El servicio de las mujeres en la Iglesia. La base bíblica


El servicio de las mujeres en la Iglesia. La base bíblica

Martes, 25 de Enero de 2011

N. T. Wright, Reino Unido

Una ponencia de la conferencia para el simposio, “Hombres, Mujeres y la Iglesia”, por el entonces obispo de Durham, Dr. N.T. Wright. St. John’s College, Durham, 4 de septiembre de 2004. (Trad. de Eva Navarro)

Estoy muy agradecido a los organizadores por invitarme a dar esta importante conferencia, y solo lamento que a causa de otros deberes he sido incapaz de tomar parte en vuestras reuniones. Vengo a vosotros justo después de celebrar el 900 aniversario del traslado de los huesos de St. Cuthbert a la catedral de la calle de enfrente, y con un sentido consecuente de nuestra enorme deuda con las generaciones pasadas, en gran parte con los que, como Cuthbert, se decidieron por vivir en santidad, celebrando la buena creación de Dios y enlutándose por la maldad humana que la desfigura y a nosotros con ella, tomando un camino entre los caminos del mundo diferente del Reino de Dios. Y lo tomo como que, aplicado apropiadamente, esto es a grandes rasgos lo que esta conferencia tiene intención de hacer: renunciar a los moldes en los que el mundo que nos rodea intenta meternos, y abrazar el camino diferente que es el camino del Reino de Dios, en el cual, hasta la fecha, descubrimos el cumplimiento del plan y el orden creados por Él. Es en ese espíritu que deseo ofrecerles algunas reflexiones que están, me temo, muy lejos de ser completas o totalmente resueltas. El asunto de hoy no ha sido un área de investigación primaria para mí y muchos de vosotros conocerán la literatura secundaria mucho mejor que yo. Esto tampoco va a ser una de esas redes de arrastre completas a través de todos los textos bíblicos relevantes. Pero hay una o dos cosas que puedo añadir, y realmente mis reflexiones sobre 1 Timoteo 2, que dejaré para casi el final, son de hecho la razón principal por la que permití que me persuadieran de aceptar esta invitación.

1. Observaciones preliminares
Primero, algunas observaciones preliminares sobre la clase de discusión que refleja esta conferencia. He leído algo de vuestra literatura con gran interés pero con la sensación de que existe una brecha cultural definida. Para mí está claro que la manera en que CBE está tratando sus cuestiones particulares viene de un contexto americano muy específico – específico no por ser americano sino por reflejar algunas subculturas americanas particulares. Sé un poco sobre esas subculturas – por ejemplo, las batallas sobre distintas ediciones de nuevas traducciones bíblicas, algunas usando lenguaje inclusivo y otras no – y sé, que en esto como en muchas otras cosas, las encendidas discusiones americanas no se pueden trasplantar simplemente a la escena británica sin algunos ajustes bastante serios. Al igual que con las reacciones a la película de Mel Gibson, muy a menudo simplemente vemos las cosas de manera diferente. Y en mi propia iglesia el problema principal sobre encontrar caminos hacia la igualdad masculina/femenina en el ministerio viene, no tanto desde dentro del derecho Evangélico (aunque hay por supuesto un elemento significativo ahí), sino desde dentro del movimiento Anglo-Católico tradicional para el cual la Escritura nunca ha sido el punto central de la discusión, y realmente a menudo no se le hace caso enteramente. Por lo tanto deseo aconsejar a esta conferencia que se guarde simplemente de trasplantar una discusión sin reconocer que el suelo de aquí hace cosas diferentes a todos los tipos de plantas.
En segundo lugar, me preocupo un poco sobre la palabra “igualdad” y el lenguaje “igualitario”, etc. Reconozco lo que se dice, por supuesto, y si no apoyase ese punto probablemente no estaría hablando ahora aquí; pero esas palabras llevan tanta carga en nuestras variadas culturas que yo me pregunto si es sabio, si ayuda realmente a la causa que desean resaltar, destacar esos términos de la manera en que lo hacen. No solo es la palabra un trapo rojo para todo tipo de toros que quizás no necesiten ser irritados de esa manera (aunque algunos sí lo necesiten); está siempre en peligro de ser inexacta, demasiado amplia, implicando para muchos (incorrectamente por supuesto, porque uno no puede vigilar lo que oirá la gente en términos técnicos) no sólo igualdad sino también identidad. Asimismo, utilizar la palabra “complementario” y afines para denotar una posición que diga no sólo que los hombres y las mujeres son diferentes sino que esas diferencias significan que las mujeres no pueden ejercer el ministerio, o alguna clase de ministerio, dentro de la iglesia, es, pienso yo, una vergüenza; como sugeriré, pienso que la palabra “complementario” es una palabra demasiado buena e importante como para dejarles ese lado del argumento todo para ellos.

Reconozco, entonces, como todos debemos hacer, que esta discusión ocurre dentro del contexto cultural más amplio de múltiples discusiones sobrelapadas e interconectadas, para las que las muchas variedades del feminismo por un lado y las guerras culturales modernas/postmodernas en curso por otro lado, proporcionan dos de muchos postes indicadores. Parte del problema, particularmente en los Estados Unidos, es que las culturas llegan a estar tan polarizadas que a menudo se asume que si marcáis una casilla en un lado del formulario, vais a marcar una docena de otras casillas en la misma página del formulario – sin darse cuenta de que la página en sí misma es altamente arbitraria y vinculada a una cultura. Tenemos que reclamar la libertad, en Cristo y en nuestras diferentes culturas, para nombrar y designar los temas uno por uno con sabiduría y claridad, sin asumir que una decisión en un punto nos compromete a una decisión en otros. Sospecho, de hecho, que parte del actual problema que ha generado CBE es precisamente la asunción entre muchos evangélicos americanos de que tienes que comprar el paquete entero o estás siendo desleal, y de que vosotros existís porque deseáis decir eso sobre este tema, y quizás sobre muchos otros también (¿el control de las armas? ¿Irak?), la línea dura de derechas estándar se ha dejado estafar hacia una postura sub-Cristiana o incluso una postura no Cristiana. De todos modos, ya es suficiente, sólo quería señalar los contextos dentro de los cuales estamos hablando vosotros y yo, y advertir contra cualquier clase de absolutismo en nuestras posiciones especiales.

Me han pedido hablar, no sobre la relación entre los sexos en general ni siquiera sobre el matrimonio, sino acerca del ministerio de las mujeres. Ésa es una limitación agradable de mi tema, y voy a limitarlo más aún, pero deseo fijar mis observaciones dentro de un marco particular de la teología bíblica que tiene que ver con Génesis 1. Mucha gente ha dicho, y yo mismo lo he dicho bastante a menudo, que la creación del hombre y de la mujer en sus dos géneros es una parte vital de lo que significa que los seres humanos son creados a semejanza de Dios. Ahora lo considero un error. Después de todo, no sólo el reino animal, según lo observado en el mismo Génesis, sino también el reino vegetal, según lo observado por la referencia a la siembra, tienen masculino y femenino. El factor de los dos géneros no es en absoluto específico de los seres humanos, sino que existe en una buena cantidad del resto de la creación. Esto no quiere decir que no sea importante, más bien significa que es lo más importante de todo; ser varón y hembra, y descifrando lo que eso significa, es algo que la mayoría de la creación está llamada a hacer y a ser, y a menos que vayamos a caer en una especie de gnosticismo, donde el modo en que las cosas están en la creación se considera como secundario y gastado contra lo que vamos a hacer ahora con ello, tenemos que reconocer, respetar y responder a esta llamada de Dios para vivir en el mundo que Él ha hecho y como las personas que Él nos ha hecho. Es sólo que no podemos utilizar el argumento de que el ser varón-más-hembra es de alguna manera lo que significa realmente el ser portadores de la imagen de Dios.
Esto nos lleva agradablemente al texto que vosotros mismos hacéis central a vuestro propio movimiento, Gálatas 3. 28, y la primera sección exegética de esta conferencia va a ofrecer algunas reflexiones sobre él.

2. Gálatas 3.28

La primera cosa a decir es bastante obvia pero es necesario decirla de todos modos. Gálatas 3 no trata sobre el ministerio. Ni es la única palabra que Pablo dice sobre el hecho de ser varón y hembra, y en vez de tomar los textos en un vacío y después ordenarlos en una jerarquía, por ejemplo citando este versículo y después diciendo que triunfa sobre todos los otros versículos en una clase de lucha por ser el toro mayor de la manada (¡a propósito! qué manera tan masculina de enfocar la exégesis), tenemos que hacer justicia a lo que Pablo realmente está diciendo en este punto. Estoy sorprendido de ver, en alguna de vuestra literatura , la insistencia en que mujeres y hombres son salvados y justificados de igual forma; es decir, estoy sorprendido porque nunca he oído a nadie negarlo. Por supuesto, bien puede haber algunos que lo hagan, pero yo no los he conocido. La idea que Pablo consagra en todo este pasaje es que Dios tiene una familia, no dos, y que esta familia consiste en todos los que creen en Jesús; que ésta es la familia que Dios prometió a Abraham, y que nada en la Torah puede impedir esta unidad que ahora se revela por la fidelidad del Mesías. Esto no tiene nada que ver en absoluto con cómo nos relacionamos el uno con el otro dentro de esta única familia; es sobre el hecho, como decimos a menudo, de que la tierra es uniforme al pie de la cruz.

Primero, una nota sobre la traducción y la exégesis. Noto que en uno de vuestros folletos adoptáis lo que es realmente una traducción equivocada de este verso: ni judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni varón ni hembra. Eso es precisamente lo que no dice Pablo; y como es lo que esperamos que diga, debemos observar muy cuidadosamente lo que ha dicho en lugar de eso, puesto que probablemente quiere llamar la atención sobre un punto, un punto que falta cuando la traducción se hace rápidamente como en esa versión. Lo que él dice es que no hay ni judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni “varón y hembra”. Pienso que la razón por la que dice que “ni varón y hembra” antes que “ni varón ni hembra” es que realmente está citando Génesis 1, y que debemos entender el “varón y hembra” de la frase entre comillas.

¿Entonces, piensa Pablo que en Cristo el orden creado se anula? ¿Está diciendo, como algunos han sugerido, que volveremos a una especie de caos en el cual no se apliquen ninguno de los órdenes de la creación? ¿O está diciendo que pasamos, como los gnósticos, de la primera creación bastante desgastada en la cual se aplican cosas tontas como la diferenciación de género a un mundo nuevo en el cual todos podemos vivir como hermafroditas – lo que, otra vez, algunos han sugerido, y que tiene posibles efectos éticos interesantes? No. Pablo es un teólogo de nueva creación, y es siempre la renovación y la reafirmación de la creación existente, nunca su negación, como no sólo Gálatas 6.16 sino también por supuesto Romanos 8 y 1 y Corintios 15 muestran tan claramente. De hecho, Génesis 1-3 sigue siendo enormemente importante para Pablo a través de todos sus escritos.

¿Qué está diciendo entonces? Recordad que está contradiciendo particularmente a los que desearon hacer cumplir las reglas judías, y de hecho la pertenencia al pueblo judío, sobre los gentiles conversos. ¿Recordáis la oración de la sinagoga en la cual el hombre que ora agradece a Dios que no le haya hecho un gentil, un esclavo o una mujer – en este punto las mujeres en la congregación que Dios “me has hecho según tu voluntad”. Pienso que Pablo está delimitando deliberadamente la familia de Abraham reformada en el Mesías como pueblo que no puede orar esa oración, puesto que dentro de esta familia estas distinciones son ahora irrelevantes.

