Eutanasia en Argentina Parte 1


Eutanasia en Argentina Parte 1

Introducción

Antes de continuar con el estudio de la biblia,que es bastante extenso, quisiera compartir este estudio de dos partes sobre la eutanasia, relacionado con la ley dictada por el congreso de La República Argentina.

Pocos días antes de yo emigrar para los Estados Unidos, una noticia del país hermano de Uruguay, conmocionó no solo a Uruguay y a nuestro país, sino que lo hizo a toda latinoamérica.

Se trató de dos enfermeros que confesaron ante un juez haber aplicado la eutanasia a 16 personas en dos hospitales de Montevideo. La investigación determinó que de los 16 pacientes, al menos uno tenía el alta médica.

Dos enfermeros uruguayos, de 46 y 39 años, fueron procesados por el delito de homicidio especialmente agravado y enviados a prisión, tras confesar ante un juez de Montevideo , el haber aplicado la eutanasia a 16 personas.

El primero admitió haber matado a once pacientes de la Asociación Española, una prestigiosa mutual privada. El segundo, a cinco del Hospital Maciel, un nosocomio público.

En la causa, fue también procesada por encubrimiento una enfermera.Tristemente,además, no todas las víctimas eran terminales. Por su parte, el juez que instruye la causa había asegurado que todas las víctimas eran enfermos terminales, sin embargo, las declaraciones de Gladys Rodríguez, hija de una de las víctimas, hizo que la investigación tomara un giro inesperado. “A mi mamá la internaron por una convulsión, ya que ella era diabética. Ya tenía el alta y estaba pronta para venirse para casa y ahí empezó todo, comenzó a largar espuma por la boca, la trataron ahí y murió”, afirmó la mujer.

Que terrible, no es cierto, que estos enfermeros se prestaran a tan triste y penosa práctica, y además, no solo lo hiceron en pacientes terminales, movidos por ‘una supuesta compasión’, sino que lo hiceron con una paciente que ya había sido dada de alta. ¡Que vergonzozo!

Ley de eutanasia en Argentina

Hace unos dias atrás, el portal noticiascristianas.com publicó la noticia de en que la Argentina, mi país de origen, habían adoptado la Ley de “muerte digna” que autoriza la eutanasia., aunque en realidad no es eutanasia, sino “muerte digna”

La ley dice que si el paciente es incapaz de expresar su deseo por razones físicas, su familia inmediata puede hacerlo. Esta nueva ley fue aprobada en noviembre del año pasado por la Cámara de Representantes, y ahora el Senado argentino aprobó por unanimidad la ley de “muerte digna”, que autoriza la eutanasia para enfermos terminales que deseen rechazar la cirugía, el tratamiento o reanimación para prolongar su vida.

También, si el paciente es incapaz de expresar su deseo por razones físicas, su familia inmediata puede hacerlo. La norma, que fue aprobada en el Senado por 54 votos a favor y ninguno en contra, había recibido 142 votos positivos y seis negativos en la Cámara de Diputados en noviembre pasado. La iniciativa en realidad modifica siete artículos de la ley N° 26.529, de Derechos del Paciente y su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud, aprobada en 2009.

La ley aprobada en Argentina, ofrece el “derecho de aceptar o rechazar ciertos procedimientos o tratamientos médicos o biológicos, con o sin expresión de causa”, pero mantiene la opción de que el paciente terminal cambie su decisión.

El portal LaRazon.com,cita el caso  de una niña de tres años en estado vegetativo, cuya madre bregó sin tregua en los despachos del Congreso para que dejen morir dignamente a la pequeña.   

En un artículo especial, PABLO PRZYGODA, del Servicio de Clínica Médica, del Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires,Argentina, escribió que en este país la discusión sobre las prácticas relacionadas al fin de la vida de pacientes terminales es muy limitada. Sin embargo, existe cierta evidencia que muestra que las mismas se encontrarían difundidas por más que no exista marco jurídico que las avale. Esto implica que ante una solicitud de eutanasia la respuesta podría ser diferente según la escala de valores y propia convicción del médico que la reciba

La eutanasia, es actualmente una cuestión complicada de esta temática, porque si bien el Estado tiene como principio proteger las vidas de sus ciudadanos, hay quienes, que debido a su mala salud, quieren poner fin a su sufrimiento en la anticipación de la muerte.

