SABES DE DONDE VIENE EL DISPENSACIONALISMO?


SABES DE DONDE VIENE EL DISPENSACIONALISMO?

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“En la época de la Reforma, los primeros protestantes ampliamente creyeron y enseñaron que el papado era el anticristo, y la Iglesia Romana el Sistema prostituido de Apocalipsis 17. Por lo tanto, se hizo necesario que ciertos teólogos romanistas tomaran la presión del Papa, inventando un nueva escuela de interpretación profética conocida como el futurismo.
Fue un sacerdote jesuita llamado Ribera (1537-1591) quien primero enseñó que los eventos profetizados en los libros de Daniel y Apocalipsis no se cumplirían hasta que en los tres años y medio en la época final en la que un dictador mundial (un individuo) llamado Anticristo, surgiría”.

“Puede llegar a ser un shock para algunos de los que leen estas líneas, pero es un hecho, no obstante, que la enseñanza del ‘rapto’ no fue enseñada por la Iglesia primitiva , no fue enseñada por la Iglesia de los primeros siglos , no fue enseñado por los reformadores, no fue enseñado por nadie (ningún protestante) hasta aproximadamente el año 1830.”

“Sería como una sacudida eléctrica para muchos cristianos evangélicos, aprender que su teología proviene de la Iglesia Católica Romana. Un jesuita, llamado Ribera (1537-1591) fue el primero que enseñó, que Daniel y Apocalipsis, eran “futuristas” en su cumplimiento. Se inició una línea de pensamiento teológico que se expandiría!
La iglesia romana estaba perdiendo cientos de personas al día de su iglesia como personas difíciles y los que estaban de acuerdo con los reformadores. La sangrante Iglesia Romana estaba tratando de detener el flujo de ingresos que estaba perdiendo, y también estaba tratando de distraer a la gente de la Iglesia romana [que la había identificado como “La Bestia”] al mostrar a través de una nueva teología que no era el anticristo sino que estaba aún por llegar. Otro sacerdote, el cardenal Belarmino, ayudó Ribera en su farsa”.

La Iglesia de la Edad Media no conocía ningún ” rapto secreto”. Para ellos, el libro de Apocalipsis fue histórico; el Anticristo es el papado. Así enseñó Lutero, Melanchthon, Calvino, Zwinglio, Wycliff, Tyndale, Canmer, Latimer y Ridley.

La teoría de que habrá una segunda venida para la Iglesia antes del segundo Adviento, y que la Iglesia será arrebatada (Raptada) durante 3 años (algunos dicen 7 años) tiempo durante el cual la gran tribulación vendrá sobre la tierra, después de lo cual, el Señor regresará y establecerá su reino, fue iniciado por la Iglesia Católica Romana, a través del sacerdote jesuita, Ribera en el siglo 16.
Él enseñó la teoría para arrojar arena a los ojos de la gente, debido a que los reformadores protestantes mostraban que el Papado se identifica con la “Gran Ramera” de Apocalipsis 17, y la Iglesia papal fue la “Mujer … ebria con la sangre de los mártires de Jesús”.

La teoría del rapto inventada por Ribera, en su intento de evitar que los católicos se conviertan en protestantes, más tarde fue defendido por otro sacerdote jesuita: Emmanuel Lacunza. Escribió un libro en español en 1812 que enseñó que el Papa no era el Anticristo (como todos los protestantes creían entonces), pero el Anticristo y el Falso Profeta aparecerían 7 años antes de Cristo regrese, y el período de 7 años sería conocido como la “Gran Tribulación”. Lacunza sabía que los protestantes nunca aceptaría su punto de vista si él escribía bajo su verdadero nombre como un sacerdote jesuita. Así, escribió bajo el nombre de “rabino Ben-Esdras”; que dice ser un rabino judío que se convirtió al protestantismo.

Eso, por supuesto … era una gran mentira!
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Manuel Castillo
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Dispensacionalismo Moderno y la Doctrina de la Unidad de la Escritura


Dispensacionalismo Moderno y la Doctrina de la Unidad de la Escritura

“El rechazo del Antiguo Testamento, en parte o completamente, era uno de los numerosos errores de los Gnósticos” Oswald T. Allis (1880-1973)

Ninguna doctrina concerniente a las Escrituras es de más importancia práctica para el estudiante de la Biblia que la que afirma su unidad y armonía. Obviamente, la confiabilidad, la perspicuidad y la inspiración plenaria de la Escritura no pueden ser mantenidas aparte de la creencia de que la Biblia es un todo completamente autoconsistente.

La Confesión de Fe de Westminster al enumerar algunas de las “excelencias incomparables” de la Escritura, menciona “el consentimiento o armonía de todas las partes.” Y es sobre la base de este reconocimiento de esta característica esencial que los estándares de Westminster establecen esta “regla infalible” para la interpretación de la Escritura: “La regla infalible para interpretar la Biblia, es la Biblia misma, y por tanto, cuando hay dificultad respecto al sentido verdadero y pleno de un pasaje cualquiera (cuyo significado no es múltiple, sino uno solo), éste se debe buscar y establecer por otros pasajes que hablen con más claridad del asunto.”[1]

Esta regla ha sido llamada la “analogía de la Escritura” o la “analogía de la fe.” Su significado e importancia ha sido bien declarada por Hodge: “Si las Escrituras son lo que ellas reclaman ser, la Palabra de Dios, son la obra de una mente, y esa mente es divina.

De esto se sigue que la Escritura no puede contradecir a la Escritura. Dios no puede enseñar en un lugar algo que es inconsistente con lo que Él enseña en otro. De aquí que la Escritura tenga que explicar a la Escritura. Si un pasaje admite diferentes interpretaciones, la única interpretación que solamente puede ser la verdadera es aquella que está de acuerdo con lo que la Biblia enseña en otra parte sobre la misma materia.” [2]

Esta gran doctrina ha sido reconocida y aceptada, más o menos claramente y consistentemente, por la iglesia cristiana a través de su historia. Ha sido una señal de herejía rechazar o ignorar alguna parte de la Santa Escritura. De este modo, el rechazo del Antiguo Testamento, en parte o completamente, fue uno de los numerosos errores de los Gnósticos. En tiempos comparativamente recientes—un siglo o más—esta doctrina ha sido desafiada por dos grupos muy diferentes, ambos reclamando un lugar dentro de la iglesia cristiana. La así llamada “Alta Crítica” tiene como una de sus más características y fundamentales suposiciones la negación de la unidad y armonía de las Escrituras. En lugar de la doctrina del “consentimiento de todas las partes,” propone la doctrina de la disidencia de todas o muchas de las partes. Divide el Pentateuco, por ejemplo, en documentos que difieren de e incluso se contradicen uno a otro; y no es demasiado decir que estos documentos son construidos sobre la base de, y con miras a, establecer e ilustrar, las supuestas diferencias. Así pues, los primeros capítulos de Génesis se suponen que evidencian dos tradiciones diferentes y contradictorias en cuanto a la antigüedad del nombre del pacto SEÑOR (JHWH). De acuerdo a una tradición (el relato J) el nombre era conocido y usado desde tiempos primitivos; de acuerdo a la otra tradición (el relato P) el nombre fue usado por primera vez en los días de Moisés. Así considerada, la Alta Crítica puede ser descrita como una búsqueda de contradicciones. Un documento es opuesto a otro documento; y es simplemente asombroso el número de diferencias y contradicciones que el crítico emprendedor puede hallar en las narraciones las cuales para el no iniciado muestran notable evidencia de unidad, continuidad y armonía. La Alta Crítica es justamente intitulada con el nombre “divisiva,” porque el método divisivo que es el que emplea es destructor de la ordenada y orgánicamente progresiva unidad de la Biblia y tiende a desintegrarla en una masa sin sentido de contradicciones. Una de las contradicciones más peligrosas introducidas en la Escritura por los críticos es el reconocimiento de dos tipos distintos de religión en la Biblia, la sacerdotal y la profética, siendo la religión “profética” la verdadera y que halla su realización en el Cristianismo.

Esto conduce lógicamente al rechazo de la expiación vicaria de Cristo, de la cual la religión “sacerdotal” del Antiguo Testamento era directamente típica. La Alta Crítica en breve es el error del incrédulo de la Biblia.

II

La segunda tendencia “divisiva” dentro de la Cristiandad hoy es una que vacilamos en colocarla en la misma categoría con la apenas mencionada porque mientras que claramente pertenece ahí difiere de la Alta Crítica en muchos sentidos importantes. Si la Alta Crítica es el error del incrédulo de la Biblia, el “Dispensacionalismo,” como es llamado, es el error de muchos creyentes de la Biblia.

La Alta Crítica es naturalista y está en gran parte dominada por la teoría de la evolución. El Dispensacionalismo es intensamente sobre-naturalista e incluso catastrófico en su concepción de la historia y destino humanos. La Alta Crítica reduce la Escritura a un libro meramente humano, inspirado si acaso solamente como Shakespeare es inspirado. El Dispensacionalismo sostiene una alta perspectiva de la Escritura y le asigna una inspiración y autoridad únicas como la misma Palabra de Dios.

La Alta Crítica, al menos en sus formas consistentes, encuentra en la Cruz una piedra de tropiezo o una locura. El Dispensacionalismo, con una importante excepción a ser notada más adelante, exalta la Cruz como la única esperanza de pecadores merecedores del infierno. Pero, a pesar de estas y otras diferencias que pudieran ser mencionadas, el Dispensacionalismo comparte con la Alta Crítica su error fundamental.

Es divisivo y mantiene una doctrina de la Escritura que tiende a ser y es en muchos sentidos tan destructiva de aquella alta concepción de la Escritura que sus partidarios afirman, así como también es desastrosa para algunas de las doctrinas más preciosas para los corazones de aquellos que la sustentan.

En una palabra, a pesar de todas sus diferencias la Alta Crítica y el Dispensacionalismo son en este sentido notablemente similares. La Alta Crítica divide la Escritura en Documentos los cuales difieren o se contradicen unos a otros. El Dispensacionalismo divide la Biblia en dispensaciones las cuales difieren de e incluso se contradicen unas a otras; y tan radical es esta diferencia como es vista por el extremista que el cristiano de hoy quien acepta la perspectiva Dispensacional halla su Biblia (la parte directamente prevista por él) reducida al límite de las Epístolas de la Prisión.

Esta tendencia divisiva inherente al Dispensacionalismo aparece claramente en la definición de una “dispensación” como es dada, por ejemplo, en la ampliamente usada Biblia Scofield: “Una dispensación es un periodo de tiempo durante el cual el hombre es probado con respecto a la obediencia de alguna revelación específica de la voluntad de Dios. Siete de tales dispensaciones son distinguidas en la Escritura.” [3]

Los dispensacionalistas difieren en cuanto al número y extensión de estas dispensaciones. Las siete reconocidas en la Biblia Scofield son Inocencia, Conciencia, Gobierno Humano, Promesa, Ley, Gracia, Reino. Y dado que durante cada dispensación el hombre es probado con respecto a alguna revelación especial de la voluntad de Dios, la tendencia es confinar o concentrar cada una de estas características específicas en su propio período, y establecer cada periodo definitivamente y distintivamente en contra e incluso en desacuerdo con los otros. Esto lleva a una exégesis tensa y a métodos forzados de inclusión los cuales son peligrosos en extremo.

Para el propósito de la presente discussion nos confinaremos a las últimas tres dispensaciones: Ley, Gracia, Reino. Una de las mejores conocidas, y al mismo tiempo, mejores ilustraciones distintivas del método dispensacional y los peligros que establece es la Oración del Señor. Hay miles de cristianos hoy quienes no usan esta oración: hay muchos ministros quienes la han eliminado de el orden de adoración acostumbrado en sus iglesias: ¿A qué se debe esto?

La razón está brevemente afirmada en el comentario que es hallado al margen de la Biblia Scofield sobre la Quinta Petición, “perdónanos nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”: “Esto es terreno legal. Cf. Ef. 4:32, el cual es gracia.

Bajo la ley el perdón está condicionado a un espíritu similar en nosotros; bajo la gracia somos perdonados por Cristo, y exhortados a perdonar porque hemos sido perdonados. Ver Mat. 18:32; 26:28, nota.”[4]

“Esto es terreno legal” es la acusación levantada por el Dispensacionalismo en contra de esta petición. La ley, por supuesto, pertenece a la Dispensación de la Ley. Hoy estamos en la era de la iglesia, la Dispensación de la Gracia. Por lo tanto, esta petición y por inferencia la oración entera es legal y no es para el cristiano. El Dr. Haldeman lo expresa sin rodeos cuando dice: “…no pertenece a la iglesia, no es para el cristiano del todo.” El la llama “una oración que no tiene más lugar en la iglesia cristiana que los truenos del Sinaí, o las ofrendas de Levítico.” [5]

Apenas debe ser necesario llamar la atención a la manera radical en la que el Dispensacionalismo de este modo se segrega a sí mismo del Protestantismo histórico. Schaff en una breve comparación de “los Catecismos típicos del Protestantismo,”—el catecismo de Lutero (1529), el catecismo de Heidelberg (1563), el Catecismo Anglicano (1549), y el Catecismo Menor de Westminster (1647—dice de todos ellos: “Ellos están esencialmente de acuerdo en las doctrinas fundamentales de la religión católica y evangélica. Ellos enseñan los artículos del Credo de los Apóstoles, los Diez Mandamientos, y la Oración del Señor!  Es decir, todo lo que le es necesario al hombre creer y hacer a fin de ser salvo. Ellos de esta manera exhiben la armonía de las ramas principales de la Cristiandad Protestante ortodoxa.”[6]

Tres elementos comunes a todos— ¡el Credo Apostólico, los Diez Mandamientos y la Oración del Señor![7] Aún así muchos Dispensacionalistas rehúsan recitar la Oración del Señor, principalmente porque la Quinta Petición es terreno legal; y por supuesto la inclusión de los Diez Mandamientos. en estos catecismos los hace doblemente ofensivos para el Dispensacionalista cabal. Porque, ¿qué podría ser más legal que el Decálogo.

III

Habiendo notado cuán radical es el abandono del Dispensacionalismo del uso tradicional Protestante en cuanto a la Oración del Señor, examinemos las razones dadas en la Biblia Scofield en apoyo de ello. Después de describir las palabras de la “Quinta Petición” como “terreno legal,” el comentario llega a decir, “Cf. Ef. 4:32, el cual es gracia.” Este versículo que lee como sigue, “Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo,” es interpretado como diciendo, “Bajo la ley el perdón es condicionado a un espíritu similar en nosotros; bajo la gracia somos perdonados por Cristo y exhortados a perdonar porque hemos sido perdonados.” Después somos referidos a “Mat. 18:32 y 26:28, nota.” Tornando primero al último pasaje donde hay una nota marginal que trata con el tema del “Perdón” leemos, “El Perdón humano descansa en y resulta del perdón divino. En muchos pasajes esto es asumido más bien que afirmado, pero el principio es declarado en Ef. 4:32 y Mat. 18:32, 33.” Hemos considerado primero esta nota, debido a que indica con perfecta claridad que Mat. 18:32, 33, como Ef. 4:32, afirma el principio del perdón bajo la gracia. Este puede ser únicamente el significado de poner a Ef. 4:32 y Mat. 18:32,33 juntos en la declaración: “…el principio es declarado en Ef. 4:32; Mat. 18:32, 33.”

Ahora regresemos a Mat. 18:32, 33. Estos versículos son una parte de la conclusión de la Parábola del Siervo Inmisericordioso, un pasaje que presenta la obligación del perdón con tremenda impresión: “Entonces, llamándolo su señor, le dijo: “Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?” Esto de acuerdo a la Biblia Scofield es “gracia” y es similar a Ef. 4:32. Pero sigamos leyendo hasta el final del capítulo:

  • “Entonces su señor, enojado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas” (34-35).

¿Qué es el versículo 35 sino más bien una aplicación tremendamente impresionante de la “Quinta Petición”? ¿Podrían sus palabras corresponder más exactamente a las “razones anexadas” a esa petición—la única petición en la oración entera que recibe elucidación y énfasis posterior de los labios del Divino Maestro? “Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” Y ¿no halla este principio entero clara y bella expresión en las palabras del Catecismo Menor de Westminster? “En la Quinta Petición, que es, Y perdónanos nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores, oramos, que Dios, por Cristo, perdone gratuitamente todos nuestros pecados a lo que somos muy instados a pedir porque por su gracia somos capacitados para perdonar de corazón a otros.”[8]

Tenemos aquí una ilustración destacada de una de las peores características de la Biblia Scofield, el ignorar frecuentemente versículos que refutan la perspectiva del editor. Se apela a Mateo 18:32 y 33 porque parece que, superficialmente considerados, apoyan la distinción entre “la Ley” y “la Gracia” en la que se insiste aquí, pero Mateo 18:35 es ignorado porque ese versículo prueba que la distinción está equivocada enseñando exactamente lo que Mateo 6:12 y su elucidación inspirada enseña, que solamente aquellos que perdonan pueden esperar ser perdonados. Al igual que la alta crítica cuyos métodos aborrece, el Dispensacionalista o debe dividir la Parábola del Siervo Inmisericordioso en dos “documentos,” un “documento de ley” conteniendo el versículo 35 y un “documento de gracia” conteniendo los versículos 32-33 o tiene que tratar la parábola completa como “ley o gracia;” [9] o él tiene que admitir que la interpretación que establece sobre la Quinta Petición es una interpretación equivocada y que el sentimiento expresado en ella es eminentemente cristiano y es obligatorio para todo verdadero seguidor de quien dijo a sus discípulos, Cuando oren, digan, “…perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores…”

Mientras que el tratamiento Dispensacional de la Oración del Señor es suficientemente alarmante para el no iniciado, hay otros aspectos del Dispensacionalismo que son aún más destructivos de una perspectiva consistentemente cristiana de las Escrituras. El asunto en el caso la Oración del Señor tiene que ver con la diferencia entre la dispensación de “la ley” y la de “la gracia.” Ahora dirigimos nuestra atención a una cuestión que tiene que ver o mejor dicho llega a ser especialmente insistente en relación a las dos últimas dispensaciones, las de “la gracia” y del “reino”.

IV

El mero corazón de la Escritura es su mensaje de salvación. Debido a que ella provee la única respuesta verdadera y adecuada a la pregunta, “¿Qué debo hacer para ser salvo?” es la Biblia es el libro más precioso en el mundo. Ahora la pregunta puede ser muy propiamente hecha en vista de las supuestas distintas dispensaciones, si la Biblia prove de una respuesta consistente a esta pregunta del todo o no. En ‘Correctamente Dividiendo la Palabra de Verdad,’ el Dr. Scofield hace una declaración que es riesgosa por no decir otra cosa: “Debe ser innecesario decir que, en esta Dispensación, ni Judío ni Gentil puede ser salvo de otra manera que por el ejercicio de aquella fe en el Señor Jesucristo de la cual ambos nacen de nuevo…” (p. 5). Por qué las palabras cualificantes, “en esta Dispensación” se pregunta naturalmente el lector. ¿Ha habido o habrán dispensaciones en las cuales esto no pueda ser dicho? El hecho mismo de que la declaración está cualificada implica o al menos sugiere una respuesta afirmativa.

Pero la pregunta es muy importante para dejar la respuesta a una mera inferencia. ¿Hay una justificación definida para tal inferencia? Para una respuesta a nuestra pregunta retornamos a la Biblia Scofield. Un comentario sobre la palabra “Gentiles” en Mateo 5 lee así: “El reino fue prometido a los Judíos. Los Gentiles podían ser bendecidos solamente a través de Cristo crucificado y resucitado. Cf. Juan 12:20-24.” Aquí tenemos una declaración que parece claramente enseñar que hay una diferencia esencial entre la salvación para el Judío y la salvación para el Gentil. El uno necesitaba el reino, el otro necesitaba a Cristo crucificado y resucitado.[10]

Ahora regresamos a una declaración aún más destacada. En el comentario de la palabra “eterno” en la frase “evangelio eterno” (Ap. 14:6) se nos dice en la Biblia Scofield que “cuatro formas del Evangelio deben ser distinguidas.” Ellas son el Evangelio del reino, el Evangelio de la gracia de Dios, el Evangelio eterno, y lo que Pablo llama “mi Evangelio.” Las declaraciones en relación a las cuatro proporcionan información y deben ser cuidadosamente estudiadas por todo el que desee realmente entender el Dispensacionalismo. Es con las primeras dos “formas” que estamos aquí particularmente interesados. Son definidas y contrastadas en los siguientes términos:

1) El Evangelio del reino. Este es la buena nueva que Dios se propone establecer en la tierra, en cumplimiento del Pacto Davídico (2 Sam 7:16, y refs.); un reino político,espiritual, Israelita, universal, sobre el cual el Hijo de Dios, el heredero de David, será el Rey, y el cual será, por mil años, la manifestación de la justicia de Dios en asuntos humanos. Ver Mateo 3:2, nota. Dos predicaciones de este Evangelio son mencionadas, una pasada, iniciando con el ministerio de Juan el Bautista, continuada por nuestro Señor y sus Discípulos, y terminando con el rechazo Judío del Rey. La otra es futura (Mat.24:14), durante la gran tribulación, e inmediatamente precediendo a la venida del Rey en gloria.

2) El Evangelio de la gracia de Dios. Esta es la buena nueva de que Jesucristo, el Rey rechazado, ha muerto en la cruz por los pecados del mundo, que Él resucitó de los muertos para nuestra justificación, y que por Él todo los que creen son justificados de todas las cosas. Esta forma del Evangelio es descrito de muchas maneras. Es el Evangelio ‘de Dios’ (Rom. 1:1), porque se origina en su amor; ‘de Cristo’ (2 Cor. 10:14) porque fluye de su sacrificio, y porque Él es el único Objeto de la fe del Evangelio; de ‘la gracia de Dios’ (Hch. 20:24) porque salva a aquellos a quienes la ley maldice; de ‘la gloria’ (1Tim. 1:11; 2 Cor. 4:4) porque tiene que ver con Aquel que es la gloria, y quien está llevando a muchos hijos a la gloria (He 2:10); de nuestra ‘salvación’ (Ef. 1:13) porque es el ‘poder de Dios para salvación a todo aquel que cree (Ro. 1:16); de ‘la incircuncisión’ (Gál. 2:7) porque salva completamente aparte de las formas y ordenanzas; de ‘paz’ (Ef. 6:15) porque a través de Cristo hace la paz entre el pecador y Dios, e imparte paz interna.” (p. 1343, nota 1).