Pienso que hay más. Recordad que la cuestión presentada en Gálatas es la circuncisión, circuncisión masculina por supuesto. A veces pensamos en la circuncisión como un obstáculo doloroso para los convertidos, como de hecho en cierto modo lo era; pero por supuesto para los que lo abrazaron era una cuestión de orgullo y de privilegio. No sólo separó a judíos de gentiles; los marcó de una manera que privilegió automáticamente a los varones. Por el contrario, imaginad la emoción de la igualdad causada por el bautismo, el rito idéntico para judío y gentil, esclavo y libre, varón y hembra. Y eso no es todo. Aunque esto es algo más especulativo, la historia de la familia de Abraham por supuesto privilegió a la línea de descendientes masculinos: Isaac, Jacob, etc. Lo que encontramos en Pablo, en Gálatas 4 y en Romanos 9, es que presta una atención cuidadosa – algo como Mateo 1, de hecho, aunque desde un ángulo diferente – a las mujeres de la historia. Si aquellos en Cristo son la verdadera familia de Abraham, que es el punto de toda la historia, entonces la forma de esta identidad y unidad toma un salto cuántico más allá de la manera en la cual el judaísmo del siglo primero la interpretó, juntando a varón y a hembra tan segura e igualmente como a judío y a gentil. Lo que Pablo parece hacer en este pasaje, entonces, es eliminar cualquier tentativa de sostener el continuo privilegio masculino en la estructuración y la demarcación de la familia de Abraham apelando a Génesis 1, como si alguien fuera a decir, “pero por supuesto la línea masculina es lo que importa, y por supuesto la circuncisión masculina es lo que cuenta, porque Dios hizo varón y hembra” No, dice Pablo, nada de eso cuenta cuando se trata de la pertenencia al pueblo renovado de Abraham.

Pero una vez que hemos comprendido este punto debemos dar un paso atrás y reflexionar tanto sobre lo que Pablo no ha hecho como sobre lo que sí ha hecho. Respecto a la distinción judío/gentil, la insistencia feroz e inflexible de Pablo sobre la igualdad en Cristo no significa en absoluto que no necesitemos prestar atención a las características entre aquellos de procedencias culturales diferentes cuando se trata de convivir en la iglesia. Romanos 14 y 15 son el mejor ejemplo de esto, pero podemos verlo también a través del mismo Gálatas, pues Pablo nos habla regularmente de “nosotros” queriendo decir cristianos judíos y de “vosotros” o de “ellos” queriendo decir cristianos gentiles. Han llegado a un destino idéntico pero han llegado por rutas muy diferentes y conservan memorias e imaginaciones culturales muy diferentes. Las diferencias entre ellos no se borran, y la práctica pastoral necesita tomar nota de esto; son simplemente irrelevantes cuando se trata de la pertenencia a la familia de Abraham. Y esto se aplica, sugiero yo, mutatis mutandis, al tratamiento de Pablo a hombres y mujeres dentro de la familia Cristiana. La diferencia es irrelevante para el status y para el distintivo de miembro. Pero todavía hay que tomar nota de eso cuando se trata de la práctica pastoral. No nos transformamos en hermafroditas o en seres sin género, asexuados, cuando somos bautizados. Pablo habría sido el primero en rechazar la sugerencia gnóstica de que la creación original fue un intento pobre, secundario, de hacer un mundo y que tenemos que descubrir el modo de superar lo que, según Génesis 1, Dios llamó “muy bueno”. Éste es el punto en el cual debemos emitir una advertencia contra la moda actual en algunas partes, al menos en América, por documentos como el llamado “Evangelio de María”, leídos tanto bajo una luz gnóstica como feminista. Esa clase de opción parece presentar un atajo hacia una agenda pro-mujeres, pero eso no sólo tiene un coste enorme, histórica y teológicamente, sino que también presenta una bendición de doble filo, dada la propensión de algunas ramas del gnosticismo antiguo a igualar la distinción varón/hembra, no reconociendo a ambos como igualmente importantes, sino convirtiendo efectivamente a las mujeres en hombres. Recuerden el último dicho en el llamado “Evangelio de Tomás”.

Los caminos en los que Pablo explora las diferencias entre hombres y mujeres vienen en otros sitios además de en Gálatas, por supuesto. Deseo mirar primero 1 de Corintios y después, finalmente, 1 de Timoteo; pero, antes de que miremos cualquiera, deseo ofreceros algunos apuntes sobre uno o dos temas y pasajes en los Evangelios y en Hechos.

3. Evangelios y Hechos

Entre las muchas cosas que hay que decir sobre los Evangelios es que no ganamos nada desdeñando el hecho de que Jesús eligió a doce apóstoles masculinos. Había, no hay duda, todo tipo de razones para ello dentro del mundo simbólico en el que él funcionaba y del mundo práctico y cultural en los que ellos tendrían que vivir y trabajar. Pero cada vez que se menciona este punto – y en mi experiencia se menciona con bastante frecuencia – tenemos que comentar cuan interesante es que viene un momento en la historia en que todos los discípulos abandonan a Jesús y se alejan corriendo; y en ese momento, mucho antes de la rehabilitación de Pedro y de los otros, son las mujeres quienes van primero a la tumba, quienes son las primeras en ver a Jesús resucitado, y son las primeras a quienes se les confiará la buena nueva de que Jesús ha resucitado de entre los muertos. Esto es de un significado incalculable. María Magdalena y las otras son los apóstoles de los apóstoles. No debemos sorprendernos de que Pablo llame apóstol a una mujer llamada Junia en Romanos 16.7. Si un apóstol es un testigo de la resurrección, había mujeres que merecieron ese título antes que los hombres. (Noto que hubo un alboroto enorme con la traducción y revisión de la Nueva Versión Internacional por la sugerencia de que Junia era una mujer, y que no había ni un solo argumento histórico o exegético disponible para los que seguían insistiendo, por razones obvias, en que era Junias, un hombre.)

Tampoco esta promoción de las mujeres es una cosa nueva con la resurrección. Como de otras tantas maneras, lo que sucedió entonces tomó pistas y momentos muy breves de antes en la carrera pública de Jesús. Pienso particularmente en la mujer que untó a Jesús (sin entrar aquí en la cuestión de quién era y en si sucedió más de una vez); como algunos han precisado, ésta era una acción sacerdotal que Jesús aceptó como tal. Y pienso, también, en la notable historia de María y de Marta en Lucas 10. La mayoría de nosotros crecimos en la línea de que Marta era el tipo activo y María el tipo pasivo o contemplativo, y que Jesús está afirmando simplemente la importancia de ambas e incluso la prioridad de la devoción hacia él. Esa devoción es indudablemente parte de la importancia de la historia, pero mucho más obvio para cualquier lector del siglo primero, y para muchos lectores en Turquía, Oriente Medio y muchas otras partes del mundo hasta hoy es el hecho de que María se sentaba a los pies de Jesús dentro de la parte masculina de la casa antes que quedarse en los cuartos traseros con las otras mujeres. Esto, estoy bastante seguro, es lo que realmente incomodó a Marta; no hay duda de que estaba contrariada por tener que hacer todo el trabajo, pero el verdadero problema detrás de ése era que María había cortado por lo sano una de las convenciones sociales más básicas. Es como si, en el mundo de hoy, me invitáseis a vuestra casa y, a la hora de irnos a dormir, me dijérais que tenía que poner una cama plegable en vuestro dormitorio. Así como nosotros tenemos nuestras propias reglas claras pero no escritas sobre cual es nuestro espacio, ellos también las tenían. Y María acababa de burlarse de ellas. Y Jesús confirma que ella tiene razón al hacerlo. Ella “se sienta a sus pies”; una frase que no significa lo que significaría hoy, el estudiante que adora mirando hacia arriba con admiración y amor al maravilloso profesor. Como está claro por el uso de la frase en otra parte del NT (por ejemplo, Pablo con Gamaliel), sentarse a los pies del profesor es una manera de decir que estás siendo un estudiante, recogiendo la sabiduría del profesor y aprendiendo; y en ese mundo tan práctico no harías esto solo para informar a tu propia mente y a tu corazón, sino para ser tú mismo un profesor, un rabino. Como muchas veces en los Evangelios, esta historia se deja enigmática al menos por lo que a nosotros se refiere, pero dudo si cualquier lector del siglo primero no lo habría entendido. Eso, sin ninguna duda, es por lo menos parte de la razón por la cual encontramos a tantas mujeres en posiciones de liderazgo, iniciativa y responsabilidad en la iglesia primitiva; solía pensar que Romanos 16 era el capítulo más aburrido de la carta, y ahora, al estudiar los nombres y pensar sobre ellos, me impresiona cuan poderosamente indican la manera en que la enseñanzas de Jesús y de Pablo se entendían en la práctica.

Otro punto, sobre Hechos, una cosa entre muchas otras que recopilé de Ken Bailey en base a su larga experiencia de trabajo en Oriente Medio. Es interesante que en la crucifixión las mujeres podían ir y venir y ver qué sucedía sin temor a las autoridades. No eran vistas como una amenaza, y no esperaban ser vistas así. Bailey precisa que este patrón se repite hasta hoy día en Oriente Medio; en la cumbre de los problemas en Líbano, cuando los hombres de todos los bandos en lucha faccional se ocultaban o se movían con gran precaución, las mujeres eran libres de ir y venir, hacer las compras, sacar a los niños, etc. (Creo que esto nos dice algo también sobre la época del Amado Discípulo, pero esa es otra historia.) Pero entonces es fascinante, por contraste, que cuando volvemos a los Hechos, y a la persecución que se presentó contra la Iglesia en gran parte en tiempos de Esteban, encontramos que las mujeres están siendo perseguidas igual que los hombres. Saúl de Tarso iba a Damasco a buscar mujeres y hombres por igual y a meterlos en prisión. Bailey precisa basado en sus paralelos culturales que esto solamente tiene sentido si las mujeres, también, son vistas como líderes, figuras influyentes dentro de la comunidad.

Pero, habiendo mencionado los intentos abortivos de Pablo de cazar a cristianos en Damasco, ahora es hora de volver a su pensamiento maduro y de mirar los tres pasos dominantes que a menudo han causado dificultad.

4. Corintios 1

Ha habido una cantidad enorme de trabajo hecha recientemente sobre el contexto social y cultural de Corintios 1, en gran parte por Bruce Winter en Cambridge, y deseo instar a todos aquellos que estén interesados en descubrir lo que Pablo realmente dijo y lo que quería decir que estudien ese trabajo con gran cuidado. No tengo tiempo o habilidad para entrar en detalles; pero hay muchas cosas sobre la vida clásica del siglo primero que vierten mucha luz sobre los temas actuales que Pablo está tratando y necesitan ser tomadas cuidadosamente en consideración.

En lugar de eso, deseo dirigirme inmediatamente a uno de los dos pasajes que ha causado tanta dificultad, los versos al final de 1 de Corintios 14 en los que Pablo insiste en que las mujeres deben mantenerse en silencio en la iglesia. Estoy indeciso si convenir con los que dicen que este verso es una interpolación tardía y no Paulina. Uno de los críticos textuales más finos de nuestros días, Gordon Fee, ha argumentado muy fuertemente que lo es, puramente en base a lo que la tradición del manuscrito revela. Les insto a examinar sus argumentos y a formarse su propia opinión. Pero siempre me he sentido atraído, desde que la oí por primera vez, por la explicación ofrecida una vez más por Ken Bailey. En Oriente Medio, dice él, se daba por sentado que los hombres y las mujeres se sentarían aparte en la iglesia, como todavía sucede hoy en algunos círculos. Igualmente importante, el servicio sería llevado a cabo (en Líbano, por ejemplo, o Siria, o Egipto), en árabe formal o clásico, que todos los hombres sabrían pero que muchas de las mujeres no, puesto que las mujeres hablarían solamente un dialecto local o patois. Una vez más podemos desaprobar tal arreglo, pero una de las cosas que aprendes en el verdadero trabajo pastoral en comparación con la teorización académica estilo torre de marfil es que no puedes llevar directamente de un salto a una comunidad de donde está actualmente a donde tú quisieras que estuviera idealmente. De cualquier manera, el resultado sería que durante el sermón particularmente, las mujeres, no entendiendo lo que estaba pasando empezarían a aburrirse y hablarían entre ellas. Bailey describe la escena en una de esas iglesias, el nivel de la conversación del lado de las mujeres subiría constantemente de volumen, hasta que el ministro tendría que decir en voz alta, “¡Pueden callarse las mujeres, por favor!”, con lo cual la conversación se calmaría, pero solo por algunos minutos. Entonces, en un momento dado, el ministro tendría que pedir otra vez que las mujeres se callen; y a menudo añadiría que si querían saber lo que se estaba diciendo, tendrían que pedir a sus maridos que se lo expliquen cuando lleguen a casa. Sé que a veces hay otras explicaciones ofrecidas para este pasaje, algunas de ellas absolutamente plausibles; ésta es la que me ha llamado la atención durante muchos años como la que tiene el requisito más fuerte para proporcionar un contexto para entender lo que Pablo está diciendo. Después de todo, su preocupación central en 1 de Corintios 14 es el orden y la decencia en el culto de adoración de la iglesia. Esta explicación pegaría extremadamente bien.

