Una Crítica a los Calvinistas


Es Problemático El Calvinismo? [1]

Roger Olson, un teólogo arminiano y autor de múltiples libros, escribió una entrada bastante interesante en su blog. NO es interesante porque sea un nuevo argumento en contra el la teología reformada/calvinismo, sino porque es importante para volver a recalcar las inconsistencias arminianas que se repiten una y otra vez. Lo más importante de notar es su persistencia en esos errores a pesar de poner en evidencia sus inconsistencias. Veamos esto con sólo un par de ejemplos. En su artículo titulado, “El Problema con el Calvinismo,” y hablando de las razones por las cuales él no es un calvinista escribe,

Segundo, no soy un calvinista (esperen!) SI FUERA UN CALVINISTA yo tendría problemas en poder distinguir entre Dios el diablo. Algunos calvinistas han malinterpretado este dicho. Ellos piensan que los estoy acusando de adorar al diablo. Nada puede estar más lejos de la verdad. Todo lo que estoy diciendo es, si yo fuera calvinista, teniendo el tipo de mente que tengo (luchando por la consistencia lógica tanto como sea posible), tendría problemas para distinguir claramente entre Dios y el diablo en mi propia mente.”

Claramente esta es su propia opinión. Porqué es que tiene problemas con el calvinismo? Porque ciertamente no entiende ampliamente la soberanía de Dios, Su caracter, la corrupción del hombre, entre otras cosas. Esta es su propia admisión. Ahora, el problema que Olson le ve al calvinismo es el siguiente,

El punto es-el caracter de Dios. Si Dios elige a un pueblo para salvación incondicionalmente y SI Dios ES amor (1 Juan) porque no salva a todos? Si yo pudiera ser un universalista, podría ser un calvinista. No me importa el libre albedrío por sí mismo o por ninguna razón humanista. El infierno es un tema pegajoso. El Dios Calvinista podría salvar a todos porque Su elección para salvación es incondicional y Su gracia es irresistible. Aparentemente, el se propuso “pasar por encima” de algunos (que en su efecto es lo mismo que predestinarlos al infierno). Porqué? Para Su Gloria? Algunos Calvinistas dicen que el infierno es necesario para la manifestación total del atributo divino de la Justicia. Yo pregunto lo que dice eso de la cruz-no fue suficiente manifestación de la Justicia de Dios?

Este es uno de los principales problemas arminianos: han encasillado a Dios y a su caracter bajo un solo atributo-el amor. El caracter del Dios arminiano tiene al amor como preeminencia. Todo el resto de los atributos divinos tienen, por así decirlo, menor rango. Y qué pasa con la Santidad de Dios? O Su Justicia? o Su ira? o Su Misericordia?

No conozco de otro atributo divino al que se le dé más importancia en la Biblia que la Santidad de Dios. El énfasis es tan claro en las Escrituras que es difícil obviarlo. Pero los arminianos han preferido tomar por encima de la santidad de Dios, Su amor. Qué fue lo que escuchó Isaías cuando estaba en la presencia de Dios?

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.” Isaías 6:3

Cuando el profeta vio a Dios sentado sobre Su trono no escuchó a los serafines diciendo, Amor, amor, amor, es Jehová de los ejércitos.” No! Isaías escuchó al serafín gritando y declarando la Santidad de Dios. Y el énfasis se nota en la clara repetición de la palabra, “Santo.” No estoy diciendo que la Santidad de Dios sea mayor que Su amor. Jamás! Tampoco estoy diciendo que la Justicia de Dios tenga más importancia que Su amor. Dios no puede ser compartimentalizado de la manera en la que lo han hecho los arminianos. Dios es todo amor, todo justo, todo santo, todo misericordioso, todo poderoso, todo omnisciente, etc. Ningún atributo está por encima de los demás.

En teología se le conoce a esta como la doctrina de la Unidad de Dios, la cual establece que Dios no está dividido en partes, sino que todo Su ser incluye todos Sus atributos, los cuales toman pre-eminencia en algunas ocasiones, pero Dios no puede ser más amor que justo; así como no puede ser más santo que misericordioso. Dios es enteramente Santo, enteramente Justo, enteramente amor, enteramente misericordioso, etc, eternamente.

