Clericalismo: Los celos entre/hacia los liderazgos ministeriales


Clericalismo: Los celos entre/hacia los liderazgos ministeriales

Autor: Paulo Arieu

Las relaciones interpersonales y familiares siempre tienen altibajos, en medio de estas siempre surgen sentimientos encontrados por la falta de interés hacia una u otra persona, así vemos en la Biblia como existían celos entre hermanos por la preferencia que se le daba a uno de los dos, celos entre esposos por la obtención de cosas que la pareja no podía darle al cónyuge; aun Dios siente celos y con justa razón, su pueblo le daba más importancia a cosas materiales que buscarlo a Él. El sentimiento de celo es normal cuando no lleva consigo influencias espirituales, vivencias pasadas que marcaron el alma de la persona o por egolatrías que se manifiestan en el alma, con el fin de llamar la atención de ser amado.[0]

Muchas personas buscan generar celos debido a que la persona que está junto a ellos no puede darles lo que estos desean o necesitan, consiguiéndolo con algún familiar, hijos, etc. haciendo que la estima de la persona se destruya por sentirse que no puede darle lo que la otra persona desea, aumentando así el sentimiento de inferioridad que ya trae consigo.  Vemos en la Biblia,por ejemplo, que Raquel le reclama a Jacob diciéndole “dame hijos sino me muero” deseando tener el mismo nivel que tenía Lea. Este acto de generar celos en otros, muchas veces se hace inconscientemente, sin embargo en otras se hace con hecho pensado debido a idolatrías en el alma o carencias de auto estima, los peligros de esto es que las reacciones pueden ser diversas a tal grado que la persona afectada puede buscar la venganza pagando de la misma manera  (Pr. 6:34).

Los celos es un sentimiento que Dios ha dejado para demostrar que nos importan las personas que están a nuestro alrededor, sin embargo debido a situaciones vividas en la infancia, este sentimiento es trastocado y convertido en una situación negativa que afecta todo tipo de relación, inclusive nuestra relación con Dios; porque así como Caín sintió celos de su hermano al extremo de darle muerte, también nosotros podemos sentirnos celosos de que otros hermanos estén en una posición privilegiada en todo sentido y nosotros no, generando envidia nuestro corazón y resentimiento hacia Dios, tal como le sucedió a Caín al ser insolente es sus respuestas hacia Dios cuando este le preguntaba por su hermano Abel. [1]

Comúnmente, los celos se dan en el seno de las familias. Padres contra hijos , cónyuges; también se da entre colegas del trabaj o de la empresa y entre compañeros de estudio. Pero también en la iglesia que es la familia de Dios,se dan los celos, entre los líderes y entre los mienbros y también en relación con los ministros que presiden la congregación. Gál. 6:10  “Así que,  según tengamos oportunidad,  hagamos bien a todos,  y mayormente a los de la familia de la fe.”

Vemos como Pablo sigue insistiendo en el tema  de hacer el bien. Ahora añade que el cristiano tiene la responsabilidad de hacer el bien a todos, mayormente a los cristianos, porque en la vida hay muchas oportunidades para hacer bien a todas las personas. En primer lugar a nuestros familiares mas cercanos y en segundo lugar a la iglesia, a la que Pablo llama “la familia de la fe”.  “La autoridad de Dios se puede ver en la coordinación de los diversos miembros del cuerpo de Cristo.” (W.Nee)
En 1 Sam. 18:6-9 vemos a los dos grandes líderes ungidos por Dios en esa época en Israel, donde la monarquia recién comenzaba : Los reyes Saul y David.

a) Saul: Primer rey de Israel

Era un hermoso joven, hijo de Cis, de la tribu de Benjamín. “Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él”Fue ungido como Rey por Samuel.  Los israelitas pidieron a Samuel: “Constitúyenos ahora un rey que nos juzgue” (1 Sam. 8:5).Dios le dijo a Samuel que les advirtiera sobre el tratamiento que un rey les daría, Pero el pueblo insistió.