Lo que el pasaje posiblemente no puede significar es que las mujeres no tomaban parte en liderar la adoración pública, hablando en voz alta por supuesto como hacían. Éste es el punto positivo que es probado inmediatamente por el otro pasaje relevante de Corintios, Corintios 1 11.2-11, puesto que allí Pablo está dando instrucciones sobre cómo deben vestirse las mujeres mientras se dedican a tales actividades, instrucciones que obviamente no serían necesarias si hubieran estado todo el tiempo calladas en la iglesia. Pero ésa es la cosa de la que podemos estar seguros. En este pasaje, casi todo lo demás me parece notablemente diferente para cimentarlo. Lo que deseo hacer ahora es ofrecerles la explicación que probé en mi librito sobre 1 Corintios; en los dos años desde que lo escribí, no he visto nada que me hiciera cambiar de idea, aunque como digo el trabajo de Bruce Winter necesita ser considerado de manera importante en nuestra comprensión del contexto social.

Pablo, por supuesto, no trataba las cuestiones sociales que conocemos en nuestro mundo. Visitad una cultura diferente, incluso hoy día, y descubriréis muchas asunciones, presiones y apremios sutiles en la sociedad, algunos de los cuales aparecen en la manera en que la gente se viste y como llevan el pelo. En la cultura occidental, un hombre no iría a una cena en bañador, ni una mujer iría a un picnic en la playa vestida de boda. La mayoría de las iglesias occidentales han dejado de presionar a las mujeres para que usen sombrero en la iglesia (los sombreros de estilo occidental, en todo caso, no son sobre los que Pablo escribía aquí), pero nadie encuentra raro que sigamos siendo estrictos sobre que los hombres no usen sombrero en la iglesia.

En tiempo de Pablo (como, de muchas maneras, en el nuestro), el género se denotaba por el estilo del pelo y de la ropa. Podemos decir de las estatuas, pinturas de jarrones y de otras obras de arte del período cómo esto funcionaba bien en la práctica. Había presión social por mantener distinciones apropiadas. ¿Pero no enseñó el mismo Pablo que no había “ni varón ni hembra”, porque somos todos uno en el Mesías? ¿(Gálatas 3.28)? Quizás, de hecho, esa era una de las “tradiciones” que él había enseñado a la iglesia corintia, la cual tenía que saber que judío y griego, esclavo y libre, varón y hembra eran todos igualmente bienvenidos, igualmente valorados, en el pueblo renovado de Dios. Quizás eso fue realmente lo que creó la situación que él está tratando aquí; quizás algunas de las mujeres corintias le habían estado tomando literalmente, de modo que cuando oraban o profetizaban en voz alta en las reuniones de la iglesia (que Pablo asume que harían regularmente; esto nos dice, como hemos visto, algo sobre cómo entender 14.34-35) que habían decidido quitarse su cobertura normal de la cabeza, quizás también destrenzando su pelo, para demostrar que en el Mesías estaban libre de las convenciones sociales normales por las que hombres y mujeres se distinguían.

Eso son muchos “quizás”. Podemos conjeturar solamente en la dinámica de la situación – que por supuesto es lo que siempre hacen los historiadores. Es sólo que aquí estamos sintiendo nuestro camino en la oscuridad más de lo normal. Pero, quizás para sorpresa de los corintios, Pablo no felicita a las mujeres en esta nueva expresión de libertad. Él insiste en mantener la diferenciación de género durante el culto.

Otra dimensión al problema puede ser que en el Corintio de su tiempo las únicas mujeres que aparecían en público sin algún tipo de cobertura en la cabeza eran prostitutas. Esto no se sugiere directamente aquí, pero pudo haber estado en su subconsciente. Si el mundo que miraba descubriera que los cristianos tenían reuniones donde las mujeres “se soltaban el pelo” de este modo, eso podría tener el mismo efecto en su reputación como lo tendría si en el occidente moderno alguien mirase en una iglesia y encontrase a todas las mujeres en bikini.

El problema es, por supuesto, que Pablo no dice exactamente esto, y corremos el riesgo de “explicarle” en términos que pueden (quizás) tener sentido para nosotros mientras que no hacemos caso de lo que él mismo dice. Es tentador hacer eso, exactamente porque en el mundo occidental de hoy no nos gustan las implicaciones de la diferenciación que él mantiene en el verso 3: el Mesías es la “cabeza” de cada hombre, un marido es la “cabeza” de cada mujer, y la “cabeza” del Mesías es Dios. Esto parece colocar al hombre en una posición de exactamente esa superioridad asumida contra la cual las mujeres se han rebelado, usando a menudo Gálatas 3.28 como su grito de guerra.

¿Pero qué quiere decir Pablo con la “cabeza”? Él la utiliza a veces aquí en un sentido metafórico, como en el verso 3, y a veces literalmente, como cuando habla sobre qué hacer con las cabezas humanas reales (versos 4-7 y 10). Pero la palabra que él utiliza puede significar varias cosas diferentes; y un buen caso se puede descifrar para decir que en el verso 3 no se está refiriendo al “liderazgo” en el sentido de soberanía, sino al liderazgo en el sentido de “fuente”, como la “fuente” o la “cabecera” de un río. De hecho, en algunos de los pasajes clave donde explica lo que está diciendo (versos 8, 9 y 12a) se está refiriendo explícitamente a la historia de la creación en Génesis 2, donde la mujer fue hecha del costado del hombre. Sospecho, de hecho, que éste es un uso bastante diferente de la idea de “liderazgo” del de Éfesos 5, donde se refiere por supuesto al marido y a la esposa y donde se está tratando otro punto. Eso no significa que Pablo no hubiera podido escribir ambos, sólo que era más libre de lo que nos imaginamos a veces para modificar sus propias metáforas según varios contextos.

El punto subyacente entonces parece ser que en el culto es importante para ambos, hombres y mujeres ser ellos mismos, para honrar a Dios siendo lo que son y no velando las líneas fingiendo ser otra cosa. Una de las pistas no habladas de este pasaje puede ser la asunción de Pablo de que en el culto la creación se restaura, o quizás que en el culto estamos anticipando su restauración final (15.27-28). Dios hizo a los humanos varón y hembra, y les dio “autoridad” sobre el mundo, como Ben-Sirach 17.3 lo pone, resumiendo Génesis 1.26-28 y repitiendo el salmo 8.4-8 (Ben-Sirach fue escrito alrededor de 200 A.C.). Y si los seres humanos van a reclamar esta autoridad sobre el mundo, esto pasará cuando estén adorando al Dios verdadero, cuando oren y profeticen en su nombre, y se renueven en su imagen, cuando sean lo que han sido hechos para ser, celebrando los géneros que Dios les ha dado.

Si ésta es la opinión de Pablo, el movimiento crítico que hace es para argumentar que un hombre deshonra su cabeza cubriéndola en el culto y que una mujer deshonra la suya no cubriéndola. Argumenta esto principalmente sobre la base de que la creación en sí misma tiende a dar el pelo más corto a los hombres y más largo a las mujeres (versos 5-6, 13-15); el hecho de que algunas culturas, y alguna gente, ofrecen excepciones evidentes probablemente no le habría preocupado. Su punto principal es que en el culto los hombres deberían seguir los códigos del vestido y del pelo que les proclaman como varones, y las mujeres los códigos que les proclaman como hembras.

¿Por qué dice entonces que una mujer “tiene que tener autoridad en su cabeza debido a los ángeles” (verso 10)? Éste es uno de los versos más desconcertantes de un pasaje desconcertante, pero hay ayuda de algún tipo en los Manuscritos del Mar Muerto. Ahí se asume que cuando el pueblo de Dios se junta para el culto, los ángeles están allí también (como todavía afirman tantas liturgias, y teólogos).

Para los Manuscritos, esto significa que los ángeles, siendo santos, no se deben ofender por ningún aspecto de no-santidad entre la congregación. Pablo comparte la asunción, de que los ángeles están adorando junto con los seres humanos, pero puede querer decir otra cosa.

Cuando los humanos se renueven en el Mesías y se levanten de los muertos, tendrán autoridad sobre los ángeles (6.3). En el culto, la iglesia anticipa cómo van a ser las cosas en ese nuevo día. Cuando una mujer está orando o profetizando (quizás en la lengua de los ángeles, como en 13.1), necesita ser de verdad lo que es ella, puesto que el mundo, incluídos los ángeles, va a estar sujeto a varón y hembra por igual, en su interdependencia mutua como portadores de la imagen de Dios. La creación de Dios necesita que los seres humanos sean completa, gloriosa y verdaderamente humanos, lo que significa completa y verdaderamente varón y hembra. Ésto, y por supuesto muchas más cosas aparte, tiene que entreverse en el culto.

Los Corintios, entonces, pudieron haber sacado la conclusión equivocada de la “tradición” que Pablo les había enseñado. Pudiesen o no seguir su argumentación algo mejor que nosotros, parece claro que su objetivo principal era que las marcas de diferencia entre los sexos no se deben poner a un lado en el culto. De alguna manera quizás.

Enfrentamos diversas cuestiones, pero cerciorarse de que nuestro culto transcurra apropiadamente, para honrar la creación de Dios y para anticipar su cumplimiento en la nueva creación, sigue siendo una prioridad. No hay “quizás” sobre eso. Cuando aplicamos esto a la cuestión del ministerio de las mujeres, a mí me parece que ciertamente debemos acentuar la igualdad en el papel de las mujeres pero tenemos que tener mucho cuidado sobre implicar identidad. Este pasaje desvela, para mí por lo menos, muy fuertemente el lado de los que ven el ministerio de las mujeres como perceptiblemente diferente al ministerio de los hombres y por lo tanto insiste en que ambos necesitamos ser nosotros mismos, en vez de intentar ser una copia del otro.
Todo esto nos dirige hacia el final y por supuesto, al pasaje más duro de todos, 1 Timoteo 2.

5.1 Timoteo 2
Por hoy dejo totalmente a un lado la cuestión de quien escribió 1 Timoteo. Es más diferente del resto de Pablo que cualquiera de sus otras cartas, incluyendo las otras Pastorales y 2 Tesalonicenses. Pero no lo desatiendo por esa razón; muchos de nosotros escribimos en muchos estilos diferentes según la ocasión y la audiencia, y eso no quita sin embargo todos los problemas sino que debería contextualizarlos. Lo que importa, e importa vitalmente en muchos debates, es por supuesto lo que dice el pasaje. No creo estar exagerando cuando sugiero que este pasaje está muy por encima de los otros, que ha sido el ancla de reserva para los que desean negar un lugar en el ministerio consagrado de la iglesia a las mujeres, con las responsabilidades completas de predicar, presidiendo en la Eucaristía, y ejerciendo el liderazgo dentro de las congregaciones y ciertamente de las diócesis.

De nuevo, la materia por supuesto es muy discutida y muy rebatida, y no he leído más que una fracción de la enorme cantidad de literatura que se ha publicado sobre este pasaje. Yo simplemente doy mi opinión ya que me preguntan. Y de nuevo, estoy optando aquí por lo que he dicho en mi reciente comentario de nivel-popular sobre el pasaje. Esta vez reconozco la ayuda de otro viejo amigo, Christopher Bryan de la Universidad del Sur en Sewanee, cuyo sensible trabajo sobre el contexto clásico es como siempre muy estimulante.