Las personas que padecen “enfermedad irreversible e incurable” o “enfermedad terminal”, tienen derecho “a expresar su voluntad en relación con el rechazo de procedimientos quirúrgicos, reanimación artificial o retiro de los equipos de soporte de vida”, dice el texto aprobado por el Senado Argentina.

El portal cristiano christianpost.com, comenta de acuerdo con CBS News que en realidad la medida prohíbe expresamente la eutanasia – acción que provoca la muerte – y en su lugar se centra en los “derechos” de los pacientes con enfermedades terminales y sus familias a rechazar procedimientos quirúrgicos, la hidratación y la nutrición, la reanimación y sistemas de soporte de vida.

Pero sin embargo, el médico se enfrenta con un gran compromiso moral. Nadie duda que la vida humana es un bien único y constituye la célula fundamental de la sociedad. Desde lo más antiguo de la profesión, el deber de todo galeno ha sido el de no hacer daño (‘Primum non nocere’); tempranamente, desde la ceremonia de graduación, los médicos juran respetar dos principios básicos,el de beneficencia y el de no maleficencia

Esta norma, que ha sido motivo de largas discusiones entre los cristianos, como algunos creen en el derecho del individuo a decidir sobre la prolongación del sufrimiento de dejar de fumar o dar la vida, supuestamente, un reposo para el cuerpo, ahora debe ser reglamentada por el Poder Ejecutivo, y también garantiza protección legal para los profesionales médicos. El proyecto abrió un fuerte debate en la sociedad y, aunque logró un amplio apoyo en el Congreso, fue rechazada por la Iglesia católica, culto mayoritario en Argentina.

La Iglesia católica estimó que ‘se ha avanzado en aspectos referidos a la proporcionalidad de los medios a utilizar en enfermos terminales, que eviten un encarnizamiento terapéutico‘, al señalar que ‘mantener una vida con medios artificiales no siempre es moralmente obligatorio‘.

Asimismo, destacó ‘la importancia dada a la voluntad del paciente y de sus familiares, como parte de los derechos personalísimos del enfermo. El rechazo de estos medios artificiales no sólo es válido, puede ser recomendable. Valoramos, por otra parte, la prohibición de la eutanasia‘.

La Iglesia lamentó, sin embargo, que ‘entre estos medios se haya incluido el posible rechazo de la hidratación y alimentación, como si fueran medios desproporcionados, siendo, por el contrario, un acto humanitario que hace a una muerte digna. Su privación, en cambio, sería una eutanasia pasiva‘.

Esta declaración lleva las firmas de la mesa ejecutiva del Episcopado que preside el arzobispo José María Arancedo e integran los obispos Virginio Bresanelli, Mario Cargnello y Enrique Eguía Seguí. 

Antecedentes historicos

Varios casos significativos, fueron moldeando la mente y contribuyeron a “poner de moda el delicado asunto de la eutanasia y el concepto de ‘muerte digna’, dice el cientifico cristiano Antonio Cruz

En Estados Unidos, se ha hecho tristemente famoso un patólogo de Michigan, el Dr. Jack Kevorkian, compositor de música de jazz y obsesionado con la muerte. Ha propiciado la eutanasia activa entre sus pacientes terminales con la máquina de la muerte, en la que el mismo paciente se inyecta cloruro de potasio endovenoso para producir paro cardíaco, o con la inhalación de monóxido de carbono. Él se lava las manos como se las lavó Poncio Pilato. Él no produce la muerte de modo directo. Son sus enfermos los que lo hacen, bajo sus orientaciones. Irónicamente lo llaman el ¡ángel de la muerte! o ¡doctor muerte! Ha sido tal su obsesión por la muerte que ha compuesto un disco que se llama ¡Naturaleza muy muerta! con una carátula de una calavera con su mandíbula deformada. Otro título de uno de sus discos es: ¡Una vida muy quieta!

Entre los casos que Cruz cita son los diez años en coma profundo que pasó la joven norteamericana Karen Ann Quinlan en 1975, el suicidio del escritor Arthur Koestler y su esposa en 1983, el caso del bebé con syndrome de down que nació en Indiana(E.U) y se hizo famoso como “Baby Doe”, quien además presentaba una malformación en el aparato digestivo susceptible de ser corregido, pero que sus padres le dejaron morir.

También comenta que se dio mucha publicidad en su momento a la enfermera alemana Michaela Roeder, llamada ‘el ángel de la muerte’, quien fue acusada de haber provocado el fallecimiento de 17 personas con  la intención de abreviar sus sufrimientos, algo que se volvió a repetir en el hospital Lainz de Viena donde cuatro auxiliaries de enfermería fueron también detenidas por haber aplicado la eutanasia a 68 enfermos.