Al elevar uno de los atributos de Dios por encima de los demás, el arminiano no tiene más que preguntarse porqué Dios no salvaría a toda la humanidad? Y sin embargo, el mismo arminiano no cree que toda la humanidad vaya a ser salva (una inconsistencia que discutiré más adelante). Es decir, como Olson, el arminiano se pregunta porque Dios, siendo principalmente amor, dejaría que algunos hombres se vayan al infierno?

Notan como toda la teología se derrumba si tenemos un concepto errado de Dios? La Biblia no tiene sentido si adoptamos el punto de vista arminiano. Ciertamente Dios es amor, pero debemos preguntarnos, cuál es el mayor objeto de Su amor? Para los arminianos el amor de Dios se expresa principalmente hacia sus criaturas. Es esto cierto? Cuando leemos la Biblia podemos ver claramente que no es así. Cuando Dios habló a Israel a través del profeta Ezequiel acerca de la futura redención, les dijo,

No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado.”

De un pasaje como este podríamos concluir que todo lo que Dios hace, inclusive la salvación de Su pueblo, es por causa del amor que tiene por Sí mismo. Dios ama lo que es perfecto; ama lo que es justo; ama lo que es santo; ama lo que es bello; ama lo que es glorioso; por lo tanto su amor está dirigido primariamente hacia Él. Todo lo que Él hace lo hace por amor a Sí mismo, para engrandecer Su nombre y para manifestar Su infinita Gloria! Porqué? Porque Él es lo más perfecto y bello y por lo tanto el mayor fin que puede tener Dios es manifestarse a Sí mismo y Su gloria.

Es por esto que la Biblia enfatiza tanto la santidad de Dios. Cuando decimos que Dios es santo estamos diciendo que Él está totalmente separado de Su creación. Él es único! No hay nada en el universo como Él. No hay nadie infinitamente perfecto, ni infinitamente santo, ni infinitamente justo, ni infinitamente amoroso, etc. Cómo Él no hay nada ni nadie! Dios es Santo!

Y por lo tanto, si Dios es tan infinitamente distinto a Su creación, el amor que fluye hacia sus criaturas debe hacerlo de Su amor por Sí mismo. Si la mejor expresión de amor que puede hacer alguien hacia otra persona es mostrarle aquello que es lo mejor, entonces la mayor expresión del amor de Dios hacia Sus criaturas es manifestarles Su infinita Gloria. Es el amor que tiene por Su nombre lo que lleva a Dios a manifestarse a Sus criaturas.

Entonces, uno de los graves errores del arminianismo, como lo podemos ver en el comentario de Olson es menospreciar la Santidad de Dios. Noten su comentario,

El Dios Calvinista podría salvar a todos porque Su elección para salvación es incondicional y Su gracia es irresistible. Aparentemente, el se propuso “pasar por encima” de algunos (que en su efecto es lo mismo que predestinarlos al infierno). Porqué? Para Su Gloria? Algunos Calvinistas dicen que el infierno es necesario para la manifestación total del atributo divino de la Justicia. Yo pregunto lo que dice eso de la cruz-no fue suficiente manifestación de la Justicia de Dios?”

En el sistema arminiano, a pesar de lo que diga el papel, el estado espiritual de los hombres es visto inadecuadamente. Hombres como Norman Geisler, un ferviente arminiano, tratan a los hombres como si fueran víctimas de Dios. Los hombres, argumentaría, desean ser salvos, o por lo menos, podrían desear ser salvos, pero el Dios calvinista los envía al infierno sin tomar en cuenta los deseos que podrían haber en el corazón de esos hombres.