Cuando la gente dice que la Biblia engarza ideas y actitudes patriarcales, este pasaje, particularmente el verso 12, se toma a menudo como el ejemplo típico. El verso parece decir que las mujeres no deben ser profesoras; no deben tener ninguna autoridad sobre los hombres; deben mantenerse calladas. Eso, por lo menos, es como lo ponen muchas traducciones. Éste, como digo, es el pasaje principal que la gente menciona cuando desean sugerir que el Nuevo Testamento prohíbe la ordenación de las mujeres. Una vez estaba leyendo estos versos en un culto y una mujer cerca de las filas delanteras estalló en cólera, para consternación del resto de la congregación (aun cuando algunos estaban de acuerdo con ella). El pasaje entero parece decir que las mujeres son ciudadanas de segunda clase a todos los niveles. Incluso no se les permite vestirse bonitas. Son las hijas de Eva, y ella fue la que creó el problema original. La mejor cosa para ellas es ponerse y tener niños, y portarse bien y guardar silencio.

Bueno, así es cómo la mayoría de la gente lee el pasaje en nuestra cultura hasta muy recientemente. Reconozco completamente que la lectura tan diferente que voy a sugerir puede sonar para empezar como si estuviera intentando simplemente hacer las cosas más fáciles, adaptar este trocito de Pablo para que se ajuste a nuestra cultura. Pero hay una buena, sólida enseñanza, detrás de lo que voy a decir, y creo genuinamente que puede ser la interpretación correcta.

Cuando miráis comics, películas de serie B, y novelas y poemas baratos, captáis una impresión estándar de cómo “cada uno se imagina” como se comportan hombres y mujeres. Los hombres son machos, gritones, gamberros arrogantes, siempre luchando y deseando su propio camino. Las mujeres sonríen afectadamente, son criaturas con la cabeza hueca, sin nada que pensar excepto sobre ropa y joyería. Hay versiones “cristianas” de esto, también: los hombres deben tomar las decisiones, dirigir la función, estar siempre al mando, diciéndole a todo el mundo lo que tiene que hacer; las mujeres deben quedarse en casa y criar a los niños. Si comienzas a buscar un respaldo bíblico para esta visión, bien, ¿qué pasa con Génesis 3? Adán nunca habría pecado si Eva no le hubiera dado primero. Eva tiene su castigo y su dolor en la maternidad (Génesis 3.16).

Bien, no tenéis que abrazar cada aspecto del movimiento de la liberación de las mujeres para encontrar esa interpretación dura de tragar. No sólo se nos atraganta la manera de tratar a una mitad de la raza humana; no coincide con lo que vemos en el resto del Nuevo Testamento, en los pasajes a los que ya hemos echado un vistazo.

La clave del pasaje actual, entonces, es reconocer que está mandando que a las mujeres también debe permitírseles estudiar y aprender, y no deben ser refrenadas de hacerlo (verso 11). Deben ser “sumisas por completo”; esto se toma a menudo como “sumisas a los hombres”, o “a sus maridos”, pero es igualmente probable que se refiera a su actitud, como alumnas, de la sumisión a Dios o al Evangelio – lo que por supuesto sería verdad para los hombres también. Entonces el crucial verso 12 no necesita ser leído como “no permito que una mujer enseñe o tenga autoridad sobre un hombre” – la traducción que ha causado tantas dificultades estos últimos años. Puede significar igualmente (y en contexto, tiene mucho más sentido): “No pretendo implicar que ahora estoy poniendo a las mujeres como la nueva autoridad sobre los hombres de la misma forma que los hombres tenían previamente autoridad sobre las mujeres.” ¿Por qué Pablo podría necesitar decir esto?

Hay algunas muestras en la carta que fue enviada originalmente a Timoteo mientras estaba en Éfeso. Y una de las cosas principales que sabemos sobre la religión en Éfeso es que la religión principal – el templo más grande, la capilla más famosa – era un culto de mujeres solamente. El templo de Artemisa (que es su nombre griego; los romanos la llamaban Diana) era una estructura maciza que dominaba el área; y, como devotas que se debían a una deidad femenina, las sacerdotisas eran todas mujeres. Ellas llevaban el show y mantenían a los hombres en su lugar.
Ahora si fuérais a escribir una carta a alguien en un pequeño, nuevo movimiento religioso con base en Éfeso, y quisiérais decir que debido al Evangelio de Jesús las viejas formas de organizar los roles masculinos y femeninos tuvieran que ser repensadas de arriba a abajo, siendo una característica de eso que había que animar a las mujeres a estudiar y aprender y a tomar el rol de dirigente, querríais evitar a toda costa dar la impresión equivocada. ¿Decía el apóstol que la gente podría extrañarse de que habría que formar a las mujeres de modo que el cristianismo se convirtiera gradualmente en un culto como el de Artemisa, donde las mujeres dirigían y mantenían a los hombres a raya? Eso, me parece a mí, es lo que está negando el verso 12. “La palabra que he traducido como “intentar dictarles” es inusual, pero parece tener connotaciones de “ser mandón” o de “tomar el control”. Pablo está diciendo, como Jesús en Lucas 10, que las mujeres deben tener el espacio y el ocio para estudiar y aprender a su manera, no para que fuercen y asuman el liderazgo como en el culto de Artemisa, pero de modo que hombres y mujeres de igual manera puedan desarrollar cualquier talento que Dios les está dando de aprender, enseñar y dirigir.

Entonces, ¿cuál es el punto de los otros trocitos del pasaje?

El primer verso (8) está claro: los hombres deben darse a la oración devota, y no deben seguir los estereotipos normales del comportamiento “masculino”: ni cólera ni discusiones. Entonces los versos 9 y 10 siguen, incidiendo en el mismo punto sobre las mujeres. Tienen que librarse de su estereotipo, el de chismear todo el rato sobre peinados, joyería, y ropa bonita- pero tienen que ser liberadas, no para que puedan ser pequeños ratones desaliñados, discretos, sino de modo que puedan hacer una contribución creativa a la sociedad más amplia. La frase “buenas obras” en el verso 10 nos suena bastante suave, pero es una de las maneras usuales usada por la gente para referirse a la obligación social de pasar tiempo y gastar dinero en la gente menos afortunada que uno, para ser un benefactor de la ciudad ayudando con las obras públicas, las artes, etc.

¿Por qué entonces Pablo acaba con la explicación sobre Adán y Eva? Recordad que su punto básico es insistir en que a las mujeres, debe permitírseles también aprender y estudiar como cristianas, y no mantenerlas en un aburrimiento iletrado e ignorante ni en la servidumbre. Bien, la historia de Adán y Eva da en el clavo: mirad qué sucedió cuando Eva fue engañada. Las mujeres necesitan aprender tanto como los hombres lo necesitan. Adán, después de todo, pecó muy deliberadamente; él sabía lo que hacía, y que era incorrecto, y continuó deliberadamente. El Antiguo Testamento es muy estricto sobre esa manera de actuar.

¿Y qué tal el trocito sobre el parto? Pablo no lo ve como un castigo. Más bien, él ofrece la seguridad de que, aunque el parto es de verdad difícil, doloroso y peligroso, a menudo el momento de mayor prueba en la vida de una mujer, no es una maldición que deba tomarse como muestra del descontento de Dios. La salvación de Dios se promete a todos, a mujeres y a hombres, que siguen a Jesús en la fe, el amor, la santidad y la prudencia. Y esa salvación se promete a los que contribuyen a la creación de Dios con la maternidad, tanto como se le promete a cualquier otro. Convertirse en madre ya es bastante duro, sabe Dios, sin pretender que sea de alguna manera una cosa malvada. No dejemos más bombas y minas sin explotar alrededor nuestro para que la gente se salte los sesos. Leamos este texto como creo que fue pensado, como una manera de construir la Iglesia de Dios, hombres y mujeres, mujeres y hombres por igual. Y, así como Pablo se ocupó de aplicar esto en una situación particular, así nosotros debemos pensar y orar cuidadosamente sobre adonde nos están llevando nuestras propias culturas, prejuicios e iras, y cerciorarse de que nos adaptamos, no a los diversos estereotipos que el mundo ofrece, sino al curativo, liberador y humanizante mensaje del Evangelio de Jesús.

¿Cómo traduciría yo entonces el pasaje para extraer todo esto? Como sigue:

  • Así, esto es lo que deseo: los hombres deberían orar en todos los lugares, alzando manos santas, sin ira o disputa. 9 De la misma manera las mujeres, también, deben vestirse de manera apropiada, modesta y sensiblemente. No deberían ocuparse con peinados elaborados, oro, o perlas, ni con ropas costosas; 10 en vez de eso, como es apropiado para las mujeres que profesan ser santas, deben adornarse con buenas obras. 11 Tiene que permitírseles estudiar sin ser molestadas, en completa sumisión a Dios. 12 No estoy diciendo que las mujeres deberían enseñar a los hombres, o intentar darles órdenes; hay que dejarlas tranquilas. 13 Adán fue creado primero, veis, y después Eva; 14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer fue engañada, y cayó en la transgresión. 15 Ella, sin embargo, se mantendrá salva (segura?) por el proceso del parto, si continúa en la fe, el amor y la santidad con prudencia.

Conclusión

Ya es hora de resumir. Pienso que ya he dicho bastante para mostrarles hacia donde creo yo que nos dirige la evidencia. Creo que hemos leído muy mal los pasajes relevantes en el Nuevo Testamento, sin duda en gran parte a través de un proceso largo de asunción, tradición, y todo tipo de actitudes post-bíblicas y sub-bíblicas que se han colado en el Cristianismo. Igual que pienso que tenemos que cambiar radicalmente nuestra imagen tradicional de la vida después de la muerte, lejos de los modelos medievales y de vuelta a los bíblicos, así tenemos que cambiar radicalmente nuestra imagen tradicional de lo que son los hombres y las mujeres y de como están relacionados el uno con el otro dentro de la iglesia y de hecho, de lo que dice la Biblia sobre este tema. Me pregunto, a veces, si los que presentan desafíos radicales al Cristianismo han sido los más deseosos de descifrar que la Biblia dice ciertas cosas sobre las mujeres, como una excusa para reclamar que el Cristianismo en general es una cosa malvada y que deberíamos abandonarla. Por supuesto, ha habido un montón de Cristianos que han dado a los profanos un montón de ocasiones de hacer esa clase de comentario. Pero quizás en nuestra generación tenemos una oportunidad de tomar un gran paso hacia atrás en la dirección correcta. Espero y ruego que esta conferencia, y el trabajo de esta sociedad, sean usados por Dios exactamente de esa manera.

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http://www.lupaprotestante.com/index.php/biblia/2331-el-servicio-de-las-mujeres-en-la-iglesia-la-base-biblica-

Pensamiento crítico: ! Ese no es mi problema!


Pensamiento crítico: ! Ese no es mi problema!

Autor: Paulo Arieu

Observe detenidamente el video y luego evalúe las siguientes preguntas:

  • 1. ¿Quién o quiénes utilizaron el pensamiento crítico para tomar decisiones en el cuento? 2. ¿Cuáles fueron los principales problemas que se presentaron en el vídeo?
  • 3. ¿En qué consistió la evaluación crítica que llevó a cabo cada personaje?
  • 4. ¿Cómo cree que el pensamiento crítico ayuda a solucionar problemas?