Lo más alarmante acerca de estas dos “formas” del Evangelio, cuando las comparamos, es su mutua exclusividad. La una habla del Rey Davídico, la otra del Salvador crucificado y resucitado. El Evangelio de la gracia de Dios—en una palabra, la Cruz—pertenece a la era de la Iglesia; el Evangelio del reino fue predicado antes de que la iglesia fuera fundada y debe ser predicado después de que la iglesia sea “raptada.”

Pero es un Evangelio diferente. Es el Evangelio de la Corona, no de la Cruz. Esto es Dispensacionalismo consistente. “Gracia” y “Reino” pertenecen a dos dispensaciones distintas las cuales están colocadas definitivamente en contraste, y cada una tiene su propio Evangelio.[11]

La salvación claramente estará sobre una base muy diferente en la edad del Reino de la que está hoy en la edad de la iglesia.

V

No es el propósito de la presente discusión entrar a una consideración de tales problemas como la teoría del “aplazamiento” del Reino y la perspectiva del “paréntesis” de la iglesia, lo muy intricado de lo cual muestra, cuán difícil, cuán imposible de hecho, es imponer las teorías dispensacionales a la Biblia. Lo que estamos interesados en señalar es el error grave de separar de esta manera arbitraria entre los preciosos oficios de Cristo, como Profeta, Sacerdote y Rey, de todo lo que pertenece de una manera muy real y sentido vital a cada era. Fue el Señor crucificado y resucitado quien había mostrado a sus discípulos la marca de los clavos en sus manos quien les dijo, “Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra.” El reino presente de Cristo como rey de su Iglesia es una doctrina que es tristemente oscurecida o directamente negada por el Dispensacionalismo.

Sin embargo, Pablo no está hablando de una era futura del Reino sino de un estado presente cuando afirma al escribir a los Cristianos en Colosas que ellos han sido trasladados al reino de amado Hijo de Dios; o cuando les recuerda a la Iglesia en Éfeso que el Dios de nuestro Señor Jesucristo lo ha exaltado “sobre todo principado y autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero.” La Confesión de Fe de Westminster correctamente afirma que la iglesia visible es “el reino del Señor Jesucristo” (Cap. xxv. 2).

Y el Catecismo Menor de Westminster declara que “Cristo ejercita el oficio de Rey sujetándose a sí mismo, rigiendo y defendiéndonos, y restringiendo y venciendo a todos sus enemigos y los nuestros” (P/R 26). Divorciar los oficios sacerdotal y real de Cristo, asignar uno a la era presente y el otro a la era futura es empobrecer a ambos. El Señor Jesucristo en todos sus oficios preciosos e indispensables pertenece a cada una de las edades. Como Hodge bien lo ha expresado: “La doctrina común de la Iglesia ha sido siempre, que el plan de salvación ha sido el mismo desde el principio…teniendo la misma promesa, el mismo Salvador, la misma condición, y la misma salvación” (Teología Sistemática, Vol. 2, p. 366). Esto no significa que no haya una distinción válida y propia a ser trazada entre la Iglesia militante y la Iglesia triunfante.

Pero significa que Cristo como Salvador y como Rey pertenece a ambas; Él es indispensablemente necesario para ambas.La distinción entre la era de la Iglesia y la era del Reino que hemos estado considerando, una distinción que implica el reconocimiento de un “Evangelio” diferente para cada una,nos trae naturalmente e inevitablemente a esta pregunta: ¿Cómo serán salvos los hombres en la era del Reino?

Para una respuesta a esta pregunta regresamos al “Sumario” sobre el “Reino” (Antiguo Testamento) como está dado en la Biblia Scofield, donde leemos: “El reino será establecido con poder, no por medio de persuasión, y seguirá el juicio divino sobre los poderes del mundo Gentil (Sal 2:4-9; Isa 9:7; Dan 2:35, 44, 45; 7:26, 27; Zac.14:1-19). Ver Zac. 6:11, nota” (p. 977).

Será observado que prácticamente todos los pasajes aquí citados hablan en términos del gobierno real y servicio obediente, pero no en términos de redención o expiación.[12]

Los hombres serán salvos aparentemente por medio de la obediencia al Rey y no por confiar en el Salvador. El Sermón de la Montaña se dice proveernos la “Constitución” del Reino. Es “pura ley;” y aparentemente será perfectamente guardada por todos los justos en la era del Reino. [13]

De esta manera observamos que la era futura del reino del Nuevo Testamento tiene una muy importante característica en común con la era del Reino del Antiguo Testamento. El reino Davídico pertenecía y era parte de la dispensación de la “ley.” El Reino de la era futura de la misma manera será una era de “ley,” no de gracia.

¿Cómo, entonces, el “Evangelio del reino” que es, como hemos visto, un evangelio de poder y obediencia y pertenece a una era de ley, se compara en efectividad con el “Evangelio de la gracia de Dios”? La respuesta es significativa. En el comentario sobre lo que la Biblia Scofield declara ser “Dispensacionalmente…el pasaje más importante en el Nuevo Testamento” (Hech. 15:13s), la declaración es hecha, “El Evangelio [es decir, ‘el Evangelio de la gracia de Dios’] nunca ha convertido a nadie en ninguna parte, pero ha llamado a algunos en todas partes” (p. 1168). Pero durante la era del Reino (p. 977) que seguirá y aparentemente mostrará los resultados de la predicación del “Evangelio del reino”: “la enorme mayoría de los habitantes de la tierra serán salvos;” y el comentario continúa declarando, “El Nuevo Testamento (Apoc. 20:1-5) añade un detalle de inmenso significado—la remoción de Satanás de la escena.

Es imposible concebir qué estatura espiritual, intelectual y física de perfección humana se alcanzará en esta era, la era venidera de justicia y paz (Isa. 11:4-9; Sal 72:1-10).” ¿Qué significa esto, sino que la predicación de la Cruz es relativamente de poca eficacia al ser comparada con el ejercicio del poder real en o en conexión con la venida del Rey y la “remoción de Satanás de la escena” en la era del Reino?

Y si el establecimiento del reino y la remoción pueden hacer posible para los hombres alcanzar en esa era tal altura de perfección espiritual, intellectual y física, ¿cómo esta “enorme mayoría de habitantes de la tierra” podrá unirse con la Iglesia—los santos, quienes nunca han alcanzado estas alturas, cantando alabanzas al Cordero que fue inmolado, y que nos ha redimido con su preciosa sangre? ¿Qué significado tendrá la Cruz para aquellos que han alcanzado una justicia legal en la era del Reino?

VI

La separación entre el Reino y la Iglesia que es no escritural como peligrosa conduce a uno de los errores más serios del Dispensacionalismo, la tendencia a minimizar la importancia de la presente era del Evangelio en el interés de la era del Reino que está por venir. Esta es la era de las conversiones individuales, el arrebatamiento de una rama aquí y allá del fuego.

Esa será una era de conversiones masivas, de naciones que nacen en un día. Con todo, esta edad como ha sido señalado es, de acuerdo al Dispensacionalismo,pre-eminentemente, incluso pudiéramos decir exclusivamente, la era de la predicación de la Cruz. Hemos dicho arriba que el Dispensacionalista, con una excepción a ser notada después, exalta la Cruz como la única esperanza de pecadores dignos del infierno. Aquí vemos claramente cuál es esa excepción. Es una excepción muy importante. Es para la dispensación de la gracia, para la era de la Iglesia y para esta era solamente que él exalta la Cruz.

Una de las declaraciones más asombrosas que se hallan en la Biblia Scofield tiene que ver con el significado de la frase “se ha acercado” como es usada por Jesús en Mateo 4:17: “’Se ha acercado’ nunca es una afirmación positiva de que la persona o cosa que se dice que “se ha acercado” inmediatamente aparecerá, sino solamente que un evento no conocido o predicho tiene que intervenir. Cuando Cristo apareció al pueblo Judío, lo siguiente, en el orden de la salvación como permanecía entonces, debió haber sido el establecimiento del reino Davídico. En el conocimiento de Dios, aún no revelado, yace el rechazo del reino (y del Rey), el largo periodo de la forma de misterio del reino, la predicación universal de la cruz, y el llamamiento de la Iglesia. Pero esto aún estaba encerrado en los secretos consejos de Dios (Mat. 13:11, 17; Efe. 3:3-10)” (p. 998, nota).

Cómo puede tal declaración ser reconciliada en relación con el Antiguo Testamento con los Salmos 22 y 110 e Isaías 53, o en relación al Nuevo Testamento con las palabras con las cuales el Bautista saludó a nuestro Maestro, “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

”, o con las palabras del Señor resucitado a los discípulos en el camino a Emaús, “¡Insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria?” o con todo el gran argumento de la Epístola a los Hebreos, es un misterio. Simplemente son irreconciliables. Pero con lo que estamos interesados en señalar aquí es la manera terrible en la cual este tratamiento de la Cruz la menosprecia y minimiza su importancia en la historia de la redención. El “Evangelio de la gracia de Dios” es, de acuerdo a la Biblia Scofield, el Evangelio para la era de la Iglesia; y la era de la Iglesia es un paréntesis de duración indeterminada entre las semanas 69 y 70 de Daniel 9. Es un interludio en la historia del pueblo del Israel de Dios. Es un tiempo cuando el gran reloj profético guarda silencio. No figura en la historia profética. Es un “tiempo fuera” en la cronología sagrada.

Con todo, este periodo parentético es la era de la Iglesia, la era de la Cruz, de la predicación del evangelio de la gracia de Dios. ¿Cómo pudo un “Cristiano Bíblico” minimizar más seriamente el valor y centralidad de la Cruz en la Revelación Bíblica?[14]

Consecuentemente, aquellos que mantienen esta perspectiva han recurrido a los “dos testigos” (Moisés y Elías, o Enoc y Elías) de Ap. 11:3, y a un remanente Judío quienes retornarán al Señor durante la Gran Tribulación (Biblia Scofield, p. 1205). Ellos harán suyo y proclamarán el hermoso evangelio del reino” (Ibid., p. 949). Observamos, por lo tanto, que el Evangelio del reino difiere del Evangelio de la gracia de Dios, no menos en cuanto a su contenido como en cuanto a sus heraldos. Será una continuación del reino del Antiguo Testamento y sus heraldos no serán los apóstoles del Nuevo Testamento sino los santos del Antiguo Testamento (Moisés o Enoc y Elías) y no los creyentes cristianos, sino los Judíos, quienes no habrán creído en la predicación del Evangelio de la gracia de Dios durante la era de la Iglesia (si habrían creído entonces hubieran sido raptados), pero a quienes la predicación de la Cruz era locura, y quienes permanecieron en incredulidad hasta después del Rapto. ¿Cómo pudiera ser la ruptura entre el Reino y la Iglesia más enfático?

Esto suena como una franca mala representación para muchos Dispensacionalistas. Pero les preguntamos simplemente considerar las palabras: “Cuando Cristo apareció al pueblo Judío, lo siguiente en el orden de la revelación como permanecía entonces, debió haber sido el establecimiento del reino Davídico” y entonces enfrentar esta pregunta seriamente y directamente, ¿Dónde encaja la Cruz? Es duro ver como cualquier Dispensacionalista concienzudo puede cantar las líneas del himno familiar, “En la Cruz de Cristo me glorío, alzándose sobre los naufragios del tiempo; ‘Toda la luz de la historia sagrada se concentra alrededor de su cabeza sublime’.” Porque, de acuerdo a la lógica de su posición, la Cruz pertenece a la era de la Iglesia, no a la historia sagrada como un todo. Y es un paréntesis, somos tentados a decir, meramente un paréntesis, entre la era del reino que está en el pasado y la era del Reino que está aún por venir. Una de los rasgos más característicos del Dispensacinalismo es su pesimista concepción del presente o era de la Iglesia. La Biblia enseña que esta es la era de o dispensación del Espíritu. Jesús le dijo a sus discípulos antes de su Muerte, “Es necesario que me vaya. Porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes.”

La Biblia también enseña que esta es la era del reino invisible del Soberano Señor que dijo, “Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra.” Sin embargo, el Dispensacionalista considera esta era como manifiestamente en bancarrota y mira a la era del Reino para cumplirse por medio de una manifestación de poder real y a través del atamiento de Satanás lo que la predicación de la Cruz ha sido incapaz de realizar en diecinueve siglos de cristianismo. ¿Qué es esto si no minimizar la Cruz? Si bien, es la clara enseñanza de la Escritura y la experiencia de cada verdadero Cristiano que es la predicación de la Cruz que es poder de Dios para salvación, que es por medio de su Cruz que el divino Salvador, ha traído, trae y traerá a todos a los hombres a sí mismo.

VII

En lo que ha sido dicho arriba el escritor ha estado hablando del Dispensacionalismo consistente y sus implicaciones, y ha apelado especialmente a las declaraciones expresas de la Biblia Scofield. Afortunadamente los Dispensacionalistas no son completamente consistentes. Sin duda muchos de los Dispensacionalistas que leen este artículo, si lo leen, dirán que ellos no obtienen estas conclusiones. La razón por la que la Biblia Scofield es un libro de tal extrema dificultad para entender es porque el intento de evitar las implicaciones lógicas de un dispensacionalismo consistente lo hace en muchos puntos un revoltijo de inconsistencias y contradicciones. Pero si debemos tener distintas dispensaciones de la ley, gracia y reino, y si la dispensación de la gracia, o la era de la Iglesia, debe ser considerada como meramente un interludio en los tratos de Dios con Israel, un paréntesis en la historia de redención, las inferencias y conclusiones que hemos afirmado son lógicas e inevitables. El error fundamental del Dispensacionalismo es, como fue declarado al principio, que su actitud hacia la Escritura es divisiva, y consecuentemente destructiva de su unidad esencial y armonía. Lo que se necesita hoy es un retorno a y un reconocimiento franco de la importancia fundamental de esa gran doctrina en relación a la Escritura del “consentimiento de todas las partes.” El lema del Dispensacionalismo, “rectamente dividiendo la palabra de verdad,” es en sí misma una mala interpretación. Esta exhortación no significa dividir la Escritura en dispensaciones y colocarla una en contraste con las otras, sino interpretarla para que por medio de un estudio de cada parte, la gloriosa unidad y armonía del todo sea exhibida y lo correcto de La exposición de una parte sea establecida por medio de su perfecto acuerdo con cada otra parte de la Escritura como la Palabra inspirada de Dios.

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Dios le bendiga mucho.

Notas:

[1] Cap. I, 9.

[2] Teología Sistemática, Vol. I, 187.

[3] P. 5, nota 4.

[4] P. 1002, nota 1.

[5] Cómo estudiar la Biblia, pgs. 135, 140.

[6] Historia de la Iglesia Cristiana, Vol. VI, p. 555.

[7] En el Catecismo Menor de Westminster hay 107 preguntas y respuestas de las cuales 40 tratan con los Diez Mandamientos y 9 con la Oración del Señor.

[8] La palabra “gratuitamente” es especialmente sobresaliente. Esta no es una exégesis injustificada. Es simplemente la aplicación del principio de que la Escritura, que claramente enseña que la salvación es de gracia, tiene que interpretar este pasaje en armonía, no en conflicto consigo misma.

[9] De acuerdo a la Biblia Scofield, Mateo 18 pertenece al periodo después de que “el reino de los cielos…ha sido moralmente rechazado” y “el nuevo mensaje” de “descanso y servicio” o “discipulado ha sido sustituido (cf. Biblia Scofield, p. 1011). Debido a que según la Biblia Scofield el “rechazo final” no tuvo lugar hasta Mateo 21 (Bullinger lo pone en Hch. 28), el intento puede ser hecho para explicar la supuesta contradicción entre “ley” y “gracia” en Mateo 18:32-35 como debido a que el periodo es “transicional.” Pero no hay excusa para ignorar el versículo 3, aunque sin embargo pudiera ser explicado.

[10] En justicia al Dr. Scofield debe ser afirmado que él no solamente reconoce sino acentúa el hecho de que el ritual sacrificial del Antiguo testamento con franqueza expone tipológicamente a Cristo en su obra expiatoria como Salvador. Pero la forma de la declaración aquí tiene que admitirse que es tanto desafortunada como peligrosa.

[11] La antítesis entre estas “formas” diferentes del Evangelio aparece especialmente claro en una declaración en la definición del “Evangelio eterno” el cual es mencionado en tercer lugar en la lista (p. 1343). Ahí se nos dice definitivamente, “No es ni el Evangelio del Reino, ni de gracia.”

[12] En el comentario sobre Zacarías 6:11, hay una referencia definida al sacerdocio de Cristo. Pero esta nota es en sí misma una anomalía porque de acuerdo a la enseñanza definida de la Biblia Scofield, el “rechazo de la obediencia al Rey y no por confiar en el Salvador. El Sermón de la Montaña se dice proveernos la “Constitución” del Reino. Es “pura ley;” y aparentemente será perfectamente guardada por todos los justos en la era del Reino del rey,” que condujo directamente a la Cruz, “estaba todavía encerrada en los consejos secretos de Dios” (p. 998). Entonces, ¿cómo pudo ser revelado en Zacarías 6:11?

[13] P. 999, nota 2. No está claramente afirmado aquí que la perfecta obediencia constituirá “la justicia” en la era del Reino. Pero la inferencia es una inferencia natural. Es instructivo notar en esta conexión que la “exposición del Pacto Davídico por los profetas” (p. 977) no hace mención de la “expiación.” Sin embargo, se nos dice que este Pacto “no ha sido abrogado sino que todavía está por cumplirse.” Además se nos dice en otra parte (p. 1226) que esta promesa “entra al Nuevo Testamento absolutamente sin cambiar” y las secciones bajo este encabezamiento las cuales describen el futuro reino dicen nada de la salvación pero hablan en términos de gobierno y autoridad real. Chafer (‘El Reino es: Historia y Profecía,’ (p. 49) nos dice: Debe tenerse en mente que los requisitos legales del reino como se afirma en el Sermón de la Montaña tienen la intención de preparar el camino para, y la condición de vida, el reino Davídico terrenal cuando será establecido en la tierra…”

[14] La perspectiva del “paréntesis” de la Iglesia que se enseña en la Biblia Scofield arroja luz importante sobre la distinción trazada allí entre el Evangelio de la gracia de Dios y el Evangelio del reino. A través de la era entera de la Iglesia el Evangelio de la gracia de Dios ha sido y será proclamado por los cristianos, i.e., por los santos de la Iglesia. Pero si la Iglesia toda, todo verdadero cristiano, será arrebatado “en el retorno (invisible) de Cristo por sus santos, ahí se produce la necesidad de un rompimiento definitivo entre la era de la Iglesia y la era del Reino la cual es difícil de puentear. Después del Rapto no quedarán cristianos en la tierra para predicar el Evangelio que ha sido el poder de Dios para salvación durante la era de la Iglesia. Consecuentemente, aquellos que mantienen esta perspectiva han recurrido a los “dos testigos” (Moisés y Elías, o Enoc y Elías) de Ap. 11:3, y a un remanente Judío quienes retornarán al Señor durante la Gran Tribulación (Biblia Scofield, p. 1205). Ellos harán suyo y proclamarán el hermoso evangelio del reino” (Ibid., p. 949). Observamos, por lo tanto, que el Evangelio del reino difiere del Evangelio de la gracia de Dios, no menos en cuanto a su contenido como en cuanto a sus heraldos. Será una continuación del reino del Antiguo Testamento y sus heraldos no serán los apóstoles del Nuevo Testamento sino los santos del Antiguo Testamento (Moisés o Enoc y Elías) y no los creyentes cristianos, sino los Judíos, quienes no habrán creído en la predicación del Evangelio de la gracia de Dios durante la era de la Iglesia (si habrían creído entonces hubieran sido raptados), pero a quienes la predicación de la Cruz era locura, y quienes permanecieron en incredulidad hasta después del Rapto. ¿Cómo pudiera ser la ruptura entre el Reino y la Iglesia más enfático?

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Philadelphia, Pennsylvania.

OSWALD T. ALLIS, ex profesor de Antiguo Testamento en el Seminario Teológico

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DISPENSACIONES Y PERÍODOS DE TIEMPO DISTINGUIBLES


DISPENSACIONES Y PERÍODOS DE TIEMPO DISTINGUIBLES

Si bien hay un período de tiempo distinguible desde la caída de Adán hasta el diluvio, el tal no constituye, estrictamente hablando, una dispensación.

«Durante el período transcurrido entre la expulsión de Adán del paraíso terrenal y el diluvio, el hombre era una sola familia, una sola raza. No había ninguna idolatría. El hombre fue dejado a sus propios caminos (no sin testimonio, sino sin ninguna restricción desde afuera), y el mal se tornó insoportable: el diluvio puso fin a esto. Después de este evento, de este juicio de Dios, un nuevo mundo comenzó, y se introdujo el principio del gobierno. El que matare a otro hombre, sería él mismo ejecutado (Génesis 9:6): se puso así un tope a la violencia, un freno contra el pecado exterior. La corrupción del corazón en un mundo distanciado de Dios permaneció tal como siempre lo fue. Pero aunque aún no había naciones, el destino de varias razas, tal como lo ha sido hasta el tiempo actual, comenzaba a alborear al menos proféticamente. Noé fracasó en la posición en la cual había sido puesto después del diluvio, al igual que Adán en el paraíso, conforme el hombre siempre lo hizo» (J.N.Darby, Collected Writings 22:340).