Pero, es esta posición con respecto al hombre, bíblica? Cuando analizamos las Escrituras nos damos cuenta que no es así. El hombre, como lo describe Jesús y el resto de la Biblia, está muerto en sus delitos y pecados (Ef 2:1-3). Fueron sus pecados los que hicieron que Dios los echara de Su presencia. Están muertos espiritualmente, es por ello que no pueden discernir las cosas espirituales (1 Cor 2:14), y por lo cual odian a Dios (Juan 3: 19-20) y se han hecho sus enemigos (Rom 5:10). Su muerte espiritual es tan evidente que se manifiesta en su descarada rebeldía contra Su creador (Rom 1: 18-25). No le buscan, ni desean obedecer Sus mandamientos (Rom 3: 9-12; Salmo 14:1-3; Rom 8: 7-8).

Entonces, la condenación no se trata de que Dios “pase por encima” de hombres cuyos corazones quieran ser salvos. Por el contrario, la condenación es la declaración de Dios,la sentencia dictada a aquellos pecadores rebeldes que se han negado a someterse a la soberanía de Su Creador. Estos hombres no quieren tener una relación con Dios. Ellos no quieren a Dios. Ellos desean ser sus propios dioses. Desean vivir sus vidas como si Dios no existiera (Salmo 14:1).

Ciertamente la cruz es la manifestación de la justicia de Dios, sin embargo, la justicia de Dios también se manifiesta, aunque suene redundante, en hacer lo que es justo. No condenar a estos rebeldes sin causa sería injusto. Y eso es algo que Dios no puede hacer. Dios debe pagar a cada hombre según sus obras, y las obras de los rebeldes deben ser castigadas por la eternidad.

Esto está íntimamente relacionado con la doctrina que tengamos del pecado. El pecado es la transgresión de la Ley de Dios. Es pura rebeldía. Su gravedad está en que es una ofensa al caracter de Dios. Y si la santidad de Dios es infinita, entonces qué tan grave será la sentencia para los que se rebelen contra Dios? La Biblia llama a todos los hombres deudores. Todos le debemos a Dios. Tenemos una deuda impagable con Dios a causa de nuestros pecados. Y si la deuda es infinita, que mayor castigo se podría esperar que la eternidad en el infierno? Ahí no sólo se manifestará completamente la Justicia de Dios, sino que Su ira también. Dios es un Dios airado, este es uno de sus atributos (Salmo 5:5), y por lo tanto, si el fin de Dios es manifestar toda Su gloria, deberá manifestar este atributo también. Y lo hace enviando a los pecadores no arrepentidos al infierno.

Ahora, lean la continuación del argumento de Olson,

El diablo desea que todos vayan al infierno. El Dios del Calvinismo quiere que muchos vayan al infierno. Es suficiente diferencia de caracter? No para mí. El Dios de Jesús es incondicionalmente bueno. El Dios del Calvinismo, desde mi perspectiva, no es absolutamente e incondicionalmente bueno, y de hecho, tiene un lado oscuro que incluye desear que la gente perezca eternamente (contrario a 2 Pedro 3:9 y 1 Tim 2:4).

Nuevamente, la teología importa. No se trata de andar citando versículos. Se trata de citarlos en su contexto. La verdad expuesta por Dios en Su palabra es muy clara y deja de ser verdad si le quitamos la intención que Dios tenía para los pasajes bíblicos. Si citamos pasajes fuera de la intención del autor, estamos poniendo enseñanzas en la boca de Dios que no son suyas.

Olson dice, “El diablo desea que todos vayan al infierno.” Dichosamente el calvinismo enseña a un Dios soberano, que hace y dirige todas las cosas según Su perfecta voluntad (Daniel 4: 35; Isaías 46: 9-11). Ni siquiera el diablo tiene el poder para decidir o llevar a cabo sus deseos. Sólo Dios hace lo que quiere, pues hasta el diablo es su siervo. Y como es Dios quien gobierna, no toda la humanidad será condenada al infierno. Muchos dentro de la masa entera de hombres rebeldes y enemigos de Dios, muertos espirituales, serán los receptores de un regalo divino: la gracia de Dios.