En la antigüedad clásica, al parecer en Atenas y otras ciudades griegas, el estado suministraba cicuta a quienes lo solicitaran explícitamente para poner fin a sus sufrimientos. Lo curioso es que la palabra eutanasia no se usaba para designar dichas acciones de ayuda a morir, sino que equivalía al “felici vel honesta morte mori” de los romanos.

Así, aunque la opinión de que la eutanasia es moralmente permisible se encuentra ya en Sócrates, Platón y los Estoicos, es en el siglo XX cuando la polémica adquiere mayor fuerza, pues es en 1938 cuando se forma simultáneamente en Inglaterra y Nueva York la primera sociedad a favor de la eutanasia que posteriormente en 1988 cambio de nombre a Asociación Pro- Derecho a Morir, extendiéndose dichas asociaciones en Australia, Alemania, Japón, China, Filipinas, Israel, y otros países.

La razón la podemos encontrar en el avance tan enorme que han sufrido las llamadas Tecnologías, aplicadas a las Ciencias, y que han originado, como es evidente, una gran transformación en el pensamiento humano. El uso de alta tecnología utilizada en el campo de la medicina ha incrementado la esperanza y la calidad de vida en pacientes que, no mucho tiempo atrás, hubieran perdido toda posibilidad de vivir.

Sin embargo, toda espada tiene su doble filo. Unido a este incremento en las expectativas de vida, aparece también la triste realidad de la situación de muchos enfermos que son obligados a vivir en condiciones dramáticas. Enfermos terminales unidos a tubos, máquinas y enchufes, sometidos a tratamientos químicos a veces inútiles y vejatorios, han revitalizado la polémica.

Un ejemplo de euthanasia involuntaria positiva fue la orden del tristemente célebre A. Hitler quien estableció la eutanasia eugenésica en octubre de 1939. (Por engaño, tal orden fue predatada con fecha 1 de septiembre de 1939, como si hubiera estado en conexión con el comienzo de la campaña militar contra Polonia) Más de 80 mil pacientes mentales de Alemania y Australia, epilépticos, débiles mentales y personas deformes, fueron ejecutados en cámaras de gas entre 1940 y 1941. En un comienzo la ley se refirió en forma exclusiva a los niños pequeños, pero luego se elevó la edad.

Antonio Cruz también cita en España, la reciente historia de Ramón Sampedro, el tetrapléjico gallego que vivió los últimos 29 años de su vida postrada en la cama sin poder mover mas que el cuello, ha venido siendo utilizada en favor de esta causa por los partidarios de la muerte provicada, quien luego de habersele denegado la euthanasia, aparecio mueto en la casa de su cuidadora, dejando una carta y un video en los que exculpaba a quienes le ayudaron a morir.

Breve cronología del movimiento eutanásico en el mundo

A continuación veremos un breve esquema cronológico de la evolución de la eutanasia y de los movimientos y asociaciones que son partidarios de ella:

1938: Es fundado la Euthanasia Society of America (ESA)–la sociedad de Eutanasia de Ámerica; su meta: legalizar el suicidio con la asistencia de un médico para los enfermos terminales.

Son revelados las atrocidades de nazistas.

1967: Presentado los testamentos vivos con el intento de promocionar la eutanasia.

Es fundado el Euthanasia Educational Fund (EEF).

Un esfuerzo general para la educación pública sobre la eutanasia como una opción aceptable.

1970: Es fundado la Society for the Right to Die (la sociedad para el derecho para morir).

Los grupos del derecho para morir son más abiertos en respeto a la eutanasia.

1972: Es fundado el Euthanasia Educational Council.

1978: Es fundado Concern for the Dying.

1980:Es fundado el Hemlock Society por Derek Humphry  1985-1986: Unos casos importantes de las cortes que promocionar la eutanasia incluyen Claire Conroy, Elizabeth Bouvia, y Helen Corbett.

1986: Se muere de la starvación por orden de la corte en septiembre Paul Brophy.

1988: Muestra el Roper Poll que 58% de los americanos están de favor de legalizar morir con la asistencia de un médico.

1990:Ayuda a su primer suicidio Jack Kevorkian: Janet Adkins.

