemos, por el contrario, que el actual Papa, como cualquier otro, dispone de mayores gracias, saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc., como se dice en 1ª de Corintios 12.
  79. Es blasfemia aseverar que la cruz con las armas papales llamativamente erecta, equivale a la cruz de Cristo.
  80. Tendrán que rendir cuenta los obispos, curas y teólogos, al permitir que charlas tales se propongan al pueblo.
  81. Esta arbitraria predicación de indulgencias hace que ni siquiera, aun para personas cultas, resulte fácil salvar el respeto que se debe al Papa, frente a las calumnias o preguntas indudablemente sutiles de los laicos.
  82. Por ejemplo: ¿Por qué el Papa no vacía el purgatorio a causa de la santísima caridad y la muy apremiante necesidad de las almas, lo cual sería la más justa de todas las razones si él redime un número infinito de almas a causa del muy miserable dinero para la construcción de la basílica, lo cual es un motivo completamente insignificante?
  83. Del mismo modo: ¿Por qué subsisten las misas y aniversarios por los difuntos y por qué el Papa no devuelve o permite retirar las fundaciones instituidas en beneficio de ellos, puesto que ya no es justo orar por los redimidos?
  84. Del mismo modo: ¿Qué es esta nueva piedad de Dios y del Papa, según la cual conceden al impío y enemigo de Dios, por medio del dinero, redimir un alma pía y amiga de Dios, y por que no la redimen más bien, a causa de la necesidad, por gratuita caridad hacia esa misma alma pía y amada?
  85. Del mismo modo: ¿Por qué los cánones penitenciales que de hecho y por el desuso desde hace tiempo están abrogados y muertos como tales, se satisfacen no obstante hasta hoy por la concesión de indulgencias, como si estuviesen en plena vigencia?
  86. Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?
  87. Del mismo modo: ¿Qué es lo que remite el Papa y qué participación concede a los que por una perfecta contrición tienen ya derecho a una remisión y participación plenarias?
  88. Del mismo modo: ¿Que bien mayor podría hacerse a la iglesia si el Papa, como lo hace ahora una vez, concediese estas remisiones y participaciones cien veces por día a cualquiera de los creyentes?
  89. Dado que el Papa, por medio de sus indulgencias, busca más la salvación de las almas que el dinero, ¿por qué suspende las cartas e indulgencias ya anteriormente concedidas, si son igualmente eficaces?
  90. Reprimir estos sagaces argumentos de los laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos con razones, significa exponer a la Iglesia y al Papa a la burla de sus enemigos y contribuir a la desdicha de los cristianos.
  91. Por tanto, si las indulgencias se predicasen según el espíritu y la intención del Papa, todas esas objeciones se resolverían con facilidad o más bien no existirían.
  92. Que se vayan, pues todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: «Paz, paz»; y no hay paz.
  93. Que prosperen todos aquellos profetas que dicen al pueblo: «Cruz, cruz» y no hay cruz.
  94. Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno.
  95. Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.

Wittenberg, 31 de octubre de 1517

Atomización de las iglesias de la Reforma

El cardenal católico suizo Kurt Koch, que es el actual Presidente del Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos, opina además, incidiendo en declaraciones anteriores, que

“la aspiración de Lutero fracasó. Se formaron Iglesias independientes y dio lugar a terribles guerras de religión con consecuencias fatales para el conjunto de Europa. ¿Cómo celebrar eso? “.

Anabpatistas

Lamentablemente, después si se fué de las manos, con el movimiento anabptista y la rebelión de los campesinos alemanes a los principes. Pero eso no es culpa de Lutero, ni de Calvino, ni Zwinglio.

La Reforma tuvo su versión popular en el movimiento anabautista, que mal gobernado por algunos líderes extremistas y acosado por la nobleza y la incipiente Iglesia luterana estuvo a punto de extinguirse.  Los anabautistas formaban parte de lo que se vino a llamar Reforma Radical . El nombre venía de la doctrina que los anabautistas tenían basada en los evangelios del bautismo a adultos. El movimiento comenzó muy cerca de Wittemberg, la cuna del Protestantismo. Mientras Lutero seguía escondido del Papa, tres profetas llegaron a la ciudad publicando un mensaje apocalíptico de destrucción del mundo a causa del pecado. Uno de los que aprobaban este pensamiento extremo fue Thomas Münzer , que aunque abrazó la Reforma muy pronto, enseguida disintió de la mesura de Lutero y la poca radicalidad de sus reformas.