Saul peleó contra Nahas y libró la ciudad de los filisteos y aunque su armamento era superior los derrotó.  Pero, cuando atacó a los amalecitas y los venció no cumplió la orden de exterminio que había sido dada por Dios, esto no agradó a Dios (1 Sam. 15:10-11) ”  Y vino palabra de Jehová a Samuel, diciendo: 11  Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche.” Despues de haber sido llamado y demostrado que ere el “ungido de Dios”, hablado como “el ungido”, aceptado como “el ungido”, ahora se encuentra en posición sin la unción de Dios por su desobediencia. Saúl, el líder sin unción, se sintió celoso del nuevo “ungido de Dios”, el rey David, quien era públicamente reconocido por causa de la unción. “Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música” (1 Sam. 18:6).

b) David: Segundo rey de Israel

Desde que David mató al gigante Goliath, halló gracia dentro y fuera del Palacio del Rey Saul. Los ungidos nunca pasan sin ser tomados en cuenta; Su presencia siempre se nota por la mayoría. La unción identifica a los ungidos. Puede haber posición sin unción, pero nunca habrá función sin unción. Muchos confunden “posición” con “función”. Aunque David no tenía posición, ejercía la función. Dios quiere personas que hagan algo, no que tengan un título de algo. Haga el trabajo para Dios y Él lo promoverá donde a uno se le ponía más alto que al otro.   El trabajo de los siervos de Dios nunca debe ser razón para hacer comparaciones públicas. En la obra del Señor Jesucristo ninguno es mejor que otro.  Cada uno hace lo que puede con sus talentos.  Al que se le dio cinco, se espera que los multiplique hasta diez;  Al que se le dio dos que los multiplique hasta cuatro;Y al que se le dio uno que lo multiplique hasta dos  (Mat. 25:14-30). Lo importante no es tener más talentos,  Sino ser multiplicador de los talentos que se tienen.  Los celos son un sentimiento carnal. Leemos en 1 Sam. 18:8 “Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino”Muchas veces, el pueblo mismo es causa de divisiones internas al tener un espíritu de favoritismo.  Como Saúl ya no es guiado por el Espíritu Santo,  un sentimiento de enojo se apoderó de él por causa del cántico. Primero “y se enojó Saúl en gran manera”. No solo se enojó, sino que se enojó al extremo. Tenía esa clase de enojo que produce úlceras y hace laceraciones estomacales. El enojo enferma la personalidad humana. Afecta las acciones y reacciones humanas. Una persona que se deja dominar por el enojo comete muchos errores de los cuales luego se lamenta. Ahora el no ungido manifiesta celos.  Tiene miedo de perder o de que le quiten su posición de rey.   El que no está ungido cela su posición.  El que está ungido deja que Dios lo cuide en su posición. Nuestras reuniones de adoración deben ser “celebraciones”. Nada debe entretenernos, ni desviarnos de este objetivo.  Nunca debemos comparar verbalmente a los ungidos.  El celo produce miedo.  Crea enemigos que no existen. Los que son verdaderamente espirituales no son celosos.

c) Tenemos en la Biblia casos de

c.1) Celos provocados a Dios por la idolatría

  • Ez. 8:3 RV 1960 ” Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos.”

Este comportamiento lo podemos ver en Elcana, este toma a Penina por mujer siendo esta hermana de Ana, ya que la Biblia nos indica que Ana veía como rival a Penina, (1 Sam. 1:2-6); en otros pasajes nos indica que el tomar a una mujer y a la hermana de esta por esposas no era correcto porque esto generaría rivalidad entre ellas (Lev. 18:18).

