¿Es válida la declaración de Mateo 28:19? (Segunda Parte)


¿Es válida la declaración de Mateo 28:19? (Segunda Parte)

Nota: Para profundizar en la doctrina del bautismo

En esta segunda entrada retomamos con las consideraciones acerca de la validez de Mateo 28:19.  Hay quienes pretenden demostrar que ciertas versiones tardías del Evangelio de Mateo en idioma hebreo, como por ejemplo el de Shem Tov, que no incluye la fórmula trinitaria, deberían hacernos cuestionar la certeza del texto griego.
Mateo 28:19 y algunas versiones del Evangelio en Hebreo:
Quienes tratan de impugnar la validez de la formula bautismal citada en Mateo, lo hacen apelando a ciertas versiones medievales de dicho Evangelio en idioma hebreo; partiendo de la base que Mateo como judío podría haber escrito en hebreo, según citas de ciertos padres de la Iglesia, como Eusebio o Jerónimo.
En primer lugar, es de suponer que si Mateo escribió el Evangelio en otro idioma que no fuera el griego Koiné, lo hiciera en arameo;  dado que era el idioma en que hablaba Jesús y resultaba bien conocido por los judíos de la época.
Lo más probable es que aquello a lo que Jerónimo o Eusebio llamaban hebreo no sea el idioma en que está escrito el manuscrito de Shem Tov; puesto que en el Nuevo Testamento, el “hebreo” de tiempos de Jesús era el arameo de Palestina, o dialecto hebreo de la lengua aramea, y no el hebreo del Antiguo Testamento, que es el dialecto hebreo de la lengua cananea y que para la época de Jesús no era de circulación popular.
En segundo lugar, el  idioma “oficial” en el que se transmitió el Nuevo Testamento, por decirlo de alguna manera, es el Griego koiné y TODOS los manuscritos más antiguos que tenemos de dicho Evangelio están en griego, los cuales como ya mencionamos incluyen la fórmula bautismal. El citado manuscrito de Shem Tov  se remite a mediados del siglo XIV y por lo tanto no puede competir en antigüedad con los que tenemos en griego.
Tercero, si decidiésemos buscar escritos tardíos para “desestimar” o “corroborar” lo que está  firmemente establecido, bien podríamos citar la versión del Evangelio de Mateo en hebreo, llamada Besorat Matay; presentada por Jean DuTillet en 1553 que si contiene la fórmula bautismal como los manuscritos griegos. [i]
Mateo 28:19 y su coherencia interna:
Una evidencia de que el pasaje de Mateo no ha sido agregado o interpolado es  la coherencia con la que fluye, hablando de este tópico Caïrus declara: “Jesús había citado a sus discípulos a Galilea (28:10) para que tuviesen oportunidad de presenciarlo directamente en su estado resucitado.  Este nuevo estado requería explicación: ahora Cristo estaba en la plenitud de su poder glorificado, mientras que los discípulos tenían una tarea que cumplir en la tierra (19:18,19) con ayuda de su presencia mediante el Espíritu (20:20).   La tarea de los discípulos es hacer más discípulos, y eso implica bautizar, lo que a su vez requiere una mención de la autoridad bajo la cual se efectúa el bautismo.  Si elimináramos cualquiera de estos elementos concatenados el relato quedaría mutilado y fragmentado”.[ii]
El discipulado es un seguimiento o imitación; la experiencia cristiana arranca  desde el bautismo, que fue el punto de partida del ministerio de Cristo. El bautismo de cada nuevo cristiano, por consiguiente, debe representar o aludir ceremonialmente al bautismo de Jesús.
Jesús fue bautizado cuando el Padre audiblemente lo designó como su Hijo amado con la presencia corporal del Espíritu Santo. Este es uno de los pocos incidentes mencionados en los cuatro evangelios casi con las mismas palabras. Esa armonía subraya la necesidad ceremonial de invocar al Padre, Hijo y Espíritu Santo, y por lo tanto es de esperar que esa referencia ceremonial estuviera en las instrucciones dejadas por Jesús y por ello Mateo la incluye.[iii]
Finalmente; suponiendo que los argumentos presentados para impugnar Mateo 28:19 fueran de peso (aunque consideramos que no los son); aún así no podrían impugnarse las declaraciones de los cuatro Evangelios, que unánimemente se refieren al bautismo de Jesús; dejando en claro la participación de la Divinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) en un momento tan solemne, que sería imitado por los seguidores de Cristo hasta su venida.
En conclusión y volviendo a la pregunta inicial ¿es válida la declaración de Mateo 28:19? Sí, tan válida como el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Notas:
[i] El manuscrito Besorat Matay incluye la formula bautismal y dice: (18 Yeshúa se acercó a ellos y les dijo: «Toda autoridad se me ha dado en el cielo y en la tierra. 19 Así que vayan y enseñen a todos los goyim, y sumérjanlos en el nombre del Padre, del Hijo y del rúaj ha-qódesh; 20 y enséñenles a guardar todo lo que les he mandado. Y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.»). La expresión rúaj ha-qódesh  transliterada del hebreosignifica el “Espíritu Santo”. Para leer la traducción de este manuscrito véase: http://www.scribd.com/doc/6760453/Mateo-Hebreo.
[ii]Argumentos presentados por el Dr. Aecio Caïrus en el contexto de las evidencias externas e internas que fundamentan la legitimidad de Mateo 28:19.  Enviado para círculo pastoral en 2010.

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