Puesto que muchos lectores han estado acostumbrados a pensar en la «inocencia» y en la «conciencia» como dispensaciones, y puesto que Darby no aceptaba la idea de que hubiese dispensaciones antes del diluvio, podemos preguntarnos: ¿Qué es lo que él entendía por una «dispensación»? Él no le atribuía a la palabra la importancia que algunas personas le dan:

«Yo no me aferro a la palabra dispensación, aunque es generalmente empleada para especificar un cierto estado de cosas, establecido por la autoridad, durante un período determinado» (J.N.Darby, Collected Writings 1:169).

Sea como fuere, es claro que Darby no pensaba que todo período de tiempo distinguible era una dispensación. Había un elemento necesario que precisaba estar presente para que una edad fuese una dispensación:

«Una dispensación es cualquier trato ordenado de Dios en que el hombre ha sido puesto antes de su caída (*), y que, habiendo sido probado, ha fallado, y, por tanto, Dios se ha visto obligado a actuar por otros medios» («The Dispensations and the Remnants» Collectania, p. 41, 1839). (*N: del T.― Se refiere a una caída con respecto al dispuesto orden y camino de Dios, como por ejemplo cuando Noé se embriagó después de recibir el gobierno).

De hecho, la introducción de una dispensación, dependía de la introducción del gobierno. En un mensaje con fecha de junio de 1839 dado en Leamington, J.N.D. señaló:

«Antes de la propia dispensación de Dios, tenemos el mundo antediluviano: lo que no es exactamente una dispensación, sino un cuerpo de hombres dejados, en cierto sentido, a sí mismos. Había un testimonio, como en Enoc y en Noé, pero no un orden o sistema dispensado [administrado] mediante el cual Dios actuara en el gobierno de la tierra. Vemos aun en esto, que Dios actúa en la gracia de su propio carácter. Noé fue un testigo fiel; en él yacía el gran principio [de la fe], aunque esto no era estrictamente una dispensación» («The Dispensations and the Remnants» Collectania, p. 42).

LA PALABRA AION

Respecto de la palabra aion, edad, J. N. Darby escribió:

«…formado por aion. Esta última palabra es empleada por autores de griego clásico para “la vida de un hombre”, y en la Escritura para “dispensación” (o curso de eventos en este mundo ordenados por Dios sobre la base de algún principio particular…» (J.N.Darby, Collected Writings 7:41).

De nuevo vemos aquí que Darby entendía que a fin de que hubiese una dispensación, era necesario la introducción de algún principio particular por parte de Dios. Es insuficiente que uno meramente distinga un aion, o siglo, edad, y, estrictamente hablando, lo llame una dispensación. De modo que, estrictamente hablando, las dispensaciones tienen que ver con la prueba del primer hombre durante las edades desde el diluvio hasta la cruz, después de lo cual Dios estableció al segundo Hombre en resurrección. Esto ha de tenerse en cuenta también en vista del hecho de que J.N.D. a menudo empleaba la palabra dispensación de una manera convencional, cuando hablaba del presente período.

Hebreos 9:26 y 1.ª Corintios 10:11

Hay un número de interesantes comentarios que tratan de nuestro tema en las notas de J. N. Darby acerca de Hebreos 9:26 y 1.ª Corintios 10:11:

“Pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado” (Hebreos 9:26).

“Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1.ª Corintios 10:11).

J. N. Darby escribió:

«El Señor, al hablar de su muerte, dijo: “Ahora es el juicio de este mundo” (Juan 12:31); y en Juan 15:24: “Pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.” Por lo tanto, dice en Hebreos 9:26: “Pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre.” La cruz fue moralmente el fin del hombre; pero, al mismo tiempo, y por el mismo hecho en la muerte de Cristo, fue puesto el fundamento de la nueva creación conforme a la justicia de Dios. El mismo hecho que, de parte de Dios significó el fin del primer Adán, puesto que su raza rechazó al Hijo de Dios, ha puesto también el fundamento de la nueva condición del hombre en el segundo [último] Adán. Cristo fue hecho pecado en la cruz; el pecado fue juzgado allí, y el viejo hombre hecho a un lado para siempre» (J.N.Darby, Collected Writings 33:339, 340).

“La consumación de los siglos” son todos los caminos de Dios con el hombre para probar su condición general. En este sentido general, el estado de inocencia comenzó; pero la relación propia es lo que viene después de la caída, pero no mirando al hombre como perdido, sino probando su estado y ver si era recuperable, o si estaba perdido y necesitaba ser salvo. Sin ley, bajo la ley, Dios manifestado en carne, fueron las grandes características de esto [de la prueba del primer hombre]. Por eso en Juan 12:31 el Señor dice: “Ahora es el juicio de este mundo.” Aunque siempre hubo un testimonio, antes del diluvio no había instituciones religiosas, excepto el hecho de los sacrificios. Después tuvo lugar el gobierno, las promesas a Abraham, mostrando la gracia que separaba a uno de un mundo idólatra y que lo hacía cabeza de una nueva raza [no es una descripción exacta]; la ley; los profetas, y, a lo último, la venida del Hijo, no su ofrecimiento. Entonces Dios puso el fundamento de sus propios propósitos en justicia (Letters of J.N.Darby 3:442).

«La expresión “los fines de los siglos”, que se encuentra en 1.ª Corintios 10:11, es más bien extraña; pero para preservar el sentido del griego, no podríamos decir “los últimos tiempos” ni tampoco “el fin (la consumación) de los siglos”, y menos todavía “el fin del mundo”. El fin de los siglos aún no ha llegado; pero todas las diferentes dispensaciones por la cuales Dios se puso en relación con el hombre, en tanto estuvieron relacionadas con la responsabilidad del hombre, convergieron en un punto, y fueron llevadas a su fin en la muerte del Señor Jesús. Después de eso ―tan grande como había sido la longanimidad de Dios―, estableció una nueva creación. Hemos, pues, usado la traducción literal “los fines de los siglos” (J.N.Darby, Collected Writings 13:169).

«Por eso se trataba moralmente de la consumación de los siglos» (J.N.Darby, Synopsis 5:224; véase Collected Writings 10:275; 27:393).

«… por cuanto la historia moral del hombre ha terminado. La gracia no ha terminado» (J.N.Darby, Collected Writings 34:295; véase también 32:235; 29:194).

«”En el fin del mundo”, es decir, en el fin de las dispensaciones ―no de la dispensación― “en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado”. En consecuencia, tomo la obra de Cristo como el fundamento sobre el cual yo ya estoy con Dios» (Notes and Jottings pág. 35).

«Respecto 1.ª Corintios 10:11, no se trata de Israel, quien es la figura, sino de lo que le sucedió a Israel ―de los caminos de Dios con Israel―. Las mismas cosas que le sucedieron a Israel, fueron escritas para nuestra instrucción, quienes nos hallamos al final de las dispensaciones de Dios» (J.N.Darby, Collected Writings 26:248).

Está claro por las Escrituras que el primer hombre ya no está más bajo prueba desde que Cristo fue rechazado, y por eso nos encontramos al final de las dispensaciones de Dios. De ahí que no haya ninguna prueba dispensacional ahora:

«En 1.ª Corintios 10:11, no es “el fin del mundo”, sino “la consumación de los siglos”. El mundo ahora no está bajo ninguna dispensación, pero todo el curso de los caminos de Dios con él están terminados hasta que Él venga a juzgar. El hombre estuvo bajo responsabilidad desde Adán hasta Cristo, y entonces nuestro Señor dice: “Ahora es el juicio de este mundo”» (J.N.Darby, Collected Writings 26:248).

¿Y qué acerca del tiempo presente entonces?

«La Escritura, el Señor mismo allí, habla de períodos llevados a cabo bajo Dios sobre diferentes principios (que son justamente llamados dispensaciones), mientras que uno de los períodos del autor nunca es llamado οικονομια, tampoco esta palabra se aplica ni significa nunca un período en absoluto. “Así será al fin de este siglo” (του αιωνος του) (Mateo 13:49), dice el Señor. Así Él apareció “en la consumación de los siglos” (επι συντελεια των αιωνον) (Hebreos 9). Ahora bien, αιων (aion), en esos pasajes, claramente significa, un período o curso de tiempo en que han regido ciertos principios de parte de Dios. Por eso, hasta el fin del siglo, el juicio, que extirpa de este mundo, no ha de ser ejecutado por los siervos del Señor; mientras que, al final del mismo, el juicio reunirá del reino del Hijo del Hombre todas las ignominias. Y por esta misma razón también este presente siglo es llamado, no, según mi juicio, una dispensación, sino un paréntesis, por cuanto el Señor Jesús habla de “este siglo” cuando estuvo en la tierra, del mismo modo que aquello que concluirá por el juicio al fin; pero éste era un período relacionado con Sus relaciones con los judíos, y que no será concluido hasta que esté Él mismo presente en persona; mientras que, en el intervalo, ha sido reunida la Iglesia de los primogénitos para el cielo» (J.N.Darby, Collected Writings 13:155).

Las citas anteriores requieren meditación por parte del lector a fin de digerir su contenido. Pueden verse juntamente con el cuadro de «Las tres dispensaciones», el que ilustra estos pensamientos y puede ayudar a comprenderlos mejor.

La palabra οικονομια (economía)

Hay otra palabra en el Nuevo Testamento además de αιων (aion o edad, siglo) que tiene que ver con nuestro tema: οικονομια, la cual es traducida por mayordomía, dispensación o administración. Una tabla de su uso puede ayudarnos a entender su significado:

TABLA 1

VERSÍCULO

REINA- VALERA 1960

J. N. DARBY francés

J. N. DARBY inglés

W. KELLY

Lucas 16:2, 3, 4 mayordomía administration stewardship stewardship
1.ª Corintios 9:17 comisión administration dispensation administration
Efesios 1:10 dispensación administration dispensation administration
Efesios 3:2 administración administration administration administration
Efesios 3:9 dispensación administration administration administration
Colosenses 1:25 administración administration dispensation dispensation
1.ªTimoteo 1:4 edificación administration (*) dispensation dispensation

(*) Textus Receptus: “edificación”

Para Darby, la palabra οικονομια (economía) no significaba un período de tiempo:

«Niego absolutamente que el estado adámico sea llamado una οικονομια, o que οικονομια signifique un período de tiempo en alguna parte» (J.N.Darby, Collected Writings 13:161).

En relación con este hecho, Darby señaló:

«Pero hay otra palabra empleada en la Escritura que da distintos períodos… que los cristianos en general llaman dispensaciones, cuando los principios sobre los cuales se llevan a cabo son distintos; me refiero a la palabra αιων (aion, edad, siglo) y a αιωςες. De éstos habla la Escritura, pero nunca habla en absoluto de οικονομια como de un período de tiempo» (J.N.Darby, Collected Writings 13:153, 154).

No obstante, hay una administración venidera (Efesios 1:10) que estará vigente durante los mil años de reinado de Cristo, como lo podemos apreciar de la siguiente cita donde Darby dice que la palabra significa “administración”.

«… οικονομια no significa cabeza de la creación en absoluto, sino administración;… Doy el pasaje literalmente: “dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación [Darby lit.: administración] del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En él asimismo tuvimos herencia…” (Efesios 1:9-11, versión Reina-Valera 1960). Ahora bien, οικονομια, administración, aquí es una palabra de lo más simple posible. El tipo particular de administración es reunir todas las cosas en Cristo» (J.N.Darby, Collected Writings 13:155, 156).

Con respecto al uso incorrecto de la palabra “dispensación” y el tiempo presente, Darby escribió:

«Y nótese qué extraordinaria confusión introduce el Sr. Oliver en su crítica de esa palabra, diciendo que ‘La presente dispensación es la dispensación de la gracia de Dios’ (pág. 111). Pero este pasaje sólo habla de un ministerio confiado a Pablo, “habéis oído de la administración (ministerio, economía) de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros” (Efesios 3:2). Aquí podemos ver el significado que señalé, el sentido primitivo de la palabra; es alguien a quien se le ha confiado la distribución y administración en la casa. Pero ¿podría alguno decir que la presente dispensación, en el sentido ordinario de la palabra, fue confiada a Pablo? Sería ridículo.»

En 1.ª Corintios 9:16,17 se dice que la palabra de evangelización es una administración (oikonomia) que le ha sido confiada. Una vez más déjeme preguntar: ¿era la presente dispensación, en el sentido en que todo el mundo lo toma, confiada a Pablo? El apóstol usó la palabra “administradores (o mayordomos)” (1.ª Corintios 4) en el mismo sentido, aplicándola al ministerio» (J.N.Darby, Collected Writings 1:289, 290).

El tiempo durante el cual los santos están sentados en los lugares celestiales en Cristo Jesús (Efesios 2:6), entonces, estrictamente hablando, no es una dispensación: Asimismo, no es una administración; porque, si bien los santos son ahora llamados y sentados en los lugares celestiales, ellos no tienen gobierno que les haya sido encomendado, como lo tenía Israel. El período presente es un paréntesis, un «paréntesis celestial», como W. Kelly bien lo llamó. Estar sentados en los lugares celestiales, en Cristo Jesús, es un paréntesis celestial; no estaban los santos antes de Pentecostés en esta posición, ni lo estarán los santos después del arrebatamiento, aunque los santos de ahora, o sea nosotros, siempre lo estaremos.

(J. N. Darby’s Teaching Regarding Dispensations, Ages, Administrations and the Two Parenthesis, R.A.H.)

NOTA

DISPENSACIÓN NO SIGNIFICA UNA EDAD, SIGLO O PERÍODO DE TIEMPO

«Puesto que Efesios 1:10 contiene varias palabras y cláuslas que por lo general no se entienden, puede agregarse en esta nota que la palabra “dispensación” (οικονομια) no hace referencia a ningún período de tiempo particular o edad (lo cual en el Nuevo Testamento se expresa mediante la palabra αιων (aion). Significa «mayordomía» o más bien «administración», cuya forma particular aquí lo constituye la suma total, encabezamiento o reunión (ανακεφαλαιωσις) de todas las cosas, celestiales y terrenales, bajo Cristo. Esto tendrá lugar en “la era venidera”, cuando Cristo sea manifestado como Cabeza sobre todas las cosas, y los santos glorificados reinen con él. Tampoco es esta edad, durante la cual se le permite todavía a Satanás reinar como “el dios de este mundo”, el “príncipe de la potestad del aire”; ni es el estado eterno, cuando todo gobierno haya sido suprimido, y Cristo haya entregado el reino, para que Dios sea todo en todos. Se trata del milenio interviniente. Éste constituirá “la plenitud de los tiempos”, habiendo sido los previos períodos de tiempo la preparación necesaria para él. Mientras tanto ―una vez efectuada la redención a través de la sangre de Cristo― el Espíritu Santo sella al creyente, y constituye las arras de la herencia» (W. Kelly, Lectures on the Epistle of Paul, the Apostle, to the Ephesians, London: Morrish, p. 27, nota, sin fecha).

Fuente:

Las Dispensaciones por Lewis Sperry Chafer


Las Dispensaciones por Lewis Sperry Chafer

Nota:

No soy dispensacionalista y no creo que resuelva ningún problema espiritual del hombre esta forma de fraccionar la historia biblica. Aun así, debemos reconocer que hay grandes hermanos en la fe que son dispensacionalistas. Me inclino por la teologia pactual, como la enseñan en general las Iglesias reformadas. Creo que explica mejor la relación de Dios con los hombres.

Lewis Sperry Chafer fue sin duda un gran hombre de Dios y un gran teologo que abrazó esta forma de fundamentalismo bíblico.

A. EL SIGNIFICADO DE LAS DISPENSACIONES

En el estudio de las Escrituras es importante entender que la revelación escritural se divide en períodos bien definidos. Estos están claramente separados, y reconocer estas divisiones y sus propósitos divinos constituye uno de los factores más importantes en la verdadera interpretación de las Escrituras. Estas divisiones se conocen como «dispensaciones», y en períodos de tiempo sucesivos se pueden observar diferentes dispensaciones.

Una dispensación puede definirse como una etapa en la revelación progresiva de Dios y constituye una administración o regla de vida distinta. Aunque el concepto de una dispensación y de una época en la Biblia no es precisamente la misma, es obvio que cada período tiene su dispensación. Las épocas se mencionan a menudo en la Biblia (Ef. 2:7; 3:5, 9; He. 1:2). La Biblia también hace distinción de épocas (Jn. 1:17; cf. Mt. 5:21-22; 2 Co. 3:11; He. 7:11-12).

Es probable que el reconocimiento de las dispensaciones arroje más luz sobre el mensaje total de las Escrituras que ningún otro aspecto del estudio bíblico. Muy a menudo sucede que el hecho de tener un claro entendimiento de las, dispensaciones y de los propósitos que Dios ha revelado en ellas ha llegado a ser el principio de un valioso conocimiento de las Escrituras y de un interés personal en la Biblia misma. La relación del hombre con su Creador no es la misma en todas las edades. Ha sido necesario someter al hombre caído a ciertas pruebas. Esto es en parte el propósito de Dios a través de las edades, y el resultado de las pruebas afrontadas por el hombre ha sido en cada caso una incuestionable demostración tanto de la pecaminosidad como del absoluto fracaso espiritual y moral del género humano. Y en el día final toda boca se cerrará, porque a través de muchos siglos de experiencia se habrá comprobado la maldad o insensatez de todos los pensamientos del corazón del hombre.

Cada dispensación comienza, por lo tanto, con el hombre divinamente establecido en una nueva posición de privilegio y responsabilidad, y termina con el fracaso humano que trae como consecuencia la manifestación del justo juicio de Dios. Si bien es cierto que existen algunos hechos, tales como el carácter santo de Dios, que permanecen invariables para siempre y que de consiguiente son los mismos en cada edad, hay a la vez diferentes instrucciones y responsabilidades que se limitan en cuanto a su aplicación ha determinado período.

En relación con todo esto el estudiante de la Biblia debe reconocer la diferencia entre aplicación primaria y aplicación secundaria de la Palabra de Dios. Solamente aquellas porciones de las Escrituras que son destinadas directamente para el hijo de Dios en este tiempo de gracia deben ser objeto de una aplicación primaria o personal al cristiano. Se demanda que dichas instrucciones reciban detallado cumplimiento. Cuando se trata de aplicación secundaria debe observarse que, mientras es cierto que pueden extraerse lecciones espirituales de cada porción bíblica, esto no significa que el cristiano esté en la obligación ante Dios de cumplir aquellos principios que fueron la expresión de la voluntad divina para la gente de otras dispensaciones. El hijo de Dios en el actual período de gracia no está en la misma situación de Adán o de Abraham, o de los israelitas en el tiempo de la Ley; ni es llamado tampoco a seguir aquella manera peculiar de vida que según las Escrituras se demandará de los hombres cuando el Rey haya regresado a establecer su reino terrenal.

Siendo que el hijo de Dios depende completamente de la instrucción contenida en las páginas de la Biblia para dirigir sus pasos en la vida diaria, y siendo que los principios revelados en las diferentes dispensaciones son tan diversos y a veces tan contradictorios, es de gran importancia para él reconocer las porciones bíblicas que se aplican directamente a su propio caso, si es que va a vivir de acuerdo a la voluntad divina y para la gloria de Dios. En la consideración del testimonio total de la Biblia, es casi tan importante para el creyente que desea hacer la voluntad divina conocer lo que no le concierne directamente como aquello que tiene directa referencia a él. Es obvio que, aparte del conocimiento de la verdad dispensacional, el creyente no podrá adaptarse inteligentemente al presente propósito de Dios en el mundo. Sólo ese conocimiento le salvará de caer en aquella sujeción a la ley que caracterizó a la dispensación pasada o de querer llevar a cabo en la actualidad el programa de transformación mundial perteneciente a la dispensación por venir.

Debido a la imperfección de las traducciones, algunas verdades importantes se hallan ocultas para el que lee solamente el texto corriente de la Biblia. Por ejemplo, la palabra griega aion, que significa una «edad» o dispensación, se traduce «mundo» en unas cuarenta ocasiones. Por ejemplo, cuando se dice en Mateo 28:20 «hasta el fin del mundo», la referencia no es al fin del mundo material, lo que a su debido tiempo tomará lugar (2 P. 3:7; Ap. 20:11; Is. 66:22), sino más bien al fin de esta edad. El fin del mundo no se acerca, sino el fin de la presente edad. Según las Escrituras hay en todo siete grandes dispensaciones, y es evidente que nosotros estamos viviendo cerca del fin de la sexta de ellas. La edad del reino milenial (Ap. 20:4, 6) está todavía por venir.

Una dispensación se caracteriza más o menos por las nuevas responsabilidades que Dios le señala al hombre al principio de ella y por los juicios divinos con que la misma termina. Las siete dispensaciones son las siguientes:

1) Inocencia, 2) conciencia, 3) gobierno, 4) promesa, 5) ley, 6) gracia, 7) reino milenial.

Al estudiar las dispensaciones hay ciertos principios esenciales para entender esta enseñanza. El dispensacionalismo se deriva de una interpretación normal o literal de la Biblia. Es imposible interpretar la Biblia en su sentido normal y literal sin darse cuenta de que hay diferentes eras y diferentes dispensaciones. Un segundo principio es el de la revelación progresiva, esto es, el hecho reconocido por prácticamente todos los estudiantes de la Escritura de que la revelación es dada en etapas. Tercero, todos los expositores de la Biblia necesitarán reconocer que una revelación posterior en cierto grado sustituye a una revelación primaria con un cambio resultante en reglas de vida en las cuales pueden cambiarse o modificarse y añadirse nuevos requisitos. Por ejemplo, mientras que Dios mandó a Moisés a matar un hombre por cortar leña en un sábado (Nm. 15:32-36), ninguno aplicaría este mandamiento hoy porque vivimos en una dispensación diferente. Aunque se distinguen frecuentemente siete dispensaciones en la Escritura, tres son más importantes que las otras; ellas son: la dispensación de la ley, gobernando a Israel en el Antiguo Testamento desde el tiempo de Moisés; la dispensación de la gracia, la era presente; y la futura dispensación del reino milenial.

