Se está creando una religión única mundial?


Se está creando una religión única mundial?

religiones en el mundo

Desde hace algún tiempo, podemos ver como el poder de decisión político y económico, le ha sido arrebatado tanto a los ciudadanos como a los Estados-nación y ha sido transferido a las organizaciones globales multilaterales.
De la misma manera, ha habido señales que indican que se está trabajando también en una globalización de la religión y en la creación de algo que podría calificarse como “una autoridad política mundial que controle la espiritualidad del mundo”.
La señal más evidente de esto se produjo el pasado septiembre, cuando el ex presidente de Israel, Shimon Peres, se reunió con el Papa para proponer la formación de una nueva “ONU de las religiones”, que el Papa encabezaría. Peres sugirió que esta organización debería ejercer una autoridad “incuestionable” que le permitiera proclamar “qué es lo que Dios quiere y qué es lo que no quiere”, con el objetivo de combatir el extremismo religioso.

Las implicaciones de esta idea son enormes.
El 84% de la población mundial tiene una fe espiritual de algún tipo.
Si juntamos las religiones cristiana, musulmana, hindú y budista, encontramos que son seguidas por más de 5300 millones de personas, y una mezcla diversa de creencias populares y credos minoritarios más pequeños, desde Bahai a la Wicca, representan a casi otros 500 millones de personas.
Si como todo indica, la espiritualidad juega un papel central en la vida de la mayor parte de la población mundial, es lógico deducir que un “gobierno mundial” deberá tener en cuenta la religión, de forma inevitable.
Muchos teóricos de la conspiración vienen advirtiendo desde hace décadas del nacimiento de una “Religión Mundial” que surgiría como parte de un “Nuevo Orden Mundial”.
¿Es posible que personas poderosas de las élites mundiales busquen conseguir algún tipo de control hegemónico sobre las creencias espirituales del mundo para influenciar a las religiones y a sus seguidores a través de una autoridad central?

Esto significaría seguir un modelo similar al de la globalización económica, política y comercial, ahora extendido al campo de la espiritualidad.
¿Son realmente nobles las intenciones de los impulsores de esta idea?
Un examen más detallado del asunto sugiere que dentro de este proyecto se esconden elementos altamente sospechosos, que forman parte de una agenda mucho más amplia con consecuencias nefastas.

EL PLAN PARA UNA AUTORIDAD RELIGIOSA MUNDIAL
Antes de su reunión de septiembre con el Papa para discutir la formación de una “ONU de las religiones”, Shimon Peres detalló sus ideas en una entrevista con la revista católica italiana Famiglia Cristiana:

“Lo que se necesita es una Organización de las Religiones Unidas, una ONU de las religiones.
Sería la mejor manera de combatir estos terroristas que matan en nombre de la fe. En el pasado, la mayoría de las guerras fueron motivadas por la idea de nación. Hoy, en cambio, las guerras se desatan sobre todo con la excusa de la religión”

Ya existen iniciativas interreligiosas religiosas globales, tales como la Iniciativa de las Religiones Unidas, pero evidentemente Peres prevé una “Organización de las Religiones Unidas” construída de arriba hacia abajo, que concentre en sí mucho más poder y autoridad, de forma centralizada:

“Lo que se necesita es una autoridad moral incuestionable que diga con voz fuerte: “No, Dios no quiere esto y no le permite”.
Peres sugirió que el Papa debería ser esa autoridad, porque según él: “es tal vez el único líder religioso que se respeta verdaderamente”

El Papa se mostró favorable a ello, pero no hizo tomó ninguna “decisión o compromiso personal” y queda por verse si finalmente este nuevo órgano se acaba materializando.

Cabe destacar que Peres no es la primera alta figura política que defiende este enfoque.
La Fundación caritativa del ex-primer ministro británico Tony Blair, “Faith Foundation”, centra sus esfuerzos en “la fe y en la globalización”.

En enero de 2014, Blair escribió un ensayo ampliamente reeditado indicando los objetivos de su fundación:

“… El propósito es cambiar la política de los gobiernos: empezar a tratar este tema del extremismo religioso como un tema que trata tanto de religión como de política; atacar la raíz del asunto del extremismo, que promulga una falsa visión de la religión. El objetivo es que se convierta en un punto importante en la agenda de los líderes mundiales, para que colaboren eficazmente para combatir este extremismo. Esta es una lucha que sólo está empezando”

Al igual que Peres, Blair argumenta que el extremismo religioso es la causa principal de los conflictos en el mundo actual y sostiene que los líderes mundiales deben unirse para hacerle frente. Y también, como hace Peres, afirma que una autoridad política debe tener la facultad de determinar qué puntos de vista religiosos son “falsos” o “ciertos”.

Blair, también solicitó el apoyo del Vaticano, que congrega la mayor cantidad de seguidores a nivel mundial.
Sin embargo, a pesar de ser un católico recientemente convertido, Blair no tuvo mucho éxito cuando hizo propuestas al Vaticano en 2011, y un prominente erudito católico, el profesor Michel Schooyans, llegó a declarar que creía que Blair tenía objetivos siniestros:

“Uno de los objetivos de la Faith Foundation de Tony Blair, era el de reformar las principales religiones, de forma paralela a como su colega Barack Obama reformaba la sociedad global. Con este fin, la fundación en cuestión tratará de ampliar los «nuevos derechos», utilizando las religiones del mundo para este fin y adaptándolas a sus nuevas funciones. Las religiones tendrían que ser reducidas a un mismo denominador común, lo que significaría vaciarlas de su identidad…
Este proyecto amenaza con llevarnos a una época en la que el poder político se atribuya la misión de promover una confesión religiosa, o de cambiarla. En el caso de la Fundación de Tony Blair, esto gira entorno a promover una única confesión religiosa que vaya de la mano de un poder político universal global, que sería impuesto al mundo entero”

Ver como Blair trata de hacerle creer al mundo que el extremismo religioso es la causa fundamental de los conflictos globales actuales, mientras al mismo tiempo justifica su papel engañoso en la invasión de Irak y reclama una intervención militar más directa en Oriente Medio, solo puede provocar indignación e incredulidad.

Dada su falta de credibilidad como defensor de la paz, no es sorprendente que al final haya sido apartado de esta función y hayamos acabado viendo a otro líder mundial jubilado presionando al Vaticano para crear una autoridad religiosa global.
Es el caso de Shimon Peres , que se ajusta mucho mejor a la tarea de crear las bases para esa entidad religiosa global, pues a diferencia de Blair, no tiene una imagen tan belicosa y ha sabido transformarse a ojos de la opinión pública en un presunto pacificador en sus últimos años en el cargo, donde siempre pareció mucho más conciliador en comparación con sus compatriotas sionistas de la línea más dura.