Algunas respuestas podrían ser:

Cuantas veces decimos que ese no es nuestro problema y escogemos no meternos para ayudar a resolver positivamente un conflicto, sea en el trabajo, en la iglesia, en la familia, o en la escuela. Usemos el pensamiento crítico y veamos si lógicamente encontramos soluciones posibles para resolver un problema. Luego de observar el video, algunas respuestas posibles son:

1 Evalúe ¿quién o quiénes utilizaron el pensamiento crítico para tomar decisiones en el cuento?

Observamos en el video, la paradoja del perro, que entró a la compañía, se metió en la computadora, buscó información adecuada en el ordenador y luego, se la envió al printer del empleado en sillas de ruedas. El animal, era más ‘inteligente’ y razonador lógico que los empleados de la compañía que son humanos! El perro, utilizó sabiamente los recursos tecnológicos que habían para enviar un mensaje a uno de los empleados! El empleado de sillas de ruedas, imprimió el reporte con una solución posible extraída de la computadora. El empleado moreno llamado Luis, presentó una posible solución al consejo pero fue rechazada. El perro, que leyó el informe tirado por la ventana y que llegó volando hasta sus manos, exhortó al consejo a ser responsables!

2. ¿Cuáles fueron los principales problemas que se presentaron en el vídeo? Un empleado a la entrada tiró un fosforo luego de encender un cigarrillo y comenzó un incendio pequeño en la empresa, que fue creciendo de importancia ya que nadie hacía nada por apagarlo! Nadie se sentía responsable de apagar el incendio y el incendio iba en aumento. Todos evadían la responsabilidad de apagar el incendio. Se observa una falta de planificación adecuada del gerente de planificación. Los jefes de la empresa, se la pasaban haciendo reuniones.

3. ¿En qué consistió la evaluación crítica que llevó a cabo cada personaje? Los trabajadores del agua, desconectaron el agua y no informaron a la compañía. Luego, hubo un incendio en el edificio y el agua estaba desconectada para poder apagarlo. Reuniones y mas reuniones; los jefes se la pasaban haciendo reuniones, pero los empleados estaban esperando que ellos actuaran, que los jefes hicieran algo útil para así poder apagar el incendio. Pero nadie asumía su responsabilidad del incendio, se pasaban la pelota unos a otros. Pero al final se organizaron para trabajar en equipo y así fue que lograron apagar el incendio. Luis pensó en organizar una estrategia para poder apagar el incendio con las cubetas, las amartilló un poco y las preparó para poder cargar el agua y apagar así el tremendo incendio que había en la Planta. Al final, luego que el incendio ya se había apagado, volvieron a discutir ya que nadie sabía quien iba a limpiar todo el desorden que había quedado.

Lo paradójico del video, es que salvó el perro, que es un animal ‘pensante ‘ (?), el resto de los empleados, a pesar de que trabajan en la misma empresa, ninguno sabia que rol cumplir ante un evento de esa magnitud.

4. ¿Cómo cree que el pensamiento crítico ayuda a solucionar problemas?

El pensamiento crítico entiende de la capacidad de la persona para razonar eficientemente, realizar juicios y poder tomar buenas decisiones así como para el resolver problemas que surgen. En el video, vemos que había que apagar un incendio de manera urgente y vemos que nadie conocía su rol en la compañía para tomar decisiones que sirvieran para cumplir el propósito de apagar el fuego. Tampoco había protocolos desarrollados y probados eficazmente para resolver el problema.

Aunque la continua toma de decisiones se enfrenta muchas veces a una exagerada cantidad de información que hay que saber cómo analizar y luego seleccionar, eligiendo lo que es realmente verdadero, vemos en el video que nadie encontraba un buen protocolo que ya estuviese ordenado. Los jefes se la pasaban haciendo reuniones todo el tiempo y los empleados se pasaban la bola unos a otros. ¡Pero nadie resolvía nada; salvo el perro!

El acto de ignorar cierta información, el enfocarse en lo que es trivial, el no escuchar puntos de vista o actuar irreflexivamente, son algunas malas prácticas que en el video, observamos muchas veces.
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Bibliografia consultada

Clericalismo: Es el pastor un ungido de Dios?


Clericalismo: Es el pastor un ungido de Dios?

Autor:Paulo Arieu

Otro artículo mas de esta serie de articulos relacionados con el tema del liderazgo cristiano, relacionada con el ministerio del pastor y su problemática.

“No toques al ungido de Dios”, según lo explica el teólogo y misionero en Costa Rica, Juan Stam, (http://www.juanstam.com), oriundo de Paterson, Nueva Jersey, es uno de los teólogos evangélicos «latinoamericanos» más pertinentes de la actualidad. Aunque es estadounidense de nacimiento, se nacionalizó costarricense como parte de un proceso de identificación con América Latina que lleva más de cincuenta años. Está casado con Doris Emanuelson, su compañera de camino, nacida en Bridgeport, Connecticut., Stam, ocacionalmente hace llegar sus aportes para compartir con los lectores del blog.

Ésta es una frase que se oye a menudo para señalar el respeto que debemos mostrar a nuestros pastores y la obediencia incondicional que debemos brindarles. Si es cierto que el pastor ha sido ungido por Dios para el ministerio, este texto bíblico significa que los pastores son literalmente intocables. Oponernos a ellos, o criticarlos, viene a ser entonces un pecado muy grave, y someternos a ellos la única actitud legítima. Y lo que vale para pastores, vale también para otros líderes, especialmente profetas. Si son ungidos de Dios, ¿quién se atrevería a tocarlos? ¿Pero será eso lo que significa esta frase bíblicamente? Para interpretarla bien, tenemos que “escudriñar las Escrituras” con lupa para entender correctamente su sentido y no malinterpretarla.

Todos sabemos que “un texto sin su contexto es un pretexto”, es un texto que se está manipulando con otros fines que una genuina fidelidad a la Palabra de Dios. Tal es el caso con esta frase, que viene de una historia muy interesante. El joven David era un fugitivo del rey Saúl, quien lo buscaba para matarlo. En cierto momento, Saúl se durmió en una cueva sin saber que más adentro estaba David con sus hombres (I Sam 24:3). ¡Toda una oportunidad dorada que Dios le está dando a David! Sus hombres, muy espiritualmente, le dijeron a David que ése era el día que Dios le había prometido cuando dijo, “He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere”.

Pero sorprendentemente, David no mató al dormido Rey sino sólo “calladamente cortó la orilla del manto” de Saul para mostrar que le había salvado la vida a su propio enemigo. Entonces David dijo a sus hombres, “Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque él es el ungido de Jehová” (I Sam 24:6,10). Más adelante, cuando le llega otra oportunidad de matar a Saúl, David dice, “¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová y será inocente?” (26:9,11,16,23; II Sam. 1:14; los reyes de Israel no fueron coronados sino ungidos, por lo que se conocían como ungidos).

Entonces, ¿qué significa esta frase para nosotros hoy?  ¡Muy sencillo! Los cristianos no debemos “echar mano” físicamente a nuestros pastores, mucho menos matarlos. Sacarle más que eso de la frase, es manipular el texto y abusar de la Palabra de Dios.  La misma frase aparece en Sal. 105:15: “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagaís mal a mis profetas”. Aquí se refiere a los profetas y se prohibe hacerles violencia física. Los verdaderos profetas no eran nada populares con los poderosos, porque su mensaje era duro, y muchos murieron violentamente (cf. I Re. 19:10,14). Por eso Jesús denunció a los líderes judíos como “hijos de aquellos que mataron a los profetas” (Mat 23:31), y exclamó, “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados” (23:37). A los perseguidos por causa del evangelio, Jesús les acordó que “así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” (Mat. 5:11-12).

Entonces, pues, ¿qué significa esta frase en Sal. 105:15 ? ¡Muy sencillo!  Que no debemos hacer violencia física contra los profetas de Dios, mucho menos matarlos. Todo esto no tiene que ver con nada más que la violencia física y para nada prohibe la crítica responsable o el dudar sanamente de pastores, profetas y otros líderes. No significa en absoluto que ellos sean intocables, a quienes hemos de rendir una obediencia ciega. No son Dios, ni dictadores, sino siervos del Señor, del evangelio y del rebaño. La citada frase sólo se refiere a la violencia física, no a alguna especie de autoridad al estilo del papa en Roma.  Tal clericalismo autoritario es totalmente anti-bíblico y anti-pastoral. Criticar sanamente a los líderes no es un pecado sino un deber en Cristo de todo cristiano y cristiana.  De hecho, según el Nuevo Testamento, todo creyente es un “ungido de Dios”, porque todos tenemos la unción del Espíritu Santo (I Jn. 2:20,27; I Cor. 1:21-22). Precisamente eso es el sentido del día del Pentecostés. Por eso, Pablo exige que cuando alguien profetiza en la congregación, “que los demás juzguen” (I Cor 14:29). También, a los tesalonicenses, con referencia específica al don profético, les exhorta no apagar al Espíritu ni menospreciar las profecías, pero eso sí, “Examinadlo todo (¡incluso a los pastores y profetas!) y retened lo bueno” (y criticar, en amor, lo malo; I Tes 5:19-21).

Son los pastores los nuevos ungidos de Jehová?

Sera blasfemia tocar este tema y hacerle a ud. dudar del mesianismo de los lideres que se autoproclaman asimismos los ungidos del Señor? No solo los Siervos de Jehová y las pastoras las siervas de Jehová, sino que ademas ahora son “Los Ungidos de Jehova” ! Se consiguieron un ascenso celestial, Bingo!!!

  • “Y (David) dijo a los suyos: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.” (1 Sam. 24:6)

Vamos a desarrollar un poco mas la reflexión mencionada párrafos mas arriba.  Estas palabras recién citadas, han sido ampliamente malinterpretadas en los últimos tiempos como una advertencia contra quienes presuman cuestionar o contrariar a un pastor en error o cualquier otro líder cristiano. En la teocracia de Israel, hubo tres grupos de hombres especialmente escogidos por Dios y luego ungidos para sus oficios (profetas, sacerdotes y reyes). Dios ciertamente “no consintió que hombre los agraviase”. (Sal. 105:14). Sin embargo, los tres oficios fueron completados absolutamente en Cristo. El sacerdocio levítico ha sido abolido: Desde el Nuevo Pacto, Cristo es nuestro sacerdote eterno. El oficio profético cesó con la culminación de las Escrituras, y Cristo ha heredado el trono de David -como rey- para siempre.

En lo que concierne a la unción en el nuevo testamento, ésta ha sido completado en cada creyente verdadero. “y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios; el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.” (2 Cor. 1:21-22RV 1960)

¿Debe un cristiano juzgar a los ministros, pastores, cantantes (obvio todos estos cristianos)? Para ello y como siempre la Biblia nos dará la respuesta. El versículo o versículos que nos han predicado hasta el cansancio en base a este tema son donde aparece la frase “no toquéis al ungido de Jehová” (en contexto) pero, ¿será que estos versículos hablan de no decir nada cuando un “ministro” de Dios, anda en malos pasos, enseñando herejías, o cualquier cosa que violente la palabra de Dios? Dejemos que la Biblia se interprete a si misma, (el contexto ya todos lo conocemos, es la historia de Saúl y David, y cómo Saúl quiere matar a David):

  • 1 Sam 24:10 “He aquí han visto hoy tus ojos cómo Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Jehová.”
  • 1 Sam 26:9 “Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?”
  • 1 Sam. 26:11 “guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Pero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la vasija de agua, y vámonos.”
  • 1 Sam. 26:23 “Y Jehová pague a cada uno su justicia y su lealtad; pues Jehová te había entregado hoy en mi mano, mas yo no quise extender mi mano contra el ungido de Jehová.”
  • 2 Sam 1:14 “Y le dijo David: ¿Cómo no tuviste temor de extender tu mano para matar al ungido de Jehová?”
  • 2 Sam 1:16 “Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues tu misma boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al ungido de Jehová.”

Bueno, como podrán darse cuenta el contexto de estos versículos nos habla de MATAR a el hombre que Dios puso por rey, no habla nada de los falsos maestros, y ni mucho menos nada en respecto a no juzgar la doctrina del ministro… Pero como es clásico de los falsos, tuercen los versículos para intimidar a la gente, y así, los indefensos hermanitos no vayan a su Biblia a que Dios les conteste por medio de las Escrituras. ¿No les parece este hecho similar al tiempo de la prereforma  y reforma protestante, en que la iglesia católica prohibió leer la Biblia y matar a todos los que lo hicieran?