Desde un plano simbólico podemos decir que una persona, tanto hombre como mujer pude buscar el generar celos buscando que otros se interesen por él o ella; generando rivalidad entre las personas que atrae y así satisfacer su deseo de sentirse deseada y el centro de atención de otros. Esto manifiesta únicamente su egolatría y una carencia que su alma necesita satisfacer porque llama la atención de una manera incorrecta de la persona que le interesa. Otro ejemplo de esto lo encontramos en Jacob que tomó por mujer a Lea y Raquel, así vemos como la primera rivalizaba con Raquel debido a que podía darle a Jacob lo que ella no podía, lo cual generaba en ella frustración y dolor.

c.2. Tenemos tambien casos de celos reales:

  • Núm. 5:14 “y un espíritu de celo viene sobre él y tiene celos de su mujer, habiéndose ella contaminado…”

Podemos ver que la mujer peca y permite que su marido sea atacado por un espíritu de celo. Vemos a Job indicando que si él deseaba a una doncella o estaba al acecho de ella, daba autorización para que otro tomara a su esposa (Job 31:1-10).
Esto nos muestra dos cosas importantes: el receptor que tiene la persona que siente celos y la autoridad que confiere la persona a la entidad espiritual para que sea celada debido a situaciones vividas. Nuevamente tomamos el ejemplo de Raquel, esta mujer amaba a Jacob sin embargo ve como el padre interpone a una tercera persona entre ellos, entregándola como esposa antes que a ella (Gén. 29:16-26).

c.3.).Celos enfermizos (patológicos)

  • Núm. 5:14 y un espíritu de celo viene sobre él y tiene celos de su mujer, habiéndose ella contaminado, o si viene un espíritu de celos sobre él y tiene celos de su mujer, no habiéndose ella contaminado,

En este aspecto encontramos los llamados celos patológicos que se caracterizan por ser descontrolados e infundados, es decir, que no tienen sustento real para que se den, sin embargo la persona que padece de ellos ve en cualquier situación una oportunidad para celar a otra persona, con situaciones irreales e inexistentes, siendo su patrón de conducta la desconfianza.

En la Biblia encontramos este tipo de celo tipificado en el Seol  (Cant. 8:6), así encontramos también que indica que el Seol nunca “se saciará”, (Pr. 30:15-16) mostrándonos de esta forma que los celos enfermizos nunca se saciarán y siempre encontraran un motivo para mantenerse encendidos.

4). Celos normales:

Deut. 32:16-17 “Le provocaron a celos con dioses extraños, con abominaciones le provocaron a ira. Ofrecieron sacrificios a demonios, no a Dios, a dioses que no habían conocido, dioses nuevos que vinieron recientemente, a los que vuestros padres no temieron.

Cuando la persona ha tenido un desarrollo normal de su personalidad y de sus emociones, en un ambiente como el que Dios estableció, es decir en un ámbito familiar integrado, se manifestarán los celos en una menor medida, siempre en un sentido positivo; vemos como el mismo Dios siente celos de su pueblo debido a que estos buscaban a otros dioses, interesándose más en ellos que en quien verdaderamente los ayudaba, cuidaba y proveía en todo momento; mostrando en ellos un sentimiento de menosprecio y desagradecimiento hacia Él.

Cuando una persona se siente apartada a pesar de las muestras de amor y agrado hacia los que ama, manifestándose a través de situaciones extrañas e incomodas, genera celos en ella, sin embargo la reacción siempre es la adecuada para este tipo de situaciones, pues vemos que Dios le advierte constantemente a su pueblo que se cuide de los pueblos extranjeros pues estos los desviarían en pos de dioses extraños (Éx. 34:12-14).

De esta forma el celo normal se manifiesta en cuidar y advertir que debido a nuevas experiencias y situaciones que no ha conocido puede desviar su corazón en pos de lo novedoso ocasionándole problemas en su comunión y enfriando la relación e incluso haciendo que se llegue a la separación, todo ello en un ambiente de libre albedrío sin presión ni fuerza.

5. razones por las que se dan los celos.

En la Biblia podemos identificar algunas de las fuentes que provocan celos en una persona, sin embargo sólo analizaremos tres, veámoslas:

  • Envidia: Gén. 30:1 “Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana y dijo a Jacob: “Dame hijos, si no me muero”.
  • Amargura: Stgo. 3:14 “Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad.
  • Confusión: Stgo. 3:16 “Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.”

d. Observación:

Es posible que muchas de nuestras actitudes, acciones y omisiones estén gestando algunas probables crisis en nuestra vida o en la vida de nuestros hijos. Seamos sabios y hagamos algo al respecto a fin de evitar, si es posible, que broten las crisis que estemos bosquejando en la actualidad, o en el peor de los casos, disminuir sus efectos destructivos.