Francisco, que se ha erigido en un as de las relaciones públicas de la Iglesia y ha sido nombrado “Hombre del Año” en la revista TIME, también tiene la credibilidad y la autoridad moral para llevar a cabo una iniciativa de este tipo, un hecho del que Peres parece ser muy consciente.
Conocidos pues los actores principales hasta el momento, la pregunta clave es: ¿Se trata de una iniciativa auténtica para promover la paz mundial, o esconde algo más?

UNOS DEFENSORES CUESTIONABLES
A pesar de sus diferencias superficiales, el argumento central que ofrecen Peres y Blair es el mismo:
“el extremismo religioso es el responsable de los conflictos actuales y una autoridad política mundial debe ejercer control sobre todas las religiones”
Si bien la violencia por motivos religiosos, sobre todo en el mundo islámico, es sin duda un problema importante, este argumento es extremadamente engañoso y tramposo, porque ignora la mano oculta que inflama este problema y que ​​trabaja activamente para sostenerlo.
El hecho es que la causa principal de la explosión de violencia extremista en Oriente Medio, ha sido la política exterior destructiva de los gobiernos de la OTAN y de sus aliados.

La invasión de Irak, que Blair codirigió, se basó en mentiras descaradas sobre la existencia de armas de destrucción masiva en el país. La guerra ha causado la muerte a un millón de personas, ha destruído su gobierno, su ejército y sus infraestructuras. El caos resultante permitió que los extremistas religiosos devastaran la región, primero bajo el sello de Al Qaeda en Irak (que no tenía presencia en el país antes de la guerra) y ahora a través del autoproclamado Estado Islámico, antes conocido como ISIS.
Aunque ahora sea visto como “un defensor de la paz”, Peres también tiene un pasado repleto de puntos oscuros, entre los que se podrían incluir el estar asociado con crímenes de guerra y el de actuar como un importante arquitecto del programa secreto de armas nucleares de Israel.
Es un secreto a voces que Israel tiene un arsenal nuclear y otras armas de destrucción masiva no revelados. Israel comenzó su programa secreto de armas nucleares en la década de 1950, robando secretos y material nuclear de muchos países, incluidos los EE.UU..
El productor de Hollywood, Arnon Milchan, se jacta de que Peres le reclutó como espía israelí y contrabandista en una discoteca de Tel Aviv en 1965, para impulsar este programa nuclear.

A mediados de los años 70, Israel trató de vender armas nucleares a la Sudáfrica del apartheid. Los documentos obtenidos por The Guardian y publicados en 2010, revelan que en 1975, Shimon Peres, entonces ministro de Defensa de Israel, estaba en negociaciones directas con su homólogo sudafricano y se ofreció a venderle armas nucleares “en tres tamaños diferentes”.
Como podemos ver, tanto Blair como Peres tienen vínculos ocultos con las armas de destrucción masiva.
Si vemos que ahora convocan al mundo para una globalización religiosa, que supuestamente “promoverá la paz mundial”, debemos preguntarnos: ¿realmente podemos confiar en personas con un pasado tan sucio y oscuro?

UNA PREMISA FALSA
Los argumentos de Blair y Peres también ignoran deliberadamente cómo la política exterior del gobierno de Estados Unidos y sus aliados ha fomentado el extremismo islámico desde los años 70, cuando la CIA financió y armó a los Muyahidines en Afganistán para expulsar a los soviéticos de Afganistán, una táctica que dio lugar a la creación de los talibanes y de Al Qaeda.
En una línea similar, la actual política exterior del gobierno de Estados Unidos y sus aliados ha creado a ISIS y ha sentado las bases para su rápida expansión.
Tras destruir al ejército y al gobierno de Irak, la OTAN después dirigió su atención a Libia y lo bombardeó hasta convertirlo en un estado fallido, mientras apoyaba a los rebeldes yihadistas para que derrocaran a Gaddafi.

Curiosamente, ambos países, antes de la intervención de la OTAN, tenía gobiernos laicos que mantenían alejado al extremismo religioso.
Cuando Libia cayó, los combatientes yihadistas y su armamento empezaron a inundar Siria, otro gobierno secular que Estados Unidos también ha tratado de derrocar.
De hecho, actualmente, en Libia, ISIS está siendo dirigido por un rebelde que en su momento recibió el apoyo de la OTAN para derrocar a Gaddafi.
Cuando ISIS, ahora autodenominado Estado Islámico, cruzó la frontera con Siria en Irak en 2014, el país devastado por la guerra no pudo impedir la incursión.
En Siria, donde la guerra civil continúa haciendo estragos, el gobierno de Estados Unidos y sus aliados han estado armando y entrenando a los llamados rebeldes “moderados” para derrocar al gobierno de Assad, a pesar de que estos rebeldes tienen vínculos evidentes con los “yihadistas”.
Muchas de estas armas y combatientes financiados por el gobierno de Estados Unidos han terminado en las filas de ISIS, que sospechosamente, también lucha contra Assad.

También hay informes recientes que informan que el gobierno iraquí ha detenido a asesores de Estados Unidos e Israel que ayudaban directamente a los terroristas islámicos.
Lo que estamos viendo es un evidente “doble juego” geopolítico por parte de EEUU e Israel.
Y es que todo sigue un patrón pre-establecido.
Todos los regímenes amenazados por esta política exterior de EEUU, la OTAN e Israel, son gobiernos seculares y sumergirlos en la guerra y el caos sólo favorece el surgimiento de grupos extremistas como Estado Islámico, cuyo aumento se ve reforzado aún más por los ataques aéreos extranjeros o los ataques con aviones no tripulados que inevitablemente matan a civiles y causan indignación entre la población local, que en respuesta, pasa a engrosar sus filas.
Al mismo tiempo, estos extremistas “accidentalmente” reciben los beneficios de la financiación y las armas proporcionadas por el gobierno de Estados Unidos y sus aliados.
Así pues, es obvio que si alguien quisiera terminar con el extremismo religioso, lo lógico sería cambiar esta política exterior tan destructiva por parte de Occidente, ¿no?

PROBLEMA-REACCIÓN-SOLUCIÓN
El patrón de armar y apoyar a los extremistas religiosos para poder luchar contra ellos más tarde, se viene produciendo desde hace tanto tiempo, que es imposible creer que este esquema se produzca de forma accidental.
“Problema, Reacción, Solución” describe un proceso en el que los gobernantes crean un problema; ese problema provoca una reacción del público que exige que se haga algo al respecto, y eso permite a los gobernantes imponer su “solución” pre-diseñada, para resolver el problema que ellos mismos han creado.
La guerra contra el terrorismo es un ejemplo de ello.
Al alimentar continuamente el fuego del extremismo, se mantiene la guerra en marcha. Esto justifica el gasto militar continuo, las intervenciones extranjeras y la reducción de las libertades civiles en el frente interno, donde se construye un estado de seguridad y control sobre la población.
Desde que los conceptos de enemigo y “terrorismo”, se han convertido en vagos e intercambiables, la guerra ya no parece que vaya a tener un final.
Esto significa que viviremos un aumento del estado policial a través de políticas de vigilancia masiva, hasta que se conviertan en algo permanente y arraigado en la propia estructura de la sociedad.