Lutero comprendía las reivindicaciones de los campesinos, pero cuando parte de los anabautistas se radicalizaron y pretendieron hacer una revolución social violenta, el reformador se volvió a los príncipes.Tras la derrota de Münzer y los anabaptistas en 1525, Lutero pidió piedad para los que se habían salvado, aunque eso ya no pudiera paliar las duras palabras que él mismo dirigiera hacia este grupo unos años antes. Muchas de las ideas anabautistas se apoyaban en las reformas de Zwinglio , el reformador suizo. El modelo que perseguían era el modelo de la iglesia de Jerusalén, pero en Suiza también fueron expulsados por Zwinglio, al no poder convencerlos de que moderaran su discurso .

El movimiento anabautista no terminó con la derrota de Münzer. En el año 1534 conquistaron la ciudad alemana de Münster y aplicaron su plan de reformas radical . El sistema adoptado se parecía mucho al comunista, aprobaron la poligamia, pero también la violencia a los que no pensaban como ellos. En el año 1535, una coalición compuesta por protestantes y católicos asaltó la ciudad y se produjo una gran matanza.  El movimiento anabaptista aprendió la lección y al fin triunfó la corriente más pacífica.

Las doctrinas básicas de las iglesias evangélicas modernas provienen de los anabautistas y sus sucesores los bautistas. Los anabautistas perdieron la guerra, pero lograron influir en el protestantismo hasta conformarlo como es en la actualidad.

Atomización actual de las iglesias

Esto es producto del hombre, que con sus intereses terrenales intenta desviar el curso de la historia de acuerdo a sus propios intereses. Ezequiel nos da una buena descripción del río de Dios (cf. Ez. 47:3-12 RV 1960)

Recuerdo hace algunos años atrás, yo vivía en República Dominicana y un buen día, leo en las noticias que un río llamado Jimaní, en la frontera con Haití, que hacía algunas décadas que se había desviado de su curso natural, volvió a ocupar su cause histórico de repente, barriendo totalmente con muchas casitas humildes que se habían edificado en el cauce. Cuando la iglesia recuperó su vitalidad, el río volvió a correr con nuevos brios, con nuevas fuerzas y con libertad de nuevo, por su cauce histórico, el que los Papas del medioveo habían desviado con sus intereses terrenales.

Cuando un río recupera su cauce, lamentablemente, puede darse que arrase con muchas casitas humildes que estaban construidas; pero ese no es culpa del río. El río tiene una naturaleza que Dios la creó. Así es el río de Dios, cuando corre, es posible que arrase con muchas cosas que nosotros pensamos que están bien, pero no es asi.

El desbordamiento del rio Soleil dejo -segun los balances mas conservadores- cerca de 400 muertos y 300 desaparecidos en Jimani, ubicas en la provincia Independencia, fronteriza con Haiti, 280 km al oeste de Santo Domingo, con una poblacion de 45.000 habitantes aprox.[4]

Lamentablemente, al dia de hoy, muchas iglesias están en estado crítico al dia de hoy, no  solo divididas, sino confundidas por el relativismo de la época, o por el subjetivismo que escandaliza a la razón. Están como los huesos secos que vió en visión el profeta Ezequiel en el A.T (Ez. 37:7-10). pero el Señor es poderoso para soplar con su Espíritu y ponerle vida a este cementerio de ‘elefantes blancos”.

  • “Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel …”(Ez. 37:11)

¿Qué representan todos estos huesos secos? “La casa de Israel.” O sea, la nación terrenal de Israel, el pueblo electo de Dios durante la Era Mosaica.[5]

Lutero, el hombre imperfecto

Algunos autores tratan de desacreditar la Reforma, señalando los errores personales de Lutero. Es cierto que Lutero tenía algunos defectos en su carácter. Tenía un temperamento bastante impulsivo, un “carácter fuerte”. Aún en sus escritos polémicos usa a veces un lenguaje torpe y casi grosero, insultando a sus adversarios. – Es también sabido que Lutero odiaba a los judíos (después de unos intentos fracasados de convertirlos), y se excedió demasiado al escribir contra ellos. – También impulsó persecuciones contra los reformadores más radicales, a los que llamó “anabaptistas”,como cité mas arriba.

Lutero, fue un ser humano, no es Jesucristo, quien fundó la Iglesia. Y creo que debemos romper de una buena vez con ese horrible mito de que Lutero fue el primer Reformador. No,no fue el primero. Hubo varios antes de él que enseñaban de manera parecida, y que deseaban hacer volver la iglesia a la verdad de la Palabra de Dios. Los más conocidos de ellos eran Juan Wyclif en Inglaterra (1320-1384) y Juan Huss en Bohemia (1374-1415), quien murió como mártir. Ambos pudieron juntar a algunos seguidores, pero no lograron realmente las reformas que deseaban.