B. DISPENSACION DE LA INOCENCIA: ERA DE LIBERTAD

Esta dispensación comenzó con la creación del hombre (Gn. 1:26-27) y continúa hasta Génesis 3:6. En esta dispensación al hombre le fue dada la responsabilidad humana de ser fructífero, dominar la tierra, tener dominio sobre los animales, usar los vegetales para comer y cuidar del huerto del Edén (Gn. 1:28-29; 2:15). Sin embargo, fue dada una prohibición; se instruyó al hombre para que no comiese del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gn. 2:17). Aunque al hombre se le concedió un estado bendito, un cuerpo, mente y naturaleza perfectos, y todo lo necesario para disfrutar de la vida, Eva sucumbió ante la tentación y comió el fruto prohibido y Adán se unió a ella en su acto de desobediencia (Gn. 3:1-6). Como resultado vino el juicio divino, la muerte espiritual, el conocimiento del pecado, el miedo hacia Dios y la pérdida del compañerismo.

Aun en estas circunstancias Dios introdujo el principio de la gracia con una promesa del Redentor (Gn. 3: 15) y proveyó túnicas de pieles, típica provisión de la redención (Gn. 3:21).

Ellos fueron expulsados fuera del huerto, pero se les permitió vivir sus vidas naturalmente (Gn. 3:23-24) y con el juicio de Dios sobre ellos comenzó una nueva dispensación. En la dispensación de la inocencia Dios reveló la falla del hombre, le dio la promesa de un Redentor que vendría, reveló su soberanía en juzgar a sus criaturas e introdujo el principio de gracia.

C. DISPENSACION DE LA CONCIENCIA: ERA DE LA DETERMINACION HUMANA

Esta dispensación, que comienza en Génesis 3:7 y se extiende hasta Génesis 8:19, trajo nuevas responsabilidades sobre el hombre, establecidas en el así llamado pacto con Adán y Eva. Se emitió una maldición sobre Satanás (Gn. 3:14-15), pero también cayó una maldición sobre Adán y Eva (Gn. 3:16-19). Aunque no se revela un código detallado de moral dado al hombre en este tiempo, se le exigió que viviera de acuerdo a su conciencia y guardando el conocimiento de Dios a medida que le fuera dado. Sin embargo, bajo la conciencia, el hombre continuó fallando tanto como lo había hecho siempre. La conciencia podía convencer, pero no traería victoria (Jn. 8:9; Ro. 2:15; 1 Co. 8:7; 1 Ti. 4:2). Los hijos de Adán tenían su naturaleza pecaminosa manifestada en el hecho de rehusarse a traer un sacrificio de sangre (Gn. 4:7) y el asesinato de Abel por Caín (Gn. 4:8). La civilización resultante de Caín fue pecadora (Gn. 4:16-24), y la muerte física se convirtió en algo común (Gn. 5:5-31). La maldad del corazón humano alcanzó a tal estado que otra vez el juicio fue necesario (Gn. 6:5, 11-13). El juicio se manifestó sobre Caín (Gn. 4:10-15), y en la Humanidad en general en la muerte (Gn. 5). Finalmente Dios tuvo que traer el diluvio universal sobre la tierra (Gn. 7: 21-24).

Sin embargo, en este período también fue manifestada la gracia divina, puesto que algunos fueron salvos, como Enoc (Gn. 5:24), y la familia de Noé fue salva por el Arca (Gn. 6: 8-10; He. 11:7). La dispensación terminó con el diluvio en el cual solamente la familia de Noé fue salvada.

El propósito de Dios en esta dispensación fue el de demostrar nuevamente la caída del hombre bajo la nueva situación en la cual éste se desempeñaba bajo su conciencia. Sin embargo, en este período Dios preservó la línea del futuro Redentor, demostrando su soberanía en juzgar al mundo por medio del diluvio y manifestando su gracia a Noé y su familia.

D. DISPENSACION DEL GOBIERNO HUMANO: PACTO CON NOE

Esta dispensación cubre el período desde Génesis 8:20 a 11:9. A Noé Dios le dio un pacto incondicional (Gn. 8:20-9:17), en el cual El prometió que no habría más destrucción por diluvio (Gn. 8:21; 9:11). Dios prometió que las estaciones en el curso de la naturaleza no cambiarían (Gn. 8:22) y le dio nuevamente al hombre el mandamiento de multiplicarse (Gn. 9:1) y de continuar su dominio sobre los animales (Gn. 9:2); el comer carne era permitido ahora, aunque la sangre estaba prohibida (Gn. 9:4). Lo más importante fue el establecimiento de la esencia del gobierno, en el cual se le dio al hombre el derecho de matar a los asesinos (Gn. 9:5-6).

En este pacto, así como en los otros, hay fracaso humano, como lo indica la embriaguez de Noé (Gn. 9:21) y la irreverencia de Cam (Gn. 9:22). Es un período de deterioro moral y religioso (Gn. 11:1-4). El gobierno humano, como la conciencia, fracasaron en reprimir el pecado del hombre, y el resultado fue la torre de Babel (Gn. 11:4). El juicio de Dios fue confundir su lengua (Gn. 11:5-7), y la civilización humana fue dispersada (Gn. 11:8-9).

En este período, sin embargo, la gracia fue evidente en cómo el remanente de Dios fue preservado y en la selección de Abraham (Gn. 11:10 – 12:3). También fue preservada la simiente de la mujer y Dios fue manifestado en forma soberana. La dispensación finalizó con el juicio de la Torre de Babel y los preparativos para la próxima dispensación. Es importante notar que ambos, la conciencia y el gobierno humano, continúan en dispensaciones posteriores.

Sólo Abraham y su simiente entran bajo la dispensación de la promesa. En general, la dispensación del gobierno humano reveló el fracaso del hombre bajo esta nueva regla de vida, el juicio selectivo de Dios, y se continuó manifestando la gracia divina.

E. DISPENSACION DE LA PROMESA: PACTO CON ABRAHAM

Este pacto, que comienza en Génesis 11:10, se extiende hasta Éxodo 19:2. En él la responsabilidad humana fue dada en la forma de confiar en las promesas de Dios reveladas a Abraham. El contenido de su revelación divina incluía la promesa a Abraham (Gn. 12:1-2; 13:16; 15:5; 17:6); la promesa a Israel, la simiente de Abraham, de la que saldría una gran nación y el canal para el cumplimiento de la promesa de Dios (Gn. 12:2-3; 13:16; 15:5,18-21; 17:7-8; 28:13-14; Jos. 1:2-4); y una promesa de bendición a toda la tierra a través de Abraham (Gn. 12:3), El principio fue también establecido de manera que Dios bendijera a aquellos que bendijeran a Abraham y maldijera a aquellos que maldijeran la simiente de Abraham.

El pacto abrahámico es uno de los pactos importantes de la Biblia e incluye la provisión de que Israel sería una nación para siempre, tendría el título de su tierra para siempre, sería bendecida en cosas espirituales, estaría bajo la protección divina y tendría el signo especial de la circuncisión (Gn. 17:13-14).

El pacto era a la vez de gracia en principios e incondicional, por cuanto no dependía de la fidelidad humana, sino en la fidelidad de Dios. Solamente cumplidas parcialmente en el tiempo en que vivió Abraham, las bendiciones y promesas del pacto abrahámico continúan en su cumplimiento hacia el fin de la historia humana. Algunas de las bendiciones inmediatas del pacto para alguna generación particular estaban condicionadas a la obediencia, pero el pacto en sí era declarado como un pacto eterno (Gn. 17:7, 13, 19 1 Cr. 16:16-17; Sal. 105:10). El pacto con Abraham fue dirigido primeramente a Abraham y sus descendientes hasta donde estaba comprometida la responsabilidad dispensacional. El mundo como un todo continuaba bajo el gobierno humano y la conciencia como su responsabilidad primaria.

Bajo el pacto abrahámico, sin embargo, había un constante patrón de fracaso, el cual fue manifestado en la demora de ir a la Tierra Prometida (Gn. 11:31); en Abraham al ser el padre de Ismael (Gn. 16:1-16); y en descender a Egipto (Gn. 12:10 – 13:1). Es evidente, sin embargo, que Abraham creció en fe y en gracia y finalmente tenía la voluntad de sacrificar aun a su hijo Isaac en obediencia a Dios (Gn. 22). Siguiendo a Abraham, Isaac fracasó viviendo tan cerca de Egipto como era posible sin violar el mandamiento de Dios. (Gn. 26:6-16). De la misma manera, Jacob falló en no creer en la promesa hecha a su madre cuando él nació (Gn. 25:23); él fue culpable de mentira, engaño y de regatear (Gn. 27:1-29), y eventualmente se movió fuera de la tierra hacia Egipto para evitar el hambre (Gn. 46:1-4).

En Egipto, Israel también le falló a Dios en sus quejas y falta de fe (Ex. 2:23; 4:1-10; 5:21; 14:10-12; 15:24), en su deseo de volver a Egipto (Ex. 14:11-12) y en su constante murmuración (Ex. 15:24; 16:2; Nm. 14:2; 16:11, 41; Jos. 9:18). Su fracaso es evidente tanto en el momento en que fue dada la ley como posteriormente en su falla en cuanto a confiar en las promesas de Dios en Cades Barnea (Nm. 14). El fracaso bajo el período de la promesa abrahámica fue especialmente su responsabilidad y resultó en la pérdida temporal de la tierra, su esclavitud en Egipto, y en su viaje errante por el desierto antes de entrar en la tierra. Su fracaso estableció la etapa para la promulgación de la ley mosaica. En la dispensación de la promesa había mucha gracia divina ilustrada en el constante cuidado de Dios por su pueblo, su liberación de Egipto y la institución de la fiesta de la Pascua. La dispensación de la promesa termina en el momento en que fue dada la ley (Ex. 19), pero finaliza sólo en el sentido de ser el principio o prueba principal de responsabilidad. La dispensación de la promesa continúa hacia el fin de la historia, y muchas de sus promesas están aún en vigencia como un objeto de fe y esperanza. Las promesas hechas a Abraham son la base para las dispensaciones posteriores de la gracia y del reino. Hasta cierto punto las promesas nunca acaban y son cumplidas en un estado eterno. La dispensación de la promesa estableció claramente el principio de la soberanía divina, proveyó un canal de revelación divina especial para la nación de Israel, continuó la provisión de la redención y bendición divinas, reveló la gracia de Dios y prometió un testimonio para el mundo. Como las otras dispensaciones, sin embargo terminó en fracaso en lo que se refiere a la conformidad con la voluntad de Dios y preparó el terreno para la introducción de la ley como un ayo para traer a los creyentes a Cristo (Gá. 3:24).

F. LA DISPENSACION DE LA LEY

La dispensación de la ley comienza en Éxodo 19:3 y se extiende a través de todo el período hasta el día de Pentecostés en Hechos 2, aunque la ley finalizó en un sentido en la cruz. Ciertas porciones como el evangelio de Juan y algunos pasajes selectos en los otros evangelios anticiparon, sin embargo, la era presente de la gracia.

La ley mosaica fue dirigida solamente a Israel, y los gentiles no eran juzgados por sus normas. La ley contenía un detallado sistema de obras, incluidas tres principales divisiones: los mandamientos (la voluntad expresada de Dios, Ex. 20: 1-26); los juicios (la vida social y civil de Israel, Ex. 21: 1 – 24: 11); y las ordenanzas (la vida religiosa de Israel, Ex. 24: 12 – 31: 18). El sistema de sacrificios y del sacerdocio que fue incluido era tanto legal como de gracia. El gobierno en esta dispensación era una teocracia, un gobierno por medio de Dios a través de sus profetas, sacerdotes y (más tarde) reyes. El pacto mosaico fue también de carácter temporal, en vigencia sólo hasta que Cristo viniese (Gá. 3:24-25). La naturaleza de la dispensación era condicional, esto es, la bendición estaba condicionada a la obediencia.

Por primera vez en la historia la Escritura reveló un completo y detallado sistema religioso bajo la ley, proveyó el terreno para la limpieza y el perdón, la adoración, y oración, y ofreció una esperanza futura.

Bajo la ley hubo constante fracaso. Esto es evidente especialmente en el período de los jueces, pero siguió hasta después de la muerte de Salomón y la división del reino de Israel en dos reinos. Hubo períodos cuando la ley fue completamente olvidada e ignorada y la idolatría reinaba en forma suprema. El Nuevo Testamento continúa el registro de fracasos, que culmina en el rechazo y crucifixión de Cristo, quien en su vida guardó la ley en forma perfecta.

Fueron infringidos muchos juicios durante la dispensación de la ley como se describe en Deuteronomio 28:1 – 30:20. Los mayores juicios fueron el cautiverio bajo Asiria y Babilonia, de los cuales retornaron en el tiempo debido. Los juicios de Israel también vinieron después del término de la dispensación e incluyeron la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. y la dispersión mundial de Israel. La gran tribulación, otro tiempo de angustia para Jacob, está todavía por delante (Jer. 30:1-11; Dn. 12:1; Mt. 24:22).

Bajo la ley, sin embargo, también era administrada la gracia divina en aquel sistema de sacrificios que fue provisto como una vía de restauración para el pecaminoso Israel, y el Dios paciente se manifiesta en la provisión de profetas, jueces y reyes y en la preservación de la nación. En repetidas ocasiones el arrepentimiento de Israel fue aceptado por Dios, y a través de este período fue escrito el Antiguo Testamento. La bendición coronadora fue la venida de Cristo como el Mesías de Israel, a quien la nación entera rechazó.

En un sentido la dispensación de la ley terminó en la cruz (Ro. 10:4; 2 Co. 3:11-14; Gá. 3:19, 25). Pero en otro sentido no concluyó hasta el día de Pentecostés, cuando comenzó la dispensación de la gracia. Aunque la ley finalizó como una regla específica de vida, continúa siendo una revelación de la justicia de Dios y puede ser estudiada con provecho por los cristianos para determinar el carácter santo de Dios. Los principios morales que resaltan la ley continúan, puesto que Dios no cambia; pero los creyentes hoy día no están obligados a guardar los detalles de la ley, dado que la dispensación ha cambiado y la regla de vida dada a Israel no es la regla de vida para la iglesia. A pesar de ello, pueden hacerse varias aplicaciones de la ley, aunque una interpretación estricta sólo relaciona a la ley mosaica con Israel.

El propósito de la ley era proveer una regla justa de vida y traer el pecado a condenación. La experiencia de Israel bajo la ley demostró que la ley moral, cívica y religiosa no puede salvar o santificar. La ley nunca fue propuesta para proveer la salvación para el hombre, ya sea mientras estaba en vigencia o después, y por medio de su naturaleza era débil, por cuanto no podía justificar (Ro. 3:20; Gá. 2:16); no podía santificar o perfeccionar (He. 7:18-19); estaba limitada en su vigencia y duración (Gá. 3:19); no podía regenerar (Gá. 3:21-22), y sólo podía hacer manifiesto el pecado (Ro. 7:5-9; 8:3; 1 Co. 15:56). La ley hizo posible que Dios demostrara que todos eran culpables y que toda boca calló (Ro. 3:19), e hizo evidente la necesidad de Cristo (Ro. 7:7-25; Gá.3:21-27).

G. DISPENSACION DE LA GRACIA

La dispensación de la gracia comienza justamente en Hechos 2 y continúa a través del Nuevo Testamento, culminando con el arrebatamiento de la iglesia. Algunas enseñanzas concernientes a la dispensación de la gracia fueron introducidas antes, como en Juan 13-17. Las Escrituras que se relacionan con esta dispensación se extienden desde Hechos 1 hasta Apocalipsis 3.

La dispensación de la gracia fue dirigida solamente a la iglesia, puesto que el mundo como un todo continúa bajo la conciencia y el gobierno humanos. En ella, la salvación se revela que es por la fe únicamente, lo cual fue siempre verdad, pero ahora se hace más evidente (Ro. 1:16; 3:22-28; 4:16; 5:15-19). Las altas normas de gracia elevan a esta dispensación por sobre todas las reglas de vida previas (Jn. 13:34-35; Ro. 12:1-2; Fil. 2:5; Col. 1:10-14; 3:1; 1 Ts. 5:23).

Sin embargo, bajo la gracia el fracaso fue también evidente, puesto que la gracia no produjo ni la aceptación universal de Cristo ni una iglesia triunfante. De hecho, la Escritura predijo que habría apostasía dentro de la iglesia profesante (1 Ti. 4:1-3; 2 Ti. 3:1-13; 2 P. 2-3; Jud.). Aunque Dios está cumpliendo sus propósitos en llamar a gentes para su nombre de entre los judíos y gentiles, la porción profesante pero no salva de la iglesia dejada atrás en el arrebatamiento será juzgada en el período entre el arrebatamiento y la venida de Cristo para establecer su reino (Mt. 24:1-26; Ap. 6-19). La iglesia verdadera será juzgada en el cielo en el tribunal de Cristo (2 Co. 5:10-11).

En esta edad presente la gracia divina es especialmente evidente en la venida de Cristo (Jn. 1:17), en la salvación del creyente y en nuestra posición ante Dios (Ro. 3:24; 5:1-2, 15-21; Gá. 1:1 – 2:21; Ef. 2:4-10), y en la naturaleza de la gracia como una regla de vida (Gá. 3:1 – 5:26).

La dispensación de la gracia termina con el arrebatamiento de la iglesia, el cual será seguido por el juicio de la iglesia profesante (Ap. 17:16). La era de la gracia es una dispensación diferente en lo que concierne a abarcar a creyentes judíos y gentiles. Por contraste, la ley de Israel era solamente para Israel, el gobierno humano era para el mundo entero, y la conciencia se extiende a toda la gente.

En la presente dispensación la ley mosaica está completamente cancelada en cuanto a su aplicación inmediata, pero continúa para testificar de la santidad de Dios y provee muchas lecciones espirituales para ser aplicadas. Aunque todas las dispensaciones contienen un elemento de gracia, la dispensación de la gracia es la suprema manifestación de ambas cosas, la totalidad de la salvación recibida y en cuanto a una regla de vida.

H. DISPENSACION DEL REINO

La dispensación del reino comienza con la segunda venida de Cristo (Mt. 24; Ap. 19) y es precedida por un período de tiempo en el cual se incluye la tribulación, el cual hasta cierto grado es un período transitorio. Las Escrituras que se aplican a ello son todos los pasajes del reino futuro, ya sea en el Antiguo o Nuevo Testamento (siendo las principales Sal. 72; Is. 2:1-5; 9:6-7,11; Jer. 33:14-17; Dn. 2:44-45; 7:9-14, 18, 27; Os. 3:4-5;’ Zac. 14:9; Lc. 1:31-33; Ap. 19-20). En el reino, la responsabilidad humana será obedecer al rey, quien regirá con vara de hierro (Is. 11:3-5; Ap. 19:15). El reino será teocrático, esto es, una reglamentación de parte de Dios, y habrá un sistema renovado de sacrificios y sacerdocio (Is. 66:21-23; Ez. 40-48). (Los pasajes citados no enseñan que, durante el reino milenial, el sacerdocio levítico será restaurado ni tampoco los sacrificios. ¿Cómo podría ser teniendo en cuenta lo que enseña el libro de Hebreos 7.11-12, 18-19; 8.6-13; 9.23-28? Un rasgo excepcional de este período es que Satanás será atado y los demonios permanecerán inactivos (Una vez más, la afirmación no es respaldada por el texto que se cita. El pasaje habla de Satanás, pero nada dice al respecto de los demonios durante el reino milenial. Como Pablo le dice a los Corintios “para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, 1ª Corintios 4.6) (Ap. 20:1-3, 7). El reino, sin embargo, también será un período de fracaso (Is. 65:20; Zac. 14:16-19), y habrá rebelión al final del mismo (Ap. 20:7-9).

El juicio divino que sigue incluye la destrucción de los rebeldes por medio del fuego (Ap. 20:9) y la destrucción de la antigua tierra y cielo por fuego (2 P. 3:7, 10-12).

En el reino milenial la gracia divina también se revela en el cumplimiento del nuevo pacto (Jer. 31:31-34), en cuanto a salvación (Is. 12), en prosperidad física y temporal (Is. 35), en abundancia de revelación (Jer. 31:33-34), en perdón de pecado (Jer. 31:34) y en la recolección de Israel (Is. 11:11-12; Jer. 30:1-11; Ez. 39:25-29). El reino milenial termina con la destrucción de la tierra y cielo por fuego y es seguido por el estado eterno (Ap. 21-22).

La dispensación del reino difiere de todas las dispensaciones anteriores en que es la forma final de la prueba moral. Las ventajas de la dispensación incluyen un gobierno perfecto, la presencia inmediata y gloriosa de Cristo, el conocimiento universal de Dios y el término de los tiempos de salvación, y Satanás que permanece inactivo. En muchos puntos la dispensación del reino es suprema y trae a su consumación los tratos de Dios con el hombre. En las dispensaciones Dios ha demostrado cada significado posible de los tratos con el hombre. En cada dispensación el hombre fracasa y la gracia de Dios es suficiente.

En las dispensaciones se cumple el propósito de Dios de manifestar su gloria, en el mundo natural y en la historia humana. A través de la eternidad nadie podrá levantar la pregunta de si Dios podría haber dado al hombre otra oportunidad para alcanzar la salvación o la santidad por medio de su propia habilidad. Un conocimiento de las dispensaciones es, de acuerdo a ello, la clave para el entendimiento del propósito de Dios en la historia y el despliegue de la Escritura, la cual registra los tratos de Dios con el hombre y su revelación divina concerniente a sí mismo.

PREGUNTAS

1. ¿Cuán importante es la doctrina de las dispensaciones?

2. ¿Cómo puede definirse una dispensación?

3. Contrastar una dispensación y una época en la Biblia.

4. ¿Qué caracteriza en general el comienzo y el fin de cada dispensación?