IMPLICACIONES “ESPIRITUALES” DE LA GUERRA CONTRA EL TERRORISMO
La “guerra contra el terror” sirve para múltiples fines.
Todo el mundo parece comprender perfectamente su influencia a nivel político y militar, pero sin embargo, la mayoría de gente está ignorando las implicaciones espirituales y religiosas de esta “guerra glogal contra el terrorismo”.
Esta gran maniobra ha permitido alimentar al máximo el extremismo religioso, en su forma de extremismo islámico, el chivo expiatorio para el conflicto global actual.
En el caso de las guerras en el Medio Oriente, hay un evidente intento de enfrentar a las sociedades cristianas y musulmanas con el objetivo de provocar un “choque de civilizaciones”, que sirve al complejo industrial militar.

Curiosamente, algunos ateos prominentes, algunos de los cuales se oponen con vehemencia a todas las religiones, han estado apoyando este militarismo desbocado.
Tal vez de las cenizas de esta conflagración religiosa, acabará surgiendo la necesidad de una única religión mundial.
Como hemos visto, es el argumento esgrimido como excusa para la creación y fabricación de un poder espiritual centralizado a escala planetaria, que vaya de la mano de esa unificación política y económica global.
Aquí es donde la agenda global hacia la espiritualidad se cruza con la guerra contra el terrorismo en el Nuevo Orden Mundial.
Además de mantener la guerra perpetua, proporciona un pretexto para que se cree una autoridad religiosa a nivel global.
Nada de lo que estamos viendo es casual…todo tiene su función y fue planeado hace mucho tiempo…
Escrito por Matthew Butler en The Conscious Reporter


Fuente: http://consciousreporter.com/war-on-consciousness/spirituality-and-the-new-world-order-is-a-one-world-religious-authority-in-formation/

https://laicismo.org/2015/se-esta-creando-una-religion-unica-mundial/127521

En el año 2008, Benedicto XVI renovó los “lazos de amistad” con el primado anglicano


En el año 2008, Benedicto XVI renovó los “lazos de amistad” con el primado anglicano

Buscaron fortalecer el diálogo ecuménico, pese a que mantienen diferencias sobre cuestiones eclesiales como la ordenación sacerdotal de mujeres y de homosexuales, y los sacerdotes casados. El papa Benedicto XVI recibió ese lunes en audiencia privada al primado de la Iglesia anglicana de Inglaterra, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, informó un comunicado de la sala de prensa vaticana sin añadir, mayores detalles sobre el coloquio.

Entre los dos -pese a las diferentes posiciones sobre muchos temas, como la ordenación sacerdotal de las mujeres- existe una óptima relación personal. La última vez que el Pontífice y el arzobispo de Canterbury se vieron fue en Nápoles, sur de Italia, el pasado 22 de octubre, durante un encuentro interreligioso de oración por la paz organizado por la comunidad católica de San Egidio.

El 23 de noviembre del 2006, durante el primer encuentro oficial entre ambos en el Vaticano, Joseph Ratzinger y Rowan Williams habían firmado una declaración conjunta renovando su compromiso para favorecer el diálogo entre las dos Iglesias.

La ordenación sacerdotal de mujeres y de homosexuales, y el matrimonio de curas, consentido por la Iglesia anglicana, sigue deteriorando las relaciones entre católicos y anglicanos, pero no sólo, ya que dentro de la misma Iglesia anglicana la ordenación de curas y obispos gays suscitó algunos disensos.

En el mes de febrero pasado (2008), además, precisamente el primado anglicano había llegado a las tapas de las crónicas internacionales por haber afirmado que ciertos aspectos de la ley islámica, la Sharia, habrían tenido que ser introducidos en el sistema judicial británico.

Afirmación por la cual fue puesto en tela de juicio por varios obispos de su misma Iglesia. De estos temas, los anglicanos debatirán en la próxima “Lambeth Conference”, encuentro que se realiza cada 10 años y en el que participan los 800 líderes de la comunidad, en programa del 16 de julio al 4 de agosto en Canterbury.

Fuente: ANSA

http://radiocristiandad.wordpress.com/

Pastor responde a Jesús Adrián Romero acerca de la idolatría del catolicismo


Pastor responde a Jesús Adrián Romero acerca de la idolatría del catolicismo
viernes, 27 de febrero de 2015 | Acontecer Cristiano

Antes de comenzar, debo admitir que, crecí escuchando y cantando tus canciones. Como músico, he tocado varias de ellas durante mi caminar cristiano. Algunas, por cierto, con verdades bíblicas, y muy bien compuestas.

También he asistido a tusconciertos y he adquirido muchos de tus materiales. Aunque, creo que de un tiempo a esta parte he comenzado a analizar ciertas posturas tuyas y enseñanzas con más cuidado.

Jesús Adrián, tu postura abierta hacia el ecumenismo es evidente, y por más que quieras, en cierta manera justificarte, la estás haciendo mas pública y palpable.

En una de tus últimas predicas, específicamente en la serie “10 o de Panzazo – Parte 2: Idolos que Rompen nuestro corazón” escuché tu “apología” acerca de la idolatría en la iglesia católica, diciendo ycitando teología católica en la cuál supuestamente no deben adorar imágenes, pero que, según mencionaste: “los teólogos católicos y sacerdotes dicen que: muchos católicos erróneamente adoran imágenes y que no lo deben hacer”.

Jesús Adrian, según el catecismo católico, existen cinco tipos de cultos: “Latria Absoluta: Es el culto dado solamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Latria Relativa: Es el culto dado a imágenes y/o reliquias de Dios. Hiperdulía: Es el culto a la Santisima Virgen María. Dulía Absoluta: Es el culto reservado a los ángeles y a los santos. y Dulía Relativa: Es el culto a las imágenes y a las reliquias de santos” Es mas, mira lo que dice la Enciclopedia Católica Online acerca de la Dulía: “Término teológico que designa el honor tributado a los santos, mientras que la latria se refiere al culto dado a Dios solamente, e hiperdulía a la veneración ofrecida a la Santa Virgen María.”. ¿Sabías que las palabras veneración y adoración, son sinónimas?