Habiéndose extraviado, Dios los recogerá de todas las naciones, los traerá a Sí mismo,  les cambiará su corazón de piedra, les dará un nuevo corazón en el cual escribirá Su ley y los hará obedecerla. Pera también les dará a Su Espíritu Santo para que los santifique y los conforme a la imagen de Su Hijo hasta que sean glorificados.Este es el nuevo pacto (Ezequiel 36: 22-32; Jeremías 31: 31-34).

Porqué enseñar que Dios desea que toda la humanidad se arrepienta, cuando el texto citado por Olson no enseña esto? No es esto torcer las Escrituras? Ya he hablado antes sobre este versículo en 2 Pedro 3:9, pero para decir unas cuantas palabras debemos ver que el contexto de todo el pasaje no es que Dios quiera que toda la humanidad llegue a arrepentirse, pues Dios sabe que sólo aquellos a los que Él mismo les conceda este regalo lo podrán hacer (2 Tim 2: 25). Pedro está hablando de los creyentes que existían, existieron y existirán el la historia humana. El Señor ciertamente vendrá, afirma Pedro, no es que se haya tardado, sino que su aparente retrase se debe a que está teniendo paciencia “para con nosotros” los creyentes, y no quiere que ninguno perezca sino que se arrepientan todos aquellos que recibirán el don de Dios. Noten que el apóstol define quienes son estas personas que captan los deseos de Dios. No es toda la humanidad, sino “nosotros” los creyentes.

Entonces, 2 Pedro 3:9 no es base para afirmar que Dios desea salvar y  desea que se arrepienta toda la humanidad. Olson, así como muchos arminianos han sacado de su contexto este pasaje y han enseñado una mentira.

Luego, Olson menciona 1 Timoteo 2:4 que dice, el cual [Dios] quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Este es un versículo que aparentemente ayudaría a la posición de los universalistas. Porqué es utilizado por un arminiano que no apoya la doctrina universalista? No tenemos respuesta a esta obvia inconsistencia. Pero, este pasaje también tiene una interpretación clara si dejamos que el contexto hable.

Olson no puede ser calvinista porque tiene una teología centrada en el hombre. El hombre es el centro del pensamiento divino. Por lo tanto toda la Biblia es leída desde esa perspectiva. Pero, es Dios quien puede quitar ese vendaje que tenemos todos nosotros, y es Él quien puede abrir nuestros ojos a Su soberanía y a Su gloria. Queda claro que una mala antropología y un mal concepto de Dios, llevan a una persona a tener una teología defectuosa.El enemigo número uno de una teología centrada en el hombre es un Dios completa y libremente soberano.

Una Crítica a los Calvinistas [2]

Roger Olson, teólogo arminiano, ha escrito una entrada en su blog criticando una particularidad de ciertos calvinistas. Pueden leer sus entrada completa aquí. En resumen, Olson critica a aquellos calvinistas que igualan el arminianismo con el semi-pelagianismo. Y le doy toda la razón! Considero que la critica es totalmente válida y en esta entrada voy a escribir rápidamente porque creo que es así.

Existen muchos calvinistas que ignoran las doctrinas arminianas. Son pocos los que han leído algo de las obras que escribió Jacobo Arminio. Pero son muchos los que en esa ignorancia rápidamente critican equivocadamente al arminianismo y lo comparan con sistemas totalmente fuera de las enseñanzas bíblicas. En otras palabras, muchos calvinistas, por ignorancia o porque así han sido enseñados, creen que el evangelicalismo contemporáneo es en su mayoría arminiano, y hacen reclamos y críticas que obviamente son rechazados por los que verdaderamente se adhieren al arminianismo clásico.

Pero, cuando estudiamos un poco a Arminio y sus enseñanzas podemos ver que en poco se parece al evangelicalismo de nuestros días. Quizás hasta podríamos afirmar que Arminio era reformado en su doctrina cuando se compara a lo que cree el evangélico promedio de muchas de las iglesias en nuestros países. Válida es la crítica de los arminianos cuando se les dice semi-pelagianos.