5. ¿Cómo puede distinguirse una aplicación primaria y secundaria de la Palabra de Dios?

6. ¿Cómo ofrece la interpretación dispensacional una explicación de instrucciones escriturales que parecen contradictorias?

7. ¿Qué siete dispensaciones se reconocen comúnmente en la Escritura?

8. ¿Cómo se relaciona la interpretación normal o literal al dispensacionalismo?

9. ¿Cómo se relaciona la revelación progresiva al dispensacionalismo?

10. ¿Cómo explica el dispensacionalismo los cambios en las reglas de vida?

11. ¿Cuáles dispensaciones son las más importantes?

12. ¿Cuál era el requisito para el hombre bajo la dispensación de la inocencia?

13. ¿Cómo se mostró la gracia en la dispensación de la inocencia?

14. Explique la revelación de Dios en la dispensación de la Inocencia.

15. ¿Hasta qué grado la dispensación de la conciencia revela el fracaso humano?

16. ¿Cómo se mostró la gracia en la dispensación de la conciencia?

17. ¿Cuáles fueron algunos de los resultados sobresalientes de la dispensación de la conciencia?

18. ¿Cuál era el requisito para el hombre bajo la dispensación del gobierno humano?

19. ¿Hasta qué punto el hombre fracasó bajo el gobierno humano?

20. ¿Hasta qué punto se mostró la gracia en el gobierno humano?

21. ¿Qué reveló la dispensación del gobierno humano?

22. ¿En qué sentido las dispensaciones de la conciencia y el gobierno humano continúan hoy día?

23. ¿Qué fue provisto en la dispensación de la promesa, y qué se requirió del hombre con respecto a ello?

24. Explicar cómo la dispensación de la promesa no se ex tendió a toda la raza.

25. Describir el fracaso humano bajo la dispensación de la promesa.

26. ¿Cómo se mostró la gracia divina en la dispensación de la promesa?

27. ¿Quiénes fueron colocados bajo la dispensación de la ley?

28. Nombrar las divisiones principales de la ley.

29. ¿Cuán completa era la ley como un sistema religioso detallado?

30. Describir, en general, el fracaso de Israel bajo la ley.

31. ¿Hasta qué grado se mostró la gracia bajo la ley?

32. ¿Cuándo terminó la ley?

33. Describir la extensión y la limitación del propósito de la ley.

34. ¿A quiénes fue dirigida la dispensación de la gracia?

35. Caracterizar las normas de gracia como una regla de vida.

36. ¿Hasta qué grado fue el fracaso bajo la dispensación de la gracia?

37. ¿Qué hace terminar la dispensación de la gracia?

38. Contrastar la dispensación de la gracia con la dispensación de la ley.

39. ¿Cuándo comienza la dispensación del reino?

40. Nombrar algunos de los pasajes importantes de las Escrituras que se relacionan con el reino.

41. ¿Cuáles son algunos de los rasgos excepcionales de la dispensación del reino?

42. Describir el fracaso y juicio en el final de la dispensación del reino.

43. ¿Qué se revela en el reino milenial concerniente a la gracia?

44. ¿Cómo la dispensación del reino difiere de todas las dispensaciones precedentes?

45. ¿Por qué la dispensación del reino fue un clímax adecuado al programa de Dios?

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El Dispensacionalismo. Un analisis de sus puntos claves


El Dispensacionalismo. Un analisis de sus puntos claves 

Veamos entonces cada uno de estos puntos sobre la luz de la inquebrantable Palabra de Dios.

La separación (distinción) entre Israel y la Iglesia. 
 
Estos son dos grupos apartes que no tienen que ver nada el uno con el otro. La Iglesia fue un misterio escondido del cual no se habla nada en el Antiguo Testamento y es un paréntesis en el trato de Dios con su pueblo. Los Santos del Antiguo Testamento (todas las dispensaciones pasadas y los que mueran en el tiempo de la gran tribulación) tienen un destino final distinto (terrenal) al de los del Nuevo Testamento la Iglesia (celestial).

Veamos lo que dice la Biblia:

El primer y más importante fundamento para el “Dispensacionalismo” es el principio de separación entre Israel como nación y la Iglesia. Ellos insisten en que la Biblia establece tal separación y de ahí se sientan las bases para el desarrollo de ésta teología. ¿De donde toman ellos ésta interpretación? Bueno del siguiente verso:

1 Corintios 10:32

  • 32 Sed sin ofensa á Judíos, y á Gentiles, y á la iglesia de Dios;

Este verso, según ellos establece la distinción entre la Iglesia, los Judíos y los Gentiles son dos (ó tres) grupos separados para los cuales Dios tiene dos (o tres) planes separados. De ahí se deduce que Dios tiene dos programas, uno para Israel y otro para la Iglesia. De ahí se dice que Israel y la Iglesia tienen distintos destinos, etc. Por supuesto, este es el verso clave pero también se utilizan muchos mas versos (interpretados a su manera) para respaldar tal afirmación. Alguien dijo “un texto fuera de contexto es un pretexto”, algo muy cierto pues cuando miramos el contexto dentro del cual el apóstol Pablo hizo está declaración, no vemos nada que nos indique que debemos hacer tal separación. No solo eso, si tomamos todo el contexto de la Biblia y lo que Dios dice, mas razón tenemos para no interpretar tal verso de esa manera.

¿Son Israel y la Iglesia dos pueblos separados con dos programas y destinos distintos?

Comenzaré por decir que debemos entender que la Biblia debe de ser interpretada mirando la revelación anterior por medio de la nueva. ¿Porque? Porque la revelación bíblica es ‘progresiva'; con esto están de acuerdo los Dispensacionalistas. Pero el hecho de que sea progresiva no significa que se contradiga. Una nueva revelación bíblica, siempre arroja más luz sobre la revelación anterior haciéndonos entender el “verdadero” significado de lo que ha sido dicho antes por Dios. Un viejo dicho de los Reformadores dice “el Antiguo Testamento velado es el Nuevo Testamento revelado”. La Biblia es un libro de unidad y continuidad, las cosas que estaban escondidas en el Antiguo Testamento han sido esclarecidas ‘reveladas’ en el Nuevo Testamento.

La Biblia, contrario a las declaraciones de los Dispensacionalistas, NO hace separación ni diferencia entre Israel y la Iglesia. Lo que sí hace la Biblia es declarar una y otra vez que la Iglesia es una organización u organismo puramente ISRAELITA. La Iglesia es el pueblo de Dios, Israel; y los gentiles que han creído al Evangelio han sido unidos a ISRAEL y son ahora “con-ciudadanos” con ellos. Debemos entender que la Escritura usa los calificativos “Israelita” y “Judío” de dos maneras en el Nuevo Testamento. Primeramente se utiliza para referirse a los de la nación de Israel, los descendientes físicos de Abraham, Isaac y Jacob. Ellos son Israelitas, pero también se refiere a otros Israelitas a los cuales Dios considera “El Verdadero Israel”.  A este vamos a identificar en mayúsculas “ISRAEL”. Ese pueblo ISRAEL (con mayúsculas), existe “dentro” del pueblo Israel (con minúsculas). La declaración que Dios hace de esto nos deja ver claramente está verdad:

Romanos 9

  • 6 No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,

Ese verso parece algo contradictorio pues bien dice Dios no todos los que descienden de Israel son Israelitas queriendo decir que aunque fueran Hijos (descendientes) de Israel el Patriarca haciéndoles Israelitas (minúsculas), no por eso quiere decir que son ISRAEL(mayúsculas). Dios nos dice simple y llanamente que el ser hijo descendiente de Israel, perteneciente a una de las doce tribus, NO le hace ISRAEL. ¿A que se debe eso? El Israel al cual Dios se está refiriendo es un ISRAEL espiritual, una nación espiritual “dentro” de una nación física. Esa nación espiritual no es una nación basada en genealogías ni en descendencia terrenal sino que es una nación basada en una descendencia espiritual.

Romanos 2

  • 28 Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; 29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.

¿Quién es el verdadero JUDIO (con mayúsculas)? ¡Lo es el que lleva la circuncisión del corazón! Eso es lo que la Palabra de Dios nos declara. Pero eso no es todo. Dios ha declarado “explícitamente” que tanto los Judíos como los Gentiles pertenecen a un mismo grupo. Ese grupo “unido” es el que compone a ISRAEL, son ellos los JUDIOS que vienen de todas las partes del mundo para recibir nombre de “Pueblo de Dios”.

Cuando Jesús le hablaba a los Fariseos acerca de la obra que el vino a hacer, él les dijo que él era “l buen pastor” y que había venido a buscar las ovejas perdidas de la casa de Israel. Pero también les dijo que tenía otras ovejas las cuales no eran de ese rebaño (Israel nacional) pero que el las buscaría también y formarían “UN REBAÑO” con un pastor:

Juan 10

  • 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre;() y pongo mi vida por las ovejas. 16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

Contrario a las teorías Dispensacionalistas de la separación de los dos pueblos, Dios nos dice directamente de los labios de Jesús que el vino a formar UN REBAÑO y él será el Pastor. Pero hay mas que Dios nos ha dejado en su Santa Palabra sobre este tema. Él nos dice por medio del Apóstol Pablo la declaración del misterio que Dios se había propuesto desde antes de la fundación del mundo de UNIR a los dos pueblos (Judíos y Gentiles) en un solo cuerpo…

Efesios 2

  • 11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas,(1) para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo,(2)matando en ella las enemistades. 17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;

Donde el Dispensacionalismo dice que Dios tiene dos cuerpos y que la Iglesia no tiene nada que ver con Israel, Dios dice todo lo contrario. Él dice que “es un solo cuerpo” creado por medio de la reconciliación en la cruz. Dios ha tomado el pueblo de ISRAEL (Mayúsculas) ¡el Israel de Dios! (Gálatas 6) que estaba dentro de la congregación del Antiguo Pacto, Israel (Minúsculas) y lo ha hecho su Iglesia (congregación del Nuevo Pacto).  Después tomó a los Gentiles que creen en Cristo y los hizo parte de este grupo, creando así “un solo cuerpo ” compuesto por Judíos y Gentiles, la Iglesia de Cristo.  No son dos naciones sino una nación espiritual en Cristo la cual toma parte en las promesas hechas por Dios a Israel. Ahora los Gentiles convertidos a Cristo son una misma nación con los Judíos, son ‘CONCIUDADANOS’…

Efesios 2

  • 12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo….
  • …17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;(3) 18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

Aquí hace falta que veamos que desde la cruz, ya la nación (tierra) a la que Dios se refiere como Israel no es una limitada por fronteras políticas ni por gobiernos humanos. No está diciendo que seamos participantes y ciudadanos de la nación ubicada en el Medio Oriente al este del Mar Mediterráneo. No, la nación a la cual hemos sido naturalizados y de la cual tomamos nuestra ciudadanía es una nación celestial. No una Ciudad capital hecha de manos de hombres sino una Ciudad capital celestial.

Gálatas 4

  • 25 Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud.26 Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.

La ciududanía a la que se refiere Dios no es una ciudadanía en el Israel que está en el Medio Oriente, no, esa ciudadanía le pertenece al Israel que no es ISRAEL. La ciudadanía de ISRAEL está en los cielos…

Filipenses 3

  • 20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

He ahí la diferencia entre Israel e ISRAEL y entre los Judíos y los JUDIOS. Dios habla con referencia a dos pueblos, uno terrenal y otro espiritual. Una vez entendamos esto, tendremos una mejor visión de lo que Dios nos está diciendo, ya que en algunos versos se utilizan la referencia a ambos pueblos. El pueblo Judío si no pasa a pertenecer por medio de la fe en Cristo al pueblo JUDIO verdadero su fin es la condenación eterna. Dios está llamando tanto a Judíos como a Gentiles al arrepentimiento y la fe en Cristo por medio del Evangelio. No son dos Evangelios, sino “un solo Evangelio” por medio del cual se han de salvar los unos y los otros…

Romanos 1

  • 16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego

Dios está tratando con un solo pueblo, la Iglesia. Ese es el cuerpo cual a Él le interesa y los que quieran tener relación con Dios sean Gentiles o sean Judíos, tienen que llegar a ser parte de la Iglesia, si no lo hacen están en condenación.

¿Era la Iglesia un misterio escondido del cual no se habla nada en el Antiguo Testamento y es un paréntesis en el trato de Dios con su pueblo?

Todos los Dispensacionalistas mantienen que la iglesia es un paréntesis en el trato de Dios con la nación de Israel y por lo tanto es completamente aparte de ese pueblo. Ellos dicen que no se dice nada en el Antiguo Testamento con respecto a la Iglesia. Es sumamente increíble que los Dispensacionalistas digan cosas como éstas dada la cantidad de información Bíblica contraria. Ya hemos visto que la Iglesia es una organización netamente Judía. La Iglesia fue fundada sobre Cristo quien era Judío, fue establecida por los apóstoles quienes eran “todos” Judíos. Los primeros Cristianos fueron todos Judíos, las primeras reuniones de los Cristianos se hacía compartiendo las sinagogas de los Judíos, etc. De hecho, el Cristianismo es la continuidad y cumplimiento del Judaísmo del Antiguo Testamento. Como pueden decir estas gentes que la iglesia es un paréntesis en el trato de Dios con su pueblo. La Biblia claramente señala que ¡la Iglesia ES el trato de Dios con su pueblo!

Si va al libro de Jeremías capítulo 31 leemos acerca de un Nuevo Pacto que Dios haría con la casa de Israel y la casa de Judá….

Jeremías 31

  • 31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto(1) con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.

A ese Nuevo Pacto fue el que se refirió Cristo cuando partió el pan en la última cena con sus discípulos…

Mateo 26

  • 27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28 porque esto es mi sangre(1) del nuevo pacto,(2) que por muchos es derramada para remisión de los pecados. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre

No solo eso sino que el escritor de Hebreos escribiendo en su carta nos dice claramente que el Nuevo Pacto el cual había sido anunciado en el Antiguo Testamento estaba en cumplimiento en ellos quienes habían creído en Cristo. Compare lo que dice el escritor del libro de Hebreos en los capítulos 8-9 con lo que dice el profeta Jeremías tocante al Nuevo Pacto…

Hebreos 8

  • 8 Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; 9 No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. 10 Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo; 11 Y ninguno enseñará a su prójimo,

Si eso no es una referencia a la Iglesia en el Antiguo Testamento, entonces ¿qué lo es? Pero por supuesto, los “Dispensacionalistas” no se quedan de brazos cruzados respecto a eso. Ellos han desarrollado una manera de lidiar con este problema. ¿Como? Ellos dicen que ese Nuevo Pacto establecido en la cruz y el cual se menciona en Hebreos es “otro” Nuevo Pacto pero no el Nuevo Pacto del cual Dios habló en el Antiguo Testamento.  Respecto a eso, un escritor en contra del Dispensacionalismo dice lo siguiente:

El Dispensacionalismo ha usado varios argumentos para evadir este insuperable problema. Quizás el más atrevido fue el concepto de dos Nuevos Pactos. Chafer parece ser el autor de la idea:

‘Queda por ser reconocido un pacto celestial para el pueblo celestial, el cual se estila como el previo con Israel un “nuevo pacto” . Es hecho en la sangre de Cristo (Marcos 14:24) y continúa en efecto durante está era, considerando que el nuevo pacto con Israel es futuro en su aplicación. Suponer que estos dos pactos — uno para Israel y uno para la Iglesia — son el mismo es asumir que existe una latitud de interés común entre el propósito de Dios para Israel y Su propósito para la Iglesia’ “

Pero el problema para los Dispensacionalistas es que esa no es la única cita que se menciona en el Antiguo Testamento la cual explícitamente se aplica a la Iglesia en el Nuevo Testamento. El Señor Charles D. Provan en su articulo “Ahora Israel es la Iglesia”presenta una larga lista de versos que fueron dichos al Israel del Antiguo Testamento los cuales son aplicados a la Iglesia. Israel y La Iglesia son ambos llamados “los hijos de Dios”, “los escogidos”, la viña de Dios”, “real sacerdocio”, “la esposa de Dios”, etc.

Claramente, la Iglesia NO ES un paréntesis en el trato de Dios con su pueblo Israel sino que es la última fase del trato de Dios “con su pueblo”, la continuación (culminación) del Antiguo Testamento, la realización de lo que había sido prometido por los profetas quienes según el apóstol Pedro hablaron de la Iglesia en el Antiguo Testamento, muy claramente opuesto a lo que dicen los “Dispensacionalistas”. Los Profetas entendieron que lo que ha ellos se les había hablado y revelado y de lo que habían profetizado no era para el tiempo de ellos sino para el tiempo de los días postreros de Israel en la dispensación final de la Iglesia:

1 Pedro 1

  • 5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. 6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, 8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; 9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.10 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, 11escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. 12 A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.

¿Se habla de la Iglesia en el Antiguo Testamento? La declaración del apóstol Pedro debe de ser suficiente para dejarnos claro que sí se habla de la Iglesia en el Antiguo Testamento. La Iglesia es el plan de Dios CON Israel. Pero es de saberse que este Israel es ahora espiritual tal como lo declara la Biblia. Los Dispensacionalistas NIEGAN tal existencia de la Iglesia como Israel espiritual porque ellos utilizan versos tales como aquellos que dicen que “en Cristo no hay judío ni griego”, pero tal interpretación es una equivocación ya que lo que se está refiriendo el apóstol es que no existe primacía de uno sobre otro sino igualdad en el trato con Dios en cuanto a la salvación. Explícitamente y solamente por medio de la fe. Cuando alguien viene a Cristo, no deja de ser Judío, ni deja de ser varón, ni deja de ser mujer, ni deja de ser esclavo.  No tiene cada uno una vía distinta de salvación. El único camino para todos es el mismo, la “fe en Cristo”, el no hace acepción de personas.

Gálatas 3: 27-29

  • 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.(1)

El esclavo sigue siendo esclavo, la mujer sigue siendo mujer, el hombre sigue siendo hombre, el Judío sigue siendo Judío y el Gentil sigue siendo Gentil. Pero todos ante Dios son mirados iguales en una UNIDAD, no uno más que el otro, ni uno en un cuerpo o grupo separado al otro sino que todos están bautizados y revestidos de Cristo. Sin embargo, Dios dice que existe un funcionamiento dentro del cuerpo el cual debe ser mantenido. El esclavo debe de someterse a su amo en Cristo, la esposa (mujer) debe de someterse a su esposo (varón) en Cristo, etc. El énfasis no está en desaparecer las diferencias y los roles de cada uno sino en que para Dios tanto el uno como el otro son iguales y están cubiertos en la UNIDAD de Cristo y tienen que llenar los mismos requisitos delante de Él, “fe”.

El Misterio de la Iglesia

Ahora, es cierto que el Nuevo Testamento habla de la Iglesia como un “misterio”.  Leemos en los escritos de Pablo lo siguiente:

Romanos 16

  • 25 Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, 26 pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, 27 al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.

El misterio del que habla Pablo en sus cartas con respecto a la Iglesia es un misterio ‘revelado’.  Antes fue misterio pero ahora NO LO ES.  ¿Pero cual es o en que sentido es la Iglesia un misterio? Según Pablo el misterio es en el plan eterno de Dios que estaba escondido aun dentro de las Escrituras de la ley y de los profetas de que el evangelio y predicación de Jesucristo se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe”.  Ese es el misterio que ha sido revelado (“manifestado ahora”) y dado a conocer por las Escrituras de los profetas , el que ‘todas las gentes’ es decir, los no judíos, los que por naturaleza no pertenecen a la nación de Israel sean ahora UN CUERPO con esa nación y gocen de los beneficios de las promesas hechas a esa nación.  De eso también nos habla el Apóstol en el siguiente texto:

Efesios 3 (ver Colosenses 1:27)

  • 1 Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; 2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros; 3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, 4leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en elmisterio de Cristo, 5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: 6 que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,(1) 7 del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder.  8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, 9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; 10para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, 11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, 12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él; 13 por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria.

Pablo habla del misterio que estuvo Escondido pero que ahora ha sido revelado por el Espíritu. El misterio una vez mas es este: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio”.Significa que el misterio estaba en que los gentiles, TAMBIEN serían parte del pueblo de Dios formando así junto con los Israelitas creyentes en Cristo el cuerpo de Cristo.  De esta unidad por medio del Espíritu Santo nos habla Pablo en 1 Corintios:

1 Corintios 12

  • 13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo,sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

Y una vez mas el Apóstol vuelve y se refiere como un misterio a la Iglesia como una UNIDAD de Judíos y Gentiles en un solo cuerpo formando un solo pueblo de Dios.  Esta vez presentamos el pasaje en el libro de Romanos donde el Apóstol señala inequívocamente este misterio.  Esta unidad no fue antes revelada ni manifestada sino que estaba escondida y Pablo lo dice así:

Romanos 11

  • 24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?  25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles

El misterio al cual Pablo se refiere es el que los Gentiles sean unidos al Olivo (Israel) y que formen parte de este pueblo de Dios gozando juntamente con ellos de todos los beneficios y todas las promesas que a este pueblo fueron profetizadas y prometidas.

¿Tienen un destino final a la Iglesia los Santos del Antiguo Testamento (todas las dispensaciones pasadas y los que mueran en el tiempo de la gran tribulación)?

No son parte de la Iglesia…

Al decir que los Judíos son un programa aparte de la Iglesia, los Dispensacionalistas también enseñan que el destino final de cada grupo es distinto. Los santos del Antiguo Testamento no son parte de la Iglesia y por eso no heredan con ella la herencia espiritual (celestial) sino que heredan la herencia física (terrenal).