WELS Lutherans for Life crea un documento de Declaration on Life (declaración sobre la vida) que suministra para un testigo Cristiano en los asuntos de terminar la vida.

El caso de Nancy Cruzan–decide la Corte Suprema que los pacientes tienen el derecho para rechazar el trato médico.

Se muere Nancy Cruzan 12 días después de sacar la sonda para alimentación.

Muestra el Roper Poll que 63% of los americanos están de favor de legalizar morir con la asistencia de un médico.

1991: Derek Humphry escribe su libro FINAL EXIT (LA SALIDA FINAL) que estaba en THE NEW YORK TIMES BEST SELLER LIST por 18 semanas.

Ayuda a dos más personas terminar la vida Jack Kevorkian.

Hay un artículo en The New England Journal of Medicine por Timothy Quill, M.D. en que admite ayudar terminar la vida a una paciente con una enfermedad terminal. Un gran jurado decide para no acusarlo.

1992: En el estado de California, los votantes rechazan Proposition 161–un propósito para legalizar morir con la asistencia de un médico.

Ayuda a terminar las vidas de 5 más personas Jack Kevorkian.

1993: Muestra el Harris Poll que 73% de los americanos están de favor de legalizar morir con la asistencia de un médico.

Los Países Bajos son de las primeras naciones industrializadas para autorizar oficialmente la eutanasia.

Se muere Christine Busalacchi después de retener la comida en el segundo hospital que declaró su estado vegetativo después de no lo hizo el primero.

Ayuda a terminar las vidas de 12 personas Jack Kevorkian.

1994: Se pasa el Death Dignity Act el 8 de noviembre; para ser efectuado el 8 de diciembre.

Se recusa el acto de Death Dignity en las cortes del estado de Oregon; se pone un orden refrenado en la ley de Oregon el 7 de diciembre.

1995: Desarrolla WELS Lutherans for Life unos documentos de Durable Power of Attorney for Health Care–Christian Version

1996: Pasa en julio un acto de Northern Territory Rights of the Terminally Ill para Australia

Le ayuda al suicidio número 45 Jack Kevorkian. 

1997: Dos casos del suicidio con la asistencia de un médico están presentado a la Corte Suprema.

Hace anular la decisión en marzo del acto NT Rights for the Terminally Ill.

Se aprueba en mayo el Active Voluntary Euthanasia por la corte de Columbia Constitutional. 

Definición

Desde el punto de vista etimológico la definción de eutanasia es clara, el término griego eu significa “Buena” y thanatos es “muerte”.Por lo tanto el término se refiere a la “Buena muerte” o al “bien morir”.

Una de las definiciones mas completas que se han dado hasta ahora es: ”Muerte indolora infligida a una persona humana, conciente o no, que sufre abundantemente a causa de enfermedades graves e incurables o por su condición de disminuido, sean estas dolencias congénitas o adquiridas, llevada a cabo de manera deliberada por el personal sanitario, o al menos con su ayuda, mediante fármacos o con la suspensión de curas vitales ordinarias, porque se considera irracional que prosiga una vida que, en tales condiciones, se valora como ya no digna de ser vivida” (Ciccone,1997)

En general, eutanasia significa el hecho de provocar una muerte fácil y sin dolores a un paciente que está próximo a morir por causa de una enfermedad terminal. El mismo paciente puede inducirse la muerte sin el conocimiento ni la cooperación de otras personas. Puede también ser provocada por otros a petición del enfermo o con su consentimiento. En todos estos casos se habla de eutanasia voluntaria. Si se causa la muerte contra la voluntad del paciente o sin su conocimiento, hablamos entonces de eutanasia involuntaria.

Estos medios con los cuales se causa la muerte pueden coincidir todos en una intervención positiva, por ejemplo, en una sobredosis de píldoras conciliadoras del sueño o en otra clase de medicinas, o una inyección de cloruro de potasio, que causa de inmediato la muerte. A veces se usa el término dar una muerte piadosa para esta clase de intervención. Con todo, lo normal es que se le llame eutanasia positiva, activa, o directa. En cambio se llama eutanasia negativa, pasiva o indirecta a la omisión de un tratamiento eficaz, o sea, al hecho de no prolongar el proceso de morir por medio de máquinas o aparatos que mantienen la vida al paciente, como por ejemplo, el respirador artificial. Las definiciones son útiles pero no hay que darles demasiada importancia ya que ellas no resuelven por sí mismas los problemas morales a que se refieren.

Continúa….

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