Ahora, ¿qué SI nos dice la Biblia de cuidarnos de los ministros que NO enseñan la sana Doctrina? y ¿cuál es el mandato de Dios, a los cristianos a rechazar, evidenciar, destruir, advertir, y cuidarse de todo este tipo de engaños?

Una vez más dejemos que la Biblia nos conteste:

  • Mat 7:15 “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”
  • Mat 7:16 “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?”
  • Mat 7:17 “Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.”
  • Mat 7:18 “No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.”
  • Mat 7:19 “Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.”
  • Mat 7:20 “Así que, por sus frutos los conoceréis.”

(Aclaro, ya nos lo han dicho muchos estudiosos de la Biblia, los frutos que aquí se refiere no son llenar estadios, hacer conciertos, tener megaiglesias, ganar grammy´s, grabar muchos discos, servir en una super iglesia, ir a tal o cual congreso o doctorado, milagros sobrenaturales, echar fuera demonios, etc, etc). Son frutos en el carácter de la persona, lo cual se refleja en su enseñanza, y honestidad hacia Dios.

  • Mar 13:22 “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos.”
  • 2 Pe 2:1 ” Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.”

Lo que quiero hacer notar es que todos los apóstoles de Jesucristo siempre advertían acerca de los falsos maestros, es un mandato que cualquiera que no lo hace, se hace automáticamente complice del error. Por último, éste versículo creo que nos aclarará todo el panorama:

  • 1 Jn 4;1 “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.”

El mandato es simple, no creas a todo espíritu (hombre Predica), si no probad su enseñanza, con lo que dice la escritura, si los ministros no predican la Escritura, yo no tengo por que creerles, ni mucho menos aceptar sus amenazas de que si yo no me someto a su dictadura, me va a caer la maldición de no se quien, y que todas esas manipulaciones que usan.  Aun al mismísimo Pablo, que nadie puede negar que era un ungido de Jehova, los hermanitos en Berea, no quisieron creerle hasta comprobarlo con la Biblia!!!

  • Hch. 17:11 “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”

Relación de I Jn. 2:20,27 con el anticristo

Al citar I Jn. 2:20,27, no nos referimos al anticristo mencionado en el contexto de la epístola por el apostol Juan, sino a la doctrina del sacerdocio universal de cada cristiano.Juan viene hablando del anticristo y la urgencia de permanecer en Cristo para no ser engañados por el Anticristo.

De hecho, según el Nuevo Testamento, todo creyente es un “ungido de Dios”, porque todos tenemos la unción del Espíritu Santo (I Jn. 2:20,27; I Cor. 1:21-22).

Tres cosas importantes nos dice Juan en su epístola: a) Vosotros b) teneís c) La unción de Dios, del Santo Dios de Israel o también del Espiritu Santo.

Precisamente eso es el sentido del día del Pentecostés. Por eso, Pablo exige que cuando alguien profetiza en la congregación, “que los demás juzguen” (I Cor 14:29). También, a los tesalonicenses, con referencia específica al don profético, les exhorta no apagar al Espíritu ni menospreciar las profecías, pero eso sí, “Examinadlo todo (¡incluso a los pastores y profetas!) y retened lo bueno” (y criticar, en amor, lo malo; I Tes 5:19-21).

Recordemos que Juan critico a Diotrefes que tenia ambiciones de liderazgo desmedidas en su epistola

  • Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia.”

Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos, decía el “apostol cubano” y poeta José Martí. Juan como profeta de Dios pudo ver mas allá de sus narices y advertir a sus hijitos espirituales lo que estaba gestándose en el mundo espiritual. Todo buen lider debe tener esta actitud de visión de liderazgo y ser un ejemplo en su comunidad cristiana. No hay que actuar como lo hacen los líderes mesiánicos, sino que hay que obrar como lo hace un verdadero Padre espiritual. Los pastores no son los ungidos de Jehová,  como ya expliqué;. Tampoco una casta sacerdotal especialo mas alla del bien y del mal.

Los pastores, siguiendo al modelo perfecto que  es Cristo, quien es el perfecto siervo de Jehová,  son siervos de Dios, ministros de Jesucristo; son personas de carne y hueso, llamadas por Dios al ministerio para presidir las congregaciones, pero no para adueñarse de la vida de los miembros.

Conclución:

¿Qué significa entonces la frase del Sal. 105:15 ?

Que no debemos hacer violencia física contra los profetas de Dios, mucho menos matarlos. Todo esto no tiene que ver con nada más que la violencia física y para nada prohibe la crítica responsable o el dudar sanamente de pastores, profetas y otros líderes.

No significa en absoluto que ellos sean intocables, a quienes hemos de rendir una obediencia ciega. No son Dios, ni dictadores, sino siervos del Señor, del evangelio y del rebaño. La citada frase sólo se refiere a la violencia física, no a alguna especie de autoridad al estilo del papa en Roma.

Tal clericalismo autoritario es totalmente anti-bíblico y anti-pastoral. Criticar sanamente a los líderes no es un pecado sino un deber en Cristo de todo cristiano y cristiana.

Cuanto mas nosotros hermanos!!!!

“El verdadero ministerio se concibe en el vientre del sufrimiento, nace con fatiga y con dolor, y se mece en una cruz.”  (Watchman Nee)

Articulo relacionado

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Notas

Iglesia: Definciones


Iglesia: Definciones

Autor: Paulo Arieu

I. Introducción

Antes de hablar del clericalismo, que si Dios quiere, lo hare en la próxima entrega, me urge la necesidad de definir de modo sencillo algunos términos que se utilizarán con respecto al concepto de los ministerios en la biblia. Además, para hablar de clericalismo, nos es necesario entrar en la historia de la cristiandad.

El hecho histórico, en cuanto objeto de interpretación, no es un fenómeno estático: estamos reescribiendo continuamente la historia.  No se trata de relativismo porque resulta evidente que el hombre no puede modificar ni un ápice el pasado. Es imposible borrar de la historia ni uno solo de sus elementos fácticos constitutivos, y esa verdad puede ser conocida objetivamente,  aunque admita diversas interpretaciones. Aunque el acontecimiento sigue siendo siempre igual, lo podemos ver de manera distinta en el tornasol del tiempo. El hecho es idéntico a sí mismo, pero la perspectiva de verlo es diferente.  No es que el tiempo por sí mismo importe una virtualidad modificadora de esa realidad, pero en él operan elementos que permiten leerla sucesivamente diversa. El vivir nos va dando nuevas proyecciones de esa misma realidad: no se ve lo mismo a un metro de distancia que a diez o a cien, aunque el objeto mirado sea siempre el mismo. [0]

Index Librorum Prohibitorum.

II. DEFINICIÓN DE LA PALABRA DON.

El Nuevo Testamento utiliza varias palabras griegas para hablarnos acerca del concepto de los dones espirituales. Charisma (o su plural charismata), aparece en los escritos de Pablo y en 1º Pedro, significa literalmente “manifestaciones de gracia” y se traduce como “dones” en las versiones españolas. En Efesios capítulo 4 Pablo usa dos palabras que se traducen como “dones”, estas son “dorea” y “doma”. Una cuarta palabra griega traducida como “dones” en español es “pneumatika” que significa “las cosas que pertenecen al Espíritu”. Estos cuatro términos griegos (carisma o charismata, dorea, doma y pneumatika) son traducidas al español bajo un solo vocablo “dones” y significan más o menos la misma cosa.

Dejando atrás las palabras griegas y sus significados, les invito a considerar algunas sencillas definiciones acerca de lo que es un don espiritual. Don es una capacidad dada por Dios para servir al cuerpo de Cristo. Dios nos capacita especialmente para servir. No es una capacidad natural (talento) que viene con el primer nacimiento, sino una capacidad sobrenatural que viene con el segundo nacimiento (espiritual). Dones espirituales son capacidades sobrenaturales de servicio dadas por Dios, a cada hijo de Dios, con al finalidad de edificar a los demás hermanos que conforman el cuerpo de Cristo. Los dones espirituales no son dados por auto-beneficio del que lo posee, sino para servir a los demás.

Una buena definición es la que da el Dr. Charles C. Ryrie

“Un don espiritual es una habilidad dada por Dios para servicio. “Dada por Dios” nos recuerda que Cristo y el Espíritu Santo son los dadores de los dones, y “para el servicio” intenta captar el énfasis que se halla en los pasajes centrales de que los dones han de usarse en servir al cuerpo de Cristo”.[1]

John Mac Arthur en su libro Spiritual Gifts p. 24, nos proporciona otra elegante definición de lo que es un don espiritual:

“Los dones espirituales son habilidades, capacidades sobrenaturales que provienen de Dios, que son concedidas por gracia, que deben ser controladas por el Espíritu Santo, que se conceden con el propósito de servir a la iglesia como un cuerpo; los dones reciben su energía de Dios”.[2]

Otra definición expresada mas brevemente es la que nos da John Stott en su libro Sed llenos del Espíritu Santo p. 82:

“Los dones son ciertas capacidades, otorgadas por la gracia y por el poder de Dios, que capacitan a los creyentes para un servicio específico. El don espiritual no es pues lo que el hombre puede hacer bajo condiciones favorables, sino que más bien revela lo que Dios puede conceder en su gracia”.[3]

William Barclay en el volumen 8 (del Comentario al Nuevo Testamento) comentando la Epístola a los Romanos p. 192 expresa lo siguiente:

“Pablo está diciendo realmente que todos los dones vienen de Dios. Llama a los dones jarísmata. En el Nuevo testamento, járisma es algo que Dios le da a una persona que no habría podido adquirir por sí misma.” [4]

Los dones, (conocidos como ¨dones personas¨ o ¨dones ministeriales) tienen una función muy importante en la Iglesia del Señor Jesucristo. De la relación  entre los distintos ministerios dependen el éxito y el crecimiento de la Iglesia, en forma armónica y apoyada en bases doctrinarias sólida. La carta de Pablo a los Efesios, es la que mejor enseña sobre los dones concedido por Cristo a la Iglesia para su perfeccionamiento y crecimiento.

Definición: Un don espiritual es una habilidad sobrenatural dada por Cristo al creyente por medio del Espíritu Santo en el momento de su salvación.

Que es ser lider o a que se refire el don de lider?

El liderazgo es la capacidad dada por el Esp. Sto. a algunos creyentes con el propósito de establecer metas y dirigir las actividades de otros hacia su cumplimiento. Una persona que tiene este don, pero que no tiene el de administracion, puede estar rodeado de un equipo de personass que si la posean. A menudo podemos ver a un lider surgir, proponer metas y motivar a las personas a trabajar juntas para cumplirlas, pero no lograrlas porque sus planes son pobres y mal elaborados y no tiene la capacidad para dirigirlos y controlarlas. De la misma manera, una iglesia local muy bien organizada pero que carece de liderazgo puede perder la dirección, estancarse y frustrar a sus miembros.[5]

El lider cristiano, debes saber cuando abrir la boca y cuando cerrarla. Hay tiempo para hablar y tiempo para callar. También creo que debería saber defender en su justa medida los derechos humanos de los cristianos perseguidos. Recientemente, en Estados Unidos, el congresista republicano de Virginia, específicamente criticó a dos pastores de renombre como: Rick Warren y John Pipper por su falta de actividad, especialmente en un momento en que los cristianos y otras minorías religiosas en Egipto y Siria se encuentran en mayor riesgo de sufrir persecución.[5] Creo que debemos ser sensibles en relación con los cristianos perseguidos. Recordar que dijo Tertuliano que la sangre de los mártires es la semilla del avivamiento.