La Biblia enseña que habrá una resurrección general de los creyentes “los que son de Cristo”, en su venida (1 Corintios 15). Los primeros Dispensacionalistas creían y enseñaban que los santos del AT serían resucitados junto con la Iglesia en el Rapto Secreto antes del la Tribulación, pero Alexander Reese, un Premilenarista Histórico clásico (no Dispensacionalista) destruyó esta teoría cuando pudo probar que la resurrección general de los santos del AT ha de ocurrir después de la gran tribulación (Daniel 12:1-2/ 8-13). Por consiguiente Walvoord, pasado presidente del Seminario Dispensacionalista de Dallas (Dallas Theological Seminary) escribe:

“…Muchos estudiantes cuidadosos de la verdad premilenial han llegado a la conclusión que la opinión de que la resurrección de Israel ocurriría al tiempo del rapto fue una rápida y sin el fundamento propio en la Escritura. Parece mucho más preferible el contar la resurrección de Daniel 12:2 como una literal siguiendo la tribulación, pero no debe ser identificada con el rapto pretribulacional de la iglesia… La Iglesia será levantada al tiempo del rapto antes de la tribulación, y los Santos del Antiguo Testamento, incluyendo a Israel, [resucitarán] al principio del reino milenario de Cristo. (Citado por Craig Conrad)

Ellos dicen que como Israel y la Iglesia son dos entidades completamente distintas, entonces, los santos del AT no serán parte de la resurrección de la Iglesia porque ellos son otro cuerpo aparte y no estaban “en Cristo”. La frase “estar en Cristo” y “ser de Cristo” tiene que ver con ser puesto dentro del cuerpo de Cristo por medio de la operación del Espíritu Santo (1 Corintios 12:13) y esto ocurre a todos los que son salvos sean Judíos o Griegos, sin bautismo por / con el Espíritu Santo no hay salvación. Está obra poderosa del Espíritu Santo convierte a los Creyentes – Cristianos (la iglesia) en “el cuerpo de Cristo”.

Ahora, sucede que los Dispensacionalistas no pueden decir que los creyentes de las demás dispensaciones no fueron salvos por el sacrificio de Cristo. Eso sería equivalente a decir que han existido en cada dispensación distintas maneras de Salvación, lo cual ha sido dado a entender en el pasado por Dispensacionalistas de importancia y que los Dispensacionalistas modernos han tratado de corregir.  Quizás alguien se preguntará cuál es la importancia de esto. Esto es muy importante porque solamente hay salvación por un solo medio, una sola manera y en un solo nombre, el de Jesús. Y sin derramamiento de Sangre no hay remisión de pecado y la Biblia es clara cuando dice que los machos cabríos y los sacrificios del pasado no perfeccionaron a nadie por lo tanto hace falta la sangre de Cristo.

Para huir de ese error, los Dispensacionalistas admiten que todos los que han sido salvos en todas las dispensaciones lo han sido / lo serán gracias al Sacrificio de Cristo. Ellos reconocen (correctamente) que solo a través del sacrificio Cristo hay Salvación para todos los hombres…  

Problema: Pero al admitir esto, se encuentran con el problema de que si todos han sido salvados por la sangre de Cristo, y la Biblia dice que solamente mediante la fe se recibe la salvación, y la fe es don de Dios pues es fruto del Espíritu, y una persona sin el Espíritu no puede creer, esto indicaría por obligación que los santos del Antiguo Testamento debían haber tenido el Espíritu dentro de ellos para poder creer y ser salvos.  Siendo así, entonces están unidos con la Iglesia por la misma sangre de Cristo y son un solo cuerpo. Pero aun así los Dispensacionalistas mantienen la teoría de que aunque han sido salvos por medio de Cristo, los creyentes del Antiguo Testamento no pertenecen a Cristo, no son de Cristo y no murieron en Cristo

Un solo Pueblo

Evidencia adicional de que la Iglesia del Nuevo Testamento es una con la congregación del Antiguo Testamento es dada por medio del Apóstol Pablo en su carta a los Gálatas.  Pablo dice que la iglesia cristiana es la continuidad y madurez de lo que fue la nación de Israel en el pasado.

Gálatas 4

  • 1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;  2 sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.  3 Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. 4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,  5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. 6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre!  7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

En esta porción de la Escritura el Apóstol compara a la nación deIsrael con un ser humano, con una persona en desarrollo.  La primera parte de su vida es “niño” el cual es su tiempo de crecimiento y está bajo el cuidado de “tutores y curadores” como un esclavo hasta el tiempo señalado por el padre.  Según Pablo cuando llegó el tiempo establecido por Dios, ese niño (Israel) había de pasar a ser adulto y para eso envió a su hijo Jesucristo para hacer la transición de la niñez a la adultez.  La edad adulta de este niño es alcanzada por medio de la fe en Cristo.  Él dice que Cristo vino para que “redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos”.  Lo que vemos entonces es que los que están en Cristo han pasado de ser “niños” a ser adultos con todo derecho y disfrute total de las promesas y todo lo que siempre le perteneció pero no había podido disfrutar por cuanto era niño. 

No vemos que el niño halla sido muerto para crear otro ser adulto. Tampoco leemos que el niño halla sido mantenido en el estado de niñez indefinido hasta un futuro, sino que dice la Escritura que“cuando vino el cumplimiento del tiempo” el niño creció y pasó a ser adulto. Los “tutores y curadores” (las ceremonias y sacrificios de la ley) fueron quitados.  Ese niño crecido, dice Pablo es ahora la Iglesia de Cristo.  La iglesia es la continuación final del Israel del Antiguo Pacto.  La iglesia es el verdadero Israel de Dios a quien le fueron hechas las promesas y en quien se cumplen las promesas.  En el Nuevo Testamento, Israel (la iglesia) es “heredero de Dios por medio de Cristo”.

La iglesia no es una nueva entidad “separada” de las bases puestas al Israel del Antiguo Testamento sino que la iglesia ES el Israel del Antiguo Testamento en su edad adulta.  No hay separación entre los que vivieron antes de la cruz y los que viven después de la cruz.  La cruz marcó el momento de Israel para pasar de la infancia a la madurez.  Los israelitas según la carne que no creyeron o no creen en Cristo simplemente NO SON parte del plan de Dios.  Son un pueblo que continúa bajo esclavitud y por lo tanto bajo condenación (Gálatas 3:21-31.)  Recordemos que no todo el que desciende de Israel (con minúsculas) es ISRAELITA (con mayúsculas).

¿Tenían el Espíritu Santo los creyentes del Antiguo Testamento?

El Espíritu debe de estar dentro del creyente permanentemente y no temporalmente, pues no tener el Espíritu es equivalente a no ser salvo. Y si ellos tenían el Espíritu Santo que es lo mismo que el “Espíritu de Cristo” (Romanos 8), pues “hay un solo Espíritu” (Efesios 2); y como esto es así, entonces los creyentes del Antiguo Testamento “son de Cristo” igual como lo son los del Nuevo Testamento y la teoría de dos pueblos y dos resurrecciones separadas (Rapto y Segunda Venida), al igual que el doble programa para Israel y la Iglesia, se viene completamente abajo.

Por eso, los Dispensacionalistas dicen que los creyentes del Antiguo Testamento no tenían el Espíritu Santo dentro de ellos, sino que estaba sobre ellos o con ellos, es decir ellos establecen una diferencia en la que dicen que los creyentes del Antiguo Testamento son salvos “a causa” de Cristo y no “en Cristo”.

Otro problema con esa interpretación Dispensacionalista es que Cristo mismo dice:

Juan 6

  • 53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en el.

Sin ser participe ‘espiritualmente’ en la conversión del cuerpo y la sangre de Cristo (de lo que damos testimonio en la Comunión o Santa Cena presente y lo hacían los del Antiguo Testamento por medio de la Celebración de la Pascua), entonces no serán resucitados en el día postrero pues están en pecados todavía. Aquí Cristo está haciendo referencia a la sangre del Nuevo Pacto, la cual tanto el creyente del AT como del NT “debe de pertenecer” para poder ser salvo el día postrero. Así que por obligación los creyentes del Antiguo Testamento tienen que ser parte la Iglesia.

Una de las verdades más grandes de la Biblia es que TODOS los creyentes tienen el Espíritu Santo. Y como vemos, la Biblia nos declara que el Espíritu Santo moraba dentro de los profetas del Antiguo Testamento quienes predicaban y hablaban acerca del…

1 Pedro 1

  • 10 De la cual salvación los profetas que profetizaron de la gracia que había de venir á vosotros, han inquirido y diligentemente buscado,11 Escudriñando cuándo y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual prenunciaba las aflicciones que habían de venir á Cristo, y las glorias después de ellas. 12 A los cuales fué revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora os son anunciadas de los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; en las cuales desean mirar los ángeles.

Es correcto entonces pensar que no eran los profetas los únicos que tenían el Espíritu Santo dentro de ellos sino que todos los creyentes de la nación eran participes del Espíritu Santo.

Lo que sí es importante entender es que existe una diferencia en la forma en que obraba el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento y la forma en que obra en el Nuevo Testamento. Dios había anunciado desde antes que derramaría su Espíritu sobre los hijos y las hijas, siervos y siervas, y sobre ‘toda carne’. Eso ocurrió en el día de Pentecostés. La importancia del Pentecostés tiene que ver con que desde ese día hacia acá, la obra del Espíritu Santo ha tomado otra faceta. Dios ha venido luchando con el hombre y tratando con él desde la fundación del mundo por medio del Espíritu Santo.  El Espíritu Santo siempre ha luchado con el hombre para convencerle, etc…

Génesis 6

  • 3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.

David tenía el Espíritu Santo:

Salmo 5:11

  • .. …No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu.

Los profetas del Antiguo Testamento eran movidos por El Espíritu Santo (de Cristo):

1 Pedro 1

  • 10 De la cual salvación los profetas que profetizaron de la gracia que había de venir á vosotros, han inquirido y diligentemente buscado,11 Escudriñando cuándo y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual prenunciaba las aflicciones que habían de venir á Cristo, y las glorias después de ellas.

El Espíritu Santo era resistido por los incrédulos del AT cuando los profetas venían hablando siendo dirigidos por el Espíritu. (Hechos 7)

Pero…

Desde Pentecostés la obra del Espíritu Santo toma un aspecto más activo, más visible y más amplio. Ya no son tan solo algunos como los ‘lideres’, ‘predicadores’, ‘maestros’, ‘pastores’, etc. quienes son “llenos de la plenitud” activa del Espíritu sino que aquellos que se sientan en las bancas, también son llenos del Espíritu Santo.

Además, Pentecostés marca (entre otros):

El comienzo de los postreros días.

El derramamiento sin precedente del Espíritu Santo profetizado en el AT (Joel 2; Isaías 44)

La Extensión/ Inclusión de los Gentiles en el ‘Nuevo Pacto’ con Israel

El comienzo de la Iglesia Neo-Testamentaria (no por raza sino por promesa “por el Espíritu”)

La capacitación (poder del Espíritu) a todos los miembros de la iglesia para dar testimonio de Cristo

Es una nueva era en el trato de Dios con todas las naciones, no solamente con la nación de Israel. Cuando el Espíritu Santo descendió sobre aquellos que estaban en el aposento alto y ellos comenzaron a hablar en ‘distintas lenguas’ (idiomas), esto tuvo un significado espiritual.  Fue una indicación del comienzo del alcance mundial de la obra de Dios por medio del Espíritu Santo.

Dios está obrando en su pueblo de una manera más directa a través de un ministerio más amplio del Espíritu Santo. Algunos han llamado la era de la iglesia como la dispensación del Espíritu Santo, no porque el Espíritu Santo no estaba operando en tiempos pasados sino porque en este tiempo el Espíritu Santo opera con mas amplitud y visibilidad que antes.

Destino Final…

Ahora, los Dispensacionalistas mantienen que la resurrección de los Santos del AT no será en el rapto junto con la Iglesia sino que será después de la tribulación en la Segunda Venida de Cristo. Ellos entonces pasaran a morar en la tierra en el reino milenario mientras que la Iglesia estará en el cielo con Cristo ó en una ciudad “La Jerusalén Celestial” flotando en el aire sobre la Jerusalén terrenal. Aquellos creyentes que murieron en el AT, como Abel, Noe, Abraham, Moisés, Jacob, David, Jeremías, Isaías, Joel, etc.  No recibirán una herencia celestial sino una terrenal pues sus promesas, dicen ellos, son terrenales y no celestiales.

El problema con ésta teoría es que la Biblia muy claramente y con palabras in-ambiguas dice que el destino final de los creyentes que “creyeron” a Dios y se salvaron en el Antiguo Testamento, ha de ser celestial , JUNTO con la Iglesia…

Hebreos 11:1-40

  • 14 Porque los que esto dicen, claramente dan á entender que buscan una patria. 15 Que si se acordaran de aquella de donde salieron, cierto tenían tiempo para volverse: 16 Empero deseaban la mejor, es á saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les había aparejado ciudad.
  • 37 Fueron apedreados, aserrados, tentados, muertos á cuchillo; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; 38 De los cuales el mundo no era digno; perdidos por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. 39 Y todos éstos,aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa; 40 Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin nosotros.

Los versos que aquí presento nos dicen que los creyentes del tiempo pasado NO RECIBIERON LA PROMESA, es decir la verdadera promesa, no la terrenal, esa si la recibieron, pero lo terrenal no es sino una “sombra” de la verdadera, la Espiritual/ Celestial. Y no recibieron tal promesa para que no fuesen ELLOS perfeccionados APARTE de NOSOTROS. Dios nos está diciendo que todos estos hombres/ mujeres de fe que vivieron en dispensaciones pasadas, han de ser perfeccionados JUNTAMENTE con nosotros, en un solo cuerpo cuando Cristo venga y Todos entremos JUNTOS a la herencia prometida, la Celestial!.

Note que la lista incluye creyentes de TODAS las dispensaciones:

Conciencia: Abel, Enóc, Noé

Gobierno Humano: Noé, Abraham, Sara

Promesa: Abraham, Sara, Isaac, Jacob, José, Moisés

Ley: , Moisés, Rahab, Gedeón, Barác, Sansón, David, Samuel, los profetas

Gracia: Nosotros también (vs. 39)

Ahí Dios nos presenta todos LOS CREYENTES DE TODAS LAS DISPENSACIONES UNIDAS EN UN SOLO CUERPO y contemplando UN MISMO DESTINO CELESTIAL.

Todos, estos hombres y mujeres que vivieron FUERA de la dispensación presente y recibieron promesas físicas pero en realidad no recibieron la promesa pues la VERDADERA promesa es la CELESTIAL. Y en eso falla también el Dispensacionalismo, contrario a lo que ellos dicen acerca de dos destinos distintos, Dios dice que le destino es el mismo, a saber CELESTIAL!

 


Un Rapto Pretribulacional: La Venida de Cristo está divida en dos partes, primero el rapto y siete años después la Segunda Venida visible. La semana número setenta de Daniel se refiere específicamente a una limpieza de la nación de Israel, y no a la Iglesia. Estas fueron las palabras claras habladas por Daniel. (Israel es visto en Daniel como el jugador clave durante la tribulación) La iglesia no necesita ser limpiada de sus pecados. Y está limpia. Algunas de las advertencias en Mateo 24 son dirigidas a los Judíos, no a la Iglesia (ya que Dios estará terminando su plan con el Israel nacional). Un rapto pretribulacional (Dios remueve los elegidos cuando trae juicio al mundo. Ej. Noe, Juan 14).

Veamos lo que dice la Biblia: Construyendo sobre su falsa idea de que Dios tiene dos pueblos y que la Iglesia tiene un destino distinto a Israel, los Dispensacionalistas han desarrollado una doctrina que junto con este sistema es una completa novedad para el Cristianismo. Hoy día, decir que la Iglesia ha de pasar por la Tribulación es ser casi un hereje dentro de la Iglesia Evangélica. Tristemente ésta falsa doctrina de que la Iglesia será desaparecida del planeta por un rapto, siete años antes del fin del mundo se ha propagado de tal manera que resulta sumamente difícil encontrar personas que no crean esto. Aquellos que no creen en tal rapto secreto son mirados con no muy buenos ojos y son considerados falsos maestros y desconocedores de la Biblia.

Bueno, lo cierto es que el hecho de que la Iglesia ha de pasar por la tribulación ha sido la posición histórica de la Iglesia hasta hace unos 100 años mas o menos.

La semana número setenta de Daniel se refiere específicamente a una limpieza de la nación de Israel, y no a la Iglesia. Estas fueron las palabras claras habladas por Daniel

De acuerdo al Dispensacionalismo, las 70 semanas profetizadas por Daniel son solo para su pueblo físico/ natural de Israel, de acuerdo a la profecía dada a Daniel:

Daniel 9

  • 24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.

El tiempo de la Gran Tribulación es conocido particularmente por ser el tiempo de la aflicción de Jacob. Este tiempo según dicen los Dispensacionalistas es para la descendencia de Jacob (Israel), los Israelitas naturales.

Jeremías 30

  • 5 Porque así ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor: espanto, y no paz. 6 Preguntad ahora, y mirad si pare el varón: porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer de parto, y hanse tornado pálidos todos los rostros. 7 ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante á él: tiempo de angustia para Jacob; mas de ella será librado. 8 Y será en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extraños no lo volverán más á poner en servidumbre,

Ya hemos visto que desde la cruz, el pueblo de Israel es uno con el pueblo Gentil. No existe separación alguna entre estos pueblos sino que Dios mismo ha declarado que de “ambos pueblos ha hecho uno”. Los Gentiles creyentes son tan ISRAEL como lo son los Israelitas creyentes. Los Gentiles han sido unidos a la nación de Israel y este pueblo es la Iglesia. El pueblo Judío terminó su función como “Pueblo de Dios” en la cruz del Calvario, desde ese entonces ya el pueblo de Dios no es considerado los descendientes físicos de Abraham y Jacob sino los que son hijos según la promesa tal como lo hemos visto anteriormente. Las setenta semanas fue el tiempo que Dios estableció para que todo se cumpliese “determinado sobre tu pueblo”. Nos dice la Biblia que después de la semana número sesenta y nueve, le Mesías sería muerto y que luego un príncipe que habría de venir se confirmaría que un pacto con muchos.

Daniel 9

  • 24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador,(1) hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

Aunque el Dispensacionalismo dice que el príncipe quien ha de confirmar un pacto con los muchos (Israel) es el Anticristo, tal interpretación no puede ser cierta una vez se ha escudriñado la Biblia respecto a ese tema. Históricamente, la Iglesia ha mantenido que el príncipe del verso 25 es el mismo del verso 27, y un estudio bíblico cuidadoso de la Escritura lo confirma. ¿Cómo puede alguien confirmar un pacto el mismo sin que haya muerte y se derrame su propia sangre? Si se da cuenta de lo que Dios está diciéndonos, podrá ver que TODO ha de ocurrir “dentro” del espacio de tiempo indicado (70 semanas)…

·         Acabar la prevaricación (2 Tes. 2:6-7)

·         Concluir el pecado (Hebreos 9:26 1, Juan 5:18)

·         Expiar la iniquidad (Hebreos 2:17; Hebreos 8)

·         Para traer la justicia de los siglos (2 Cor. 5:21)

·         Sellar la visión y la profecía (Isaías 29:11)

·         Ungir al Santo de los santos (Hechos 10:38; 4:27)

Al final (después) de las primeras 69 (7+62) semanas se quitará la vida el Mesías. Esto marcará el final de ese tiempo y A LA MISMA VEZ el comienzo de la última semana, la numero setenta. El verso final (27) habla de un pacto que ha de ser “confirmado” con muchos. Los Dispensacionalistas dicen que el que “confirma” el pacto es el Anticristo pero la Biblia dice que el que confirma el pacto es Cristo, el mismo príncipe que había de venir y ya mencionado en el verso 25. Usted dice que este pacto es con “muchos” son Israel, eso es cierto pero no es un Israel nacional sino un Israel espiritual…

Mateo 26

  • 27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28 porque esto es mi sangre(1) del nuevo pacto,(2) que por muchos es derramada para remisión de los pecados. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

Al final de las 69 semanas, Cristo muere en la cruz y marca el comienzo de la semana 70 (el pacto confirmado con muchos). Ese pacto fue el Nuevo Pacto y la semana la cual es separada de las primeras 69 no es literal sino espiritual pues lo literal/ natural quedó atrás en la cruz. Ese nuevo pacto fue efectuado en la cruz y confirmado con la muerte de Cristo tal como lo requiere la profecía de Daniel…

Hebreos 9

  • 15 Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto,[1] para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. 16 Porque donde hay testamento,[2] es necesario que intervenga muerte del testador.17 Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive. 18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre.

…Y atestiguado por el derramamiento del Espíritu Santo con poder sobre los muchos el día de Pentecostés. El único que puede hacer un pacto y darle fuerza (confirmar) es Cristo y ya lo hizo en la cruz del Calvario con su propia sangre.

la iglesia no necesita ser limpiada de sus pecados. Y está limpia.

Está declaración muestra una inherente falta de propio conocimiento bíblico respecto a la naturaleza de la Gran Tribulación. Una de las falsas asunciones de los Dispensacionalistas es que es una forma de limpiar pecados. La Tribulación no es algo ajeno a la Iglesia, sino que es parte de ella. La Biblia nos habla claramente de que la Iglesia ha de experimentar tribulación como norma, la paz es lo que no es norma para la iglesia. Cristo dijo a sus discípulos “…en el mundo tendréis tribulación…”, Pablo dijo a los Cristianos en Efeso “…porque es necesario que por medio de MUCHAS tribulaciones entremos al reino de Dios” y también “…que para eso hemos sido llamados”.

1 Tesalonicenses 3

  • 3 Para que nadie se conmueva por estas tribulaciones; porque vosotros sabéis que nosotros somos puestos para esto

Los Dispensacionalistas enseñan que la Iglesia no ha de pasar por tribulación porque es la esposa de Cristo y no ha de pasar por ese tiempo tan difícil. Sería bueno ver lo que tienen que decir los Apóstoles que murieron perseguidos, y los Cristianos de la Iglesia primitiva quienes fueron quemados vivos y otros echados a los leones como comida. Sería bueno ver lo que dicen los Cristianos que en este mismo momento están perdiendo sus esposas, sus hijas, sus hogares y hasta sus propias vidas por causa del Evangelio. ¿No son ellos parte de la Iglesia? ¿No son ellos parte de la esposa de Cristo?