Creo que la Palabra de Dios es bastante clara acerca de este tema, Éxodo 20:3-5: No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso…”

Tus afirmaciones acerca de este tema están erróneas ya que cualquier católico practicante aun se postra frente a imágenes, todavía rinde culto a los santos, y sigue rezando a María. Incluso en tu defensa has comparado esto, y las trataste de justificar con elementos del santuario en el Antiguo Testamento, lo cual me pareció una burda comparación y te diré el por qué.

Al leer nuevamente el catecismo católico me di cuenta que en tu defensa has explicado parte de él: “2130: Sin embargo, ya en el Antiguo Testamento Dios ordenó o permitió la institución de imágenes que conducirían simbólicamente a la salvación por el Verbo encarnado: la serpiente de bronce (Números 21:4-9; Sb 16:5-14; Juan 3, 14-15), el arca de la Alianza y los querubines (Éxodo 25:10-12; 1 Reyes 6:23-28; 7:23-26).” No obstante, un poco más abajo de esta cita, el catecismo reza: “2132: El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento que proscribe los ídolos. En efecto, “el honor dado a una imagen se remonta al modelo original” (San Basilio Magno, Liber de Spiritu Sancto, 18, 45), “el que venera una imagen, venera al que en ella está representado” (Concilio de Nicea II: DS 601; cf Concilio de Trento: DS 1821-1825; Concilio Vaticano II: SC 125; LG 67). El honor tributado a las imágenes sagradas es una “veneración respetuosa”, no una adoración, que sólo corresponde a Dios.” [2] ¿No te parece que esto último contradice parte de tu alegato?

Déjame decirte que nosotros, los cristianos evangélicos, no compartimos muchas doctrinas con los católicos, primordialmente la doctrina de la salvación, fíjate en esta enseñanza sacada de una página de apologética católica: “Así que la Iglesia Católica, teniendo un conocimiento más profundo de la Biblia, tiene una visión más amplia de la Salvación, abierta a todos los hombres de todos los tiempos, a condición de que actúen según su conciencia. La fe en Cristo es condición para salvarse en la medida en que uno tenga la oportunidad de conocerlo en una forma adecuada. Si uno no tiene esta oportunidad, puede salvarse tratando de vivir según su conciencia“.

Esencialmente para ellos, la salvación depende la conciencia de cada uno y no de la fe, esto significa que es por obras. La Biblia dice es por gracia solamente a través de la fe solamente, Efesios 2:8-9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” lo cuál quiere decir que esto nos separa rotundamente de ellos. Pablo en Gálatas 1:8-9 lo describe como otro evangelio y por lo tanto es anatema. Por supuesto existen muchas otras enseñanzas que se separan del cristianismo ortodoxo. No obstante, nos unen ciertos valores, como la lucha en contra del aborto, el casamiento igualitario, etc. aunque los mormones y testigos de Jehová también luchan contra esto pero están igualmente perdidos como ellos.

Habiendo dicho esto, creo que estás defendiendo lo indefendible, justificando lo injustificable. Y por consiguiente, queriendo congraciarte con todos sin confrontar a los que te escuchan con la realidad del evangelio.

Y para culminar, creo necesario pedirte que vuelvas a la Biblia y recapacites sobre todo esto, no se si leerás esta carta, pero creo que era necesario alzar la voz sobre tu proceder.

Es mi oración que el Señor abra tus ojos.

Autor: Arnaldo Achucarro. Pastor y estudiante de Maestría en Divinidades en Midwestern Baptist Theological Seminary.

Usado con permiso de sdejesucristo.org

AcontecerCristiano.Net

http://www.acontecercristiano.net/2015/02/pastor-responde-jesus-adrian-romero.html

Los Evangélicos y los Católicos Juntos (1994-2015)


Los Evangélicos y los Católicos Juntos (1994-2015)

La unión, de hecho, puede llegar a ser un ídolo si se hace un absoluto en sí misma y no se define por la verdad bíblica.

AUTOR Leonardo de Chirico

21 DE MARZO DE 2015 23:50 h

Chuck Colson, saludando a Juan Pablo II en 1998. / New York Times
Veinte años es un tiempo suficiente para reflexionar sobre la actual trayectoria formada por la iniciativa de “Evangélicos y Católicos Juntos” (ECT por sus siglas en inglés). A través de los años este proyecto informal norteamericano impulsado por Chuck Colson y Richard Neuhaus ha producido una sustancial serie de documentos sobre doctrinas diversas y temas morales. Más que eso ECT ha establecido un tono amistoso a una relación compleja que había sido previamente marcada por la distancia e incluso la oposición mutua. Ya he abordado críticamente el contexto y el contenido de la ECT en otros lugares,ipor lo que mi preocupación primaria ahora es reflejar en dos compromisos lo que ECT ha encarnado hasta ahora que quizás representa su mayor legado en curso.


La Unión
El título de la iniciativa ha demostrado que ha tenido un valor programático de largo alcance y que ha superado en importancia a los varios miles de palabras de sus textos. Los evangélicos y los católicos permanecen juntos. Se confiesan juntos. Oran juntos. Están juntos. Se pertenecen. Más que cualquier otra cosa la insistencia en estar juntos es lo que en realidad parece importar. El resultado es que no se puede pensar en un grupo sin el otro y viceversa. Continúan siendo distintos como evangélicos y católicos, pero están y estarán siempre juntos. Pocos de los que están familiarizados con ECT serán conscientes de que existen diferencias entre los evangélicos y los católicos (lo que los documentos de ECT verdaderamente admiten), pero todos ellos recordarán el énfasis en la unión. En un mundo fuertemente caracterizado por los conflictos y las divisiones religiosos, la adhesión psicológica de la palabra “juntos” prevalece sobre la importancia informativa de la iniciativa. Estar juntos es un compromiso general que considera las preocupaciones profundamente sentidas. Este punto es sutil porque hoy en día a nadie le gusta ser percibido como divisivo y sectario.
Hablando en términos generales, la unión es una condición altamente valorada. Bíblicamente, no obstante, necesita ser calificada con el fin de que no se convierta en un ídolo intrusivo. La unión, de hecho, puede llegar a ser un ídolo si se hace un absoluto en sí misma y no se define por la verdad bíblica. Si este es el caso, puede conducir a alianzas injustificadas y peligrosas formas de unión, forzando a la gente a decir sólo cosas “agradables” y únicamente aquellas cosas que no cuestionan lo que se asume como una unidad ya dada. Hay toda una corriente de enseñanza bíblica instruyendo al pueblo de Dios a ser consciente de los peligros de formar alianzas espurias (p.e.: Levítico 20:26; 1 Reyes 8:53; Proverbios 13:20; 2 Corintios 6:17). Lo importante aquí es que todas las referencias a la unión han de ser salvaguardadas y contrarrestadas por una teología de la separación bíblicamente definida. La identidad cristiana debe definir ambos lados según la Palabra de Dios. ECT reconoce que hay áreas de diferencia, pero su marco general es insistir en que los evangélicos y los católicos estén juntos a pesar de estar separados en muchas formas substanciales. El primero es más fuerte que el último y a la larga define la relación. Por consiguiente, ECT no sólo ha sido una oportunidad para el diálogo y la mutua comprensión, sino que desde el principio ha asumido la unión que necesita en lugar de ser bíblicamente demostrado. En este sentido, ECT contiene en su título una declaración programática que es de alguna manera unilateral y exagerada.