¿Por qué fracasaron ellos, mientras Lutero tuvo éxito? No creo que ellos hayan sido inferiores a Lutero. Simplemente no había llegado todavía el tiempo de Dios. Una Reforma tan amplia no sucede de la noche a la mañana. Era necesario que estos hombres, los “pre-Reformadores”, preparasen el camino. En los tiempos de Lutero, toda Europa tenía mucha hambre de Dios. Sin el trabajo de los “pre-Reformadores”, probablemente no hubieran tenido esta hambre, y no hubieran deseado tanto escuchar la palabra de Lutero.

Si después de ver la verdad, Lutero hubiera seguido sirviendo a la manera de la tradición muerta de la iglesia, allí sí tendríamos que reprocharle. Pero Lutero tuvo la valentía de actuar según la verdad que Dios le había mostrado, aun en contra de todas las tradiciones de su iglesia.

Lutero dedicó mucho tiempo a examinar su propio corazón, y a confesar todos los pecados de ira, odio y envidia contra otras personas; pero dijo desanimado: “Cuanto más uno intenta lavar sus manos, más sucias se vuelven.” Y por más que recibía absoluciones y hacía penitencias, siempre se quedó con la pregunta inquietante: ¿Quién me puede garantizar que realmente he cumplido con todas las condiciones para recibir perdón?

Su amigo Felipe Melanchthon escribe acerca de Lutero como monje joven:

“A menudo grandes terrores le asustaron repentinamente, mientras reflexionaba más intensamente acerca de la ira de Dios y los ejemplos de Sus castigos; de manera que casi se volvió loco. Y yo mismo le vi, cuando fue vencido por la tensión en cierto debate acerca de la doctrina, acostarse en la celda del lado donde repetidamente oró sobre la idea discutida y lo resumió todo bajo pecado, para ser perdonado por todo. El sentía estos terrores desde el inició, o más agudamente en aquel año porque perdió a su compañero que murió en un accidente.” “El joven Martín Lutero se dedicó por completo a la vida del monasterio, empeñándose en realizar buenas obras con el fin de complacer a Dios y servir a otros mediante la oración por sus almas. Se dedicó con mucha intensidad al ayuno, a las flagelaciones, a largas horas en oración, al peregrinaje y a la confesión constante. Cuanto más intentaba agradar a Dios, más se daba cuenta de sus pecados.” (Fuente: Wikipedia)

Hasta hoy, la iglesia católica sigue acusando a Lutero y a los protestantes, de “haber dividido la única iglesia de Cristo”. Pero esta no era la intención de Lutero. Esto lo podemos encontrar en los libros de historia del cristianismo. Hemos visto también como Lutero, aun después de ser acusado injustamente, todavía se dirigió al papa de manera respetuosa, esperando su comprensión.

Lutero no se separó de la iglesia católica; el papa le expulsó. Entonces, la verdad histórica es que no fue Lutero, sino el papa, quien dividió la iglesia.

Dios es soberano en la elección de Sus instrumentos en la tierra. El ha usado a un engañador (Jacob), un asesino (Moisés), y un perseguidor de la iglesia (Saulo=Pablo). El apóstol Pedro tenía también una personalidad muy impulsiva y ambiciosa. Pero todos estos hombres se entregaron completamente en las manos de Dios, se dejaron moldear por El, y así El los pudo usar. Lutero también estaba consciente de sus defectos y se humillaba ante Dios por ellos. (Supongo que de otro modo hubiera sido mucho más torpe y grosero de lo que era.)

Dios sabe exactamente cuál temperamento es necesario para cada una de las tareas que El reparte en la tierra. En cuanto al “carácter fuerte” de Lutero, uno persona menos “obstinada” no hubiera soportado las tremendas luchas y conflictos en su vida. La misma calidad que es una “debilidad” en ciertas situaciones, se convierte en punto fuerte en otras situaciones. No era posible llevar la Reforma a su victoria, sin la “obstinación” que caracterizaba a Lutero.

En cuanto a su postura contra los judíos y contra los “anabaptistas”, no hay excusa. Fue un grave error y punto. Pero estoy convencido de si hubiera existido alguna persona con menos errores y más idónea para llevar a cabo la Reforma, Dios hubiera usado a esa persona en vez de Lutero. Parece que no existía persona más idónea.