En primer lugar, la razón por la que viene la tribulación, no es para “limpiar de pecados”. La limpieza de pecados fue hecha una vez y para siempre tanto para Judíos como Gentiles en la cruz del Calvario. La Tribulación es un tiempo de Juicio de parte de Dios por medio de Satanás a una Iglesia apostata que se ha apartado de la verdad de Dios y su Palabra para seguir Evangelios falsos. La persecución viene a la Iglesia porque la Iglesia como Pueblo de Dios tal como ocurrió en el Pueblo de Dios (Israel) en el Antiguo Testamento ha sido invadida por falsos maestros, falsos profetas que perturban los Cristianos y la ira de Dios se levanta contra ellos.

1 Pedro 4

  • 17 Porque es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

Es tiempo, dice Dios de que el juicio comience por la casa de Dios (la Iglesia). Este juicio ha de comenzar por la casa de Dios para que aquellos que no creen a la verdad sigan su trayectoria de mentiras y engaños y reciban el salario de sus acciones.

Es también importante notar que el periodo de la Iglesia, desde la Cruz hasta el presente es y será un periodo de tribulación. La diferencia está en que el periodo final del tiempo será de mas persecución aun, pero la naturaleza de está persecución (tribulación) será tal cual no ha habido desde que ha existido gente en la tierra. La iglesia para ese tiempo estará compuesta mayormente por Cristianos Profesantes pero no Cristianos Verdaderos. Pablo nos habla de esa realidad en 2 Tesalonicenses capitulo 2…

2 Tesalonicenses 2

  • 1 EMPERO os rogamos, hermanos, cuanto á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento á él, 2 Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca. 3 No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4 Oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios.

Él nos dice que la (Segunda) Venida del Señor y nuestra reunión con él (Arrebatamiento), no será sino hasta que venga la apostasía. La apostasía es un ‘divorciarse’ o separarse de las doctrinas verdaderas del Cristianismo Bíblico para seguir doctrinas inventadas por hombres impulsados por el engaño de Satanás. El tiempo del regreso de Cristo será uno de una casi totalidad apostata en el mundo a tal grado que “el hombre de pecado”, se sienta en el templo de Dios (la Iglesia) como si fuera Dios. Con esto concuerdan las palabras de Cristo cuando dijo “Cuando le Hijo del Hombre regrese, ¿hallará fe en la tierra?” ( Lucas 18:8).

Algunas de las advertencias en Mateo 24 son dirigidas a los Judíos, no a la Iglesia (ya que Dios estará terminando su plan con el Israel nacional). (Dios remueve los elegidos cuando trae juicio al mundo. Ej. Noe, Juan 14).

He ahí una directa declaración de la manera arbitraria y sin sólido fundamento bíblico sobre la cual se desarrolla este sistema de doctrina, “algunas de las advertencias en Mateo 24 son dirigidas a los Judíos, no a la Iglesia…”. Los Dispensacionalistas para evitar la clara declaración Bíblica de que el arrebatamiento será después de la Tribulación de aquellos días, “deciden” interpretar que la referencia no es a la Iglesia sino a los Judíos. Sin embargo, nada en el texto ni el contexto de este capítulo sugiere tal cosa, al contrario, se hace gran énfasis en que es a la Iglesia a quien se dirigen estas palabras…

Mateo 24

  • 14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. 15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel(3) (el que lee, entienda), 16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. 17 El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.(4) 19 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;[1] *21 porque habrá entonces gran tribulación,(5) cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados. 23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 24Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 25 Ya os lo he dicho antes. 26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis. 27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.(6) 28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.(7)

La venida del Hijo del Hombre (Mr. 13.24-37; Lc. 21.25-36; 17.25-36; 12.41-48)

  • 29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo,(8) y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo,(9) con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Las condiciones de la Iglesia y del tiempo final en la tierra expuestas aquí por Jesucristo concuerdan al pie de la letra con las expuestas por el Apóstol Pablo en 2 Tes. 2. Si miramos bien, Jesús dice en el verso 24:

Mateo 24

  • 24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 25 Ya os lo he dicho antes.

Compárelo ahora con las palabras del Apóstol Pablo en su Segunda Carta a los Tesalonicenses:

  • 8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca,(3) y destruirá con el resplandor de su venida; 9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,(4) 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

En nuestro Estudio ¿Quién es el Anticristo? presentamos una enseñanza más completa con respecto a este tema.

Algo a lo que debemos atender y que nos da claridad en cuanto a quienes se estaba refiriendo Jesús de que pasarían por está tribulación y gran tribulación es el hecho de que las palabras de Cristo fueron dirigidas directamente a sus discípulos. Cristo utilizó frases como “mirad que nadie os engañe”, “seréis entregados”, “seréis aborrecidos”, ” seréis entregados matados”, “cuando veáis la abominación”, “no creáis”, “no salgáis”, etc.

Un punto más que quiero compartir bajo este encabezamiento es el hecho de que Dios no ha dado indicación alguna en Su Palabra de que los justos han de salir de la tierra siete años antes de los inicuos ni que los injustos hallan de ser sacados primero que los justos; al contrario, el nos dice que todos estarán juntos hasta el fin…

Mateo 13

  • 38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. 39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles.40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

Ésta parábola subraya la enseñanza total de la Biblia de que la Iglesia estará en la tierra hasta el fin del mundo. (Ver también Mateo 13:48-50). Cuando Cristo dejó la gran comisión a Sus discípulos les dijo…

Mateo 28

  • 18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,(2) bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Compárelas con las palabras de Jesús en:

Mateo 24:14

  • Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Para un estudio más profundo y detallado acerca del arrebatamiento de la Iglesia puede leer el Artículo titulado “El Rapto de la Iglesia: ¿Cuándo será?”

 


Premilenarismo: La nación de Israel debe de ser reunida a su tierra como está prometido en los pactos (si son interpretados literalmente). Cristo ha de Reinar por mil años desde la Jerusalén terrenal después de su Segunda Venida. Revelación 20 no da razón alguna para interpretar los 1000 años como simbólicos.  Cristo No está reinando todavía en el trono de David — La promesa hecha a David no se ha cumplido y se cumplirá en el futuro Reino Milenario. En el Milenio se cumplirán las promesas de recibir la tierra, las cuales Dios no ha cumplido a su Pueblo todavía. El Nuevo Pacto prometido a Israel no se ha cumplido aún. Se ha de cumplir en el futuro reino milenial con el Pueblo de Israel.

Veamos lo que dice la Biblia:

Dentro de la Iglesia Cristiana, siempre han existido históricamente grupos que se han adherido a la creencia de que Cristo volverá a la tierra y establecerá un reinado mundial desde Jerusalén, ésta escuela de interpretación es conocida como “Premilenarismo Histórico” (El Dispensacionalismo concuerda en éste punto). Ellos enseñan que después de la venida de Cristo habrá en el mundo personas con cuerpos transformados y glorificados moviéndose en la tierra y los pecadores estarán también allí en medio de ellos practicando sus pecados y bajo el yugo de la esclavitud de su carne.

Los Dispensacionalistas sostienen que su interpretación es Bíblica y ortodoxa porque desde los primeros años de la Iglesia ha existido ó existió el Premilenarismo. Bien, es cierto que el Premilenarismo ha existido desde los primeros años de la Iglesia pero fue desechado como interpretación propia a la Escritura y aunque siempre han habido aquellos que creyeron de está manera, no ha sido considerado como una interpretación Bíblica aceptable. Los Reformadores lo desecharon como sana interpretación Bíblica y no fue hasta que el Dispensacionalismo surgió en 1830 que este pensamiento tomó fuerza nuevamente especialmente en la Iglesia Evangélica.

Pero el Dispensacionalismo no solo cree que habrá un futuro Reino Milenial sino que para sostener su posición hace declaraciones y doctrinas que van totalmente en contra de lo que Dios ha declarado en su Palabra. El Dispensacionalismo no es mas que una abierta oposición a lo que Dios dice en la Biblia.

Este reinado literal en la tierra dicen ellos que es necesario por las siguientes razones:

·         Para que se cumplan las promesas “de la tierra” literales hechas a Israel en el Antiguo Testamento

·         Para que se cumpla la promesa literal de “reinado de Cristo sobre el trono David”, que todavía no ha tenido cumplimiento

·         Para que se cumpla la promesa del “Nuevo Pacto” con Israel tal como fue profetizado por Jeremías.

·         La interpretación de Apocalipsis 20 “demanda” un cumplimiento literal.

A continuación escudriñaremos cada una de estas declaraciones a la luz de la Biblia.

La nación de Israel debe de ser reunida a su tierra como está prometido en los pactos (si son interpretados literalmente). En el Milenio se cumplirán las promesas de recibir la tierra, las cuales Dios no ha cumplido a su Pueblo todavía.

Los Dispensacionalistas afirman que las promesas de la tierra hechas al pueblo de Israel eran incondicionales. Ellos afirman que esa promesa no se ha cumplido y que por lo tanto Dios está obligado a cumplir su promesa al pueblo Judío de dar la tierra a la nación de Israel como heredad perpetua.

Está declaración es aun otro claro ejemplo de como ésta teoría ignora y hace inválida la Palabra de Dios. En primer lugar, Dios sí cumplió a Israel la tierra la cual le prometió a su padres Abraham, Isaac y Jacob. Cuando Dios sacó al pueblo de Egipto y luchó con ellos por cuarenta años en el desierto, les cumplió la promesa que le había hecho y les dio la tierra. Los Dispensacionalistas dicen que no se ha cumplido la promesa pero Dios dice que las promesas hechas a Abraham y ratificadas a Isaac y a Jacob se cumplieron todas…

Josué 21

  • 43 Así dió Jehová á Israel toda la tierra que había jurado dar á sus padres; y poseyéronla, y habitaron en ella. 44 Y Jehová les dió reposo alrededor, conforme á todo lo que había jurado á sus padres: y ninguno de todos los enemigos les paró delante, sino que Jehová entregó en sus manos á todos sus enemigos. 45 No faltó palabra de todas la buenas que habló Jehová á la casa de Israel; todo se cumplió.

Josué 24

  • 12 Y envié delante de vosotros tábanos,(1) los cuales los arrojaron de delante de vosotros, esto es, a los dos reyes de los amorreos; no con tu espada, ni con tu arco. 13 Y os di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales moráis; y de las viñas y olivares que no plantasteis, coméis.(2) 14 Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.

Nehemias 9

  • 7 Tú, eres oh Jehová, el Dios que escogiste á Abram, y lo sacaste de Ur de los Caldeos, y pusístele el nombre Abraham;8 Y hallaste fiel su corazón delante de ti, é hiciste con él alianza para darle la tierra del Cananeo, del Hetheo, y del Amorreheo, y del Pherezeo, y del Jebuseo, y del Gergeseo, para darla á su simiente: y cumpliste tu palabra, porque eres justo.

Hechos 13

  • 14 Y ellos pasando de Perge, llegaron á Antioquia de Pisidia, y entrando en la sinagoga un día de sábado, sentáronse. 15 Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los príncipes de la sinagoga enviaron á ellos, diciendo: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad. 16 Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dice: Varones Israelitas, y los que teméis á Dios, oid: 17 El Dios del pueblo de Israel escogió á nuestros padres, y ensalzó al pueblo, siendo ellos extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella. 18 Y por tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto; 19 Y destruyendo siete naciones en la tierra de Canaán, les repartió por suerte la tierra de ellas….
  • …28 Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen. 29 Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. 30 Mas Dios le levantó de los muertos. 31 Y él fué visto por muchos días de los que habían subido juntamente con él de Galilea á Jerusalem, los cuales son sus testigos al pueblo. 32 Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa que fué hecha á los padres, 33 La cual Dios ha cumplido á los hijos de ellos, á nosotros,resucitando á Jesús: como también en el salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. 34 Y que le levantó de los muertos para nunca más volver á corrupción, así lo dijo: Os daré las misericordias fieles de David. 35 Por eso dice también en otro lugar: No permitirás que tu Santo vea corrupción.

En segundo lugar, las promesas hechas a Israel acerca de la tierra eran ‘condicionales’. Esto quiere decir que Dios le prometió una tierra a Israel, la tierra de Canaán la cual ellos poseyeron pero sería tierra de ellos siempre y cuando ellos cumplieren con las demandas del Pacto….

Deuteronomio 8

  • 1 CUIDARÉIS de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis, y poseáis la tierra, de la cual juró Jehová á vuestros padres….
  • 11 Guárdate, que no te olvides de Jehová tu Dios, para no observar sus mandamientos, y sus derechos, y sus estatutos, que yo te ordeno hoy: 12 Que quizá no comas y te hartes, y edifiques buenas casas en que mores, 13 Y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multiplique, y todo lo que tuvieres se te aumente, 14 Y se eleve luego tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de siervos; 15 Que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde ningún agua había, y él te sacó agua de la roca del pedernal; 16 Que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para á la postre hacerte bien; 17 Y digas en tu corazón: Mi poder y la fortaleza de mi mano me han traído esta riqueza. 18 Antes acuérdate de Jehová tu Dios: porque él te da el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró á tus padres, como en este día. 19 Mas será, si llegares á olvidarte de Jehová tu Dios, y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres, y á ellos te encorvares, protésto lo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. 20 Como las gentes que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis; por cuanto no habréis atendido á la voz de Jehová vuestro Dios.

La promesa de permanencia en la tierra fue hecha al pueblo sobre la condición de que no se apartaran de Dios y su ley.  Israel violó esta condición en repetidas ocasiones trayendo sobre sí mismo el castigo de Dios por medio de las naciones más fuertes que ellos. Este ciclo de desobediencia, castigo y restauración continuó hasta que por último, la nación fue desechada completamente de su tierra. El pueblo invalidó el Pacto tal como Dios se lo había dicho a Moisés que el pueblo haría:

Deuteronomio 31

  • 15 Y se apareció Jehová en el tabernáculo, en la columna de nube; y la columna de nube se puso sobre la puerta del tabernáculo. 16 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él; 17 y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias, y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí? 18 Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos. 19 Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel. 20 Porque yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y me enojarán, e invalidarán mi pacto. 21 Y cuando les vinieren muchos males y angustias, entonces este cántico responderá en su cara como testigo, pues será recordado por la boca de sus descendientes; porque yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que juré darles.

Jeremías 11

  • 10 Hanse vuelto á las maldades de sus primeros padres, los cuales no quisieron escuchar mis palabras, antes se fueron tras dioses ajenos para servirles; la casa de Israel y la casa de Judá invalidaron mi pacto, el cual había yo concertado con sus padres.

La desobediencia de la nación de Israel le trajo el castigo de que fueron echados de la tierra y perdieron su heredad. Ahora es importante también notar que Dios ha dicho que devolvería a ellos la tierra pero está promesa no es acerca de una tierra literal en el Medio Oriente. La promesa de un pacto sempiterno tiene que ver son la ciudad celestial. Aún los reclamos de los Dispensacionalistas de que al pueblo de Dios se le debe el cumplimiento literal de la tierra ofrecida a Abraham no pueden ser sustentado. Ésta tierra la cual Dios dice que le daría por la eternidad (perpetuamente) no puede ser perpetuamente en la tierra presente en un milenio futuro si este reino solo a de durar mil años literales como ellos dicen. Es imposible que la promesa de la tierra sea perpetua y a la misma vez limitada a mil años.

La promesa Verdadera ha de cumplirse en la Nueva Jerusalén y en la Canaán Celestial tal como lo dice el autor del libro a los Hebreos…

Hebreos 11

  • 8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber dónde iba. 9 Por fe habitó en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en cabañas con Isaac y Jacob, herederos juntamente de la misma promesa: 10 Porque esperaba ciudad con fundamentos, el artífice y hacedor de la cual es Dios…
  • …13 Conforme á la fe murieron todos éstos sin haber recibido las promesas, sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra. 14Porque los que esto dicen, claramente dan á entender que buscan una patria. 15 Que si se acordaran de aquella de donde salieron, cierto tenían tiempo para volverse: 16 Empero deseaban la mejor, es á saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les había aparejado ciudad.

Cristo No está reinando todavía en el trono de David — La promesa hecha a David no se ha cumplido y se cumplirá en el futuro Reino Milenial.

Ésta enseñanza es una de las más fuertes razones que hacen necesario un reino futuro. Ellos dicen que la promesa hecha a David debe de cumplirse literalmente en la tierra con el pueblo literal de Israel. El reinado del Rey David sobre Israel, fuel la temporada de más gloria, poder y seguridad en la historia del pueblo de Israel. Si vamos al Antiguo Testamento, vemos que Dios prometió a David que levantaría en su lugar uno el cual ocuparía su trono “eternamente”…

2 Samuel 7

  • 1 Y ACONTECIO que, estando ya el rey asentado en su casa, después que Jehová le había dado reposo de todos sus enemigos en derredor, 2 Dijo el rey al profeta Natán: Mira ahora, yo moro en edificios de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas. 3 Y Nathán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, que Jehová es contigo. 4 Y aconteció aquella noche, que fue palabra de Jehová á Nathán, diciendo: 5 Ve y di á mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more? 6 Ciertamente no he habitado en casas desde el día que saqué á los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que anduve en tienda y en tabernáculo. 7 Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado palabra en alguna de las tribus de Israel, á quien haya mandado que apaciente mi pueblo de Israel, para decir: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedros? 8 Ahora pues, dirás así á mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé de la majada, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; 9 Y he sido contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he talado todos tus enemigos, y te he hecho nombre grande, como el nombre de los grandes que son en la tierra. 10Además yo fijaré lugar á mi pueblo Israel; yo lo plantaré, para que habite en su lugar, y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como antes, 11 Desde el día que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y yo te daré descanso de todos tus enemigos. Asimimso Jehová te hace saber, que él te quiere hacer casa. 12 Y cuando tus días fueren cumplidos, y durmieres con tus padres, yo estableceré tu simiente después de ti, la cual procederá de tus entrañas, y aseguraré su reino. 13 El edificará casa á mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 14 Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres; 15 Empero mi misericordia no se apartaré de él, como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti. 16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será estable eternalmente.

Ésta promesa de Dios hecha a David por medio de Natán tuvo cumplimiento “en figura” en la persona de Salomón, hijo de David. Cuando David murió, Salomón tomó el poder y fue él quien edificó casa al nombre de Dios. El reinado de Salomón fue caracterizado por las glorias y las riquezas.  Él reinó cuarenta años sobre Israel igual que David su padre, pero ese no era el cumplimiento sino la figura. La promesa decía que el trono de su reino había de ser “afirmado para siempre” y su trono sería “estable eternamente”. Obviamente está profecia/ promesa no se cumplió en Salomón sino que esperaba futuro cumplimiento. En el libro de Jeremías Dios dice al pueblo que no se ha olvidado de la promesa hecha a su siervo David…

Isaías 55

  • 3 Inclinad vuestros oídos, y venid á mí; oid, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes á David. 4He aquí, que yo lo dí por testigo á los pueblos, por jefe y por maestro á las naciones. 5 He aquí, llamarás á gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán á ti; por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.

Jeremías 33

  • 20 Así ha dicho Jehová: Si pudieres invalidar mi concierto con el día y mi concierto con la noche, por manera que no haya día ni noche á su tiempo, 21 Podráse también invalidar mi pacto con mi siervo David,para que deje de tener hijo que reine sobre su trono, y con los Levitas y sacerdotes, mis ministros. 22 Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena de la mar se puede medir, así multiplicaré la simiente de David mi siervo, y los Levitas que á mí ministran.

Ésta promesa de uno que saldría de la descendencia “hijo” de David y quien levantaría tabernáculo (templo; casa) a Dios, según dicen los Dispensacionalistas no se ha cumplido, pero ¿es eso lo mismo que dice Dios?

Si miramos en el libro de Hechos, en el capítulo dos, el apóstol Pedro nos dice de manera clara y directa que la promesa hecha a David se había cumplido…

Hechos 2

  • 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 33Así que, levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 34Porque David no subió á los cielos; empero él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, 35Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies. 36Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que á éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo.

también mas adelante el mismo apóstol Pablo repite lo ya antes dicho por el apóstol Pedro de que Cristo había sido levantado como Rey en cumplimiento de la promesa hecha a David…

Hechos 17

  • …28 Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen. 29 Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. 30 Mas Dios le levantó de los muertos. 31 Y él fué visto por muchos días de los que habían subido juntamente con él de Galilea á Jerusalem, los cuales son sus testigos al pueblo. 32 Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa que fué hecha á los padres, 33 La cual Dios ha cumplido á los hijos de ellos, á nosotros,resucitando á Jesús: como también en el salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. 34 Y que le levantó de los muertos para nunca más volver á corrupción, así lo dijo: Os daré las misericordias fieles de David. 35 Por eso dice también en otro lugar: No permitirás que tu Santo vea corrupción.

Según los escritores inspirados por el Espíritu Santo, Cristo está sentado sobre el trono de David su Padre y es rey sobre toda la tierra, los cielos y todo nombre que se nombra.

Efesios 1

  • 17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra(1) en los lugares celestiales, 21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Hechos 3:19-21

  • 19 Así que, arrepentios y convertios, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor, 20 Y enviará á Jesucristo, que os fué antes anunciado: 21 Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo.

Y es muy importante que sepamos que Cristo está sentado y NO se ha de levantar de su trono HASTA que ponga a todos sus enemigos por estrado de sus pies. El autor del libro de Hebreos confirma que el reinado de Cristo, hasta que todos los enemigos sean puestos por estrado de sus pies es presente y NO futuro…

Hebreos 10

  • 12Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,13Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.