La Parte por el Todo

La segunda observación tiene que ver con otra característica de ECT, a saber, su tendencia a proyectar lo que se puede decir de una sola parte a todo el conjunto. Tomemos, por ejemplo, a los que están implicados en el diálogo. Los firmantes católicos de ECT están todos bíblicamente informados y muy influidos por una cultura protestante históricamente significativa que ha contribuido a la conformación de su cosmovisión religiosa. Están culturalmente cerca de sus homólogos evangélicos y comparten con ellos importantes contornos de la vida cristiana. Todo esto está mediado por un entorno pluralista (esto es, USA) que crucialmente resultan beneficiados de una entrada protestante. Su apego a las devociones populares católicas es discreto y su recalcado de ciertas enseñanzas y prácticas católico romanas, que pueden escasamente encontrarse en las Escrituras es casi imperceptible. Este es un selecto grupo de católico romanos y sin embargo ECT, mientras legítimamente hablan de ellos como “católicos”, lo hacen como si incorporaran la totalidad o al menos la mayoría de los católicos. Los que tienen al menos una mínima experiencia fuera de ciertos círculos intelectuales de Norteamérica saben que el cuadro más grande es muy diferente. En muchas partes del mundo el catolicismo es en gran parte definido por otros compromisos religiosos que los de ECT. Lo que ECT dice puede aplicarse a un grupo de gente (ya sean evangélicos o católicos). Sin embargo dan la impresión de que los católicos USA con quien los evangélicos supuestamente están juntos son representativos de los mil millones más de católicos alrededor del mundo. Es una exageración, por decir lo menos.
Segundo, el intercambio entre la parte y el todo ocurre también en lo que se refiere al marco teológico del diálogo. Normalmente, cada tema que se discute en ECT es analizado temáticamente, explorando las áreas de acuerdo junto con los puntos que necesitan un estudio posterior o donde pueden encontrarse divergencias. De esta forma es difícil, por no decir imposible llegar al punto crucial de las cosas, es decir, las cuestiones fundamentales que impiden a los evangélicos y los católicos que estén juntos en cuestiones básicas. Se presta poca atención a las presuposiciones doctrinales, a los supuestos espirituales y los mayores marcos teológicos que informen las tradiciones teológicas de cada uno. El resultado es que cada documento contiene un cuaderno de quejas relacionado con las restantes áreas de divergencia pero que no proporciona sugerencias para llegar a un acuerdo con lo que está en juego fundamentalmente entre los dos grupos. Más bien tiende a ir dando vueltas a su alrededor sin hacerle frente.

En lugar de ECT, quizás un título mejor y más realista para los próximos veinte años sería ECD: Evangélicos y Católicos en Diálogo.
Unidad de los Cristianos vis-à-vis Catolicismo Romano: Crítica del Diálogo entre los Evangélicos y los Católicos Juntos, “Revista Evangélica de Teología” 27:4 (2003) pp. 337-352. http://vaticanfiles.org/2015/02/christian-unity-vis-a-vis-roman-catholicism-a-critique-of-the-evangelicals-and-catholics-together-dialogue/

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http://protestantedigital.com/magacin/35658/los_evangelicos_y_los_catolicos_juntos

Deiros: con Francisco “se percibe un notable cambio de actitud hacia los evangélicos”


Deiros: con Francisco “se percibe un notable cambio de actitud hacia los evangélicos”
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En una entrevista con Pulso Cristiano, el pastor argentino Pablo Deiros (en la foto) analiza el primer año de Jorge Bergoglio como Papa de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

-¿Qué evaluación hace del primer año del papado de Francisco?

-Como muchas personas alrededor del mundo, estoy sorprendido por el dinamismo, atrevimiento y sabiduría de su liderazgo religioso del cuerpo cristiano más grande del mundo.

El perfil del Papa Francisco, más como pastor que como jefe del Estado Vaticano, es novedoso y probablemente es el factor que lo hace más atractivo a las masas populares de todo el mundo.

Su imagen como pastor es real, auténtica y transmite humildad, lo que hoy parece no abundar entre los líderes religiosos de todos los signos.

La profundidad de los cambios introducidos en la Curia, la velocidad de reacción para resolver problemas que han estado atrincherados en el seno de la Iglesia Católica por décadas y el anticipo de transformaciones todavía mayores justifican más que plenamente procurar satisfacer el pedido que este hombre ha hecho con insistencia desde hace ya bastante tiempo: “Oren por mí.”

-Luego de la llegada de Jorge Bergoglio al papado, ¿observó cambios en la relación de la Iglesia Católica Romana con las iglesias evangélicas de su país, de América latina y del mundo? ¿Cuáles fueron esos cambios? ¿Fueron positivos o negativos?

-Francisco todavía va muy por delante del clero que se supone está bajo su autoridad espiritual y moral.

No obstante, desde las bases y hacia arriba se percibe un notable cambio de actitud hacia los evangélicos, especialmente en las relaciones personales y en el desarrollo conjunto de actividades de testimonio cristiano.

Basta comparar la actitud de todo el episcopado latinoamericano después de la Conferencia Episcopal en Puebla (1979) y a lo largo de la década de 1980 con su campaña contra las “sectas de origen norteamericano,” para percibir la diferencia en la actitud.

Después del Concilio Vaticano II, algunos obispos latinoamericanos se atrevieron a llamarnos “hermanos separados” y a alentar el “diálogo ecuménico” a la luz de los documentos sobre ecumenismo de ese Concilio.

Pero lo que está ocurriendo hoy va mucho más allá, y quien está tomando la iniciativa es el Papa. Se trata de un movimiento de “unidad cristiana en la oración y la misión” y no meramente conversaciones sobre cuestiones teológicas y formales.

Si esta tendencia se profundiza, los evangélicos en todo el mundo seremos desafiados a repensar nuestro concepto de “unidad cristiana” y a tomar más en serio la oración de Jesús en Juan 17: “Padre, que sean uno para que el mundo crea.”

-¿Qué impacto tuvo el primer año del papado de Francisco en las iglesias evangélicas de su país, de América latina y del mundo, y en sus pastores y dirigentes?