El evangélico promedio no es ni reformado ni arminiano, sino semi-pelagiano. Y el semi-pelagianismo es una herejía, pues su doctrina va en contra de muchas de las doctrinas bíblicas. Es por ello que muchos calvinistas han comparado al evangelicalismo moderno con Roma. Si analizamos lo que cree el evangélico moderno con respecto a Dios, al hombre, a la salvación, etc, veremos que está más cerca de Roma que del verdadero protestantismo que fue rescatado en la Reforma en el siglo XVI. Y lo peor de todo es que muchos ni siquiera lo saben, sino que asumen que sus creencias son tan bíblicas como las del católico romano promedio.

Qué es el Semi-pelagianismo?

R. C. Sproul escribió un excelente artículo al respecto llamado, “La Cautividad Pelagiana de la Iglesia.” En ese artículo define el semi-pelagianismo de la siguiente manera,

El semi-Pelagianismo dice esto: sí, hubo una caída; sí hay tal cosa como pecado original; sí, la constitución de la naturaleza humana ha sido cambiada por este estado de corrupción y todas las partes de nuestra humanidad han sido significativamente debilitadas por la caída, a tal punto que sin la asistencia de la gracia divina ninguno puede tener la posibilidad de ser redimido, por consiguiente la gracia no es únicamente útil sino necesaria para la salvación. Pero, aún cuando estamos tan caídos que no podemos ser salvos sin la gracia, no estamos tan caídos que no podamos tener la capacidad para aceptar o rechazar la gracia cuando nos es ofrecida. La voluntad está debilitada pero no es esclava. Hay remanentes en el centro de nuestro ser, una isla de justicia que permanece intocable por la caída. Es la respuesta de esta pequeña isla de justicia, ésta pequeña pieza de bondad que está intacta en el alma o en la voluntad lo que hace la diferencia determinante entre el cielo o el infierno. Es esta pequeña isla que debe ser ejercida cuando Dios lleva a cabo sus miles de pasos para alcanzarnos, pero en el análisis final es un paso que debemos tomar el que determina ya sea el cielo o bien el infierno, el ejercitar ésta pequeña isla de justicia que está en el centro de nuestro ser o no hacerlo.”

Ahora, noten lo que escribió Jacobo Arminio con respecto a la naturaleza del hombre,

    En el estado de Inocencia Primitiva, el hombre tuvo una mente dotada de un claro entendimiento de la luz celestial y la verdad concerniente a Dios, y a Sus obras y voluntad, tanto como fuera suficiente para la salvación del hombre y la gloria de Dios; tenía un corazón dotado con “justicia y verdadera santidad,” y con un verdadero y salvífico amor por el bien; y poderes abundantemente calificados o hechos perfectamente para cumplir la ley que DIos le había impuesto. Esto se admite fácilmente de la descripción de la imágen de Dios, de la cual el hombre se dice fue creado (Génesis 1: 26-27), de la ley divinamente impuesta, que tenía una promesa y una amenaza adjuntada a ella (Génesis 2: 17), y finalmente de la restauración análoga de la misma imágen en Cristo Jesús (Ef 4: 24; Col 3:10).
    Pero el hombre no fue confirmado en ese estado de inocencia como para ser incapaz de ser llevado por la representación que le fue presentada de algún bien (ya fuera de un tipo inferior y relacionado a su vida [natural], o de un tipo superior y relacionado a su vida espiritual), para mirarla rebeldemente y desearla, y de su propia y espontánea libertad, y a través de un increíble deseo por ese bien, declinó la obediencia que le había sido prescrita. Habiéndose alejado de la luz de su propia mente y de su Mayor Bien, que es Dios, o, por lo menos, habiéndose acercado hacia ese Mayor Bien no de la manera en que debía hacerlo, y además de haberse ido con mente y corazón hacia un bien inferior, transgredió la orden que le había sido dada para vida. Por esta aborrecible obra, él se precipitó de la condición noble y elevada a un estado de profunda tristeza, que es bajo el dominio del pecado…
    En ese estado, la voluntad del hombre hacia el Verdadero Bien no sólo fue herida, mutilada, enfermada, torcida, y debilitada; sino que fue también puesta en cautiverio, destruída, y perdida: Y sus poderes no sólo debilitados e inútiles a menos que sean asistidos por la gracia, pero no tiene poderes excepto que sean excitados por la Divina gracia.” The Works of Arminius. Volumen 2. Disputa XI, Del Libre Albedrío del Hombre y Sus Poderes.