La manifestación de celos en una personas puede ser debido a diferentes causas, espirituales o de carácter trastocado por situaciones vividas en la infancia; tanto la persona que padece de celos como la que los provoca pueden estar afectados en su alma por alguna carencia emocional que no se ha satisfecho adecuadamente; el abrir puertas para los celos únicamente manifiesta alguna situación pasada que ha sido heredada y no ha sido ministrada adecuadamente,al igual que el que padece de celos influenciados por espíritus mantiene un receptor activado para que estos se manifiesten y debe ministrase para que sea desactivado y erradicado de su vida, después de ser libre de ellos se iniciará el reentrenamiento de su alma para que estas situación nunca más le afecte. Los sentimientos de celo Dios los ha dejado para que mantengamos avivado el amor por Él y rechacemos todo tipo de desvío, de esa misma manera se debe manifestar el amor hacia las personas que nos importan, sin caer en desequilibrios y situaciones negativas que únicamente crearan división y dolor en nuestra vida, así como en la de nuestros seres queridos.

Esta actitud tan desagradable, se nota mucho mas en las iglesias carismaticas donde el pastor delega mucho mas la predicación en algun miembro de la congregación que en las iglesias llamadas congregacionales, donde el pastor tiene mas preparación teológica, y no delegqa en otros el ministerio de la predicacion.Cuando los predicadores carismaticos se ganan el aprecio de la congregacion por sus dones, es comun que el pastor le retire su asistencia y apoyo. comunmente, termina con la vida espiritual del discípulo arruinada o en una división de la comunidad.

Por eso muchos ministros no delegan el ministerio de la predicación en otro discípulo. A diferencia del modelo bíblico que es inherente a las culturas orientales, donde el lider maestro espiritual, no solo transmite conocimiento sino tambien experiencia. En occidente el discipulo va a capacitarse a un centro académico de estudios y de allí irá comunmente a presidir una congregación. Por eso se aconseja que los jovenes ministros se asistan siempre que es posible, ministerialmente, con un lider con mayor experiencia en el ministerio (lider mentor).Buscar gente preparada y con experiencia para asesoría es excelente práctica, pero mejor idea es filtrar esas sugerencias con la palabra de Dios, y mucho mejor es buscar primeramente el consejo de Dios.

La Biblia llama a este tipo de conductas (y otras mas también parecidas), como “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,  idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.” (Gal. 5:19-24 RV 1960)

Conclución para reflexionar:  Hasta el más sabio necesita consejeros. El rey Salomón tenía un grupo de consejeros, los cuales heredó a su hijo Roboam. Si el más sabio de los hombres necesitó consejeros, nosotros por supuesto que también no debiéramos prescindir de ellos. Pero seamos selectivos a quienes acudamos por asesoría familiar o de cualquier tipo, no busquemos consejos aduladores como en el caso de Roboam. El reino de Israel había experimentado un tiempo de apogeo durante el reinado de David y sobre todo en la primera parte del reinado de Salomón, donde había armonía y comunión entre todas las tribus de Israel. Pero después de la muerte de Salomón, bajo el reino de Roboam, su hijo, el país se divide en dos reinos, dando inicio a una guerra civil que se prolongó por muchos años.

  • “Y aconteció que oyendo todo Israel que Jeroboam había vuelto, enviaron a llamarle a la congregación, y le hicieron rey sobre todo Israel, sin quedar tribu alguna que siguiese la casa de David, sino sólo la tribu de Judá.” (1 Re. 12: 20)

¿Por qué se dividió el reino? [2] Dice la escritura que Roboam se trasladó a Siquem (una ciudad importante en el norte del país) con el propósito de ser coronado rey ante las tribus del norte, todo parecería un mero trámite, pero antes de ratificarlo como rey, Jeroboam, el vocero nombrado por el pueblo, expresó una petición: pidió que Roboam disminuyera los impuestos y las cargas de trabajo que Salomón había establecido. El primer grupo de consejeros del nuevo rey estaba compuesto por ancianos con experiencia durante el reinado de Salomón, estos sugirieron al rey conceder la petición del pueblo. Pero los consejeros jóvenes le aconsejaron que no cediera, le instruyeron para que dijera que los trataría más duramente que su padre Salomón. Al final Roboam siguió el consejo de los jóvenes, provocando que el pueblo, lejos de intimidarse, rompiera todo lazo legal y político con Roboam.