Canon dentro del canon

Lutero, como reacción a los falsos milagros del clero católico romano y en protesta ante su venta de indulgencias,  rechazó lo sobrenatural. John Mark Ruthven dice de Lutero:

“…que vió en el énfasis carismático del evangelio y de los hechos y en gran parte los ignoró,omitiendo partes, y respondió manipulando el N.T para conformarlo al énfasis de su Teología y negar la autoridad del N.T a sus oponentes. Específicamente, dentro de ese contexto de pelemica anticarismática, contra el papado, como contra la Reforma Radical, Lutero desarrollo su concepto de canon dentro del canon, que la doctrina y énfasis de un grupo de libros estaban subordinados  a este grupo. Según su prefacio del N.T de 1522,su único criterio para seleccionar el corazón y la esencia de todos los libros, es que estos no describan muchas obras y milagros de Cristo.”

Propósito de las Tesis

La Iglesia del Palacio de Wittenberg era el lugar donde se guardaba una de las colecciones individuales de reliquias más grandes de Europa, acumuladas por Federico III, príncipe elector de Sajonia. Las reliquias eran aquellos objetos que muchos católicos medievales consideraban “santos” por haber pertenecido o estado en contacto con un Santo católico (incluso partes del propio cuerpo fallecido). De acuerdo a estas creencias (que posteriormente serían refrendadas por la Iglesia Católica Romana en el Concilio de Trento), su contemplación otorgaba méritos al espectador, de modo que podía recibir la absolución del castigo por sus pecados en el purgatorio. Hacia 1509, el príncipe elector llegó a poseer alrededor de 5.005 piezas, incluyendo varios frascos con la leche de la Virgen María, paja del pesebre donde nació Jesús y el cadáver entero de uno de los inocentes masacrados por orden de Herodes el Grande. Estas reliquias eran mantenidas en relicarios (recipientes artísticos labrados sobre todo en plata dorada) y exhibidos una vez al año para que los fieles las venerasen. En 1509, cada devoto visitante que hizo alguna donación para el mantenimiento de la Iglesia del Palacio recibió una indulgencia de cien días por cada reliquia.[7] Antes de 1520, la colección de reliquias del Elector había aumentado hasta las 19.013 piezas, lo que permitía a los devotos peregrinos que donaran a la Iglesia del Palacio recibir una indulgencia que reduciría su tiempo en el purgatorio por 1,9 millones de días.[8]

Las acciones de Lutero, sin embargo, no iban inicialmente contra la colección de su soberano, sino en respuesta a la venta de indulgencias por parte de Johann Tetzel, un sacerdote de la Orden de los Hermanos Predicadores (Dominico), comisionado por el Arzobispo de Maguncia y por el Papa León X. El propósito de Tetzel era desarrollar una campaña de recolección de fondos para financiar la renovación de la Basílica de San Pedro en Roma, y aunque el príncipe de Lutero, Federico III de Sajonia, y el príncipe del territorio vecino, Jorge el Barbudo, duque de Sajonia, prohibieron la venta en sus dominios, feligreses de Lutero viajaron para comprarlas. Cuando estos creyentes venían luego a confesión, presentaban las indulgencias plenarias que habían adquirido, demandando que ya no necesitaban arrepentirse de sus pecados, puesto que el documento prometía perdón para todos ellos y más.

Conclución

1. Que no nos roben nuestras bendiciones

No creo que debamos permitir que nos roben nuestras bendiciones, nuestras tradiciones (aquellas que no invalidan enseñanzas biblicas claras). No creo que debamos permitir que nos roben lo que Dios hizo a través de hombres  como Juan Huss, Lutero, Calvino, Zwinglio, Menon, Wesley, y tantos otros.

2. La reforma no fue pecado

La Reforma en si, como movimiento espiritual, no fue pecado. Además proporcionaría un importante armazón ideológico a la crítica de las instituciones y de cualquier idea aceptada por razones de autoridad, desde la teología hasta la naturaleza. No resulta extraño que de El se diese la revolución cientifica del siglo XVI, los primeros derechos reconocido como inalienable por los gobernantes o la democracia moderna.

En apenas unos años el protestantismo controlaría media Europa, y estaría llamado a reunir prácticamente a la mitad de los miembros de todas las confesiones cristianas del mundo. Lamentablemente, despues si se fué de las manos, con el movimiento anabptista y la rebelión de los campesinos alemanes a los principes. Pero eso no es culpa de Lutero, ni de Calvino.