-El impacto sobre la comunidad de fe católica romana está siendo enorme. Templos vacíos hoy están repletos de creyentes. Misas a las que nadie concurría hoy son verdaderas fiestas populares. Creyentes católicos que estaban claudicando en su fe debido a la falta de modelos y sacudidos por un escándalo detrás del otro (Banco Ambrosiano, abuso infantil, falta de fe en los sacerdotes, etc.) hoy vuelven a sentirse orgullosos de llamarse católicos romanos.

Lo más interesante es que muchos que habían abandonado la Iglesia Católica hoy están volviendo, y los que se quedaron con una fe apagada y llena de vergüenza hoy están invitando a otros a compartir su fe.

Mientras el crecimiento evangélico está detenido en América Latina y se multiplican los escándalos de pastores corruptos que predican un evangelio corrompido, está creciendo el número de vocaciones en el catolicismo y se está gestando un despertar espiritual que puede cambiar notablemente el escenario religioso del continente.

Con Francisco, el catolicismo que estaba en retirada está volviendo a ponerse de pie, encendido con una espiritualidad nueva y sumamente atractiva para las grandes masas populares.

-¿Qué desafíos plantea el papado de Francisco a las iglesias evangélicas de su país, de América latina y del mundo, y en sus pastores y dirigentes?

-El desafío más grande para los evangélicos es el de poner fin de manera definitiva a la evangelización controversial a la que hemos sido afectos a lo largo del último siglo y asumir nuestra cuota de responsabilidad junto con nuestros hermanos católicos romanos en dar a conocer a Cristo como único y suficiente Salvador y Señor.

Esto que todavía parece imposible para muchos, especialmente quienes han padecido o padecen persecuciones que han tenido a la Iglesia Católica Romana como gestora, hoy no sólo es posible sino también necesario.

Basta de levantar el dedo índice acusador contra la Iglesia señalando su idolatría y corrupción, porque cuando lo hacemos hay otros tres dedos que nos apuntan a nosotros para señalar exactamente lo mismo. El grado de idolatría y corrupción que hoy infesta a las iglesias evangélicas no tiene nada que envidiarle a la vieja Iglesia Católica.

La esperanza que representa el Papa Francisco es que es posible vivir y proclamar el evangelio en este mundo tan complicado, que es posible que una comunidad plagada de pecado y errores cambie para bien, que es necesario comenzar los cristianos a caminar juntos primero por el camino de la oración y la unidad, para luego seguir haciéndolo por el camino de la evangelización proclamando a Cristo como Señor.

No hay otra manera en que la Argentina, América Latina y el mundo vayan a tener la oportunidad de confesarlo como tal, a menos que cumplamos con la misión que nos ha sido encomendada a todos quienes le seguimos como sus discípulos, por más diferencias que haya entre nosotros.

-¿Qué opina sobre el reciente llamado a la unidad que formuló el Papa a las iglesias evangélicas y protestantes?

-Si se lee tal llamado desde una perspectiva política, el mismo no deja de ser como muchos otros que se han hecho desde Roma desde el Vaticano II. Pero no es éste el espíritu con el que el Papa Francisco hizo este llamado. Sus palabras nacen no del corazón de un especulador político, sino de un hombre lleno del Espíritu Santo. Si se interpreta su llamado desde esta perspectiva, entonces el mismo representa el desafío más grande que hayamos recibido los evangélicos en nuestros cinco siglos de historia. La pelota está ahora en nuestro campo y es nuestra responsabilidad responder desde nuestra fe y no a pesar de ella.

En lo personal, prefiero correr los riesgos de deponer las armas defensivas y tornarme vulnerable al otro, con tal de ganar su corazón y juntos representar mejor a Cristo, nuestro común Señor.

A quienes consideran que esto es sumamente peligroso y que pone en riesgo la defensa de la verdad al ceder ante lo que se considera es una mentira, les respondo que el Señor no me llamó a defender la verdad ni a imponérsela a otros, sino a amar a mi prójimo y permitirle que me ame, para que amando juntos al Señor podamos servirle mejor.

Algunos hermanos han calificado a Francisco como el Anticristo, lleno de engaño y artimañas. Si es así, prefiero ser víctima de sus pecados y no convertirme yo en un Anticristo al no amar a mi prójimo como él lo hubiera amado, incluso a mis enemigos.

Pablo Deiros nació el 14 de julio de 1945 en Asunción, Paraguay y se mudó con sus padres a la Argentina cuando era muy niño. En este país cursó sus estudios primarios, secundarios y universitarios.

Fue ordenado pastor a los 22 años. Ejerció en iglesias bautistas argentinas. Está casado con Norma Calafate, tiene tres hijos varones.  Ha servido como secretario ejecutivo de la asociación de Seminarios e Instituciones Teológicas por un período de siete años.

Fue rector del Seminario Internacional Teológico Bautista en Buenos Aires. Tiene publicados más de 30 libros en castellano, varias traducciones al inglés, como así también artículos en diccionarios y enciclopedias y en revistas.

 

Diario digital de noticias y opiniones cristianas desde la Argentina para el mundo hispanoparlante. Desde 2003 al servicio de todos los cristianos. Envío de noticias y cartas: info@pulsocristiano.com.ar . Publicidad: avisos@pulsocristiano.com.ar . Teléfonos: 54-11-4278-6962, 54-9-11-5327-5484, 54-9-11-6502-2601.

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Koch: “La unidad de la iglesia requerirá mucho tiempo”


Koch: “La unidad de la iglesia requerirá mucho tiempo”

El máximo responsable del diálogo con otras confesiones en la ICAR, que anteriormente había definido la Reforma protestante como “un pecado”, considera que “no hay alternativa al ecumenismo”. FUENTES Protestante Digital, Religión Digital

AUTOR Redacción P+D VALENCIA 05 DE MARZO DE 2015 

Cardenal-Kurt-Koch-Suiza

 El cardenal Kurt Koch. El Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el cardenal suizo Kurt Koch, aseguró ayer en Valencia que el ecumenismo “es un deber improrrogable de toda la iglesia”. El cardenal, que visitaba la ciudad para un ciclo de conferencias, reconoció que “el objetivo del movimiento ecuménico, es decir, el restablecimiento de la unidad de la Iglesia no se ha alcanzado y requerirá, evidentemente, mucho más tiempo de lo que se imaginaba en la época del Concilio” Vaticano II.

Así, “en la actual situación ecuménica no siempre se dan desarrollos lineales y resulta inevitable experimentar desilusiones y tendencias a la regresión”. No obstante, “nada de esto debe constituir un motivo para la resignación”, ha expresado el cardenal Koch que ha añadido que “en efecto, no hay alternativa al ecumenismo” porque “representa una tarea improrrogable que nos ha dejado el Concilio Vaticano II”.