II. Iglesia: Etimologia

EKKLESIA: es el vocablo griego que el NuevoTestamento usa para referirse a la comunidad cristiana, viene de la expresión EK-KALEO que significa literalmente “llamar afuera”. En la Grecia antigua, se tenía por costumbre convocar al pueblo a Asambleas públicas, con el objeto de tratar temas políticos. Por el gran número de participantes, se congregaban fuera de los muros de la ciudad al ser invitados por un anunciador o mensajero oficial llamado heraldo. En la primera traducción bíblica del A.T. realizada 250 años antes de Cristo, denominada Septuaginta o versión de los 70 (por haber intervenido 70 judíos en la traducción del hebreo al griego) aparece por primera vez la palabra EKKLESIA, la cual no era equivalente o igual a la palabra Iglesia  tal cual la usamos hoy.Ekklesia fue la traducción de la voz hebrea “qajal” que designaba a la congregación de Israel. En el A.T. tienen el mismo significado “QAJAL” (hebreo), ekklesía (griego) o congregación (español) y aparecen por ejemplo en 1R. 8:14, 1 Cr.13:2-4, Sal. 22:22, etc.

Ya en el Nuevo Testamento se combinan las dos modalidades: el concepto griego del llamado afuera (EK-KALEO) con el concepto de congregación de Israel (QAJAL), para definir a la Iglesia como el Israel espiritual, o sea los llamados afuera del mundo por Dios, los convocados por Él y apartados de Él.

Definición:“La Iglesia es un pueblo llamado afuera, llamado a salir del mundo y entrar al Reino de Dios (Jn. 17:14-16 y Jn. 18:36), entendiendo por el mundo todo el sistema impío que actúa independiente de Dios y hostil a Cristo, en sus más diversas expresiones culturales, políticas, religiosas, económicas, laborales, sociales, etc. (2 Cor. 6:17-18). El término Iglesia se aplica de tres maneras distintas, las que tienen que ver más con la extensión o alcance que se le da a la palabra, que con el significado, ya que éste sigue siendo el mismo.

III. Nacimiento de la Iglesia:Tres teorías

a) Realistas: La Iglesia es una realidad del N.T. Ninguna tipología la proyecta desde el A.T. y no es igual a la congregación de israelí.

b) Idealistas: La EKKLESIA , qajal o congregación de Israel era un tipo de la Iglesia actual, siendo la ekklesia de Cristo la sucesora de la ekklesia de Jehová, solo que ampliada a los gentiles también.

c)  Prácticas : La Iglesia es neotestamentaria, aunque la ekklesia judía era una sombra proyectada de la Iglesia actual, esta última por estar fundada sobre mejores promesas en cantidad y calidad excede la simple idea de congregación del A.T. porque los que congregan en Cristo son también miembros del cuerpo de Cristo.

Para este estudio consderaré el nacimiento histórico, como punto de partida del nacimiento de la iglesia, no en desmedro de los otros conceptos, pero este evento es  el mas sencillo y el que concuerda al señalar el Pentecostés como el día de fundación de la Iglesia,  enfatizando por sobre todas las cosas el bautismo en Espíritu Santo y Fuego que recibió la Iglesia. Así como David reunió los materiales para la construcción del Templo y la obra fue realizada por Salomón, su sucesor, así también Jesús reunió los materiales (el componente humano que eran los discípulos) y el edificio espiritual que es la Iglesia, lo construyó el Espíritu Santo, edificando sobre el fundamento de los apóstoles y profetas (Ef. 2:20). Este fundamento es la predicación, la enseñanza y la organización llevada a cabo bajo la guía del Espíritu de Cristo.

IV. Ministerios

  • ¨Y el mismo constituyó a unos apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas; a otros pastores y maestros.(Ef. 4.11-13; cf. Tit. 1.5; Hch. 6.2-4)

De la relación entre los distintos ministerios dependen el éxito y el crecimiento de la Iglesia, en forma armónica y apoyada en bases doctrinarias sólida. La carta de Pablo a los Efesios, es la que mejor enseña sobre los dones concedidos por Cristo a la Iglesia. Entonces, podemos decir que entendemos por ministerio la actividad espiritual, conjunta y global, resultante del ejercicio de los dones y funciones operadas por el Espíritu Santo, a través de personas divinamente llamadas y vocaciones por Dios y que en la Iglesia desarrollan servicios o tareas especiales. Este grupo de personas trabaja movido por el Espíritu Santo, supervisando la expansión de la Iglesia. Los dones y ministerios tienen por finalidad, el perfeccionamiento de los Santos, hasta que lleguen a la unidad de la Fe, y al pleno conocimiento del Hijo de Dios, y a la estatura de la plenitud de Cristo. (Ef.4.11-13)

La Iglesia es un organismo espiritual y vivo, y a la vez está organizada en un cuerpo social, por lo tanto, estos dos aspectos de la Iglesia dében estar unidos y bien visibles dentro del marco de la revelación divina. Es por este motivo que una parte muy importante del propósito de Dios al revestir de talentos, dones y minsterios a la Iglesia, es de acuerdo a la enseñanza paulina en Filipenses

  • “Para que seais irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandeceis como lunares en el mundo” (Fil. 2.15)

V.LOS  MINISTERIOS DE LA IGLESIA Y SUS OBJETIVOS

Por medio del apóstol Pablo (Ef. 4 .11), Dios instituyo la vocación ministerial para su Iglesia como el objeto  de producir y promover:

  • 1. El perfeccionamiento de los  santos (Ef .4.12).  Dios tiene un propósito para su Iglesia, que es la de llevarla a la perfección (Mat. 5 .48).  Nosotros, todos  los cristianos, estamos  caminando  hacia este blanco (Pf. 3.12 -24) hasta que lleguemos a la estatura completa   de  Cristo.
  • 2.  La edificación del cuerpo de Cristo:  La Iglesia  debe crecer en el conocimiento, en la gracia, en la santidad, en el amor, en al adoración, en la alabanza y en número. Para eso, todos los ministerios, uniendo esfuerzos en el sentido de  producir la edificación deseada.
  • 3.  La unidad de la fe: Con una base doctrinaria y fundamentada en las convicciones bíblicas, la Iglesia está apta para responder a los inversos sobre las razones de su fe.

VI.  Los 5 Ministerios en la Biblia

Pablo, cuando trata sobre los ministerios en Ef. 4.11, indica cinco categorías: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. En I Cor. 12.28 aparece la misma lista, excepto el de evangelista.

1.Apóstol:
Según el apóstol Pablo, Dios constituyó a unos apóstol”, y este es el primero de los ministerios. En el inicio, los apóstoles se diferenciaban de los demás discípulos porque habían estado personalmente con el Señor Jesús desde el bautismo de Juan (Hech. 1.22) Sin embargo, el apóstol Pablo es una excepción. (I Cor. 15.8,9).

2.Profetas:
Según las lenguas originales de las Escrituras, profeta es alguien comisionado por Dios para hablar al hombre en Su nombre, esto es, se trata de alguien que predica un mensaje de parte de Dios a los hombres. En el Nuevo Testamento, los profetas están muy relacionados con el ministerio apostólico y tuvieron parte muy destacada en la fundación de la Iglesia (Ef. 2.20). Entonces, un profeta es alguien que habla obedeciendo una inspiración e impulso directo por una revelación específica.

3.Evangelistas:
Esta palabra aparece tres veces en el Nuevo Testamento (Hech. 21.8; Ef. 4.11; 2 Timo. 4.5). El evangelista es, literalmente, “el mensajero de buenas nuevas”. Es un precursor. En la Iglesia primitiva eran los continuadores de la predicación del evangelio. Ese es un ministerio dinámico de grande alcance y poder. (Hech. 8.6 – 8) El ministerio de evangelista, sirve de soporte a los apóstoles, según entendemos de la lectura de hechos 8.14.

4.Pastor: 
Este es  el ministerio más conocido. Surge de la necesidad que la Iglesia tiene, como rebaño de Dios, de ser apacentada. En el Nuevo Testamento, aparecen tres palabras para caracterizar el ministerio pastoral:
a)  Presbítero o anciano (Hech. 11.30; 14.23; 20.17,18). En este sentido, la palabra se aplica un hombre respetable, con experiencia y capaz de imponerse por la experiencia cristiana. Se exige del pastor, madurez.
b) Epíscopus, significa superintendente u obispo, caracteriza de forma muy clara, la posición ocupada por el ministro. Como obispo, o pastor es el superintendente de la Iglesia (Hech. 20.28; Fp. 1.1).
c) Pastor, es el que apacienta el rebaño y debe tener un corazón lleno de amor. Es el Pastor que alimenta, conduce y guarda el rebaño de Dios. El es Pastor que alimenta, conduce y guarda el rebaño de Dios. El es el responsable por la Iglesia. Allí, ejerce su función de forma ordenada y moderada. El pastor debe ser un hombre dedicado, que viva y dé su vida por las ovejas.

5. Maestro: Esta es una de las grandes funciones en el ministerio. La Iglesia tiene profunda necesidad de maestros. Hombres iluminados por el Señor, capacitados por el Espíritu Santo para enseñar el Pueblo de Dios. Jesucristo fue el Maestro por excelencia. Su enseñanza era marcada. La importancia de este ministerio, es bien definida en el Nuevo Testamento (Rom.12.6 – 8; I Cor. 12.28 y Ef. 4.11). Es un oficio divino. Es un don que nos es dado (Rom. 12.6,7). Los maestros fueron establecidos en la Iglesia. El maestro es revestido con sabiduría de lo alto. El  Espíritu Santo los capacita y los ilumina haciéndolos competentes para el ministerio. El ministerio de maestro es para equilibrar. Mientras que el profeta apela a las emociones, el maestro habla a la inteligencia. Así que, con sabiduría, el maestro ayuda a combatir los abusos, excesos y fanatismo (I Cor. 14.4).

6. El sacerdocio universal de cada cristiano: Todo cristiano tiene al menos un don, el don del Espíritu Santo, y también hay un ministerio que todo cristiano tiene por derecho,y es el ministerio universal del sacerdocio de cada cristiano.

  • “No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.”  (Gal. 3:28 LBLA)
  • “también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” ( I Pe. 2:5 LBLA)
  • Sólo hay un Dios, y sólo hay uno que puede ponernos en paz con Dios: Jesucristo, el hombre. (Tim. 2.5)

Todos los creyentes de la edad de la iglesia son sacerdotes en el plan de Dios, Gal. 3:28 NBLH.  Bajo su sacerdocio real, el plan de Dios para usted durante la edad de la Iglesia es totalmente único.  Nunca antes de la edad de la iglesia y nunca después del arrebatamiento de la iglesia / milenio, habrá otro sacerdocio universal.  Por lo tanto, ésta es la dispensación bajo el nuevo pacto, de la responsabilidad personal.

El sacerdote es uno quien representa a la gente ante Dios, y en la edad de la iglesia, cada creyente se representa a sí mismo ante Dios, estableciendo la privacidad, Rom 14:4-5 NBLH.  No es asunto de nosotros interferir en las vidas de otras.  Dios puede corregir a sus niños sin nuestra ayuda.  Cada individuo está libre para seguir las convicciones de su propia conciencia,  Rom. 14:6-10, 22 NBLH.

Esto significa que usted es responsable de cada pensamiento que usted piensa, de cada motivo que usted tiene, de cada buena o mala decisión que usted toma.  Dios lo hace responsable de sus propias decisiones porque Él lo hizo un sacerdote para que usted pueda representarse ante Él.  Para representarse correctamente ante Dios, es vital entender para qué fué elegido a recibir.  Lo qué le da placer a Dios es poder darle las bendiciones fantásticas que Él ha elegido para usted ( Hch 20:35 NBLH ).

Cada cristiano es llamado a participar y a ejercer el sacerdocio universal de los creyentes. La misión tiene lugar por doquier. Impulsados por la fe, los cristianos cruzan la frontera entre los que creen y los que no creen. Del otro lado de esa frontera dan testimonio de su fe. Dado que Dios es un Dios misionero, el pueblo de Dios es un pueblo misionero. El Espíritu ha sido derramado sobre todo el pueblo de Dios, no solo sobre unas personas seleccionadas. La comunidad de fe es la portadora primaria de la misión.