Podríamos responder a la cuestión de porque se dividió el reino diciendo que fue por la novatez del nuevo rey, pero en realidad no fue así, este suceso solo fue la gota que derramó el vaso, las cosas habían ido complicándose muchos años atrás, sobre todo en la época de rebelión de Salomón contra los designios de Dios, en este tiempo el rey no se sació de las riquezas y poder, como cada vez quería más, exprimió mucho a su pueblo con impuestos y trabajo. Además, algo que aumentó los resentimientos de los habitantes de la parte norte, fue que Salomón entregó 20 aldeas de esta zona a los fenicios como trueque por ayuda y oro recibido; para colmo el rey fenicio ‘les hizo el feo’ llamándoles ciudades inservibles.

En vista de lo anterior, el principal responsable de la división fue Salomón, Dios podría haber mantenido el reino unido a pesar de todo, pero el juicio que decretó contra Salomón fue que le quitaría la mayor parte del reino, y solo por amor a David, los descendientes de Salomón podrían seguir en el trono de la otra parte del país. A partir de aquí empiezan dos historias que en realidad nunca pudieron separarse: la historia del reino del norte llamado normalmente Israel, y la historia del reino del sur, llamado Judá. El reino del sur fue integrado por la tribu de Judá principalmente, con el apoyo titubeante de la tribu de Benjamín y el apoyo decidido de la tribu de Leví, quienes no tenían propiamente un territorio. Al dividirse el reino, los levitas salieron de Israel y se asentaron en Judá. Había en Judá también muchos habitantes del resto de las tribus, estos también permanecieron fieles al trono de David.

Las 10 tribus del norte pusieron por rey a Jerobam, el destacado funcionario de la época de Salomón que tuvo que huir porque en su tiempo se rebeló contra Salomón. Dios prometió a Jerobam que establecería una dinastía firme con él en Israel, con la condición de que siguiera el ejemplo de David, sin embargo, no confió en Dios, pensó que cuando el pueblo estuviera en Jerusalén durante sus periódicas fiestas religiosas, les ganaría el corazón y se vincularían nuevamente con Roboam, nieto de David. Entonces, para evitar que Israel siguiera yendo a Jerusalén, hizo dos becerros de oro, muchos santuarios para ídolos y nombró sacerdotes que no eran levitas, instituyendo una religión sincrética e idólatra.

El derrocar la autoridad de Dios es derrocar a Dios. Por eso es que la Escritura dice: “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, Y como ídolos e idolatría la obstinación” (1 Sam. 15.23). Como siervos de Dios, 10 primero que debemos tener es una experiencia o encuentro con la autoridad. Conocer la autoridad es tan práctico como conocer la salvación, pero es una lección más profunda. Antes de poder trabajar para Dios, tenemos que ser derrocados por su autoridad. Toda nuestra relacíon con Dios está regulada por el hecho de si hemos tenido o no un encuentro con la autoridad. Si ya lo hemos tenido, nos encontraremos entonces por todas partes con la autoridad y, refrenados así por Dios, podrá él comenzar a utilizarnos.(W.Nee)

——–

[0]  http://estudios-biblicos.avanzapormas.com/crecimiento-espiritual/los-celos-y-la-biblia-estudio-biblico.html

[1] http://estudios-biblicos.avanzapormas.com/crecimiento-espiritual/los-celos-y-la-biblia-estudio-biblico.html

[2] http://meditaciones1areyes.blogspot.com/2011/01/el-reino-se-divide.html

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