Para Koch los papas están realizando un esfuerzo en el camino del ecumenismo, “testimoniando así de manera ejemplar que la responsabilidad ecuménica de la Iglesia católica no es una opción arbitraria sino un deber y que no puede haber duda acerca del carácter irreversible del camino ecuménico emprendido”. La visita del cardenal suizo en Valencia ha sido organizada por la Facultad de Teología de Valencia, el Centro Ecuménico Interconfesional de Valencia y el Centro ecuménico Padre Congar de los dominicos, con motivo del 50 aniversario de la Declaración “Unitatis redintegratio” sobre Ecumenismo, del Concilio Vaticano II, para la promoción de la unidad entre todos los cristianos.

LA “UNIDAD VISIBLE” QUE BUSCA LA ICAR

En opinión del teólogo evangélico Leonardo de Chirico, el planteamiento de la Iglesia Católica con respecto al ecumenismo es el de integrar a las demás confesiones religiosas en su seno. “Para Koch la unidad de los cristianos no puede ser “invisible” sino que siempre debería reconocerse en la triple forma habitual: profesión de fe común, sacramentos comunes y ministerio común. En otras palabras, para que la unidad sea una unidad Trinitaria es necesaria la Iglesia Católico romana, que ha guardado los sacramentos en su integridad y ha transmitido el ministerio en la adecuada sucesión apostólica.

La visibilidad de la unidad Trinitaria requiere y exige la Iglesia institucional (católico romana), su jerarquía y su vida sacramental. Desde esta perspectiva, otras formas de unidad de los cristianos son imperfectas y parciales”, comenta De Chirico al respecto de una conferencia pronunciada por el cardenal en Roma sobre la unidad en base al pasaje del Evangelio de Juan cap. 17. En definitiva, “el ecumenismo católico romano no se dirige a reducir las demandas del catolicismo del Vaticano viajando a lo común de la fe en Jesucristo, sino que busca la forma de aplicar a todos los cristianos los principios y dogmas católico-romanos”.

KOCH Y LA REFORMA PROTESTANTE

Es en esa convicción en la que se sustentan otras declaraciones del cardenal, como las que pronunció en junio de 2012 en declaraciones a la diócesis de Munster sobre el 500 aniversario de la reforma protestante. “No podemos celebrar un pecado (…) Los acontecimientos que dividen a la Iglesia no pueden ser llamados un día de fiesta”, agregando que le gustaría asistir -en lugar de a una celebración de la memoria de la Reforma protestante- a una reunión en la que las confesiones reformadas pidieran disculpas y reconociesen sus errores.

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50 intelectuales y líderes católicos y evangélicos, juntos en defensa del matrimonio cristiano


50 intelectuales y líderes católicos y evangélicos, juntos en defensa del matrimonio cristiano

ReL
Actualizado 26 febrero 2015

Cincuenta líderes e intelectuales católicos y evangélicos de Estados Unidos impulsan el documento “Los dos serán una carne: reclamando el matrimonio”. El texto (aquí en inglés) es una iniciativa de la plataforma “Evangélicos y Católicos Juntos”, fundada en 1994 en EEUU por el expastor luterano y luego sacerdote católico Richard John Neuhaus y por el
creador de Prison Fellowship, el evangélico Chuck Colson, que se convirtió a Cristo en la prisión.
Ambos murieron ya, pero su legado de amistad entre católicos y protestantes se mantiene firme. “En esta declaración hablamos como cristianos para cristianos, usando el lenguaje de la 2/26/2015 50 intelectuales y líderes católicos y evangélicos, juntos en defensa del matrimonio cristiano usando el lenguaje de la fe”, explica el documento.

El documento no minimiza las diferencias que hay entre la doctrina católica y los distintos enfoques de las comunidades protestantes, incluso las más o menos conservadoras. Pero busca un trabajo sincero unido en defensa del matrimonio.
Por ejemplo, se asegura: “Mantenemos visiones algo distintas sobre la moralidad de la contracepción, la legitimidad del divorcio, y el celibato clerical. Pero en la verdad crucial y fundamental de que el matrimonio es una unión estable basada en la complementariedad de hombre y mujer, estamos plenamente unidos”, afirma el texto.

Anticoncepción y divorcio: dañino
El tema de la anticoncepción y el divorcio (cuya práctica permiten incluso los protestantes conservadores) y el valor del celibato clerical (que critican como antinatural algunos grupos protestantes fundamentalistas) se presentan en una línea común exigente. “Una mentalidad contraceptiva incentiva la noción del sexo como algo puramente recreativo, un
asunto de placer privado. El divorcio generalizado y la cohabitación en serie socavan nuestro sentido de estabilidad y compromiso en las relaciones humanas”, afirma el documento, firmado por intelectuales católicos, evangélicos, luteranos y anglicanos conservadores.

“Más aún, los cristianos han adoptado en no poca medida la mentalidad contraceptiva que en la sociedad ha separado el sexo de la reproducción y así ha debilitado la centralidad y atracción del matrimonio”, continúa el texto.

Sobre el celibato, y para escándalo de algunos grupos protestantes fundamentalistas que consideran el clero célibe como una “perversión romana”, estos líderes cristianos aseguran, recordando el elogio de Jesús a quien se hace “eunuco por el reino de los Cielos” (Mat 19,12):  “Con dos mil años de tradición cristiana, afirmamos que el desarrollo integral de la
persona es posible sin intimar sexualmente; en los primeros siglos de historia de la Iglesia,  la presencia dehombres y mujeres comprometidos en una vida célibe ya fue una marca distintiva de la comunidad cristiana”.

Y sobre el divorcio se lee: “Como la Gracia de Dios actúa en el matrimonio, Jesús nos enseña que nuestras uniones maritales son capaces de fidelidad toda la vida, señalada por el uso que el profeta da al matrimonio como imagen de la alianza perdurable de Dios con israel: Con amor eterno te he amado (Jeremías 31,1). Aunque la disolución de los matrimonios se tratan de forma distinta en las diversas iglesias cristianas, juntos declaramos que el matrimonio fue
2/26/2015 50 intelectuales y líderes católicos y evangélicos, juntos en defensa del matrimonio cristiano originariamente ordenado por Dios que fuese indisoluble”.

Los firmantes animan a todos los cristianos a defender el matrimonio frente a los ataques que sufre en nuestra época.
“Los cristianos celebramos el matrimonio la unión de un hombre y una mujer en un lazo de apoyo mútuo como una de las glorias de la raza humana. El matrimonio es la institución humana primordial, una realidad que existía mucho antes de establecerse lo que hoy llamamos Estado”.

La lista de peligros la enumeran con rapidez divorcio generalizado aumento dramático de nacimientos fuera del matrimonio
aceptación del sexo premarital y la cohabitación una mentalidad contraceptiva que insiste en que la relación del sexo con la procreación es arbitraria.