Dios confió el don del sacerdocio a todo el pueblo de Dios, por lo cual podemos declarar que «por medio de él, y en honor a su nombre, recibimos el don apostólico para persuadir a todas las naciones que obedezcan a la fe» (Ro 1.5 NBLH ). En este marco la Iglesia es para todos y con todos. Cada creyente, sea ministro, laico, misionero, se proyecta al trabajo de solidaridad con todo el Cuerpo de Cristo y el Mundo. La clave es reconocer que la tarea le pertenece a la Iglesia toda y actuar en consecuencia.

Demos gracias a Dios por la Iglesia, pero también adorémosle en Su Santisima Trinidad, en agradecimiento del misterio revelado de la Iglesia, la que Él compró con la Sangre de Su Hijo Jesús. El Padre lo planeó, el Hijo lo ejecutó y la limpió con su Sangre, El Espiritu Santo la habitó (a la Iglesia).

Citas de devoción al misterio de la Santisima Trinidad que rescató la Iglesia del mundo y del pecado, nos  da los dones y los ministerios [6]

  • “El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la ‘jerarquía de las verdades de fe”.
  • “Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela, reconcilia consigo a los hombres, apartados por el pecado, y se une con ellos”.
  • “Las personas divinas, inseparables en su ser, son también inseparables en su obrar. Pero en la Única operación divina cada una manifiesta lo que le es propio en la Trinidad, sobre todo en las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo”.Las misiones divinas de la Santísima Trinidad están íntimamente relacionadas con los misterios de nuestra salvación (El Padre, que engendra al Hijo; al Hijo, que es engendrado por el Padre; al Espíritu Santo que de los dos procede. Tratando a cualquiera de las tres Personas, tratamos a un solo Dios; y tratando a las tres, a la Trinidad, tratamos igual-mente a un solo Dios único y verdadero” )
  • “La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los ‘misterios escondidos en Dios, que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto’. Dios, ciertamente, ha dejado huellas de su ser trinitario en su obra de Creación y en su Revelación a lo largo del Antiguo Testamento”.

Definición de laico

Laico es aquello que no tiene órdenes clericales. El término proviene del vocablo latino laĭcus y también permite nombrar al cristiano que no es miembro del clero. El concepto adquirió mayor importancia para la Iglesia Católica a partir del Concilio Vaticano II realizado en 1959, cuando se reconoció la vocación religiosa del laico a través de la santificación de sus obligaciones como cristiano. Este supone que el laico, pese a no ser clérigo, tiene que ejercer la evangelización y desarrollar sus tareas cotidianas de acuerdo a los preceptos de Jesucristo. El laico, en otras palabras, es un cristiano que ejerce su misión religiosa fuera del ámbito clerical. Se trata de sujetos bautizados que pertenecen a la Iglesia pese a no haber recibido el sacramento de la orden sacerdotal. El adjetivo laico, por otra parte, se refiere a aquello que es independiente de cualquier organización religiosa. Por ejemplo: “El Estado argentino es laico y, si bien escucha a todos los credos, no acepta los decretos morales de ninguna religión”, “Quiero que mis hijos sean criados en libertad a través de la enseñanza laica”. Se conoce como laicismo a la ideología o movimiento político que defiende y promueve la organización social independiente de las órdenes religiosas. La noción de Estado laico surgió a partir de la separación entre las instituciones estatales y aquellas pertenecientes a la Iglesia. Para los laicistas, el orden social debe depender de la libertad de conciencia y no de la imposición de valores o normas morales que estén vinculadas a una religión. De todas maneras, no condenan la existencia de los valores religiosos. [7]

Conclución:

El proximo articulo sera la historia de la crisitandad y el desarrollo del clericalismo. Pero mientras tanto leemos este artículo, recordemos que la promesa del futuro es la gran esperanza del cristiano verdadero.  Por eso servimos a Dios; esperamos un día morar con Aquel que amamos y servimos de corazón.  Esta fue la esperanza de los profetas del Antiguo Testamento, el consuelo y sostén de los mártires y cristianos del Nuevo Testamento.  Ya sabemos que en este mundo de pecado tendremos que sufrir tribulaciones; unos más, otros, menos; pero a cada uno le pesan más las propias y muchas veces nos sentimos tentados a magnificar nuestras pruebas y tristezas, y a hacerlas mas grandes de la que ya son. Mientras estamos en esta peregrinación, en el valle de lágrimas del cual ninguno escapamos, nos sostienen las preciosas promesas del Señor, pues sabemos que encierran la realidad.  El Espíritu Consolador nos alienta por medio de ellas y las hace nuestras.  Pero sabemos, que un día, se habrán acabado los días de nuestro llanto.  Quizá hay muchas lágrimas que sólo ruedan en el alma; el dolor y la angustia de las ingratitudes y las traiciones, de las desilusiones y desengaños, todo habrá terminado porque Dios limpiará toda lágrima de nuestros ojos.  Dios morará con su pueblo.  Como quiso hacerlo antes de la caída.  ¿Quién se acordará entonces de todas las persecuciones, las injurias, las envidias, los rencores, los sufrimientos físicos y morales?  Aun como siervos de Dios tenemos muchas pruebas y desilusiones; pero, ¡cuán glorioso será vivir con Aquel que dijo que “no es injusto para olvidarse de nuestro trabajo de amor”!  Allá esta nuestra esperanza; aquí no hay mucho para alentarnos muchas veces; pero sí, podemos sostenernos como viendo al Invisible que la morada con El será realidad.

Martin LLoyd Jones nos comenta que

Si queremos mantenernos en calma y aun gozosos en estos tiempos difíciles en que nos toca vivir, es vital que apropiemos los grandes principios de la profecía divina. El Antiguo Testamento está lleno de ellas. Notemos cómo Dios predijo el diluvio. Pasaron ciento veinte años y ningún indicio aparecía; la gente se reía de Noé. Pero al tiempo señalado, vino. Así fue también en el tiempo de Sodoma y Gomorra. Había un momento predeterminado divinamente y cuando ese momento llegó, Dios actuó. De manera que debemos esperar en el Señor. Él enviará la respuesta. Todo lo que ha establecido se cumplirá con toda seguridad, y en el día y la hora que él ha fijado. Para el pueblo cristiano de hoy, tan perplejo por lo que está ocurriendo en la Iglesia y en el mundo, esta sigue siendo la respuesta de Dios. Él no sólo sabe el curso futuro de la historia y de su propósito para la Iglesia, sino que también se cumplirá todo lo que ha decretado. A veces puede resultar difícil el interpretar la demora. Sin embargo, «para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día» (2 Pe 3.8). Espera la visión, es certera, segura y jamás ha de fallar. [8]

Un viejo Himno de alabanza compuesto en Latín al principio del siglo V D.C. Se ha recitado o cantado desde el siglo VI como parte del Oficio Divino y como acción de gracias.[9]

Te adoramos, Oh Dios: Te
Reconocemos como el Señor
A Tí el Eterno Padre,
adora toda la tierra . . .

Tú, Oh Cristo, eres el Rey de gloria.
Tú eres el Eterno Hijo del Padre.
No aborreciste la matriz de la virgen
cuando tomaste sobre Ti la naturaleza
humana para rescatar al hombre.

Cuando Tu venciste al
aguijón de la muerte, Tu abriste
el reino de los cielos para los creyentes.

Tu te sientas a la diestra de
Dios, en la gloria del Padr2e.
Creemos que eres el Juez que vendrá.

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Notas:

[0] http://www.revistacriterio.com.ar/iglesia/el-clericalismo/

[1]  Charles C. Ryrie, Teología Básica, p. 420

[2] John Mac Arthur, Spiritual Gifts, p. 24

[3] John Stott en su libro Sed llenos del Espíritu Santo p. 82:

[4] William Barclay volumen 8 Comentario al Nuevo Testamento Epístola a los Romanos, p. 192

[5] Mike Murdock, Secretos del liderazgo de Jesús, pag. 74, ed. Penniel, edicion nro. II, 2002, Colombia.

[6] http://www.juanlullpons.es/Devociones_a_la_Santisima_Trinidad.htm

[7] http://definicion.de/laico/

[8] http://www.iglesiareformada.com/Lloyd_Jones_Verdad_Profecia.html

[9] http://www.juanlullpons.es/Devociones_a_la_Santisima_Trinidad.htm

Bibliografia

Un recordatorio para los padres en el día de los padres


Un recordatorio para los padres en el día de los padres

No sé cuántos países celebran el día de los padres en la misma fecha que nosotros lo hacemos en RD (es decir, el último domingo de Julio). Pero sea cual sea la fecha de este evento en el calendario de cada país, no quise dejar pasar la oportunidad sin traer una nota de recordatorio para todos los que somos padres.

Tanto en Ef. 6:1-4 como en Col. 3:20-21, el apóstol Pablo escribe unas palabras sobre el deber de los hijos de obedecer a sus padres, y el deber de los padres de criar a sus hijos en el marco del evangelio. El pasaje de Efesios es el más extenso de los dos, así que voy a tomarlo como punto de partida:

  • “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”.

Aunque en los versículos 1 y 4 aparece la palabra “padres” en nuestra versión RV60, en el original griego son dos palabras distintas. La del versículo 1 puede ser traducida como “progenitores”, e incluye tanto al padre como a la madre. Es por eso que Pablo se vale del quinto mandamiento del Decálogo para recordar a los hijos que debían honrar a su padre y a su madre. De manera que ambos padres tienen una responsabilidad en la crianza de sus hijos, y ambos poseen la misma autoridad sobre ellos.

Sin embargo, el término que Pablo usa en el vers. 21 es la palabra griega páteres que parece señalar de manera especial a los hombres, a los padres. Ellos son los que tienen la responsabilidad primaria de guiar a la familia, incluyendo a sus esposas en el papel de madres.

Contrario al pensamiento del mundo en ese sentido, Dios coloca sobre los hombres la responsabilidad del liderazgo de su familia. Por supuesto, nosotros sabemos que las madres juegan un papel vital en la crianza de los hijos. Generalmente ellas pasan más tiempo con ellos y ejercen una influencia determinante en sus vidas. Pero el hombre es responsable ante Dios de proveer a su esposa y a sus hijos la guía, el sostén y la protección que necesitan en un clima de amor y servicio.

Ser cabeza de la familia no es contemplado en la Biblia como una ventaja, sino como una gran responsabilidad. Nosotros tenemos un trabajo que debemos hacer de manera intencional, procurando el bien espiritual y físico de nuestra esposa y nuestros hijos. Dios nos ha llamado a hacer un trabajo, un trabajo que está muy por encima de nuestras capacidades naturales y que solo puede ser hecho en dependencia de Él. Él nos contrató, Él nos da los recursos que necesitamos cada momento para poder ser los padres que Él quiere que seamos, y Él nos pedirá cuentas algún día por esa mayordomía que nos fue confiada.

Lamentablemente, la influencia del mundo ha tenido un impacto profundo en la iglesia de Cristo en este asunto. En muchos hogares cristianos es la mujer y no el hombre la que va delante en la vida espiritual de la familia y la crianza de los hijos. Leí recientemente que un autor cristiano fue a proponerle a una casa publicadora un libro sobre la paternidad. ¿Saben lo que el encargado la respondió? Que los libros dirigidos a los padres no venden.

“Nuestros estudios nos han mostrado que el 80% de los libros sobre crianza son comprados por las madres. Ellas los leen y se los pasan a sus maridos, que apenas los leen. Es difícil mercadear la paternidad a una audiencia femenina”.

Y el impacto que ese matriarcado está produciendo en las iglesias y en la sociedad es sencillamente devastador, sobre todo para el desarrollo de un verdadero liderazgo. La masculinidad es algo que se produce mayormente en un ambiente en el que las mujeres se comportan como mujeres y los hombres se comportan como hombres (lean bien: no como “machos”, sino como hombres).

De manera que tanto el padre como la madre tienen la responsabilidad de criar a los hijos en el temor de Dios, pero el padre es el principal responsable de ese deber.

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