Si el Papa hubiese oido la voz de la Reforma, además de haber sido otra la historia, no hubiese llegado la sangre al río. Pero como siempre lo han hecho, los Papas hacen lo que se les da la gana, apelando a su infabilidad y a la autoridad delegada de Pedro (?), algo que es totalmente imposible de demostrar. Es mas, la historia de encarga de demostrarnos que esto es un absurdo, no solo por la moral impía de muchos Papas, sino que hubo muchas páginas oscuras en la historia de los Papas. Y sino, recordemos a los Hugonotes, por ej. “los Hugonotes”. Después de la Reforma aparecieron en Francia muchos calvinistas conocidos como Hugonotes. Ellos fueron masacrados por el “establishment” catolico que los veía como una amenaza. [3]

La Reforma Protestante del s. XVI, no fue un pecado, sino un grito de libertad, el renacer de una Iglesia que estaba prisionera del dogma de un Nerón psesudocristianizado disfrazado de “vicario de Cristus”. Los Papas con sus dogmas habían ahogado la espiritualidad de la Iglesia por la que decían velar. Y el tema de las indulgencias acabó con la paciencia del ex-monje agustiniano Martín Lutero.

3. Legalismo o sana doctrina?

Entendería que a “La Reforma” la acusen de ser legalista si se quiere, por procurar pegarse al texto bíblico en desmedro de la paganización doctrinal del romanismo, que abrazó la cultura (abrazó al justo Abel y también abrazó al impío Cain), y así sincretizó la religion cristiana. La Reforma protestó contra esos excesos, pero no era la intención de ninguno de ellos de desobedecer al Papa, aunque sabian los que les esperaba por obedecer a Dios primero (la hoguera). Las gueras y el cisma se podrían haber evitado seguramente, si el Papa y sus bandidos hubiesen oído la voz de Dios. Lo hicieron? No, no tenían ni la actitud ni la disposición. Haberlo hecho, hubiese sido sin duda, la destrucción de la Iglesia católico romana como sistema religioso falso.

Las acusaciones de dividir la Iglesia, la han tenido que escuchar casi todos los predicadores y líderes de avivamiento, desde Lutero por Wesley y Booth y hasta los predicadores actuales de avivamiento: “¡Eres divisivo!” – “¡Eres un fanático!” – “¡Eres demasiado radical!” – “¡Estás causando conflicto!”.

A la iglesia tibia nunca le gustó la prédica de la verdad bíblica completa. La iglesia tibia siempre ha tratado de desacreditar, o expulsar, a los predicadores radicales de la verdad. Y tristemente, aun las iglesias avivadas, después de dos o tres generaciones se volvieron tibias nuevamente. Esto es lo que sucede hoy mismo. Pero Dios tiene un remanente.

4. No Regrese a Roma

No es que muchos protestantes están muy tentados a ser signatario del Tratado TCE (Evangélicos y Católicos Unidos), pero hay un sentimiento entre aquellos cuyas bibliotecas son la luz en los libros de historia de la iglesia, de pensar que los católicos “No están tan lejos.”(ver Recordatorio del Día de la Reforma.)

Por favor, lea el Concilio Vaticano II en su tiempo libre. Eso traerá lágrimas a sus ojos cuando vea cómo se ha desviado su punto de vista de lo que nuestro Salvador hizo en la cruz. Le hará amar más a Jesús, y le hará correr lejos de Roma en su camino a la cruz en agradecimiento por la gracia mediante la fe.

Entienda que los reformadores estaban dispuestos a morir. Lea a “Cinco Reformadores Ingleses” por JC Ryle. Eso purgará la necesidad de reconciliarse con Roma. No cedas el terreno por el que los reformadores derramaron sangre.

Dios te bendiga

——————

Notas

[1] http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/15712/El-papa-no-asistira-al-500-aniversario-de-la

[2] Ibid

[3] https://elteologillo.wordpress.com/2012/06/21/los-hugonotes/

[4] http://rioblancojimani.blogspot.com/2005/08/jimani_20.html

[5] http://www.editoriallapaz.org/valle_huesos_secos.ht

[6] “Can a charismatic Theology be Bliblical”, home.regent.edu/ruthven, paper cit en Ron Philips, una guia especial – Los dones del Espiritu,pag. 40-41, ed. casa publicacion

[7] Martín Treu, Martín Lutero en Wittenberg: Un Tour Biográfico (Wittenberg: Fundación Conmemorativa Lutero de Sajonia Anhalt, 2003), 15.  cit en http://evangelio.wordpress.com/2012/10/30/las-95-tesis/

[8] Treu, 15. cit en http://evangelio.wordpress.com/2012/10/30/las-95-tesis/

bibliografia consultada

5 comentarios en “Fue pecado la Reforma protestante? Las 95 Tesis

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