Los pobres sufren más… y se hacen más pobres “En ese ambiente las familias se fragmentan, los pobres sufren y los niños son especialmente vulnerables y corren más riesgo”, asegura el documento, que incluso detalla algunas estadísticas, sobre todo en las clases sociales con menos estudios y menos dinero, mucho más vulnerables a la ruptura, la ausencia de padres y la crianza disfuncional. Por ejemplo, casi la mitad de los niños con menos estudios y recursos carecen de al menos uno de sus padres en casa.

El texto insiste después en un concepto: la complementariedad hombremujer. La palabra “complementariedad” sale 6 veces en el texto: es la clave del matrimonio, y queda ilustrada incluso en el Arca de Noé: lo que salva al mundo, simbólicamente, es que los animales subieron de dos en dos, macho y hembra, con su complementariedad.

Después insisten los autores en que el sexo no es una mera función corporal sino que tiene efectos espirituales y recuerdan las palabras de Cristo: “Todo aquel que mira a una mujer con lujuria ya ha cometido adulterio con ella en su corazón” (Mateo 5,28). “Así, los cristianos, instruidos por el Señor, desde los primeros días de la Iglesia enseñaron una ética de autodisciplina sexual, reconociendo que el sexo implica a nuestras almas tanto como a nuestros cuerpos”.
El matrimonio es especialmente valioso, insisten, porque protege tres bienes que ya señalaba San Agustín en el siglo IV: los niños, la fidelidad (“compromiso exclusivo que expresa la más noble aspiración humana a la solidaridad”) y la permanencia.

El matrimonio gay: redefine y debilita la sociedad
Peor aún que el divorcio es la redefinición del matrimonio para que incluya uniones del mismo sexo. “La aceptación fácil del divorcio daña al matrimonio, la cohabitación generalizada devalúa el matrimonio, pero el llamado matrimonio del mismo sexo es una amenaza más grave, porque llama matrimonio en la ley a una parodia del matrimonio”, señala el texto. Redefinir el matrimonio, aseguran, es redefinir toda la sociedad e incluso la razón y el poder. “La familia está siendo redefinida como una unidad construída, constituida por nuestra voluntad soberana, no por la naturaleza. Y si cualquier cosa que yo quiera o elija es ´familia´, el individualismo corrosivo que ya deja a muchos solos y desconctados se intensifica
en la sociedad occidental del s.XXI”.

Niños como mercancía y vientres alquilables

Los niños, además, se convierten en una mercancía. “A medida que a las parejas del mismo sexo se les otorgue el derecho a casarse, inevitablemente reclamarán el derecho a los niños. Pero los niños son un don, no un derecho. Olvidar eso añade más presión a la expansión de formas de tecnología reproductora radical, como la donación de óvulos y esperma con vientres de alquiler,que implica contratar mujeres que lleven a término el embarazo para los que quieren ser padres”.
Por último, queda claro que los que se opongan a la redefinición del matrimonio y la familia serán perseguidos y acosados y los cristianos tienen que estar preparados para ello y para dar testimonio.
“Una vez la oposición al matrimonio del mismo sexo sea clasificada como discriminadora, ninguna institución que se niegue a sustituir la realidad por la irrealidad quedará sin afectar. Algunos individuos ya están siendo censurados y otros han perdido sus trabajos por su compromiso público al matrimonio como una unión de hombre y mujer”.

Hablar con claridad, verdad y amor

Pese a las presiones y el acoso, los cristianos “debemos decir tan claramente como sea posible que las uniones del mismo sexo, incluso si las reconoce el Estado, no son matrimonios”, anima el texto. Para eso, hay que “decir la verdad con amor, debemos encontrar formas de distinguir el verdadero matrimonio de su distorsión, y hacerlo sin abandonar la plaza pública. Le debemos a nuestros compañeros ciudadanos un testimonio socialmente implicado con la verdad sobre el matrimonio”, añade el texto.

Finalmente, los firmantes “exhortamos a nuestros compañeros cristianos a estar firmes en obediencia a Cristo, porque esa obediencia es el servicio más compasivo que podemos ofrecer a la sociedad”.

Firmantes miembros de “Evangélicos y Católicos Juntos”
Católicos:
JuanDiego
Brunetta, O.P., provincia dominica de San José
Eduardo Echeverria, Sacred Heart Major Seminary
Douglas Farrow, McGill University
Thomas Guarino, Seton Hall University
Matthew Levering, Mundelein Seminary
Francesca Murphy, University of Notre Dame
Russell Reno, First Things
George Weigel, Ethics and Public Policy Center
Robert Louis Wilken, Institute on Religion and Public Life

Protestantes evangélicos

Dale Coulter, Regent University
Joel Elowsky, Concordia Seminary, St. Louis
Robert Gagnon, Pittsburgh Theological Seminary
Timothy George,Beeson Divinity School
Jennifer Lahl
Peter Leithart, Theopolis Institute
Kevin J. Vanhoozer, Trinity Evangelical Divinity School
John Woodbridge, Trinity Evangelical Divinity School
Firmantes que apoyan la esencia del documento:
Daniel L. Akin, Southeastern Baptist Theological Seminary
Paul Allen, Concordia University, Montreal
Ryan Anderson, The Heritage Foundation
Foley Beach, Archbishop, Anglican Church in North America
Francis J. Beckwith, Baylor University
Matthew W. Bennett, Christian Union
Ernest Caparros, University of Ottawa (Emeritus)
Bruce J. Clemenger, Evangelical Fellowship of Canada
Christian Elia, Catholic Civil Rights League
Thomas F. Farr, Georgetown University
Maggie Gallagher, American Principles Project
Mark Galli, Christianity Today
Robert P. George, Princeton University
Sherif Girgis, Princeton University
Reinhard Huetter, Duke University
Jim Liske, Prison Fellowship Ministries
Dale A. Meyer, Concordia Seminary, St. Louis
Balázs M. Mezei, Pazmany Peter Catholic University
J. Michael Miller, Archbishop of Vancouver
John J. Myers, Archbishop of Newark
Aidan Nichols, O.P., Blackfriars, Cambridge
J. I. Packer, Regent College
Terrence Prendergast, Archbishop of Ottawa
Robert Reynolds, Christian Legal Fellowship, Canada
Eugene F. Rivers III, Seymour Institute for Black Church and Policy Studies
Jacqueline C. Rivers, Seymour Institute for Black Church and Policy Studies
Brian C. Stiller, World Evangelical Alliance
Mark Tooley, Institute on Religion and Democracy
OlivierThomas
Venard, O.P., École Biblique et Archéologique Française in Jerusalem
Rick Warren, Saddleback Church
Thomas Joseph White, O.P., Washington, D.C.
Paul Winter, Elder, Bruderhof Communities
John Witte, Jr., Emory University

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http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=40818