Y en otra parte escribe,

Pero en su estado pecaminoso, el hombre no es capaz, por sí mismo, ya sea de pensar, desear, o hacer lo que es realmente bueno; sino que es necesario que sea regenerado y renovado en su intelecto, afecciones y coluntad, y en todas sus fuerzas, por DIos en Cristo por medio del Espíritu Santo, para que pueda calificar para comprender, estimar, considerar, desear, y realizar lo que sea verdaderamente bueno. Cuando ha sido hecho partícipe de la regeneración o renovación, considero que, ya que ha sido libertado del pecado, es capaz de pensar, desear, y hacer lo que es bueno, pero aún no sin la ayuda continua de la Divina Gracia.” The Works of Arminius. Volumen 1. Sección 2, 5.iii

No podría pensar alguien que Arminio era reformado? Con esa visión del hombre Arminio pudo haber sido confundido por un reformado, sin embargo, y lástimosamente, su doctrina era muy diferente a la calvinista. Pero, lo importante es notar la gran diferencia que hay entre el arminianismo clásico (de Arminio) y el semi-pelagianismo. Si leyeron el artículo de Sproul pudieron aprender que básicamente el semi-pelagianismo afirma que el hombre es un pecador, pero que, “la voluntad está debilitada pero no es esclava.” Es decir, lo que afirma el semi-pelagianismo es queel hombre no es tan depravado; que no es un esclavo del pecado; que no está muerto en sus delitos y pecados…el pecado ha dañado la imágen de Dios en él, pero no le ha corrompido totalmente.

Esto no es lo que creía Arminio. Claramente podemos notar en sus escritos con respecto a la voluntad humana y al libre albedrío, que Arminio creía que el hombre estaba totalmente corrompido por el pecado y que por lo tanto estaba muerto en delitos y pecados.

La iglesia Católico Romana es semi-pelagiana, y es fácil notar como sus doctrinas con respecto al hombre están tan alejadas de la verdad claramente explicadas en las Escrituras. no fue Jesús el que dijo que el hombre natural era un esclavo del pecado (Juan 8: 34)? No dice Pablo que el hombre natural está muerto espiritualmente (Ef 2: 1-3)? No dijo David que no hay ningún hombre que pudiera hacer lo bueno (Salmo 14:1-3 y 53: 1-3)? Roma rechaza la enseñanza bíblica con respecto al hombre y su estado espiritual, y como su doctrina semi-pelagiana cree que el hombre está simplemente enfermo.

Pero, no es esto lo que cree el evangélico promedio? No es cierto que gran parte del evangelicalismo contemporáneo confiesa que el hombre no es tan malo como parece? No es cierto que muchos evangélicos, como Roma, afirman que el hombre tiene la capacidad, en su estado natural, de hacer el bien? Es esto lo que creía Arminio? Si no era lo que creía, entonces porque estamos calificando a estos evangélicos como arminianos, si realmente son semi-pelagianos? No creen que es injusto?

Obviamente no estoy diciendo que el arminianismo sea una doctrina correcta. Por el contrario, creo firmemente que el arminianismo es totalmente inconsistente, especialmente por lo que creen de Dios y del hombre. Es decir, debido a que creen en la soberanía de Dios y en la depravación total del hombre, el resto de sus doctrinas, principalmente soteriológicas (de la salvación) se caen por sí solas. Si el hombre es como creen los arminianos clásicos que es (totalmente depravado), entonces, creer que el hombre puede responder a la gracia de Dios es inconsistente.