El apóstol Pablo nos dice que es necesario que reine hasta cuando entregue el reino (la iglesia) al Padre al fin de la era presente, después que halla “quitado todo imperio, y toda potencia y potestad. Porque es menester que Él reine, hasta poner á todos sus enemigos debajo de sus pies”…

1 Corintios 15

  • 22 Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. 23 Mas cada uno en su orden: Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. 24 Luego el fin; cuando entregará el reino á Dios y al Padre, cuando habrá quitado todo imperio, y toda potencia y potestad. 25 Porque es menester que Él reine, hasta poner á todos sus enemigos debajo de sus pies.

Así que de acuerdo al apóstol Pedro, Cristo no se levantará del trono hasta que se hallan de establecer los cielos nuevos y la tierra nueva(no el principio del milenio; no en el rapto como opinan muchos) sino hasta que se “restauren” todas las cosas. Así, que como es posible que el Dispensacionalismo diga que Cristo se levantará de su trono DOS VECES; 1007 años antes de restaurar todas las cosas y otra vez 1000 años antes de restaurar todas las cosas, cuando Dios claramente dice que ha de ser recibido en el cielo HASTA la restauración de todas las cosas. Si nos damos cuenta de lo claro que la Biblia habla pronto vemos como debe ser descartada tal locura Dispensacionalista.

Hechos 3

  • 19 Así que, arrepentios y convertios, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor, 20 Y enviará á Jesucristo, que os fué antes anunciado: 21 Al cual de cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde el siglo.

Apocalipsis

  • 1 Y VI un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo y la primera tierra se fueron, y el mar ya no es.2 Y yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. 3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos. 4 Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas. 5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.

¡Cristo es Rey!

Contrario a la doctrina Dispensacionalista, Cristo es REY actualmente. Él ha recibido “toda potestad en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18). Todo ha sido puesto bajo su control…

Juan estaba en el reino de Jesucristo hace 2000 años atrás…

Apocalipsis 1:9

  • Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulación y en el reino, y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.

Nosotros fuimos trasladados por Dios al reino de su amado Hijo Jesucristo, el cual es presente y no futuro…

Colosenses 1

  • 13 Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo;

La Palabra ‘REINO’ del griego [basileia], significa el “dominio” del Rey [basileus]. Si los Cristianos han sido tomados del Reino de las Tinieblas donde Satanás es rey (príncipe de éste mundo; y la potestad del aire) y trasladados al “Dominio del Rey” (reino) de Cristo, pero ese dominio no existe en el presente sino que será en un futuro milenio, entonces hemos sido trasladados de las tinieblas a la nada. Si Cristo no es Rey ahora, es un reino inexistente (vacío) pero claro está que Cristo es Rey ahora y no es cosa del futuro. Pero el reino sí existe y el REY es Cristo en el presente.

Pablo predicaba que Cristo era/ es Rey ahora…

Hechos 13

  • 2 Y PABLO, como acostumbraba, entró á ellos, y por tres sábados disputó con ellos de las Escrituras, 3 Declarando y proponiendo, que convenía que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, el cual yo os anuncio, decía Él, éste era el Cristo. 4 Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los Griegos religiosos grande multitud, y mujeres nobles no pocas. 5 Entonces los Judíos que eran incrédulos, teniendo celos, tomaron consigo á algunos ociosos, malos hombres, y juntando compañía, alborotaron la ciudad; y acometiendo á la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. 6Mas no hallándolos, trajeron á Jasón y á algunos hermanos á los gobernadores de la ciudad, dando voces:Estos que alborotan el mundo, también han venido acá; 7 A los cuales Jasón ha recibido; y todos estos hacen contra los decretos de César, DICIENDO QUE HAY OTRO REY, JESÚS. 8 Y alborotaron al pueblo y á los gobernadores de la ciudad, oyendo estas cosas.

¿Cómo puede haber un reino sin un rey? Solo en la mente de los Dispensacionalistas que no desean aceptar la clara enseñanza de la Biblia.

El reino de Cristo no es de este mundo

El mayor problema del Dispensacionalismo y lo cual no le permite ver la realidad espiritual del reino de Cristo es que ellos van buscando las cosas materiales, carnales y terrenales en vez de las espirituales. Cristo mismo dijo que su reino no es de este mundo. Pero los Dispensacionalistas siguen diciendo que sí es de este mundo. Cristo huyó a la montaña cuando sus seguidores le quisieron hacer rey…

Juan 6:15

  • Y entendiendo Jesús que había de venir para arrebatarle, y hacerle rey, volvió á retirarse al monte, él solo.

Cristo sabía que no era de aquí el reino, que no era un reino visible a los ojos físicos sino visible a los ojos espirituales…

Mateo 12

  • 28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios,ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

Lucas 17

  • 20 Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia; 21 Ni dirán: Helo aquí, ó helo allí: porque he aquí el reino de Dios entre vosotros está. 22 Y dijo á sus discípulos: Tiempo vendrá, cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del hombre, y no lo veréis.

El reino de Dios ya estaba entre ellos, como lo está hoy y ellos no lo veían porque es un reino espiritual y solamente se puede ver con los ojos espirituales…

Juan 3

  • 3 Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.

De se cuenta que en su venida NO VA A SER SINO QUE ¡YA ES REY! Ese reinado comenzó en la Ascensión hace 2000 años.

Hebreos 1:8

  • Mas al hijo: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Vara de equidad la vara de tu reino;

Apocalipsis 1

  • 4 Juan á las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono; 5 Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre, 6 Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á Él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén.

Apocalipsis 19

  • 15 De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. 16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

Finalmente, quiero añadir aquí otra razón por la cual Cristo NUNCA será Rey en ésta tierra. La Jerusalén terrenal NUNCA será la sede de gobierno ni el lugar del Trono de Cristo! pues es tipo de Esclavitud y Cristo es él líder de los LIBRES, de la Jerusalén Celestial:

Gálatas 4

  • …Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava,(2) el otro de la libre.(3) 23 Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. 24 Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. 25 Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a laJerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud.26 Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre. …29 Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu,(5) así también ahora. 30 Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. 31 De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava (Jerusalén terrenal) , sino de la libre (Jerusalén Celestial).

La Jerusalén terrenal es tipo de Esclavitud por lo tanto no puede ser él trono de Cristo. Él trono de Cristo es y siempre será celestial. Él es nuestro libertador tanto del Judío como del Griego. Los que no crean en Cristo AHORA, no heredaran NADA pues son esclavos, sólo aquellos que creen son herederos de las promesas, los HIJOS.

La promesa hecha a David se cumplió

Como ya hemos visto, Cristo está ocupando el lugar, sentado sobre el trono de David su Padre. Esto es directo cumplimiento de la promesa hecha a David en 2 Samuel 7, pero había otro aspecto de está promesa y era que el rey descendiente de David (hijo), el cual fue tipificado por Salomón habría de edificar templo a Dios tal como lo hizo literalmente Salomón.

2 Samuel 7

  • 13 El edificará casa á mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. 14 Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo.

¿Se cumplió esa promesa? Sí se cumplió (se está cumpliendo) desde el día de Pentecostés…

Hechos 15

  • 12 Entonces toda la multitud calló, y oyeron a Bernabé y a Pablo, que contaban cuán grandes señales y maravillas había hecho Dios por medio de ellos entre los gentiles. 13 Y cuando ellos callaron, Jacobo respondió diciendo: Varones hermanos, oídme. 14 Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. 15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:16 Después de esto volveré Y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, Y lo volveré a levantar, 17 Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre, 18 Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos

¿Se da cuenta? Es Dios mismo quien nos dice que el levantamiento del templo caído de David no es un templo literal de ladrillos, bloque y cemento ni piedras, ni oro, ni plata ni palos especiales, sino que lo es un templo espiritual, el cuerpo espiritual de creyentes que creen en Cristo, ya sean judíos o sean griegos. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas.

1 Corintios 3

  • 16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 17 Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el templo de Dios, el cual sois vosotros,santo es. 18 Nadie se engañe á sí mismo: si alguno entre vosotros parece ser sabio en este siglo, hágase simple, para ser sabio.

2 Corintios 6

  • 15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿ó qué parte el fiel con el infiel? 16 ¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porquevosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo.

He ahí claramente la manera en que Dios hace cumplir sus palabras y ninguna de sus promesas se quedan sin cumplimiento! El templo, casa de Dios no es ahora de piedras ni madera sino de hombres y mujeres creyentes edificados sobre el fundamento de Cristo.  ¡Un templo que permanecerá para siempre!

El Nuevo Pacto prometido a Israel no se ha cumplido aún. Se ha de cumplir en el futuro Reino Milenial con el Pueblo de Israel.

Este punto ya lo tocamos anteriormente con respecto al Nuevo Pacto. Solo quiero añadir que la Biblia es muy pero muy clara y explicita en el hecho de que el Nuevo Pacto ya ha sido confirmado por Cristo en la cruz. Los Dispensacionalistas dicen que cuando Cristo venga en su Segunda Venida, él confirmará “un Nuevo Pacto” con la casa de Israel. Cabe preguntarse, ¿Qué esperan ellos que hará Cristo para confirmar ese “Nuevo Pacto”? ¿Será crucificado Cristo una vez mas?

Los Dispensacionalistas dicen que el libro de Romanos capítulo 11 da indicación de que Dios hará un pacto en el futuro con “todo” el Pueblo terrenal de Israel…

Romanos 11

  • 25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles ;26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad. 27 Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados. 28 Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. 29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Este es ciertamente un pasaje difícil de interpretar, pero debemos objetar a la interpretación dada por el Dispensacionalismo. El problema con este texto: “Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus pecados”, es que no está hablando de un Pacto ‘futuro’ sino que es una referencia al ‘Pacto pasado’. Pablo está haciendo referencia a la cruz mientras combina varias declaraciones/ promesas hechas en el Antiguo Testamento…

Salmos 14

  • 7 !!Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo, Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Isaías 59

  • 20 Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob,(1) dice Jehová. 21 Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.

Jeremías 31

  • 31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto(1) con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón;(2) y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado

En ese entonces, cuando se dio la profecía en el Antiguo Testamento era futuro, pero después de la cruz es pasado. Ya el Libertador, Cristo vino a Sión (vino y salió) tal como lo hace la referencia en los pasajes antes mencionados. Tal parece que éstos versos se contradicen pero en realidad no vemos que es una contradicción sino una referencia a dos ciudades llamadas Sión. Una es la Sión (Jerusalén) celestial, de donde “viene”, “sale” la salvación…

Hebreos 12

  • 18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,(6) 20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;(7) 21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;(8) 22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,

…y la otra ‘Sión’ es una referencia a la Sión (Jerusalén) terrenal donde vino “el Redentor a Sión” …

Juan 12

  • 12 El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén, 13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: !!Hosanna!(1) !!Bendito el que viene en el nombre del Señor,(2) el Rey de Israel! 14 Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito: 15 No temas, hija de Sion; He aquí tu Rey viene, Montado sobre un pollino de asna.(3) \m16 Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio; pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.

En cuanto a la primera parte del siguiente verso…

Romanos 11

  • 26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.

La referencia vista por los pasajes a los cuales el apóstol hace referencia, no tienen que ver con una revuelta total del Israel nacional hacia Dios sino que según claramente dice, el “todo” Israel será salvo. Es necesario notar que la idea de que la Nación de Israel se volverá a Cristo en un arrepentimiento total no puede ser posible en vista de que la Biblia dice que tal cosa nunca a de ocurrir…

Isaías 6:9-12

  • 9 Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. 10 Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.(1) 11 Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; 12 hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra

Dios dijo a Isaías que el pueblo sería engrosado en su corazón, cegado y ensordecido para que no oyera, viera y recibiera conversión y se salvara. ¿Hasta cuándo? Dice Dios “Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; 12 hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra”, es decir hasta que llegue el fin del mundo cuando todo será quemado y asolado en la tierra y no haya morador en las ciudades.

Otro punto que vale aclarar aquí es que la palabra comúnmente traducida ‘luego’ en español, ha sido indicado por los conocedores de la lengua griega que no es una traducción propia. La palabra allí es [houtos] y esa palabra no significa ‘después’ ni ‘luego’, significa ‘así’ ó ‘de está forma’ ó ‘de esa manera’. La traducción literal de Young nos da la traducción propia “..and so all Israel shall be saved” (“…y así todo Israel será salvo”), la versión NVI traduce la palabra “De esta manera “.

La Pregunta es, ¿de qué manera? La manera en la que todo Israel ha de ser salvo es por la manera que el apóstol Pablo acaba de indicar…

Romanos 11

  • 25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; 26 y luego todo Israel será salvo…

Anteriormente, al comienzo de este artículo mencionamos que era necesario entender el concepto Bíblico en el cual Dios usa la palabra Israel para referirse a dos pueblos y dijimos que en algunos versos se hacia referencia a ambos grupos. Usamos el verso donde Dios dice que no todos los israelitas son israelitas para aclarar ésta idea. En el verso que estamos mirando ahora vemos exactamente esa verdad. Dios se está refiriendo a dos pueblos como Israel. En este pasaje tenemos en vista al Israel (con minúsculas) y al ISRAEL (con mayúsculas).

El texto no está hablando de una salvación futura para la nación de Israel cosa que hemos visto no tiene base bíblica alguna, es más en el Nuevo Testamento no se da indicación alguna de que tal cosa vaya a suceder. Dios nos dice que “ha acontecido a Israel endurecimiento en parte” haciendo referencia aquí a la nación (pueblo fisco) de Israel y diciéndonos que este pueblo ha sido endurecido en parte para que no vean, oigan y crean al evangelio y se salven. Ésta es una manera de juicio la cual Dios ha traído sobre el pueblo de Israel del Antiguo Testamento como forma de castigo y juicio “para siempre” por ellos no haber creído a Dios y por haberse apartado de sus mandamientos.

Romanos 11 (Ver Juan 12:39-41; Hechos 28:25-28)

  • 7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; 8como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.(1) 9 Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución; 10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y agóbiales la espalda para siempre.

Es importante recordar aquí que lo mismo ha de ocurrir con el pueblo de Dios del Nuevo Testamento (la Iglesia), al final de los tiempos dice la Biblia que Dios les enviará un espíritu de error para que crean a la mentira y se pierdan por no haber obedecido la verdad (2 Tes. 2).

Dios dice que el endurecimiento no es total sino en parte y que mientras parte del pueblo es endurecido, otra parte escogida por gracia (un remanente) es salvada…

Romanos 11

  • 7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

La segunda parte del verso dice “hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles”, dándonos a entender la manera en que se ha de llevar a cabo el programa. Dios endurece “para siempre” una parte del Israel físico como juicio mientras que otra parte “escogida por gracia” es salvada “al mismo tiempo” que la totalidad de los gentiles que han de ser salvos se salven. Una vez todos los gentiles que han de ser salvos y todos los judíos que han de ser salvos se salven, se habrá completado el programa de salvación y ” y de ésta manera TODO Israel será salvo…”. Aquí es donde la referencia no es ya mas a un Israel terrenal sino a un ISRAEL (con mayúsculas), el pueblo espiritual de Dios, escogido para ser salvos, desde antes de la fundación del mundo, el Verdadero Israel!

El próximo verso…

  • 28 Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. 29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Acá tenemos finalmente una referencia que Dios hace en cuanto al pueblo de Israel. En estos versos la vista está puesta en dos grupos del Israel físico, primero el apóstol Pablo dice “ Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros”, hablando aquí de los que no creen. Por cuanto no creen son enemigos de Dios por causa de que Dios lo ha hecho así por causa de vosotros” (los gentiles a quienes Pablo les escribe). Estos han venido a convertirse en enemigos de Dios al ser endurecidos como castigo. Ese es un grupo de Israel al cual Dios se refiere, al que fue cegado, pero sobre el otro grupo, el Israel escogido por gracia para salvación se dice “pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres”. Estos, la elección, son amados por causa de los padres; los padres son Abraham, Isaac y Jacob a quienes fueron hechas las promesas. Pero recordemos que las promesas físicas no eran las verdaderas promesas, ni la descendencia física eran la verdadera descendencia, aquellas no eran sino una sombra o ‘tipología’ de la real y verdadera promesa y la real y verdadera descendencia. Pablo nos dice en el libro de Gálatas que la promesa fue hecha a Cristo y los que están en Cristo (Judíos y Gentiles) son la verdadera descendencia a la cual le tocan los cumplimientos de las promesas.

Tocante a esto el apóstol dice “Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios”. Las promesas de Dios son “irrevocables” y Dios ha de cumplir sus promesas y las está cumpliendo tal como lo prometió; no al Israel físico sino al Israel escogido en Cristo. A esto Pablo se refiere cuando dice:

Romanos 11

  • 1 Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera.Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.(1) 2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: 3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?(2) 4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.(3) 5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

Ese remanente escogido por Gracia es el Israel al cual fueron hechas las ‘verdaderas’ promesas, no las que representaban o tipificaban lo real sino la verdadera. Pablo dice que la promesa de Dios se cumple de está manera porque fueron hechas a un pueblo espiritual y no a un pueblo nacional/ genealógico terrenal.

Romanos 9

  • 6 No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, 7 ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia.(1) 8 Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.

La promesa de Dios no ha fallado, lo que pasa es que Pablo dice que no todos los de Israel son Israelitas.

Cristo ha de Reinar por mil años desde la Jerusalén terrenal después de su Segunda Venida. Revelación 20 no da razón alguna para interpretar los 1000 años como simbólicos.

Finalmente llegamos a este último punto Dispensacionalista. La única mención en la Biblia de un reino que dura mil años se encuentra en el capitulo 20 del libro de Apocalipsis.

Ahora, es bastante débil la conclusión de que Revelación 20 no da razón alguna para ser interpretada simbólicamente ó espiritualmente. Solo la desesperación para encontrar alguna manera de acomodar todo un sistema inventado y sin respaldo bíblico alguno puede llevar a alguien a hacer tales declaraciones.

Veamos lo que dice Revelación 20:1-4

Apocalipsis 20

  • 1 Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua,(1) que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. 4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;(2) y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.

En el capitulo comienza: “Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua,(1) que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; 3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años

Allí se menciona “Un Ángel con una gran cadena con la cual ató al diablo y lo arrojó al abismo y lo encerró y puso un sello sobre él”. Si meditamos sobre el verso nos daremos cuenta que lo que aquí se dice es claramente “simbólico”. El diablo (Satanás) es un ser espiritual el cual no puede ser amarrado con una cadena literal, por lo tanto la cadena debe ser simbólica/ espiritual, y por consiguiente el abismo donde es echado el diablo también debe ser simbólico/ espiritual pues ¿cómo se puede apresar a un espíritu? ¿Cómo se puede prender un espíritu? ¿Literalmente? Imposible. Por supuesto la llave del abismo debe ser también simbólica/ espiritual, el candado para cerrar el abismo y el sello también deben ser simbólicos/ espiritual. Por consiguiente si interpretamos que los mil años son simbólicos/ espiritual no podemos estar muy lejos de lo que Dios está diciendo, lo contrario, “literalizarlo” sería lo opuesto.

Además si miramos la escena de lo que ocurre después que el diablo es atado, se nos dice que:

Apocalipsis 20

  • 4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar;(2) y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.”

Todo lo que se nos dice es que se vieron tronos. Los que se sentaron sobre los tronos fueron “las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios,” No se dice en ningún momento que fueron personas, ni siquiera se dice que fueron “almas”, “los decapitados mismos” sino, se dice que fueron “las almas de los decapitados”. El escritor continúa diciendo que estos eran quienes “no había adorado a la bestia ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos”. Los Dispensacionalistas dicen que estos que están sentados en tronos son “la Iglesia” pro si seguimos la interpretación que ellos dan al libro de Apocalipsis, rápidamente nos daremos cuenta que la Iglesia (según su escatología) no cualifica en nada para estar sentada en estos tronos porque según ellos dicen, la iglesia se irá al cielo siete años antes del fin y durante ese tiempo se habrá de manifestar el anticristo y se estará imponiendo la marca literal de la Bestia (666) en todos los hombres que queden en la tierra. Aquellos que no se dejen marcar se les cortará la cabeza (serán decapitados). Si la Iglesia está en el cielo cuando esto ocurra, entonces no cualifican ellos para estar sentados sobre estos tronos.

Otro punto importante aquí es que la Biblia no dice que los tronos están en la tierra, ni mucho menos en Jerusalén. Tal cosa es pura invención y conjetura fuera de contexto. Lo más probable es que estos tronos sean en el cielo y no en la tierra.

Bueno eso es todo lo que queremos decir respecto. Creo que no solo está el Dispensacionalismo MUY lejos de la verdad sino que está en total contradicción a la revelación Bíblica en lo concerniente al Milenio el cual estamos bíblicamente convencidos que no será futuro. El Dispensacionalismo toma ésta referencia de un reino de mil años y por ese pasaje “cuela” todas sus ideas sacadas del Antiguo Testamento. En ese pasaje el Dispensacionalista de alguna manera ve el trono de David en la tierra, un templo terrenal reconstruido en el futuro, las naciones mencionadas en Zacarías 14 subiendo cada año a adorar y ofrecer sacrificios de animales, etc. Allí ve el Dispensacionalista todo lo que Dios no dice. Si desea estudiar mas sobre este tema tenemos un estudio disponible el cual se titula “Exposición Bíblica del Milenio“. Una vez estudiamos todo lo concerniente al tiempo del fin encontraremos que ubicar un reino de mil años en la tierra después de la Segunda Venida de Cristo es simplemente una ‘Imposibilidad Bíblica’.

Conclusión

Alguien dijo “la Asunción es la madre de todos los errores” y ese precisamente es el error del Dispensacionalismo. Este sistema una vez puesto a la luz de la Escritura queda completamente demolido. Honestamente no se como alguien puede aferrarse a tal manera de interpretación bíblica. Pero como dijo el mismo Jesucristo “Erráis, ignorando las Escrituras” (Mateo 22:29) y también dijo …Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.” (Marcos 7:9).

¿Es el Dispensacionalismo una Verdad Bíblica? Bueno espero que ya tenga usted la respuesta a ésta pregunta. ¡No!

  • 2 Timoteo 2:15 “Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad”

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