La diferencia entre el semi-pelagianismo y el arminianismo está en que el semi-pelagianismo afirma que el hombre tiene la capacidad de creer en Jesucristo, es decir, al estar tan sólo enfermo por el pecado, tiene aún la capacidad de hacer el bien, y puede, entonces, ejercer su voluntad, la cual no es una esclava, y creer. Una vez que el hombre ha creído, Dios derrama Su gracia sobre él y le hace nacer de nuevo. Como ven, lo que inicia la salvación es el hombre, no Dios. Ahora, debemos aclarar que el semi-pelagianismo afirma que estos hombres que han sido regenerados pueden perder su salvación si continúan pecando (como puede un hombre que ha nacido de nuevo ser esclavo del pecado de nuevo? no lo sabemos!-ver Rom 6 y 7). A esto Roma le llama, “perder su justificación.”

No es esto lo que creen muchos evangélicos en nuestros días? No creen que un creyente, o una persona que ha nacido de nuevo, puede perder su salvación? Ciertamente vemos una vez más como se parece el evangelicalismo de nuestros días a Roma.

Sin embargo, el Arminianismo afirma que la gracia de Dios es primero, y es lo que hace que un hombre que está muerto espiritualmente pueda ser regenerado. Sin embargo, esa gracia puede ser resistida por el hombre. Dios inicia la obra derramando su gracia sobre los hombres y es el hombre quien le resiste o la acepta (como puede un hombre natural como el que describe Arminio aceptar esa gracia sin ser regenerado antes, no lo sabemos). Esa es una de sus inconsistencias. Sin embargo, los arminianos creen que es Dios quien inicia la salvación, no el hombre, a diferencia del semi-pelagianismo.

Además, los arminianos creen que la salvación no se puede perder. En su disertación sobre la perseverancia de los santos, Arminio escribe,

Mis sentimientos respecto a la perseverancia de los santos son, que esas personas que han sido injertadas en Cristo por medio de la fe, y han sido hechos partícipes del Espíritu dador de vida, poseen suficientes fuerzas para luchar contra Satanás, el pecado, el mundo y su propia carne, y ganar la victoria sobre estos enemigos-sin embargo no sin la asistencia de la gracia del mismo Espíritu Santo. Jesucristo también por Su Espíritu les asiste en todas sus tentaciones, y les ofrece la pronta ayuda de Su mano; y, proveído que ellos estén preparados para la batalla, imploren su ayuda, y no queden debiendo, Cristo los preserva de caer. Así que no es posible para ellos, por ninguna artimaña o poder de Satanás, que puedan ser seducidos o arrancados de las manos de Cristo.” The Works of Arminius. Volumen 1, sección 2, 5.v

Ni Arminio ni sus seguidores creyeron que los santos pudieran perder su salvación. Entonces, porque estamos llamándole arminianos a los evangélicos que creen como Roma y no como enseñó Arminio?

La verdad es que gran parte de los evangélicos de nuestros días no son ni reformados, ni arminianos. Tristemente son semi-pelagianos y por lo tanto están más cerca de Roma de lo que ellos pensarían. Como calvinistas debemos luchar por la verdad. No podemos andar catalogando como arminianos a quienes no lo son. El semi-pelagianismo es una herejía y lástimosamente una que ha invadido el protestantismo como una plaga, y contra la cual debemos luchar con la verdad de Dios revelada en Su palabra. El arminianismo, por otro lado, por lo menos el arminianismo clásico, es inconsistente. Ciertamente se parece al semi-pelagianismo en su sinergismo, y de la misma manera debe ser corregido con la exposición y el estudio de la Biblia.

Espero que esta corta entrada sirva para que cambiemos nuestra manera de pensar con respecto al arminianismo y veamos la gravedad de las doctrinas que están siendo enseñada en muchas iglesias de nuestros países, las cuales son idénticas a las de Roma y no se asemejan en nada al protestantismo que luchó contra las mentiras y engaños de esa iglesia. Que nos sirva para querer estudiar más a fondo las obras de Arminio y poder ver sus inconsistencias y mostrarlas a los que creen como él.

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